Hola, Fanfiction. De verdad, lo siento con el retraso. Digamos que las cosas han estado un poco… Complicadas en lo que se refiere a escribir; no voy a detallar. De cualquier forma, aquí les traigo el segundo Cap. De ¿Padre a los Trece?

Sé que es corto; de hecho una de las razones por las que no lo había publicado en al menos una semana es que quería alargarlo, pero no se me ocurría nada. Aun así, espero que la calidad del Cap. Cumpla sus expectativas.

Yami: No ibas a hablar del Fic en inglés?

No, eso lo haré abajo.

Naruto: Es prácticamente un acto de desesperación por no haberlo publicado antes.

Naru, no te metas en esto.

Naruto: Oblígame.

Como sea. Queridos lectores, aquí los dejo hasta el final del Cap.

Cap. II Cambios

Ojos azules se abrieron lentamente, mareo y falta de concentración era evidente al notar lo glaseado de su mirada. Solo se necesitaron de unos minutos para poder reganar el sentido.

Lo primero notó era que había notado era que ya no estaba sobre su tibia-y principalmente- seca cama, sino que la superficie a un lado de él era húmeda y fría, como si estuviese tumbado sobre la delicada superficie del agua sin poder atravesarla verdaderamente.

Empezó a recordar poco a poco. Habían llegado a Konoha de una misión, `habló´ con el Hokage, estuvo un rato con Sasuke y Kakashi antes de regresar a casa. Cenó y se acostó a dormir junto a…

"¡Akira!" su mente dio un salto al recordar al bebé peli-azul que había traído de las ruinas. Se levantó bruscamente -lamentando hacerlo por un instante cuando una nueva ola de nausea pasó por él- buscando algún indicio. Por suerte no tuvo que buscar mucho cuando sus ojos se posaron sobre una pequeña canasta que se encontraba a pocos metros de él.

Fue rápidamente hasta eso, dándose cuenta -de manera casi inconsciente- que sin importar el peso lo más que se hundía era poco más de un centímetro. Vio dentro de la canasta una vez que estuvo a su lado. Para su tranquilidad, Akira estaba en ella, dormido plácidamente. Con cuidado lo tomó en sus brazos, teniendo en mente el no despertarlo pero dándose cuenta de que el infante tenía el sueño algo pesado cuando ni siquiera se inmutó.

Comenzó a mirar a su alrededor notando en menos de dos segundos que reconocía el lugar.

"¿Qué estoy haciendo aquí?"Se preguntó con gran curiosidad, pero sus pensamientos luego fueron a una pregunta más apropiada. "Mas importante, ¿Qué está haciendo Akira-kun aquí?".

Sabiendo que solo habría una manera de contestar esas preguntas comenzó a caminar con el bebé en sus brazos, perfectamente consciente de a donde se dirigía… No sabiendo que el destino tenía más sorpresas preparadas para él ese mismo día.

Una gigantesca cámara con un techo que no parecía tener fin, y con el ancho y largo suficiente para una pequeña aldea fue el sitio donde nuestro héroe fue a parar. Barras de de metal lo separaban de la criatura que en su momento destruyó parte de Konoha, así como la muerte de muchas personas. Parcialmente responsable de su sufrimiento, aunque no tanto como la ignorancia, el miedo, el odia y la estupidez.

Naruto estaba sosteniendo con fuerza la fulminante mirada del Kyubi; una gran hazaña, debido que ni siquiera con la celda como protección, alguien en su sano juicio sería capaz de semejante acción. Para el Jinchuriki era innecesario poner su típica máscara emocional, ya que sabía perfectamente que el zorro podría ver a través de ella. Siendo una constante en su vida, el Kyubi conocía a Naruto mejor que nadie más.

"Entonces…"resonó la imponente voz de la bestia. "¿A qué debo el honor de la visita de mi carcelero?"Una gran sonrisa macabra y llena de malicia apareció en su rostro, cosa que haría que la sangre de los más valientes se congelara.

Naruto no estaba afectado en lo más mínimo.

"Creí que fuiste tú el que quería verme" Contestó un poco confundido.

"¿Y para qué querría yo verte, mono sin pelo?"Preguntó con disgusto.

"No lo sé; no me interesa y no me importa" Respondió con sarcasmo. Empezó a voltearse al mismo tiempo que continuaba hablando. "Ahora, si no te importa, necesito descansar porque…".

No terminó de decir lo que quería cuando notó que frente a él, había una celda muy similar a la que continuaba estando a sus espaldas. Incluso se volteó a ver, pero el zorro parecía tan confundido como él.

Se acercó lentamente, aun sin poder ver qué era lo que se ocultaba detrás de la gran reja. Cuando finalmente pudo asomarse por uno de los espacios, un par de ojos rojos con pupilas rasgadas se abrieron. El rubio dio un salto hacia atrás, recordando lo sucedido la primera vez que habló con el zorro.

Aun así, le pareció curioso que no haya recibido ningún ataque. Solo después de que la criatura que estaba en la otra celda saliera de la oscuridad, es que pudo notar el por qué.

Tragó aire de forma abrupta, ya que la única forma de describir a la criatura que estaba frente a él, era una forma miniatura (Más o menos tres veces el tamaño de un toro) del Kyubi. Aparte del tamaño, las diferencias entre este zorro, y el ya antes mencionado era que su pelaje era de color azul oscuro, y en lugar de nueve, solo tenía cinco colas.

"¿Quién eres tú?" preguntó el zorro más pequeño de forma vacilante. "¿Y qué estás haciendo dentro de mi recipiente?"

Teniendo más experiencia que la mayoría de las personas con este tipo de criaturas, Naruto pudo decir que bajo el tono ligeramente amenazante su voz sonaba como la de un niño asustado.

"¿Tentai…?" Para sorpresa del Jinchuriki mayor-el bebé seguía dormido en sus brazos- fue el Kyubi quien habló.

El cachorro miró detrás del rubio, sus ojos rojos tomando una luz indescriptible para el rubio, al tiempo que murmuró. "¿Otou-san…?".

Casi inmediatamente el enorme Bijuu comenzó a golpear con fuerza la reja mientras rugía el nombre "Tentai"; inmediatamente seguido del cachorro, quien imitaba las acciones de quien había llamado "Otou-san".

Todo ese ruido causó que Akira despertara, llorando por la cantidad de ruido. Naruto estaba tratando de calmarlo, buscando alguna forma de salir de esa situación. Fue mientras movía la cabeza de lado a lado que finalmente una imagen dejó su vista atrapada.

A diferencia de lo que había visto en los ojos del Kyubi anteriormente ahora le fue posible identificar el sentimiento de añoranza que había en sus ojos, mismo que era reflejado en el menor de los zorros. Y algo le decía que no había ningún truco detrás de lo que veía.

Su siguiente decisión sería lo segundo que marcaría el cambio por el resto de su vida.

El zorro de Nueve Colas seguía tratando de tirar las puertas con todas sus fuerzas, pero era obvio que el intelecto del Yondaime, las bases de los Uzumaki y el poder del Shinigami eran demasiado para él. Eso lo obligó a tomar un respiro, mientras usaba las barras de metal para sostenerse. Y fue precisamente eso lo que dejó que notara el momento en el que el espacio que en ese momento ocupaba se estaba desintegrando y volviéndose blanco, y como lentamente la jaula que encerraba a su cachorro se iba con todo lo demás.

"¡TENTAI!" Rugió el Kyubi antes de perder la consciencia.

Abriendo los ojos perezosamente el Kyubi comenzó a reganar el sentido. Tras pocos minutos se encontraba revisando con la miraba sus alrededores, dándose cuenta de que estaba en una especie de isla pero esta misma era muy extraña.

En primer lugar era que tras pasar las blancas arenas de la playa, lo cual era un especio bastante grande, había lo que parecía ser un jardín que combinaba un campo de lavandas de la Provenza con los jardines de Babilonia. Y, a solo cincuenta metros de la circunferencia de la isla, el mar estaba siendo azotado por una tempestad digna de cierto escritor inglés. Sin embargo, una luz solo lo suficientemente cálida caía sobre el pequeño pedazo de tierra aunque no había Sol ni Luna en el cielo.

'Esto obviamente no es natural' pensó tras unos pocos segundos. 'No es el exterior, no es Genjutsu y no hay forma de que un humano haya hecho esto a menos que fuese el Viejo'

(Nota: Con viejo me refiero a Rikudo Sennin, no sé como le llama en español, pero Kurama se refiere a él así en el manga en ingles).

Sabiendo que quedarse sentado en el mismo lugar durante mucho rato no le serviría de nada decidió caminar por la isla, buscando algún tipo de indicio de donde se encontraba y como llegó allí.

Si se hubiese revisado un poco más así mismo, habría notado el collar que traía, el cual tenía colgado un símbolo en espiral.

Solo habiendo pasado cinco minutos desde que comenzó su búsqueda, y el zorro había logrado localizar tres olores, dos de ellos bastante familiares y que estaban juntos. Le parecía impresionante que no haya llegado más rápido pero la isla era mucho más grande de lo que había imaginado.

Finalmente logró divisar dos figuras, una mucho más pequeñas que la otra. Reconoció a la más grande; alivio y felicidad inundando sus ojos mientras se lanzaba y gritaba su nombre.

"¡Tentai!"

El cachorro miró a la dirección de donde venia la voz, antes de ser básicamente derribado por una enorme masa de color naranja rojizo, quien procedió a acurrucarse lo más que podía con el pequeño zorro.

Tentai solo estuvo desorientado por un par de segundos, antes de reconocer al Kyubi.

El tierno contacto y las lágrimas que derramaban ambos decía lo mucho que se habían extrañado. Ninguna palabra salía de la boca de ambos; solamente querían regocijarse en las felices emociones que producía ese encuentro tan esperado.

Pero, por supuesto, alguien tuvo que interrumpir…

"Al fin llegaste"

Naruto abrió los ojos, sintiéndose de cualquier forma cansado al no haber tenido casi nada de descanso mental. Y si no hubiese sido por el bebé peli-azul que en ese momento se encontraba jalando sus mejillas como si fueran un juguete habría regresado a dormir.

Akira, quien estaba sentado en su pecho, sonrió al rubio de esa forma irresistible que solo los bebés saben hacerlo. Y comenzó a reír cuando Naruto lo volteó repentinamente, de forma que Akira quedara abajo, antes de levantarle un poco la camisa de pijama que traía (encontrada en las ruinas de la aldea), y soplarle en la barriguita, de forma que causaba cosquillas y sonidos graciosos para el deleite del bebé.

Cuando acabó con eso, subió hasta que ambos quedaron con las frentes pegadas el uno del otro, simplemente sonriendo. Luego, Naruto colocó los brazos debajo de Akira y lo trajo hasta él, y quedando de rodillas en la cama abrazó al bebé, quien trató de hacer lo mismo lo mejor que pudo.

"Bueno, Akira, a partir de hoy tenemos la semana libre, así que-"se detuvo abruptamente al mismo tiempo que saltaba y se alejaba rápidamente de la cama lanzaba un Kunai en dirección de la ventana. Akira, ignorante de la situación, simplemente rió y gritó por la sensación del movimiento rápido.

Una figura apenas fue capaz de evadirlo, antes de mirar al rubio con tremenda sorpresa.

"Si no quieres que venga solo tienes que decirlo" habló Kakashi en un tono relajado antes de entrar al departamento. En ambas manos tría bolsas bien cargadas de diferentes víveres.

"Pues si usara la puerta no tendríamos este problema" respondió Naruto con una gota en la cabeza.

"Eso no sería divertido" dijo poniendo su ojo en forma de ´U`. "Una pregunta… ¿de dónde sacaste el Kunai?"

Naruto le mostró la muñeca derecha, donde había un símbolo algo extraño, como respuesta.

"Entiendo"

Pasado un rato, Naruto y Kakashi estaban sentados en la mesa, con Akira sobre las piernas del Jinchuriki. Frente a ellos, tres platos llenos de comida que esperaba ser devorada pero que el peli-plateado miraba con aprensión.

"No está envenenado, Kakashi-sensei. Ayame-nee-chan me enseñó a cocinar" dijo con una gota en la cabeza y mirando al Jonin como obligándolo a que probara. Él mismo aun no había probado nada porque estaba ocupado dándole puré de frutas a bebé Jinchuriki.

Hatake, con un Genjutsu puesto para asegurarse de que su cara no se viera, usó los palillos para lentamente sujetar un rollo de carne blanca. Tras tragar su primer bocado, miró a Naruto con curiosidad y algo más que no se podía describir.

"Naruto…"

"¿Si, Kakashi-sensei?" preguntó extrañado por el raro tono de voz del mayor.

"¿Alguna vez has considerado abrir tu propio restaurante?" Naruto no estaba seguro de donde vino la interrogante, pero de cualquier forma contestó.

"No… Al menos no en esta aldea" dijo tras pensarlo un poco.

"Oh…" Y con eso continuaron comiendo.

Tras haber terminado de comer y ordenar las cosas, Naruto agradeció a Kakashi por las cosas que había traído. Especialmente porque fue con eso que le pudo dar un poco de fruta a Akira y pudo preparar el desayuno de ambos. El Jonin dijo que no había sido problema, y que por desayunar así no tendría problema en hacerlo más a menudo.

Un rato más tarde, tras haberse cambiado y hacer lo mismo con el menor, fue en búsqueda de las únicas dos personas que iban a poder ayudarlo con la decisión que acababa de tomar.

Ino Yamanaka y Ten-Ten.

¿Por qué a esas dos chicas? Pues, muy simple. Naruto llegó a la conclusión de que necesitaba un cambio de imagen, y sabía que la rubia y la morena serían capaces de ayudarlo con eso.

¿Y cómo es que Naruto conoce, y es tan buen amigo de ellas dos?

Naruto e Ino siempre se llevaron bien durante la Academia. Nada romántico salió de ellos, ya que los sentimientos que la Kunoichi tenía hacia cierto chico Uchiha eran verdaderos, a diferencia de la gran mayoría de las fangirl (No les gustaba admitirlo, pero Sakura, aunque fastidiosa, también era sincera respecto a ello). Por otra parte, Naruto tenía un ligero enamoramiento por alguien más.

A Ten-Ten la conocía desde mucho más tiempo. Ambos estuvieron en el mismo orfanato, y ella, a diferencia de todos los demás niños, era la única que trataba bien al rubio, e incluso le llevaba comida a escondidas cuando las cuidadoras lo dejaban sin comer o no le daban nada saludable.

Ella fue eventualmente adoptada por una humilde pareja, que eran dueños de una tienda de cosas para ninja. Debido a que el hombre es un ninja inactivo, pero que conserva sus habilidades, él le enseñó a la morena manipulación de chakra, algo de Taijutsu y uso de armas. Y tiempo después le comenzó a enseñar a Naruto, cosa que marcó grandemente en las habilidades del rubio.

Debido a las condiciones en las que estaban cada uno, Ten-Ten decidió demostrar sus habilidades para ser reconocida como una Kunoichi poderosa sin importar de donde viene. Mientras que Naruto simplemente decidió esconder sus habilidades, además de servirle para otras cosas…

Tristes se pueden volver los giros del destino cuando nuestros planes no salen como queremos, pero el joven rubio ha aprendido a lidiar con eso durante mucho tiempo.

Una hora más tarde, se encontraba en la tienda del padre de Ten-Ten, siendo la peli-castaña que lo estaba atendiendo. Ino estaba en una misión y no regresaría por al menos una semana.

Ten-Ten, siendo la chica tranquila, paciente y pensadora, escuchó primero la historia de Naruto respecto a Akira antes de saltar a conclusiones. Estaba feliz por el hecho de que Naruto había finalmente logrado encontrar información sobre su familia, aparte de poder tener una finalmente.

Akira había estado tranquilo todo ese tiempo, siendo cargado por un clon. La Kunoichi había querido encargarse de eso, pero el bebé solo se dejaba cargar por el rubio.

Cuando finalmente logró terminar todo lo que quería, decidió salir usando su nueva ropa y la vieja la guardó en la bolsa que le dieron. Pagó, agradeció y se despidió de Ten-Ten y mandó a sus clones a guardar las cosas.

Durante todo el paseo que estaba haciendo, muchas miradas se quedaron pegadas en él; no las usuales de odio, sino de curiosidad y alguna que otra lujuriosa. Aun así, seguía ignorando a todos a su alrededor y se dedicaba a jugar con el bebé Jinchuriki. Fue un pequeño gruñido del estomago de este mismo lo que lo sacó de sus pensamientos.

"Tienes hambre, ¿verdad?" preguntó sonriendo. La mirada de súplica de Akira fue suficiente respuesta. "Está bien, vamos por algo de comer".

Teniendo sellado en un pergamino suficiente comida para varias personas, y la leche para Akira, decidió ir a uno de los campos de entrenamiento que sabía no estaban en uso.

Curiosamente, nunca notó el par de ojos que le estaban observando a lo lejos… O tal vez si…

Bueno, eso ha sido todo por ahora.

Una vez más me disculpo por la espera. Y por lo corto.

Y no, no pienso poner la conversación con el Kyubi sino hasta algo de tiempo después. De esa forma tengo tiempo de trabajar en lo que se refiere a la personalidad de Naruto, y cuáles son los cambios adquiridos por la necesidad de madurar para criar un bebé y cuáles lo que yo mismo había puesto desde un principio.

Lo que se refiere a la ropa, lo pondré en el siguiente Cap. Y porqué decidí que fuese buenos amigos con Tan-Ten e Ino (Nada romántico, esto es NaruHina), tal vez lo detalle un poco luego.

Ahora, para aclarar lo del Fic en inglés.

Varios (los que me tienen en alerta de autor), habrán notado que he comenzado a escribir un nuevo Fic en inglés. Y no, no tiene nada que ver con Naruto. Éste es el primer Crossover oficial que escribo, y tenía tiempo pensándolo, hasta que llegó un punto en el que una tarde, en la que estaba aburrido hasta la puta médula…

Naruto: MASTER, HAY CUATRO NIÑOS AQUÍ!

Cuando llegaron Akira-1 y Ueki-kun?

Naruto: Hace diez minutos.

Lo siento. Como decía, estaba aburrido, tenía una historia en mente que no me quería dejar tranquilo y tuve que escribirla. Es de Digimon 2 (incluye a los DD originales) con Davis uno de los dos personajes principales, y Jaden, de Yu-Gi-Oh! GX como el segundo.

Incluye como tres elementos de Civilization Blaster (si no lo han visto, háganlo, es demasiado bueno), a Yami (que tiene un papel más secundario que en Sol y Luna, ya que es un espíritu, no puede hacer nada sin permiso, teniendo el papel de uno de los guías de Davis) y una nueva OC llamada Alice, basada físicamente de Amy Lee.

Si les da curiosidad, les digo aquí de que se trata:

Davis (que es mi personaje favorito de Digimon 2), dos años de la batalla contra MalonMyostismon, está pasando por una crisis emocional severa, de la cual muy pocos se dan cuenta. Yami y Alice, que son elegidos de los símbolos de la Oscuridad y la Voluntad (Darkness and Will), aunque más nadie lo sabe, salvo ellos y Gennai, deciden interferir en la vida de Davis para tratar de ayudarlo. Ellos mueren, pero vuelven como espíritus acompañantes. Cuando Kari (que es con quien en realidad termina emparejado) pone la gota que derramó el vaso, Davis se va de Odaiba.

Por otra parte, Jaden es un huérfano. Desde pequeño sabe que tiene poderes pero estos fueron la causa de la muerte de sus padres, aparte de que tiene un hermano gemelo perdido. Nadie nunca se le acerca y cuando él se acerca a alguien, estos se alejan. Hasta que conoce a Davis, poco después de que este llegase a Ciudad Dominó. Eventualmente recibe la cresta de la Realeza (Royalty).

Eso ha sido todo por ahora. La siguiente actualización de este fic y de Sol y Luna serán para agosto, ya que voy a estar ocupado con la Uni hasta entonces.

Master Fuera…

Bye…^^