Todos los personajes que aparecen en esta historia son propiedad intelectual de Rumiko Takahashi, los cuales utilizo sin ningún ánimo de lucro.

Ella y él

XII

Brillo

O-O-O

—¿Qué tanto me miras? —. Gruñó la chica, mientras estaba sentada en el vestíbulo, tratando de ponerse sus zapatos para ir a la escuela, a su lado, Ranma hacía la misma acción.

—¿Yo? —Respondió sarcástico, torciendo su boca en un gesto desagradable—. ¿Quién demonios quiere verte?

—Esta vez no voy a perdonarte —ultimó la joven, jalando la correa de sus zapatos con la vana ilusión de que estuviera alrededor del cuello de Ranma—. ¡Eres un patán!

—No te preocupes —Se jactó el artista marcial—. Trataré de ser fuerte para no llorar con tu indiferencia.

Ambos terminaron de calzarse y desaparecieron con rumbo a la escuela, dejando a un par de desconsolados padres en el comedor, lamentándose por tan trágica escena, así como a la madre del chico bebiendo un sorbo de su taza de té con la mayor parsimonia del mundo.

—¿Qué vamos a hacer, Saotome? —Cuestionó el patriarca de la familia, en medio de quejidos—. Cuando pensamos que por fin están a un paso de la declaración alguno de los dos tiene molestar al otro.

—Es verdad, siguiendo este camino, nunca podremos ver a las dos familias unidas—. Se lamentó el padre de Ranma, más controlado que su amigo pero, no por eso, menos triste.

—Creo que ustedes dos están exagerando —Intervino Nodoka. Los dos hombres la miraron confundidos y ella continuó con su explicación—. La relación de ellos necesita un poco de brillo.

Si antes estaban confundidos, aquellas palabras los dejaron sumidos en la total incomprensión.

—¿Quieres decir que… necesitan pelear? —. Sugirió su esposo, sin creerse lo que escuchaba y a lo que podría referirse.

—Es obvio —Confirmó ella— ¿Nunca han visto una pintura que tenga color blanco? —Los dos negaron con la cabeza—. No puede pintarse algo totalmente de blanco porque no habría manera de darle toques de luz. A veces, hay que teñir un poco de gris para que, al poner el blanco, este relumbre con mayor intensidad.

—¡Claro! —Se alegró Soun—. Sin duda necesitan del gris.

—¡Oh, Tendo! —Genma compartió su alegría—. Imagine como va a brillar el blanco de los chicos cuando se reconcilien.

Ambos hombres se abrazaron emocionados.

—Niños—. Sonrió la joven madre, sin saberse a ciencia cierta si se refería a los adultos o a los jóvenes.

O-O-O

Notas

Hola chicos n_n Gracias por sus comentarios.

Me paso rápido a dejar este cortito. Me encontré una tabla de palabras en la red y se me ocurrió desarrollar unas cuantas.

Nos vemos luego.