Como siempre, gracias a la fantástica autora Nhessa por dejarme adaptar esta fantástica historia y otra que estoy en proceso y subiré más adelante.


También está dedicada a mis amores más preciosos de todos: Claudia/Marvel (Muloka), Lucía/Peeta (Lgándara), Carla/Katniss (CarlaMellark), Kari/Glimmer (HutcherMuser) y a Teresa/Johanna (Caobacafe) Sin ellas mis días no serían lo mismo y por eso lo mínimo que puedo hace por ellas es dedicárselo todo.

También quiero dedicárselo a la fantástica y adorable Luna Fabregas,que siempre está ahí al pie del cañón, a MarEverdeen que siempre me da su opinión y a DandelioN2 que siempre me hacer reír con sus reviews, gracias preciosas.


Bueno, sin más dilación os dejo de disfrutéis de esta historia y espero vuestra opinión, sin todos vosotros esto no sería posible. Gracias.

Disclaimer: Todo lo que reconozcan, no es mío, es una adaptación y los personajes todos sabemos de qué fantástica persona son.


El Pacto

El pacto era muy fácil, si a los veinticinco años no hubiéramos encontrado aun nuestro hombre perfecto, saldríamos a buscarlo. ¡Vestidas de novia! K& P, A&F, E&H


Cap 5

Debería estar prohibido II

Katniss Pov:

—Aún no he tenido la oportunidad de decirte lo preciosa que te ves con ese vestido—Estábamos volviendo a la sala privada después de nuestro acalorado baile. Mis labios cosquilleaban deseando más y sus comentarios -que alegraban demasiado a las mariposas de mi estomago- estaban haciendo estragos con mis revolucionadas hormonas. Justo cuando llegamos a la entrada del salón vip paró y me miró con su sonrisa de medio lado—Me invita a pecar, preciosa— ¿No está la calefacción demasiado fuerte? Estoy a punto de entrar en combustión espontánea.

—Gracias, supongo…—Musité, en realidad no sabía si era bueno para él, porque a mí me estaban dando ganas de arrancarle los calzoncillos con los dientes. Y eso era bueno, pero peligroso sabiendo que estábamos en medio de una fiesta.

Peeta se rió entre dientes y tomó mi mano suavemente invitándome a pasar.

Para mí sorpresa, Haymitch y Effie estaban solos en la sala. Y ahora volvían a mirarse fijamente el uno al otro como queriendo fundirse. Era una relación extraña la de estos dos, en el poco tiempo que llevaban conociéndose habían discutido, se habían reído como locos e incordiado mutuamente. Ahora se miraban intensamente.

— ¿Y las chicas, Eff?—Pregunté, ella me miró al instante y parpadeó un par de veces.

—Finnick llevó a Annie y Clove a "conocer gente", ya sabes cómo es Annie, seguramente estará saltando por toda la fiesta buscando a Tom Welling—Sí, mi pequeña amiga Annie tiene un enamoramiento platónico con el actor de Smallville, una vez logró verlo a la salida de un hotel y tuvimos que arrastrarla de vuelta a casa, porque ella planeaba engancharse de su cuello a la menor oportunidad.

Me reí abiertamente y tomé un sorbo de mi exquisito margarita.

— ¿Y tú Kat?—Preguntó Peeta.

— ¿Yo qué?—

— ¿Tienes algún amor platónico?, ya sabes algún famoso o algo así—Estuve a punto de decirle ¡Si Peeta, tengo una fijación casi obsesiva contigo, pero me mordí la lengua a tiempo. Como en teoría Peeta no era famoso, no mentí solo omití. Y no, no es lo mismo.

—No—Susurré. Peeta me miró y luego suspiró mientras retiraba mi silla y me ayudaba a sentarme.

Justo cuando terminé de acomodarme una exaltada Annie irrumpió en la sala. Tenía el pelo alborotado las mejillas rojas y sonreía como una histérica.

Dio dos vueltas mientras movía los brazos hacia el cielo y cantaba a coro con la canción que sonaba en esos instantes.

—Hay fuera, están todos. Y cuando digo todos es T-O-D-O-S—Casi chilló, luego se sentó a mi lado. Effie y yo nos miramos y reímos por su emoción. Annie era una fuerza de la naturaleza. Finnick y Clove entraron en la habitación, la última estaba sonrojada y también sonreía. Yo estaba tomando sorbitos de mi bebida cuando la mano suave y caliente de Peeta volvió a posarse suavemente en mi muslo, mandando descargas eléctricas a todo mi cuerpo. Acallé el gemido que salió de mi garganta con una falsa tos y lo miré con una ceja alzada, el maldito sonreía de medio lado divertido.

La sala volvió a sumergirse en risas y conversaciones animadas mientras el Adonis a mi lado me metía mano.

— ¿Qué edades tienen chicas?—Preguntó Finnick llamando la atención de los presentes—Bueno, no me gustaría salir de aquí arrestado por corrupción de menores—Todos reímos abiertamente, el agarre de la mano de Peeta se acentuó más sobre mi caliente muslo. Estaba muy cerca de una zona peligrosa, que en este momento palpitaba anhelante por sus caricias.

—Katniss y yo tenemos veinticinco, Clove y Effie veintiséis—Explicó la aún eufórica Annie mientras sorbía su trago.

—Y ¿Qué tienen pensado hacer en estas vacaciones?—Annie y Clove comenzaron a ponerlo al tanto de nuestros planes de vacaciones. Effie estaba enfrascada en una apasionante conversación sobre autos con Haymitch.

— ¿Y tú qué edad tienes Peeta Mellark?—Pregunté mirándolo directamente a los ojos, en este momento los dos margaritas estaban haciendo efecto en mi cuerpo y me sentía muchísimo más desinhibida.

—Tengo la misma edad que tu Katniss Everdeen—Contestó el siguiéndome el juego. Noté como subía su mano un poco más por mi muslo. De un trago apuré mi margarita y pedí otro, el camarero no se hizo esperar—Vaya, tenias sed—Dijo acercándose a mi oreja.

—Estoy ardiendo—Musité. Luego quise golpearme la cabeza contra la mesa ¿Por qué tenía que sonar obsceno? El gruñido-gemido de Peeta me confirmó lo obvio. Los dos estábamos más calientes que unos adolescentes primerizos.

Como si mi frase fuera un incentivo para él, comenzó a acariciar la piel de mi descubierta espalda con su pulgar, sin dejar de mirarme en ningún momento. Me sonrojé.

—Tu piel es tan suave—Susurró en mi oído, su aliento caliente contra esa zona sensible de mí lóbulo me hizo estremecer, él lo notó y rió entre dientes— ¿Pensaste en mí, Kat?—

—Si—Musité con voz ahogada, siendo muy consciente de mi cuerpo y sobre todo del suyo. Tan cerca, tan jodidamente sensual e insinuante.

— ¿Querías estar así conmigo?—Preguntó de nuevo rozando sus húmedos labios contra mi cuello. El sonrojo en mi piel no se hizo esperar, asentí ligeramente y el suspiró contra mi piel. Casi estaba a punto de olvidarme de la gente a mí alrededor y entregarme al placer. Casi…

— ¡Kat! El padre de los chicos nació en el Distrito 11 ¿No es un gran casualidad?—Annie nos sacó de nuestra burbuja privada, di un respingo y Peeta carraspeó a mi lado, pero no sacó su mano de mi espalda.

— ¿Enserio?—Pregunté sin pizca de interés, aunque secretamente agradecía a mi amiga. Yo estaba demasiado deseosa de Peeta para poder comportarme decentemente y él no lo ponía nada fácil.

—Les estaba contando a los chicos—Annie señaló con su mano a Haymitch y Finnick—De nuestra próxima acampada en vacaciones—

Comentó Annie sorbiendo la pajilla de su vaso inocentemente. Bien, eso era nuevo. Sinceramente no me imaginaba a estos tres modelos de ropa interior en los bosques del Distrito 12. Porque sí, alguien que conoce a Annie tan bien como yo abría captado al instante sus dobles intenciones— ¿Les gusta el campo?—

— ¡Diablos! ¡Sí!, yo fui Boyscout…—Dijo un muy animado Haymitch, ganándose las risitas desdeñosas de Effie.

—Bah—Dijo apartando su cortina de esponjoso cabello rubio de su hombro—No me imagino a estos tres de acampada, son demasiado…"Delicados" para eso—En el lenguaje de Effie, "Delicados" significa que son nenazas.

Yo coreé las carcajadas de Effie y Annie por los comentarios de la primera. Clove estaba demasiado ocupada mirando furtivamente a Finnick, definitivamente ese hombre de ojos océano había cautivado a mi amiga. Peeta y Finnick se miraron significativamente, el último sonrío levemente y nos miró a las tres, que aún seguíamos riendo -en parte por imaginarlos en medio del bosque del 12, llenos de barro y buscando leña y también por que las tres estábamos bastante alegres por los tragos- después levantó su vaso, dio un pequeño sorbo y se reclinó hacia atrás en su asiento.

— ¿Os hace mucha gracia, señoritas?—Inquirió Peeta burlón—Apuesto que podríamos sobrevivir mucho mejor que vosotras—Susurró para las tres, aunque nunca dejó de mirarme y eso me halagaba en demasía.

— ¡Ya me las imagino, todo el día lloriqueando y quejándose porque se les pueden partir las uñas!—Haymitch puso la guinda en el pastel con ese comentario y un intento de imitación con voz chillona, Effie lo fulminó con la mirada. El punto débil de mi rubia amiga es el machismo, di algún comentario machista delante de ella y prepárate para su lengua venenosa.

—Disculpa niño de papi, pero mis amigas y yo podemos hacer todo lo que vosotros hagáis, con los ojos cerrados y nos saldría mil veces mejor—Susurró Effie con voz peligrosa.

—Por supuesto—Secundó Annie con las manos en las caderas.

— ¿Eso es un reto, rubia?—Preguntó Haymitch.

—Si quieres tomarlo así, sí es un reto osito—Contraatacó Effie, diciendo "osito" con la voz azucarada y peligrosa. Si la conocieran, abrían sentido miedo, pero no la conocen. Clove y yo nos miramos significativamente mientras reíamos.

—Nos encantan los retos—Dijo Finnick sonriente, Peeta asintió apoyando a su hermano mayor.

—Bien, piensen en algo y estaremos esperando instrucciones—Clove que hasta ahora se había mantenido al margen como yo, de pronto estaba sonriendo peligrosamente. Como siempre que se traía algo entre manos. Annie le guiñó un ojo y Effie me apretó la mano por debajo de la mesa. Sí, definitivamente se traían algo entre manos. Peeta me miraba con el ceño levemente fruncido.

De pronto la música se hizo demasiado conocida para nosotras.

— ¡Adoro esa canción! ¿A qué esperan? ¡Vamos, vamos!—Annie saltó de su asiento arrastrándome con ella, Effie y Clove nos seguían por detrás cantando el estribillo de "Papercut" -canción que por cierto nos encantaba- de una de nuestras bandas favoritas "Linkin Park".

Al llegar a la pista no pudimos controlarnos más, empezamos a bailar las cuatro como en los viejos tiempos, agitando las caderas y el pelo como locas. Annie hacía como que tocaba una guitarra eléctrica y Clove y yo cantábamos al unísono con un micrófono imaginario. Effie se movía alrededor de nosotras mientras saltaba y agitaba las manos y las caderas al ritmo de la música. La canción cambio pronto y todas nos miramos sonriendo.

— ¡Oh! No me lo puedo creer ¡Es nuestra canción!—Clove y yo chillamos como adolescentes emocionadas mientras nos poníamos en posición.

Annie y Effie al frente y Clove y yo detrás formando un cuadrado, mientras sonaban los primeros acordes subíamos las manos lentamente.

One, two, three, four— Cantamos a coro, Effie y Annie se giraron para mirarnos y nos señalamos las unas a las otras—Push it, Push it—Clove y yo hicimos nuestros pasos, un pie delante otro atrás y las manos en las caderas mientras hacíamos movimientos en redondo—Watch me work it, I'm perfect—Seguimos bailando sin importarnos el corro de gente que se estaba empezando a arremolinar a nuestro alrededor. En otra ocasión me habría avergonzado, pero el alcohol en vena te vuelve valiente. La canción terminó y nos abrazamos respirando entre cortado.

— ¡Wow! ¡Eso fue genial!—Finnick, Peeta y Haymitch se acercaron aplaudiendo. Nos inclinamos teatralmente y sonreímos.

—Tienes un punto exhibicionista bastante sexy—A Peeta también le estaba afectando el alcohol, se acercó con movimientos suaves acompañando la canción que había empezado a sonar y me tomó de la cintura—Bailas muy bien—

—No es para tanto—Susurré sonriéndole coqueta, atrapé su nuca entre mis manos y acaricie su suave cabello. Él rodeo mi cintura entre sus grandes manos y me pegó a su cuerpo.

Charlamos de todo un poco, me contó de su familia, de sus planes a futuro y de sus gustos generales. Yo le conté del divorcio de mis padres -el por qué aún no estoy segura, en mi defensa puedo alegar que hablar con él se me hacia tan fácil como respirar- y sobre mis sueños de ser escritora, le relaté la historia de cómo nos conocimos con las chicas y muchas aventurillas más. Descubrimos que compartíamos muchas aficiones, como la lectura, el arte y el cine.

La noche transcurrió en un ambiente agradable, era como si todos nos conociéramos de toda la vida. Las chicas trataron a los hermanos Mellark como amigos y ellos igual a nosotras. Menos Peeta -cabe aclarar -que en cuanto tenía oportunidad me acariciaba o besaba furtivamente. Por supuesto no es que me fuera a quejar por esto, cuando yo realmente lo deseaba. Aunque me asustaba un poco la atracción tan fiera que sentía hacía él, entiéndanme me han gustado otros hombres pero con Peeta tenía la fascinante -y algo abrumadora- sensación de que no podía mantener mis manos lejos de su perfecto cuerpo.

Bailamos todos con todos, Finnick y Haymitch hicieron un concurso de "A ver quién toma más chupitos en un minuto", y los dos quedaron bastante ebrios. Esa noche no existieron diferencias de clase social, no había ricos ni pobres. Solo éramos nosotros, siete jóvenes riendo, compartiendo, bailando y charlando sobre todo y nada a la vez. Sí, estarán pensando ¿Que bicho le ha picado a esta que está tan filosófica? Bueno, el alcohol me hace hablar y pensar demasiado.

—Me alegro muchísimo de haberlas conocido, señoritas— Dijo un despeinado Finnick sonriéndonos cálidamente. Nos estaban acompañando a la salida de la fiesta. La limosina nos esperaba en la puerta principal, la prensa ya se había marchado y la gente comenzaba a partir a sus hogares. Eran casi las seis de la madrugada, pronto amanecería.

—Igualmente—Dijimos nosotras.

Annie y Clove comenzaron a intercambiar números de teléfono y correos electrónicos con los chicos. Effie se mantenía al margen, algo enfurruñada aún con Haymitch que la miraba burlón y le guiñaba un ojo de vez en cuando.

—Kat ¿Podemos hablar un momento?—Miré a las chicas y ellas asintieron dándome ánimos. Nos separamos unos metros de los demás buscando algo de intimidad—Esta noche fue increíble, tú eres increíble—Me dijo mirándome intensamente.

—Yo también lo pasé genial, gracias por invitarme Peeta. Además…—Comencé a decir pero me callé ¿No sería muy pronto para decirle que me encantaba estar con él, y besarle y que me acariciara y excitara solo con su voz? Definitivamente si, era pronto.

—Sigue—Me apremió Peeta mientras se acercaba peligrosamente mirando mis labios.

Yo me quedé estática, las palabras simplemente no querían salir de mi boca, el efecto del alcohol estaba desapareciendo de mi cuerpo y me sentía tímida e intimidada por él.

—Nada—Suspiré frustrada por mi cobardía. El sonrió de lado y negó con la cabeza.

—Me gustas mucho Katniss—Confesó y mi corazón latió desenfrenado contra mi pecho. Mis piernas temblaron levemente, su mirada tan intensa sobre mí, me hacía sentir escalofríos — ¿Yo te gusto?—Preguntó algo desorientado por mí repentino silencio incomodo. Quise gritarle ¡Si, me gustas! ¡Más que eso Peeta Mellark, te quiero! Pero sabía que me tomaría por una lunática enamoradiza. ¿Quién en su sano juicio se enamora de alguien a primera vista? Solo yo…

—Me gustas—Opté por decirle—Mucho—Aclaré al ver la decepción de su mirada. Eso le hizo sonreír.

—Entonces… ¿Podemos volver a vernos?— ¡Por supuesto que sí! Quise saltar de la alegría, besarlo, hacer el baile de la victoria y abrazarlo. Todo al mismo tiempo. Pero como no podía comportarme así sin asustarle. Sonreí. ¡Él quería volver a verme!

—Eso me encantaría—Admití y el sonrió más aún, mostrando sus perfectos y blancos dientes.

—Entonces, nos veremos pronto Kat—Prometió. Después se acercó y comenzó a besarme. Pero esta vez sin prisas, sus labios se movían contra los míos cargados de experiencia, y a la vez suaves y dulces. Acariciándome. Una vez escuché una expresión algo especial. "Hacer el amor con un beso", bien ahora entendía el concepto. Al separarnos los dos sonreímos y su frente quedó apoyada contra la mía—Gracias—Me dijo.

— ¿Por qué?—Pregunté.

—Por elegirme—Me costó un par de segundos entender sus palabras, pero al final caí en la cuenta. "El Pacto", pensé. Claro, su abogado debió contarle todo. Me sentí especial por sus palabras, un hombre como él definitivamente no se encuentra todos los días. Peeta se sentía halagado porque yo lo elegí a él ese día. Y ahora, después de salir en la prensa, de ser tachada como loca acosadora, como arpía y quién sabe qué cosas más finalmente me di cuenta, de que todo sirvió para algo. De que si tuviera que volver a hacerlo lo volvería a hacer, por él, por Peeta porque mereció la pena y jamás me arrepentiría de haberlo conocido. Avanzamos tomados de la mano hasta donde estaban los demás, me despedí de Finnick y Haymitch me regaló un abrazo rompe costillas -muy parecidos a los de Annie cuando se emocionaba- después de otorgarle un último y casto beso a Peeta suspiré.

No quería apartarme aún de él. Con desgana me separé de su perfecto y sugerente abrazo.

Le sonreí a la vez que entraba en la limusina, mis amigas y yo suspiramos agotadas. Nos miramos las unas a las otras, todas compartíamos la misma expresión de cansancio y felicidad absoluta. Cerré los ojos y me perdí en las sensaciones magnificas que sentí durante toda la magnífica noche. Todas estábamos demasiado cansadas para hablar, así que nos limitamos a dormitar. Cuando volví a abrir los ojos estábamos en la puerta de mi apartamento. No pude evitar la sensación de agonía por volver al mundo real. Aunque casi al instante y evocando el recuerdo de Peeta sonreí, mi mundo real no sería tan malo si a partir de ahora Peeta formaba parte de él.

Peeta Pov:

Mis hermanos y yo nos quedamos mirando la limosina de las chicas partir, no fue hasta que se perdió por la esquina del camino que apartamos la mirada. Suspiré con una sonrisa tonta en mi cara, estaba feliz. Ella resultó ser muchísimo mejor de lo que mi alocada mente podía crear. Era tierna, agradable, sensitiva -los respingos y adorables sonrojos cuando la tocaba lo demuestran- hermosa e inteligente. ¿Se podía pedir algo más en una mujer? Suspiré sonriendo.

De repente me sentí atrapado en los musculosos brazos de Haymitch. Me dio un sonoro beso en la mejilla y yo puse mi mejor cara de asco, mientras Finnick se reía a mandíbula batiente.

— ¡Gracias! ¡Gracias Peet!—Haymitch se apartó de mí y sonrió con su mejor cara de niño ilusionado— Encontré a la madre de mis futuros "Haymis"—Suspiró soñadoramente.

— ¿"Haymis"?—Preguntó Finnick con fingido horror— ¡Ningún sobrino mío usará ese estúpido nombre—Se cruzó de brazos sonriendo y después suspiró—Definitivamente, esta noche fue muchísimo mejor de lo que imaginé—Finnick que en un principio se había negado a venir, ahora estaba en su nube personal. Estas chicas eran realmente increíbles, nosotros acostumbrados a mujeres frívolas y superficiales nunca habíamos conocido chicas tan impresionantes y apasionadas. Mi percepción de la mujer había cambiado radicalmente desde que Katniss irrumpió en mi vida, y ahora tenía la certeza de que a partir de esta noche, la de mis hermanos también cambió.

—Supongo que tendremos que comprar tiendas de campaña—Dijo Haymitch sentándose en la escalera del hotel.

—Si—Secundé sentándome a su lado. Aunque no sabía muy bien si la "invitación" de Annie fue real o sólo por compromiso, yo haría lo que fuera para poder estar con Katniss y también darle a mis hermanos una oportunidad de estar con las chicas. Admito que aunque Kat no me resultara la mujer más maravillosa del planeta, estaría encantado de poder tener amigas como ellas.

—Chicos, es hora de que nos vayamos a casa y dejemos de soñar despiertos—Sugirió Finnick frotándose los ojos, en verdad estábamos reventados—Por cierto Hay, Effie me dijo que te dijera que te odia—Haymitch abrió mucho los ojos y Finnick estalló en carcajadas mientras huía de él.

Yo me reí mientras Hay intentaba patear a Finn y los seguí en dirección al aparcamiento, mientras por mi mente pasaba una y otra el hermoso rostro de Katniss, mientras confesaba que yo también le gustaba.


N/A: Rrecuerden, en algún lugar del mundo están sus Peeta´s, Finnick´s o Haymitch´s esperándolas. Sus hombres perfectos existen, no pierdan la esperanza.


BULBASAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AAAAAAAAAAAAAAAAAAURRRR! Bueno, ¿qué os ha parecido la fiesta? ¿Quién desearía se Katniss? Porque yo lo hago jajajajaja. Bueno, ya sabéis las impresiones que han tenido tanto en ellos como en ellas y ¡WOW! Esos besos… quién los tuviera *_*

Ya se han dicho que se gustan, y hemos visto algo de unos planes para las vacaciones por ahí, ¿no? ¿Tenéis ganas?

Como siempre mil gracias a todos por leer y sobre todo por comentar y especialmente a los Guest que siempre me sacan una sonrisa, gracias. Ya hemos llegado a las 25 reviews y eso que solo llevamos 5 capítulos con este *_* Estoy súper emocionada por ello.

Y a todos aquellos que os quedáis en las sobras y no comentáis también daros las gracias por leer, aunque me gustaría mucho saber vuestras opiniones al respecto y poder daros las gracias como toca.

Un beso enorme a todos y lo siento por el retraso, ayer estaba muerta y caí rendida en la cama.

Sin más dilación...

Effie.