Todos los personajes son pertenencia de la gran SM, la historia solo es mía.

Hola chicas, primero que nada quiero agradecerle a todas las que me dieron una oportunidad y perdonen por haber tardado tanto pero ya saben, es algo normal en mí y eso es porque continuamente tengo problemas familiares y ando de aquí para allá, de hospital en hospital y eso no te deja mucho tiempo para escribir. Mi consciencia me grita todo el tiempo y me dice que debí haberlo escrito completamente y después lo publicaba, pero ella nunca tiene la razón o tal vez esta vez sí. ¡Oh dios! Debo dejar de hablar con mi consciencia. Bueno aquí les dejo el capi para que lo disfruten o lo odien, lo dejo a su criterio.

Someone Like You - Adele

Que tonta fui- La Factoria

Que nadie - Malu Ft. Manuel Carrasco

Fuckin perfect - Pink

Summary: Él la dejó por quién creía el amor de su vida, su amante. Pero él… ¿Se dará cuenta a quién ama de verdad?¿Será demasiado tarde? Y ella… ¿Podrá perdonarlo? Nada será lo que parece.

Perdóname:

Capitulo 3: Reencuentro

BPOV:

-Bella por favor… Bella… Perdóname…- Siento que esa aterciopelada voz se ha colado en mis sueños y me ha hecho despertar bruscamente.

Esa voz, esa maldita voz. La voz que desde que lo abandone ese fatídico día, jamás volví a escuchar. Lo cual agradecía. Porque aunque durante algún tiempo desee y tuve la estúpida esperanza de que la dejaría a ella y volvería a mi lado, en este momento estoy segura de que no quiero que mi hijo se cruce nunca con él.

Pero volviendo a esa maldita voz… La voz de mis pesadillas, la voz del dueño de mi roto corazón y la voz del culpable de que mis –en ese momento- sueños e ilusiones se estrellaran contra el suelo o se desplomaran.

Todo mi cuarto estaba siendo iluminado por unos tímidos rayos de Sol, así que me fije la hora en mí en el reloj que descansaba en mi mesa de noche. Unos números en rojo me confirmaban lo que yo pensaba, es demasiado temprano para levantarse. Aun quería dormir así que me di el gusto. No tenía trabajo y era sábado, dormiría unas horas más.

30 minutos después…

Desde hace media hora estoy intentando dormir. Aunque intento olvidar y sacar esa maldita voz de mi cabeza… No me abandona, suena tan arrepentido que en otra oportunidad puede que le hubiese dado otra oportunidad, pero pensándolo bien… Sé que luego me volvería a arrepentir, así que no es muy probable que yo lo perdone ni mucho menos otra oportunidad. Vamos Bella, sigue sosteniendo esa estupidez. Te apuesto lo que quieras a que si regresa, te arrodillaras a sus pies solo para volver a su lado, esa es tu forma de ser y debes aceptar que todavía lo amas y hace mucho le perdonaste todo, mi consciencia tiene razón.

Hace mucho le perdone todo lo que me hizo que ya creo que ni odiarlo puedo. Bueno… ¿Cuando Isabella Swan odio a alguien en su vida? Ni siquiera a su amante la odio, puede que ella sienta lo mismo que yo o simplemente se dejo llevar por el dinero y en caso de que sea la segunda opción, Edward se arrepentiría, la echaría y seguramente me echaría la culpa de alguna de sus estúpidas cosas. Él jamás fue culpable de nada, los demás siempre son los culpables.

En ese momento comenzaron a sonar partes de una canción en mi cabeza y definitivamente me sienta bien después de haber escuchado que se había casado.

Escuché,
Que has sentado cabeza
Que tú,
Has encontrado a una chica
Y que tú,
Ahora estas casado,
Oí que tus sueños se hicieron realidad,
Supongo que ella te dio las cosas
Que yo no te di

Sé que pensar esto me trae melancolía y debería dejar esto en el pasado por mi hijo, solo que es inevitable. Todos esos recuerdos llegan a mí y me destrozan, hacen que el agujero en mi pecho crezca y duela más de lo que duele normalmente, haciendo que calientes lágrimas rueden por mí rostro. Esto es algo que solo me permito hacer estando sola, mi hijo no debe verme llorar. Todavía recuerdo lo que me provocó descubrir que mi esposo no me era fiel, el ver que no me busco, no se preocupo por mí, ni siquiera se preocupo por saber si le mentía o no con nuestro hijo. Y recordar como mi abogado y buen amigo Tyler me confirmo que Edward no dudo en poner la firma en ese maldito papel que nos separaba.

No importa,
Encontraré alguien como tú,
No deseo nada más que lo mejor
Para ti también

Para este momento las lágrimas rodaban libremente por mi rostro y el agujero en mi pecho incrementaba el dolor, sollozaba en silencio, casi sin omitir sonido. Mientras la canción vagaba por mis pensamientos.

No me olvides,
Te lo ruego,
Recordaré que dijiste
A veces permaneces enamorado
Pero otras en cambio, duele

Un pequeño movimiento a mi lado me distrajo de mi infierno personal. Mi pequeño Tony estaba con su cabecita sobre mi pecho, una de sus pequeñas piernitas sobre las mías y su bracito sobre mi estómago.

Recordé que él quiso dormir conmigo porque estaba lloviendo fuerte y él tanto como yo, le tenemos fobia las tormentas, así que dormimos juntos. Por suerte dejo de llover y ahora está comenzando a salir el Sol.

Como mi pequeño estaba profundamente dormido y yo no podía hacerlo, me decidí por buscar las similitudes entre mi pequeño y el dueño de la voz de mis pesadillas.

Aparte de su parecido físico, sus manías eran prácticamente las mismas –o al menos las que Edward poseía cuando vivíamos juntos-. Adoran el chocolate, cuando se ponen nerviosos pasan su mano por su cabello, nadie aparte de mí puede tocarles el cabello –aunque creo que eso Edward lo cambio hace mucho-, cuando algo o alguien no les gusta fruncen el ceño y son excesivamente celosos, poseen una gran inteligencia y muy sociables, son excesivamente felices, aunque tienen sus días, los días en los que según yo, se ponen histéricos como una mujer embarazada.

Cuando duermen tienen una de las comisuras de su boca un poco levantadas, como si estuvieran sonriendo torcidamente, con esa sonrisa que amo, mientras duermen. De vez en cuando susurran cosas inentendibles y fruncen el ceño, pero después de unos segundos vuelven a su anterior estado.

Toque suavemente su mejilla y Tony comenzó a removerse despacio para luego abrir tierna y lentamente esas hermosas esmeraldas que tenía por ojitos. Soltó un pequeño bostezo y paso con una de sus manos puesta en puño, comenzó a tallarse los ojos y levantarse un poquito para poder verme a los ojos. Tomo mi rostro entre sus manitos.

-Mami ¿Ya hay que despetá?.- Me preguntó viéndome con esa miradita tan tierna. Esta cosita algún día nos matará con esa ternura que provoca, me dijo mi consciencia acertada, casi siempre en todo. Negué con la cabeza.

-No mi amor, duerme un poquito más que todavía es muy temprano.- Le dije tocando su suave y cobrizo cabello.

-Eta miem.- Dijo para luego sonreír.- Mamo a nomi.- Me dijo estirando sus bracitos, tomándome por el cuello y atrayéndome lo más que podía hacía él.

-Lo haré solo si me das un beso.- Digo mientras pongo estiro un poco mis labios para luego sentir como los suyos se posaban torpemente en los míos durante un instante y volvía a su lugar en mi pecho.- Te amo pequeño.

-Te amo mami.- Respondió quedándose dormidito.

Rápidamente me quede dormida con esa hermosa sensación en mi pecho, la cual solo mi hijo puede dejar.

El canto de los pájaros me despertó, mire el reloj de mi mesita de noche, esforzándome un poco porque el sueño todavía no me dejaba ver muy bien, los números rojos mostraban que era las diez y media. Quería dormir unas horas más pero mi pequeño debe desayunar, así que quiera o no me tengo que levantar.

Comencé a mover muy despacio a Tony, por suerte nunca le costaba levantarse temprano, así que eso no era un problema para mí. Se removió y abrió sus ojitos.

-Arriba cariño, tienes que desayunar y luego iremos a hacer las compras.- Le sonreí mientras le dejaba un beso en su frente y me sentaba en la cama. Él estiro sus bracitos para que lo levante y lo lleve al baño. Lo deje a los pies de la escalerita que tenía en su baño y el mío para que le lave la cara y los dientes, y luego intento durante diez minutos peinar ese hermoso cabello pero nunca lo consigo porque jamás queda en su lugar.

Cuando terminamos con el baño, lo lleve a su habitación y lo cambie. Le puse una remera de su película favorita la cual era Buscando a Nemo y la acompañaba por unos pantalones que le llegaban hasta debajo de las rodillas de jean, y sus converse azules.

Bajamos a la cocina y me puse a hacerle el desayuno. Le hice unos waffles con mermelada de durazno y un chocolate caliente. Mi hijo era bastante extraño lo sé, mientras más calor hacia, más caliente las bebidas que ingería en la mañana, pero bueno. Todos somos un poco extraños en algo. Por ejemplo, desde que él nació, prácticamente nunca más desayune porque me causaba repugnancia todo lo que comía mientras estaba embarazada, los antojos eran repugnantes aunque debo de admitir que también deliciosos.

Mientras preparaba todo, encendí la radio para escuchar un poco de música y alegrar un poco este día de tan brillante Sol. Las primeras notas comenzaron a sonar, y llenaron el ambiente.

Hoy me soltare el pelo,
Pondré rubor en mis mejillas,
Y te quitaré la llave,
Del corazón que te entregué.
Me pondré unos tacones,
Y una falda bien cortita,
Y me iré para la calle,
Ya no seré más tu mujer

Ojala yo hubiese podido hacer eso, bueno, lo hice en varias ocasiones cuando salí a comer con algunos compañeros de trabajo, claro sin intensiones amorosas o algo por el estilo.

Que tonta fui
Al creer que me amabas
Hoy me alejo de ti
Porque contigo ya no siento nada

Volvió a sonar el coro mientras en mi cabeza respondía estúpidamente a esa canción. No fui tonta, fui extremadamente imbécil, lo sé, me aleje pero sigo sintiendo lo mismo o peor de lo que sentía cuando estaba con él.

Ya no eres dueño de mi cama,
Ya no eres mi pasajero,
Buscaré alguien que me quiera
Y que me dé amor verdadero

Y así termino la bendita canción mientras yo seguía respondiéndole, como la estúpida que soy. ¿Dueño de mi cama?¿Podría llegar a decir que era mi cama? Creo que nunca lo fue, así que nunca fue dueño de mi cama y mucho menos dejo de serlo. ¿En serio yo sería capaz de buscar alguien que me quiera y me dé amor verdadero? No lo creo, ni siquiera puedo dejar de amarlo y vengo a buscar alguien que me quiera. Sí, claro.

Cuando termine de prepararle su desayuno lo lleve a la sala, le puse en el DVD su película de Buscando a Nemo y lo deje comiendo mientras yo me iba a dar una ducha rápida para que luego podamos salir a hacer las compras como todo sábado.

Me bañe rápidamente, luego cuando salí cepille mi cabello y me lave los dientes. Sequé mi cuerpo y salí a buscarme algo de ropa, me vestí con una falda de jean, mis viejas e inseparables converse negras y una remera que me quedaba ajustada porque después del embarazo me había quedado algo que nunca tuve, me quedaron unos pechos mucho más grandes, juro que casi muero de la felicidad, además mi cuerpo no había quedado con ninguna marca del embarazo que pudiera avergonzarme, solo un cuerpo más normalito.

Me hice el pelo en una cola y salí a la sala en busca de mi hijo, el cual seguía viendo esa bendita película, aunque ya la había visto más de diez veces. Lave lo que ensuciamos y lo guarde en sus respectivos lugares.

Tome mi bolso y puse mi celular, las llaves de casa, dinero, las llaves del auto, alguna muda de ropa para mi pequeño y alguno de sus juguetes. Luego tome a mi pequeño de su manita, cerré con llave la puerta principal y nos fuimos al auto, lo deje en su sillita y nos dirigimos al super.

Luego de estar veinte minutos, mientras junto a mi Tony decidíamos que cereal llevaríamos, recibí una llamada de Alice, lo deje sonar durante unos instantes solo para fastidiarla y luego atendí.

-¿Hola?.- Respondí en una pregunta. Molestaría a Alice solo un rato.

-¡Isabella Swan!.- Gritó, provocando que aleje mi oído del aparato.- ¿Por qué tardaste tanto en atender?¿Y qué es eso de hola? ¡Tú maldito celular tiene identificador de llamadas y hasta te puse mi propio tono!.

-Disculpe pero si no me dice quien es voy a tener que cortar.- Seguí con mi juego.

-¡Soy Alice!.- Pregunto exasperada de que me hiciese la tonta con este estúpido juego.- ¡Y deja ese estúpido juego que te conozco perfectamente!.

-¿Alice?¿Cuál Alice?.- Pregunté sin dejar mi papel de lado.- Disculpe pero yo no conozco a ninguna Alice. Creo que se equivoco de número señorita.

-¡Isabella!¡No intentes fastidiarme más de lo fastidiada que estoy!.- Gritó nuevamente. Siempre pasaba eso cuando me tardaba al atender el teléfono, me cuidan demasiado.

-Está bien Ali.- Dije ahora dejando de lado mi papel mientras seguía con mi labor de comprar y comprar comida. Que divertido.- ¿A qué debo tu tan ansiada llamada?

-Hola Ali. Muy bien ¿y tú?. Me alegra que me llamaras.- Dijo irónicamente provocando que ruede los ojos.- Solo quería llamar a mi mejor amiga y ella me responde así tan horriblemente, eso duele realmente.- Contestó para luego sollozar fingidamente.

-Solo dime para que me llamaste Ali.- Dije cansinamente.

-Está bien.- Soltó un suspiro.- Eres una aburrida, realmente creo que…

-Alice dímelo de una buena vez y no quiero saber lo que crees.- La corte rápidamente antes de que vuelva a repetir que necesito un buen polvo o un hombre a mi lado. Alguien que me saque lo que según ella es aburrido.

-Ok.- Soltó un bufido.- Solo llamaba para recordarte que mañana tenemos parrillada en tu casa y debes comprar solo la carne, lo demás lo llevamos nosotros.- Oh cierto, la parrillada que tenemos cada dos semanas en la casa de alguno de nosotros.

Oh, y por si se me olvido comentar. Alice y Jasper se pusieron de novios seis meses después de haberse conocido y Emmett y Rose no se salvaron, solo que ellos se acostaron a la semana de haberse conocido y desde ahí son novios. Obviamente todos ellos viven con su respectiva pareja en unas casas a unas calles de la mía y al menos una vez cada dos semanas las dos parejas junto a Leah, Jacob y Claire deciden juntarse a comer algo o hacer cualquier cosa que se les dé la gana, aprovechando que se ven seguido y no me dejan sola durante mucho tiempo.

-Oh Ali, gracias por recordármelo.- Le agradecí con todo mi corazón, si mañana ellos venían y no había comida. De seguro me torturarían y matarían sin piedad alguna.

-De nada cariño, todo por mañana ir y que no te maten. No quiero ensuciar nada ni dejar al pobre Tony sin su mami.- Dijo tiernamente la muy…

-Adiós Alice y compórtate.- Dije bruscamente.

-Adiós, cuídate, también a mí sobrino y búscate una buena polla. Te amo.- Dijo rápidamente para luego colgar. Esa maldita perra, algún día me las pagará, pensaba mientras me dirigía hacía las carnes.

Terminamos de hacer las compras y ya con nuestras bolsas nos dirigimos hacía casa.

Cuando llegamos le puse a ver a Bob Esponja en la televisión mientras lo sentaba con un jugo de naranja en el sofá. Me puse a hacer algo sencillo, pasta con salsa bolognesa.

Luego de eso comimos tranquilamente y así de tranquilo pasó nuestro día, veíamos la televisión y nos reíamos de todo, hasta que a eso de las dos de la tarde recibí una llamada del trabajo.

-¿Bella?.- Pregunto la voz de Kate, la asistente de Emm y Jazz antes de que yo hubiese podido contestar.- Lamento molestarte y más en un fin de semana pero tenemos una reunión de emergencia.- Dijo rápidamente.

-Está bien, no te preocupes.- Dije calmándola.- Pero ¿A qué se debe esta tan importante reunión como para resultar ser de emergencia?.- Pregunté asegurándome de que no era otra de las tantas bromas en las que Emmett, Jasper y Kate me llamaban diciéndome que había una "muy importante reunión" y debía asistir, para después de cinco minutos en los que corría de un lado para otro, me llamaban y me decían que era una broma.

Kate resulto ser una de las mejores personas que había conocido aquí. Es rubia y de ojos celestes, con un cuerpo escultural que en un primer momento me traía recuerdos desagradables, pero luego de un rato te dabas cuenta de que era una muy buena persona y poseía un gran cerebro, claro, mientras se mantenga alejada de Emmett y Jasper. Tiene veintisiete años, dos hijos llamados Carmen y Benjamín y un esposo llamado Garret, todos unas excelentes personas que siempre que podían me venían a visitar también y de vez en cuando venían a las parrilladas que organizábamos.

- Lauren se accidentó.- Dijo tranquilamente, hasta podía jurar que con una sonrisa en sus labios. Lauren poseía un cuerpo de infarto, obviamente lleno de operaciones, su pelo es teñido de un horrible color rubio y sus ojos son lentillas de color verde pero se le notaba que eran en realidad negro azabache sus ojos, además de que no poseía una neurona en esa cabella tan teñida. Lo único que podía hacer era vestirse como prostituta y ofrecerse todo el tiempo a sus estudiantes, lo que provocaba que Emm y Jazz tuviesen grandes problemas.- Adivina como.

-¿Cómo?.- Pregunté ahora interesada.

-Estaba haciéndole sexo oral a su conquista del momento mientras él manejaba. Él le dio un tirón muy fuerte a su cabello y ella lo mordió provocando que él desviara su vista de la carretera y se pusieran a pelear, por eso no vieron cuando un auto se acercaba, hasta que sintieron el golpe del otro auto contra el suyo.- Dijo riendo, no entiendo, yo ni aunque la odie como la odio me reiría de una situación así y ella sí.- Pero no te preocupes.- Dijo al notar que yo no reía con ella.- No tienen nada más que un par de lesiones. Él tiene roto un brazo y ella solo tiene rota su pierna derecha y el brazo izquierdo.- Comentó divertida.- Además tenemos un nuevo proveedor, no es bailarín. Su profesión no se acerca ni un poco al baile. Cuando llegues lo verás.- Terminó rápidamente.- Bueno, te dejo para que te ocupes de todo lo que tengas que ocuparte.

-Ok, adiós.- Dije para luego colgar.

Llame a Leah y le pedí si se podía quedar con Tony hasta que la reunión terminara, gracias a Dios ella acepto. Tome mi bolso nuevamente y salí con Tony hasta la casa de Leah, lo deje allí y fui rumbo a la empresa-escuela. Rumbo ahí puse la radio para el camino y las primeras notas comenzaron a sonar.

Empezaron los problemas,
Se engancho a la pena,
Se aferro a la soledad.
Ya no mira las estrellas,
Mira sus ojeras,
Cansada de pelear

Eso sí que no, nunca me cansaría de pelear, mi pequeño se merece que pelee y muchas cosas más, él se merece el mundo y mucho más.

Deje de prestarle atención después de pensar en mi pequeño, así que me decidí por apagarla y seguir el resto del camino el silencio. No quiero momentos tristes ahora.

Cuando llegue todos ya estaban reunidos en la sala de reuniones, salude alegremente a Kate y a todos los que estaban en la sala, incluidos Emmett y Jasper, y me senté en mi lugar como el nuevo puesto que ellos me habían dado hace tres semanas que era el de Jefa de Coaches. Noté que quedaba un asiento vacío entre Emm y Jazz pero decidí no darle importancia, seguro sería del nuevo proveedor.

Cuando estuvimos todos en la sala Emmett comenzó tomando la palabra.

-Bueno como ya sabrán todos, estamos aquí por dos razones.- Comenzó poniéndose serio como solo se ponía en ocasiones como estas.- La primera y tan importante como bueno, es nuestro nuevo proveedor que donara dinero a la escuela y la segunda y no por eso, menos importante pero si mala, es el caso de la señorita Lauren Virgin.- Terminó con una risilla disimulada al igual que todos. ¡Si, ella se apellidaba Virgin!. Todos sabíamos que ella era la más rápida del oeste pero en otro sentido. A ella le gustaba demasiado tener un… "arma"… cerca… Por así decirlo.

-Primero iremos con el caso de la señorita Virgin.- Dijo Jasper sin flaquear su voz con su risa, aunque se notaba que a él también le causaba demasiada gracia el apellido.

Durante media hora estuvimos hablando y decidimos que sería despedida por muchas cosas que hacía y que no dejaría a la empresa bien parada si alguien se enteraba que una profesora se ofrecía todo el tiempo a sus estudiantes, sin importarles que algunos eran varios años menores, además de en algunas ocasiones acostarse con ellos o ellas… Sí, dije ellas. Repugnante.

-Bueno, ya que el caso de la señorita Virgin quedo cerrado y decidido. Prosigamos al segundo y más importante.- Dijo Jazz.- Les presentaremos a nuestro nuevo proveedor.- Dijo girándose hacia Kate.- Por favor hazlo pasar.

-Sí señor.- Dijo ella para luego salir rápidamente de la sala, cerrando la puerta tras de sí y luego de unos minutos la volvía a abrir dejando pasar a quien estuviese detrás de ella.

Ver a la persona que ahí se encontraba sonriéndonos a todos solo hizo que mi estómago diese un vuelco y mi corazón comenzara a latir rápidamente como hacía mucho no pasaba. Esos ojos verdes recorrieron la sala hasta posarse en mí, me miraba con penetrándome con su mirada, viendo a través de mí. En ese momento los fragmentos de una canción comenzaron a rodearme.

Tomé un mal camino una o dos veces,
Cave mi salida con sangre y fuego.
Decisiones incorrectas, eso está bien,
Bienvenidos a mi tonta vida

Creo que al verlo voy a volver a tomar ese maldito camino por segunda vez. Mi salida no fue de sangre y fuego gracias a mi hijo y mis amigos. Una de mis tantas decisiones incorrectas fue el pensar que lo puedo perdonar. Esta es mi tonta vida.

Linda por favor,
Nunca jamás sientas
Que eres menos que malditamente perfecta.
Linda por favor,
Sí alguna vez sientes
Que no eres nada,
Eres malditamente perfecta para mí

Esa canción la escuché hasta que me harte y todavía la escucho cuando siento que él tuvo razones para cambiarme por otra.

-Edward.- Susurré muy despacito hasta que todo se volvió negro a mi alrededor y la bruma me envolvía, haciendo que caiga inconsciente al suelo. Aunque lo último que recuerdo es ver en su verde mirada la preocupación y puede que también… ¿miedo, arrepentimiento, dolor?. No lo sé, solo sé que de algo estoy segura, me miraba con deseo, el mismo el cuál comencé a sentir al cruzar nuestras miradas.

-¡Bella!.- Escuche que me llamaba esa hermosa voz a lo lejos.

Hola! Hola! Lamento haberme tardado tanto con este capi pero tuve varios problemas y anduve de hospital en hospital todo este tiempo y eso sumado a muchas cosas más, me sacaban las ideas y las ganas de escribir, además de que no sabía cómo seguirlo, pero el próximo capi ya termina así que dejo en sus manos si quieren epilogo o no.

Nuevamente gracias a todas las personas que me siguen y me dieron la oportunidad, me leen y me dejan rewiews.

Nos leemos, cuídense y besos.

Liz.