BURNING LIKE THE SUN

Hola a todos! Este es mi primer intento de fic sobre Doctor who. Tengo que reconocer que me volví adicta a esta serie y aun no termino de verla, por lo que no me voy a meter en "asuntos complicados".

A pesar de eso, cualquier error que vean, sólo me dicen y yo con gusto lo corrijo. Como ya dije, es mi primera vez, así que de seguro lo hago mal.

La historia está ubicada en el preciso momento en que termina la tercera temporada.

Disclaimer: Doctor who no es de mi propiedad, y jamás lo sería porque yo arruinaría la serie con mi mente fallada.

Ps: soy mala con los títulos, así que cada capítulo llevará simplemente un número. Si se les ocurre alguno, me dicen :D

Enjoy it!

I

Existe siempre un momento en tu vida en el que todo te dice "esto no debería estar pasando". Para Rose Tyler esa frase se había convertido en algo habitual desde el momento en que conoció al Doctor. Jamás en su vida se había metido en tantos problemas antes de conocer a ese hombre; jamás en su vida habría logrado vivir de no haber conocido a ese hombre alienígena, brillante y egocéntrico.

Si la situación no hubiera sido tan extrema, ella se habría reído por el lugar al que habían llegado sus pensamientos. Siempre de vuelta hacia él, hasta en los peores momentos.

Pero es que ella se encontraba allí por él, de alguna u otra manera.

Ese no era su mundo.

Cuando miraba a Jackie a los ojos y la veía tan contenta por todo lo que ahora tenía, Rose no podía evitar sentirse culpable. Ella no pertenecía a ese lugar, aun cuando casi todas las personas a las cuales ella amaba se encontrasen ahí. Incluso su padre, quien en su mundo había muerto cuando ella tenía tan sólo meses de vida.

Otro suspiro. Si no fuera por el Doctor, ella tampoco habría podido conocer a su padre del otro universo, el único al cual en realidad ella pertenecía. Así de bueno era el Doctor, tal y como ella le había dicho a su madre un tiempo atrás, un tiempo que ahora se veía tan lejano que hasta podría llegar a pensar que había sido tan sólo un sueño. Un profundo y largo sueño del que ella no querría nunca haberse despertado.

Pero la situación era otra. Ahora Rose se encontraba en universo paralelo, trabajando para su propia versión de Torchwood, aun cuando era culpa de su hermano gemelo el que ella se encontrara en ese lugar.

¿O es que en verdad era su culpa?

¿Cuántas veces se había detenido ella a pensar en eso? ¿Y si tan sólo hubiera tenido un poco mas de fuerza para sostenerse, en vez de caer hacía el vacío y así haber permanecido con el Doctor? Ella le había prometido un para siempre y no lo había podido cumplir. No era justo. ¿Dónde estaban ahora las segundas oportunidades?

Claramente no frente a ella.

El grupo de Sontaran que se encontraba frente a ellos no había bajado las armas en ningún momento desde que los habían encontrado. Nuevamente se preguntó qué hacía ella en la calle. Oh, claro, secuelas de conocer al Doctor y no poder quedarte sentada con los brazos cruzados dejando que el resto del mundo sea destruido, le repetía su cabeza en respuesta.

No sabía si por suerte o por desgracia, pero ella no estaba sola. Mickey se encontraba a su lado, al igual que Jake. El equipo inseparable, así es como los agentes de Torchwood los llamaba a modo de broma. Pero era verdad, no había ni una misión a la que fuera uno sin que fuera el otro, así había sido desde que Mickey conoció a Jake, y de esa forma había seguido cuando Rose se unió al grupo. Como bien le había dicho al Doctor, ella sabía una cosa o dos sobre alienígenas. Sí, puede que a veces se sintiera utilizada por Torchwood, pero la mayor parte del tiempo ella intentaba pasar de eso y seguir con su misión. ¿Cuál era esa? Sólo alguien que no la conociera lo habría preguntado.

Todo lo que ella quería era regresar con el Doctor. Nada de defensora de la tierra cuando sus deseos más egoístas salían a la luz y quedaba a la vista que lo que ella más quería era regresar a su mundo. Regresar a él. Desde de haber ingresado a Torchwood, cada vez que entraban en una nueva misión ella no podía dejar de buscarlo. ¿Por qué no podía haber un "Doctor" en ese universo? Y cuando no estaba haciendo eso, ella buscaba por toda nueva tecnología alienígena que la pudiera llevar de vuelta.

Una vez había logrado dar con un dispositivo de salto temporal al igual que el que había utilizado Jack tiempo atrás cuando lo conocieron. Como fuera, estaba roto y de todas formas eso no ayudaba a su verdadero propósito.

Y ahora enfócate en el momento. "El equipo inseparable" no estaba solo. Junto a ellos había un montón de civiles alterados tratando desesperadamente de aferrarse a su última esperanza de vida: ellos. Y la cosa no estaba yendo bien. Estaban casi desarmados y por poco convencidos de que la ayuda no llegaría. ¿Si no lo había hecho antes por qué iba a hacerlo ahora? No es como si los hubieran abandonado, pero así es como la parte menos racional de la cabeza de Rose veía la situación, o tal vez la más inteligente dado los raros comportamientos de Torchwood en los últimos tiempos.

-¡Dije que te levantaras! –un grito junto a un estruendoso disparo a su lado la hicieron salir de su ensoñación y levantó nuevamente la vista para enfrentar a sus enemigos. De todas formas no le hablaban a ella, sino a Mickey. Sí, él parecía el más agresivo de los tres, o al menos eso debía pasar por la cabeza de los Sontaran.

Rose giró su cabeza hacia su amigo y notó que él la estaba observando con preocupación. ¿Tan absorta en sus pensamientos había estado como para llegar a preocuparlo? Aparentemente sí. Con una media sonrisa ella asintió, dándole a entender que se encontraba bien, al mismo tiempo que con la mirada le decía que debía obedecer. Para continuar con vida había que obedecer.

Así como ella solía decir "no discutas con el conductor designado", bueno, tampoco había que meterse con el alien armado.

Tras un largo suspiro y un asentimiento por su parte, Mickey se puso de pie, enfrentando a los Sontaran de la forma más valiente en la que lo había hecho nunca.

El Doctor también lo había cambiado a Mickey, no pudo evitar pensar Rose, antes ni por asomo había podido divisar esa chispa de valentía en sus ojos. De tan sólo recordar el día en el que ambos habían conocido al Doctor, y las reacciones que había tenido su ahora ex novio, le daban ganas de comenzar a reír… Lo cual claramente significaba que nada iba bien con ella.

¿Desde cuándo una situación de muerte le daba risa? Claro, desde que había conocido al Doctor. Aunque la clara diferencia se encontraba en que él no estaba ahí para ayudar ahora. Todo dependía de ellos, lo cual hacía que sus ganas de reír fueran simplemente un síntoma de locura.

La valiente Rose había desaparecido, y entonces ahí estaba Mickey para reemplazarla. Seguramente él lograría sacarlos a todos ellos de esa situación.

-Vendrás con nosotros –dijo el Sontaran que parecía estar a la cabeza del grupo, sin dejar de observar a Mickey de arriba a abajo-. Trabajas para Torchwood, así que nos dirás todo lo que estén planeando contra nosotros.

-No lo haré.

La negativa de Mickey hizo que Rose levantara nuevamente sus ojos hacia él.

-No es como si tuvieras elección alguna, humano –una risa por su parte hizo que se le erizara la piel-. Sólo necesitamos tu cerebro y tu boca.

-Sólo sobre mi cadáver –dijo su amigo levantando un arma hacia su enemigo, su as bajo la manga, literal, ya que efectivamente era allí donde el arma se encontraba. Así como también había una en su propia muñeca y también en la de Jake. No era el mejor escondite, pero había que admitir que hasta el momento había funcionado.

Y ahora Mickey blandía una diminuta arma sobre un alienígena cargado con cañón. Eran como un pequeño gatito frente a un tigre. Pero aun así el gatito no se iba a rendir sin dar pelea.

Su valiente Mickey, Rose sonrió ante eso. Algo dentro de ella le decía que finalmente las cosas no iban a acabar bien ese día.

-Qué lástima –el Sontaran jefe levantó su arma apuntando ahora directamente al pecho de Mickey-. Eso sólo significa que eres más que inservible. Y nosotros aun tenemos otras dos bocas que nos pueden servir.

-Sólo si son lo suficientemente rápidos.

Y ahí fue cuando la escena en cámara lenta comenzó. Un nuevo disparo se escuchó al lado de Rose, y cuando se giró a ver, se encontró con que Jake había disparado su arma contra el Sontaran que apuntaba a Mickey. Un helicóptero apareció de la nada sobre ellos, y la insignia del instituto Torchwood se encontraba en la parte de abajo. La ayuda había llegado, pero tarde.

Los Sontaran comprendieron su desventaja en el preciso momento en el que agentes de Torchwood comenzaron a descender desde el cielo. Era su punto a favor, era su victoria, pero entonces algo pasó.

Un simple disparo no puede matar a un Sontaran, ellos ya habían comprobado eso hacía un tiempo, ¿entonces por qué se confiaron en ese momento? El único al cual Jake había disparado se puso lentamente de pie, mientras todos a su alrededor estaba demasiado concentrados en lidiar con los que se movían rápidamente. Nadie notó a este mientras se ponía de pie y nuevamente levantaba su arma. Nadie excepto Rose. El arma apuntaba otra vez hacia el pecho de Mickey, y entonces fue ella la que comprendió por qué ese día no iba a tener un final feliz.

En el preciso momento en el que el Sontaran disparó su arma, ella saltó frente a su amigo y recibió aquel rayo de luz con su propio pecho.

Lo único que siguió a eso fue la más absoluta oscuridad.

Y hasta acá el primer capítulo! Es corto, lo sé, pero la cosa es que yo no me fijo mucho en lo que dura un capítulo. Desde mi opinión, dura lo que tiene que durar.

Así que bueno, ¿qué les pareció? ¿Bien? ¿Mal?

Acabo de matar a Rose Tyler, eso tiene que significar algo . jaja

Como ya dije, primer fic de Doctor Who, por lo que acepto toda clase de críticas! :D

Ps: aprendí a hacer las rayitas que separan las negritas del capítulo, y me siento poderosa! ;)