Capítulo # 7

— Vamos al despacho. — mirando a setsuna y alejo a su hija – ahora vengo – alejándose y setsuna lo siguió

Al entrar al despacho

— ¿Qué significa esto? – furiosa setsuna

— Regrese con serena, ahora soy su pareja nuevamente. — informa

— ¿Y yo? – Está dolida – acaso no te importo

— Setsuna por favor. — Él – nunca te ha importado esta relación más de una vez te vi largarte con otro hombre y sin importarte nada, ahora me vendrás con el cuento que quieres que crea que me amas

Esta se puso furiosa, no lo amaba pero era su mayor capricho. Estar con él es tener un estatus en la sociedad, estar con Darién Chiba aseguraba un futuro muy prometedor

— No quiero dejarte. — esta

— Lo siento. — Serio – te quiero fuera de mi vida

— Te arrepentirás. — airada y saliendo de ahí, cuando lo hizo se topo con Endimión

— ¿Qué pasa? – pregunto este

— ¡Su hijo es un maldito! – exclamo esta dirigiéndose a la puerta principal y golpeándola fuerza al salir

— Qué vulgar. — este sin poderlo creer

— Papá. — este saliendo del despacho — ¿y serena?

— Tomo a Riny y se fue. — Comunica – antes de irse me dijo que se iría para su departamento

— Maldita sea. — este salió corriendo para la puerta principal, al salir la cerro con fuerza

— Qué groseros. — su padre

En la calle

Darién tomo su auto y subió, no estarían muy lejos. Para mayor sorpresa no las veía por ninguna parte, eso era extraño pues no había taxis a la vista

En un auto

— Gracias hotaru. — está sentada en el puesto de atrás con la Riny en sus piernas

— De nada. — respondió está mirando desde el espejo a sus dos sobrinas y su cuñada, cuando llego a la casa serena le pidió que si la podía llegar a su departamento, como aun tenía en brazos a misaki, a esta se le hizo más fácil llevársela y después entregársela a su hermana - dejándolas en el departamento me iré de compras – le comenta – tengo que comprar el regalo a mi amigo secreto

— ¿Y a quién le darás? – le pregunto curiosa

— A amy. — divertida

— Yo no puedo decirte, por qué tengo a Riny a mi lado. — Alegre – estoy cansadísima – le confiesa – me duele los pies, cuando llegue al departamento me acuesto a dormir y no despertare hasta mañana en la noche

— Así te tendría Darién. — picardía

— Deja. — sonrojándose

— Mami. — Riny mirándola — ¿Por qué nos fuimos?

Esta no sabía que responderle, pues no quería que su hija presenciara la actitud de esa mujer haciendo escándalo y después no saberle explicar a una niña de seis años que pasaba

— Mami tiene que hacer muchas cosas. — comenta su cuñada

— Entiendo. — esta

Cinco minutos después

— Gracias por traernos hotaru

— Fue un gusto. — Esta sonriéndoles – nos vemos mañana – arrancando

— Papi. — salió la pequeña emocionada abrazarlo

— Hola hermosa. — Este cargándola y notando que serena llevaba muchas bolsas – déjame ayudar a tú mamá – bajándola

— Ayúdame. — está en suplica

— Allá voy. — Quitándoles las bolsas – vayamos para adentro

Los tres subieron al departamento al llegar, serena se cambio rápidamente de zapatos y se coloco una sandalias cómodas, siguió ayudando a Darién

— Hija, deberías recoger todas tus cosas, en la tarde se mudaran. — informa

— ¡Qué! – sorprendida serena – quedamos que después de navidad

— Dentro de dos horas la casa estará lista. — Explica – siempre la mando a limpiar, cada quince días para que nada se dañe, no sé preocupen por las decoraciones que tienen, les explique que tienen que tener mucho cuidado

— ¿Desde cuanto hiciste eso? – atónita

— El dinero mueve cualquier cosa. — Sonriendo – quiero que pasemos la navidad en nuestra casa, así nuestra princesita sea feliz

— ¡Yupi! – Emocionada – guardare todo – salió corriendo a su habitación

— Vas muy rápido. — Molesta – siento que me estas obligando y sabes que eso no me gusta

— No pienses eso. — agarrándola por la cintura – solo quiero hacer feliz a nuestra niña y también a ti

— Espero que todo salga bien. — Ella – voy acomodar mis cosas

— Espera, yo te ayudo. — siguiéndola

Darién la ayudo acomodar las pertenencias de serena

— Oye. — Este guardando ropa de ella – tenemos que casarnos

— No. — Esta mirándolo – creo que estás yendo muy, pero muy rápido, acuérdate que nos estamos dando una oportunidad

— Eres mi mujer. — firmeza este

— Y tú mi hombre. — feliz sarcasmo

— Lo del matrimonio lo dejamos a un lado. — un poco molesto

— Sí, aun lado. — cerrando la maleta

— Ya guarde todo. — emocionada Riny

— Mi princesita quiere estar en su verdadera casa. — cargándola

— Sí. — emocionada

— Ayúdame hija. — pidió su madre

— Claro.

Este la bajo para que pudiera ayudar a su primogénita, esta la ayudo

Todo fue demasiado rápido para serena al ver llegar a los hombres que comenzaría con la mudanza, noto que se movían muy rápido y casi todo estaba quedando ahí, no podía llevar los muebles ya que en su antigua casa tenía todo, lo miro con tristeza pues extrañaría todo.

— Todo listo. — Darién

— Todo es muy rápido. — sin poderlo creer

— No te pongas triste, vendremos de vez en cuando. — picardía

— Dari. — sonrojada

— Todo listo. — Uno de los hombres – nos iremos a la casa

— Gracias. — Este – allá estará pendiente mi hermana Rei

— Ok señor. — este yéndose con sus compañero

— Vámonos. — este mirando a serena

— Sí. — tomando su cartera – serenity vámonos

— Ya voy mami. — corriendo emocionada

— Caminemos a nuestra nueva vida. — él feliz

Ella solo asintió y su hija le pidió que la cargara, ella lo hizo

— No crees que estás grandecita para que mamá te cargue. — mirándola

— No. — Alegre – soy la bebé de mami

— No por mucho. — Este – vámonos

Dos horas después

Esta sintió que se encontraba en otro mundo, ser el centro de atención de las sirvientas, pidiéndole en dónde acomodaba sus pertenencias ella le explicaba.

Mientras serenity se encontraba feliz y emocionada por volver a su habitación

— Qué lindo. — eufórica

— Me alegro princesita. — Este sonriendo – vamos a ver cómo le va a mamá

Esta asintió y se fue con su progenitor a buscar a su madre

— Mami, ya terminaste. — llega emocionada

— Sí, amor. — Suavidad – todo listo

— Amor, porque no vas jugar un rato en la sala de juegos. — le recomendó su padre

— Síí. — se fue emocionada

— Extrañabas nuestra habitación. — este seductoramente

— A veces. — mintiéndole, siempre extraña su habitación y despertar alado de él

— Vamos a comer algo y después descansar. — agarrándola de la mano

Esta se fue encantada y feliz su casa estaba igual cuando la dejo, nada había cambiado en tres largos años

Serena comió una deliciosa comida preparada por su nueva empleada, pudo notar que no era tan vieja, se notaba que se iba a llevar muy bien con ella. Este la acompaño solo un rato ya que tenía que irse a buscar unos papeles en el hotel

— Darién, ¿y cómo va el negocio familiar? – le pregunto esta

— Muy bien. — Tranquilidad – de maravilla, a veces hay mucho trabajo

— El próximo lunes tengo un montón de trabajo. — esta suspirando y dejando de comer – en este mes, solo se descansa un poco.

— Deberías dejar de trabajar. — Le aconseja – así podrías estar más tranquila en casa

— No, así estoy bien. — Sonriendo – me encanta mi trabajo y estudiar.

— ¿Estudias? – sin poderlo creer

— Claro que sí. — Orgullosa – solo me falta un año para graduarme de Administración de empresa, aun que diamante me pidió que siguiera trabajando con ellos y que la paga aumentaría considerablemente. Es muy amable

— Está enamorado de ti. — celoso

— Darién por favor. — Pidió – deja de pensar eso, existen gente buena

— Mejor cambiemos de tema. — este mirándola

— Mami. — serenity emocionada – vamos a jugar en el jardín

— Cariño, discúlpame no puedo. — Suavidad – mamá tiene que hacer unas cositas para mañana

— Entiendo. — poniéndose triste

— Vamos a al hotel. — su padre invitándola

— Acepto. — entusiasmada

— Nos veremos más tarde. — está levantándose de la silla

— Adiós amor. — este se acerco y le dio un beso, tomo la mano de su hija – dile adiós a mamá

— Adiós mami. — sonriente

Unas horas después

Serena aprovecho al estar sola envolvió los regalos que había comprado para sus seres queridos, perdió casi todo el día en eso tuvo mucha suerte que Darién y su hija aun no llegaban, al terminar se dio un baño y se fue acostar quedándose dormida.

Darién entro con Riny en sus brazos, la pequeña estaba exhausta de tanto jugar con los hijos de los huéspedes, no tuvo tiempo de ojear los documentos ya que se encontraba pendiente de su hija, no sé sentía seguro en dejársela a unos de sus empleados, subió las escaleras y la llevo para su habitación, abrió la habitación como pudo y la acostó en la cama le quito los zapatos y cualquier accesorio que la fuera lastimarla la arropo y le dio un beso en la frente, salió con cuidado.

Este se dirigió a su habitación y vio a serena profundamente dormida, se acerco y le dio un beso en los labios y se fue a dar un baño

24 de diciembre

Serena despertó y noto que no se encontraba en su habitación, miro a un lado. Ahí se encontraba Darién sonrió y recordó todo lo que había vivido unos días, se acerco y le dio un beso en los labios. Observo cómo este se movió y abrió los ojos

— Buenos días. — este soñoliento

— Buenos días. — alegre

— Ayer te encontré dormida. — Le comenta – te quería comer a todita – pegándola a su cuerpo

Ella sonrió

— No crees que es muy temprano.

— Mmm. No. — besándola con desenfreno, le acaricio todo el cuerpo, esta no se quedo quieta también lo acariciaba. Esa mañana hicieron el amor y después de dieron un baño juntos

Una hora después

— Riny despierta. — Su madre moviéndola – son las ocho de la mañana

— Mami. — Esta arropándose más – solo un rato más

— No cariño, despiértate. — Quitándole la sabana – acuérdate que tenemos que prepararle el pastel a tú abuelita luna

Riny se levanto y se fue corriendo al baño

— Está niña. — divertida

— ¿Ya se despertó? – este entrando con una camisa negra con un pantalón blanco, llevaba unos zapatos negros.

— Sí. — Esta alegre – siempre tengo un haz bajo la manga

— Ya estoy lista. — su hija saliendo y sonriente

Darién quedo perplejo al ver a su hija lista

— Primero a desayunar y después hacer los pedidos. — esta

— Yupi. — ella emocionada y pidió que la cargara, su madre no se negó

— Deberías bajarla. — Este – ya esta grandecita, para que estés en los brazos de mamá

— Mientras sea mi única hija, puedo hacerlo. — saliendo de la habitación con la niña en brazos

Él suspiro, se fue atrás de ellas

Serena llego a la cocina con su hija en brazos, la sentó en la silla mientras la sirvienta le serbia

En eso sonó el celular de Darién

— Buenos días. — contestó

— Buenos días Darién. — Luna – podrías pasarme a serena por favor

— Con gusto. — Este, dándole el celular a serena – tú madre

— Halo mamá. — Esta sonriendo — ¿Qué pasa?

— Cariño, lita y mina me llamaron, sus suegras quieren que le hagas los pasteles de navidad. — le comunica

— Tranquila. — Esta – yo lo hago, aun que primero hare los de ustedes y después los de ella

— Gracias cariño, por favor recupera tú celular. No me gusta molestar a nadie. — cortando

Serena quedo sorprendida

— Toma. — Entregándole el celular – hoy será un día largo

— ¿Por qué lo dices? – le pregunto

— Tengo mucho trabajo. — esta suspirando

— Mami, ¿Y cuántos pasteles tienes que hacer?

— Seis. — suspirando largamente

— ¿Y haces pasteles? – incrédulo

— Sí, papi. Mami hace pasteles por encargo. — Alegre – le queda delicioso

Darién no dijo nada, si se encontraba molesto consigo mismo, no tomo muy bien cuando se entero que serena se encontraba trabajando, pero no sabía que también trabajaba haciendo pasteles, en tres años creía saber todo sobre ella, pero la realidad le estaba demostrando que no y se estaba odiando por eso.

Hola aquí el capitulo, espero que les guste. Gracias por sus comentarios =)