Esta historia contiene lenguaje violento y obsceno, escenas fuertes tanto de violencia como de sexo.

Los personajes, salvo alguna excepción, pertenecen a CAPCOM.

Algunos detalles, como pueden ser escenas, diálogos o escenarios, pueden estar inspirados o tomados de alguno de los juegos o similares.

Se aceptan dudas, sugerencias y criticas constructivas con fundamento, esto es para pasarlo bien entre todos, recordar que yo no soy escritora.

Capítulo 14

Leon sintió los rallos del sol en su rostro mientras, molesto, abría los ojos lentamente encontrándose abrazado a la morena, y esta a él, ambos completamente desnudos.

A la mente del hombre volvieron las imágenes de la noche anterior en que los dos se entregaron mutuamente. Este no pudo evitar que una leve sonrisa se dibujase en su rostro de forma fugaz para, acto seguido, girar la cara en dirección a la joven y apartar de su rostro unos mechones azabache con la mano que le quedaba libre, mientras comenzaba a susurrar cuidadosamente su nombre para despertarla.

La joven abrió los ojos con lentitud debido a la molesta claridad para sorprenderse de lo sumamente cerca que se hallaba el rubio. Cuando consiguió despertarse por completo, su sorpresa paso a incredulidad al recordar lo sucedido la noche anterior. Había sucedido de verdad y no habría marcha atrás.

Cuando la joven iba a hablar, Leon se adelanto sorprendiéndola, besando con suavidad sus labios

- ¿Esto significa que vamos a intentar estar juntos sin matarnos? – preguntó la morena con sorna mientras fijaba sus ojos en los azules de él.

- Me gustan los retos ¿por qué no intentarlo?

A la respuesta del joven, ambos volvieron a besarse con más pasión que la vez anterior, para después comenzar a prepararse para el largo día que les esperaba.

Tras salir del hotel se hicieron con un todo terreno de alquiler y se pusieron en marcha hacía los laboratorios secretos de Umbrella.

Después de varias largas horas de viaje entre bosques y prados vírgenes de la comarca, el coche se detuvo a unos metros de unas grandes y desgastadas montañas perdidas dentro de la espesura de un gran y frondoso bosque lleno de neblina.

Ambos salieron del automóvil mirando a sus alrededores, equipándose con sus respectivas armas y comenzando la caminata hacia la ladera de la montaña.

Amy seguía a Leon, quien se guiaba por el GPS de su móvil cuando, al cabo de un rato, el hombre se detuvo en un claro frente a la pared rocosa de la montaña.

- Según los datos de Hunnigan, la entrada está en este punto del mapa. Busquemos cualquier cosa que pueda abrir una puerta o algo parecido.

La mujer asintió y ambos se separaron comenzando a buscar cautelosamente por todo el lugar algún signo perteneciente a Umbrella.

Amy se acercó a un lateral de la pared de la montaña pasando sus manos cuidadosamente, acariciando la superficie rugosa cuando, paró de repente al sentir algo de forma definida volviendo a tocar la forma para después, soplar y dejar al descubierto un relieve excavado con el símbolo de Umbrella Power. La joven llamó al rubio con rapidez, quien se acercó ágilmente hasta su posición.

- Mira esto, es el símbolo de U.P.

- ¡Estupendo! ¿cómo se accionará esto? – dijo mientras apoyaba su mano y, acto seguido, el relieve se hundía en la pared acompañado de un enorme estruendo activando un mecanismo, el cual abrió un enorme agujero a modo de puerta en la montaña, dando paso a un angosto y oscuro pasillo.

León desenfundó su arma y comenzó a adentrarse con Amy siguiéndole sin mediar palabra.

Caminando por aquel sucio pasillo, llegaron a la intersección donde confluían dos de ellos, el nuevo igualmente descuidado.

- ¿Por dónde vamos? – preguntó la morena posicionándose junto al hombre mientras bajaba su arma. – Podríamos separarnos...

- ¿Estás loca? No sabemos que vamos a encontrarnos y no eres militar, Amy. Mantente tras de mí, por favor.

- Está bien, sólo era una idea. –respondió volviendo a su posición algo decepcionada.

- Vayamos por la derecha.

Ambos comenzaron a avanzar por el pasillo pero, de repente escucharon el sonido de unas pisadas que se acercaban ágiles, acompañadas de unas voces masculinas. Leon agarró a la chica de la mano con rapidez y se escondieron tras unos grandes bidones que se hallaban agrupados en un rincón de la cara izquierda del pasillo.

- Sí, ya está casi listo el antídoto. Estoy deseando que llegue el momento para deshacerme del capullo del científico. Disfrutaré volándole la tapa de los sesos. – Río uno de ellos mientras seguían avanzando.

- Esperemos que después de esto nos deje irnos de una jodida vez. Este lugar empieza a agobiarme.

Una vez las voces se fueron alejando, ambos salieron de su escondite y reanudaron su marcha cautelosamente.

- Mi hermano está aquí, Leon. Tenemos que encontrarlo.

- Amy, relájate, precipitarse no es bueno nunca. No querrás que nos descubran y nos maten a todos ¿no? – Susurró el hombre a la morena mientras trataba de hacerla entrar en razón.

La mujer suspiró hondo y obedeció al rubio haciendo un leve gesto con la cabeza para después continuar con la marcha por el angosto y oscuro pasillo.

Rato después llegaron hasta una amplísima estancia llena de cajas, máquinas enormes y unas escaleras metálicas que conducían a unas estancias superiores acristaladas

El rubio sacó sus prismáticos e inspeccionó el lugar antes de hacer nada.

- Parece que arriba tienen montado como un laboratorio, seguramente tu hermano esté allí. Hay algunos hombres vigilando tanto arriba como abajo. Si nos ven estamos perdidos.

- Hay mucho desorden, con suerte podremos llegar hasta las escaleras.

- Bien. Vamos allá.

El rubio salió primero y con mucha cautela la joven comenzó a seguirlo. Lograron cruzar parte de la estancia sin problema hasta que dos guardias giraron en su dirección. Ambos rápidamente se ocultaron tras un montón de cajas.

- Hay que reducirlos. – susurró el rubio mientras observaba a los hombres.

- ¿Estás loco? Aunque no les dispares se escuchará algo.

- Si no nos libramos de los guardias de abajo no podremos subir. Cuando pasen delante nuestra saldremos y les golpearemos en la cabeza con las culatas. Trata de agarrarlo para que no caiga bruscamente al suelo.

- Está bien.

Amy tragó saliva mientras suspiraba tratando de concentrarse en su cometido, trató de neutralizar sus miedos a fracasar mirando los penetrantes ojos de Leon mientras asentía.

Los dos hombres uniformados pasaron sin percatarse de la presencia de los joven, entonces ambos salieron despacio colocándose tras ellos para asestarles un fuerte golpe en la nuca con sus armas.

Los dos hombres emitieron un quejido y cayeron inconscientes, pero antes de que se precipitaran de bruces contra el metálico suelo, ambos cogieron sus cuerpos para depositarlos lentamente.

Leon ayudó a la mujer, quien tenía serias dificultades para sostener a aquel hombre que pesaba 20 kilos más que ella, para después, continuar avanzando de forma cauta hacia las escaleras.

- Sólo quedan otros dos abajo. Y vienen por la derecha.

- Está bien, una vez más. Estoy lista.

Leon sonrió levemente a la mujer mientras volvían a esconderse entre las grandes cajas esperando el momento preciso.

Una vez neutralizados ambos hombres, comenzaron a subir raudos por las escaleras. Los guardias de la parte de arriba estaban bastante lejos pero, no podían entrar sin hacer ruido o llamar la atención. El rubio comenzó a mirar a su alrededor en busca de alguna alternativa.

- Estamos jodidos... – Susurró Leon mientras se pasaba una mano por el pelo apartando la vista hacia el lado contrario, donde se encontraba Amy y entonces, de repente, su semblante cambió comenzando un murmullo más para sí mismo que para comunicarse con la joven – Creo que ya lo tengo.

- ¿Qué estás pensando? – Preguntó la morena a ceño fruncido mientras observaba al hombre sacar su cuchillo.

Fíjate aquí, la alarma de incendios. Es perfecto. En cuento los guardias se acerquen acabamos con ellos, entramos, cogemos a tu hermano y a correr.

- Es buena idea. Cuando quieras.

¡Gracias por leer y comentar!