ESTA HISTORIA NO ES MIA PERTENECE A LAW MASEN CULLEN YO SOLO LA ADAPTO

Cap 6:

Decir que mi tarde había sido maravillosa se quedaba corto. No habíamos salido de la cama en ningún momento y eso me encantaba.

Peeta era dulce y salvaje al mismo tiempo, atento, se concentraba en complacerme y me hacía sentir querida, al menos físicamente hablando. Y eso era un problema, ya que para el de seguro era solo eso, algo físico. No podía decir lo mismo en mi caso. Por que sin poder negarlo, estaba completamente enamorada de el.

Y aquí estaba, acostada sobre su pecho y lamentándome silenciosamente que en unos minutos tendríamos que levantarnos para ir a la fiesta.

-Ya es hora de prepararnos.- susurró Peeta en mi oído.

-Si, es verdad.- respondí.

Me senté al borde de la cama y no me importó tener mi ropa interior solamente. Hoy ya me había visto con menos, no tenia ninguna vergüenza.

Suspiré pesadamente al no saber que sucedería ahora. ¿El haría como si no hubiese pasado nada o tal vez sentiría algo por mí también? No sabía la respuesta, pero esperaba que fuese la segunda opción.

El se acomodó a mi lado y puso sobre mis hombros su chaqueta de cuero que segundos atrás se encontraba apoyada en el respaldo de la silla que estaba a un metro de la cama.

Lo miré a los ojos y el me sonrió.

-Me ducharé yo primero, tardo menos.- me besó suavemente y yo le respondí el beso instantáneamente. Acarició mi mejilla y se encaminó hacia el baño. Cuando cerró la puerta detrás suyo me tiré a la cama y sonreí. Olisqueé su campera y sonreí aún más, tenía su maravilloso olor. Dejé por unos instantes que me embargara un poco de esperanza. Tal vez y solo tal vez, el podría sentir algo.

Al cabo de unos minutos salió del baño con solo la toalla enredada en su cintura. Mis ojos lo recorrieron lentamente hasta llegar a su rostro. Se hallaba sonriendo por mi escrutinio.

-Es mejor que vayas a ducharte si quieres estar a tiempo para la fiesta, luego si quieres me puedes sacar una foto para que dure mas preciosa- bromeó.

Solté una risa y me encaminé al baño.

Cuando salí el ya se había cambiado. Llevaba puesta una remera de Blink 182 y sobre ella una camisa abierta gris y negra y la chaqueta de cuero con unos jeans y unas converses negras.

Yo por mi parte ya me había puesto unos jeans rasgados, una musculosa negra escrita en blanco, un chaleco de tachas y unos borcegos, además de un collar con una cruz, unos aros y unas pulseras plateadas y negras.

-¿Lista?- pregunto mientras me miraba lujuriosamente.

Sonreí por el efecto que tenía en el y me acerque.

-Claro- respondí sonriendo. El me devolvió la sonrisa y agarró mi mano y tirando de ella me condujo hasta el auto.

El corto viaje desde el hotel hasta la fiesta lo hicimos en un cómodo silencio.

Toda la gente bailaba y saltaba. Había chicos con bengalas en sus manos y la música retumbaba. Peeta giró mi rostro hacia el una vez que aparcamos y me beso salvajemente.

-Vamos- salio del coche y yo lo seguí.

-¡Hey! Se tardaron en llegar.- dijo Marvel cuando me acerqué hacia el.

-No molestes hermanito- respondí mientras le abrazaba.

-¿Qué habrán estado haciendo para tardar tanto?- dijo Annie mientras alzaba sus cejas sugestivamente.

-No digas estupideces Ann, si Peeta y Kats son solo amigos- dijo Marv despreocupado pero luego de un segundo se giró a ver a Peeta seriamente- Me quiero imaginar que no pasó nada con mi hermanita.

Peeta solo se rió y tiró de mí hasta la pista de baile dejando a Marvel maldiciendo al comprender que si había pasado algo.

El resto de la noche fue genial, Peeta no se despegó ni un instante de mí y eso me encantaba. Luego de tres horas los chicos desaparecieron y en realidad no seria nada lindo encontrarlos, ya me imaginaba lo que estaban haciendo.

-Peeta- grito una voz chillona detrás de nosotros. Vi a Peeta cerrar fuertemente los ojos y tragar saliva notablemente para luego girarse a desgana.

-Clove- saludó Peeta.

-Pero que modales Peeta, así de seco me saludas cariño- le dijo la pelinegra escultural que lo había llamado antes para luego lanzarse a su cuello y besarlo.

Por un segundo me quedé estancada en mi lugar, veía todo verde de los celos y me sentía devastada. Si antes tenía la minima esperanza de que Peeta sintiera algo por mi, se había desvanecido completamente después de eso. ¿Cómo iba a elegirme a mí, teniendo a alguien como esa modelito al lado?

Me sentí traicionada, para el no había significado nada lo de esta tarde. Y lo último que vi antes de salir corriendo es como Peeta alejaba.

Sentí que gritaba mi nombre pero realmente no quería ver como me presentaba a su novia.

Llegué hasta una piscina que había dando la vuelta a la casa y me detuve en el borde.

Varias lágrimas se me escaparon de mis ojos y las sequé con fuerza. Era una estúpida. No podía llorar por el, eso solo me pasaba por enamorarme.

Por suerte no había nadie en ese lado de la casa, sería patético que alguien me viese así.

Sentí unos pasos tras de mi y me giré.

-Kat, déjame explicarte. Te juro que no es lo que parece- decía un muy agitado Peeta.

-¿sabes donde se encuentran los chicos?- le pregunté interrumpiéndolo.- voy a volver a casa y le diré a Marvel que me lleve así puedes quedarte y divertirte con tus amigos.

-No Bella, escúchame. Heidi y yo…-

-No hace falta que expliques nada, lo sé. Ya se lo que dirás. Es tu novia, lo de nosotros fue solo un error y tranquilo no le diré nada.

-No Kat, ella…-

-No quiero saberlo, quiero volver a casa. Dime donde esta Marvel.-

-No, escúchame- dijo enojado y puso sus manos en mis hombros haciendo que lo vea a los ojos.- Clove y yo no somos nada, lo fuimos hace un año atrás, pero ya no y ya se lo dejé en claro. Y para mi, lo de nosotros no fue para nada un error. Solo quiero que escuches atentamente lo que voy a decirte ahora, si después de eso quieres irte, lo entenderé y te dejaré en paz si no quieres verme jamás, pero solo lo haré si me escuchas. ¿Lo Haras Kat?-

-Esta bien- respondí en un susurro todavía pensando en lo que había dicho antes.

-Kat me gustas- parpadee sorprendida- no, es más que eso, me he enamorado de ti.- solté un jadeo por la sorpresa y hizo una mueca- lo se, se que es muy deprisa, pero no puedo evitarlo. Me gustas desde hace mucho tiempo, pero estos días que he compartido contigo han sido geniales y se que con esto me he ganado el odio de tu padre pero si tu me aceptas no me importará absolutamente nada. Soportaré cada cosa que se interponga entre nosotros y te prometo que cada momento que pasaremos juntos serán tan especiales como estos días que hemos pasado juntos o incluso aun mejores. Solo te pido una oportunidad para estar contigo, por que eres todo lo que me importa Kat y quiero estar contigo por siempre. ¿Qué dices? ¿Sientes aunque sea un poquito de lo que yo siento por ti y me dejas hacerte feliz?- mis ojos se llenaron de lagrimas por lo que el había dicho. Peeta me amaba, me amaba a mi tanto como yo a el. Me sentía tan feliz que en cualquier momento empezaría a saltar y aplaudir como lo hacía Annie cuando se emocionaba.

Realmente estaba muda de la impresión y solo reaccioné cuando vi que los ojos de Peeta estaban mostrando tristeza pensando que yo no lo quería.

-Peeta yo- no me dejó continuar y siguió el.

-Entiendo Kat, tu no sientes lo mismo. Te dejaré en paz y- Lo besé, con toda mi alma y mi corazón para que sintiera lo que yo sentía por el. Lo amaba tanto que dolía y milagrosamente el sentía lo mismo.

Cuando nos separamos para respirar apoyé mi frente en la suya y lo miré fijamente a los ojos.

-Te amo, más que a nada Peeta. Quiero estar siempre contigo-

-Dios Katniss te amo- dijo para luego volver a besarme.

Estuvimos así vario rato hasta que el sonrió malignamente y luego se tiró a la piscina. Me hizo una seña para que lo acompañara y yo sin dudarlo saqué mis zapatos y me metí lentamente. Nadé hacia el y me abrasé a su cuello.

-Se mi novia- susurró contra mis labios- quiero que estemos por siempre tu y yo.

-Si, es lo único que pido.- respondí.

Sonrió feliz y tiró de mi bajo el agua junto con el y me besó.

Me sentía completa, toda esa presión y la tristeza que tenía en casa se borraba cuando estaba a su lado. Y sabía que aunque en unos días volviera y tendría que enfrentarme a la furia de Seneca todo estaría bien por que lo tenía a Peeta para siempre.

FIN

Hola Gente!

La historia ha llegado a su fin y espero que la hayan disfrutado, muchas gracias ha todos los que la leyeron.

bESOSOOS