presagio lunar

¿Quién dijo que los sueños no se hacen realidad? y ¿Qué harías si un sueño te da la posibilidad de cambiar tu destino ya sabiendo cuál es tu futuro?

Disclaimer: Los personajes nombrados y utilizados en esta historia son de la magnífica Naoko Takeuchi creadora de una las series de anime más grande de todos los tiempos: Sailor Moon… La historia si es mía y salió de la nada mientras hacía limpieza.


Capitulo n°1

-¡Tonta!

-¡Y tu un idiota engreído!

-¿Quién te crees que eres?

-Tu problema es muy simple, Yatencito, te molesta que haya sido yo quién amaneció contigo en la cama y no Serena.

-¡Cállate Mina! en cualquier momento entrarán todos al salón no quiero escenas de una alumna hacía un profesor, ¿Te queda claro?

-¡Jajaja! Yaten, no sabes la risa que me das… no eres ni medio profesor, solo un lame suelas.

Sin mirarlo más Mina se acomodó en la segunda fila de adelante, saco su notebook y uno que otro libro que acomodo debajo del asiento.

La clase concurría normalmente pero algo incomoda debido a las miradas fulminantes que Yaten y Mina se daban.

Una vez finalizada la clase, Mina salió rápido del salón debido a que sentía ganas de vomitar por lo cual se dirigió al baño empujando a cualquiera que se encuentre en su camino. Ya al sentirse mejor, se dirigió al aula común para asistir a la clase de sistemas operativos.

-Valla hora de llegar señorita Aino-Le dijo la profesora Monica a Mina.

-Disculpe, profesora-dijo haciendo énfasis en la última palabra y mirando a Yaten en forma de burla porque Monica si era profesora.

La profesora, que estaba muy enamorada de Yaten, se dio cuenta de la indirecta de Mina hacía Yaten y no permitiría que alguna mujer le haga pasar un mal rato a él, por lo tanto llamo a Mina para que exponga un trabajo de minería de sistemas expertos .

-Profesora, ese trabajo es para la semana entrante y se hace en grupo- Le dijo Mina sin entender a su profesora.

-No señorita, si yo digo que exponga ahora lo hace o si no pasare como desaprobado el trabajo practico y no le quedara otra que rendir el final.-Le dijo Monica a Mina mientras veía una pequeña sonrisa dibujarse en Yaten al oír estas palabras.

Mina al darse cuenta de las intenciones de la profesora al dejarla mal frente a sus compañeros, se acercó lentamente a la profesora mirándola de una forma rara, entre malicia y odio…

-Si usted no termina con todo esto de una bendita vez, no me quedara otra que repartir por toda la universidad que una maestra se encuentra enamorada de uno de sus alumnos, es más tendré que decir que dicha maestra le hizo una escena al alumno hace dos semanas por no corresponder a sus sentimientos. ¿No cree usted profesora que sería imprudente para su reputación que se haga público su amor por un chico al cual le dobla la edad?- Le dijo Mina cerca del oído de la profesora Monica para que solo ella escuche retirándose despacio hacía su banco mirando a Yaten y sonriendo de manera victoriosa.

-Gracias alumna por recordarme bien la fecha y los temas a tratar- dijo Monica mientras se sentaba nerviosa detrás de su escritorio.

Al fin, terminada la clase, Mina se preparaba para retirarse cuando se encuentra con los ojos verdes de Yaten a su lado.

-¿Qué quieres? no es de mí agrado tenerte cerca de mí.-Le dijo Mina con desagrado.

-Quiero saber que le dijiste a la profesora Monica para que cambie así su semblante de tranquila y risueña a nerviosa y cabizbaja- Le pregunto serio y sin rodeos impidiendo que ella se retire del salón.

-Fue simple, le dije que la vi el otro día afuera del Crown cuando estaba en plena escenita de: "yo te amo, date cuenta Yaten, la diferencia de edad es lo de menos, amor es amor" y toda la sarta de estupideces que decía sobre el amor, las flores y los pajaritos- Decía mientras ponía caras de desagrado.

-¡Cómo pudiste ser capaz de hacer algo así Mina!- Le dijo agarrándola fuerte del brazo, e intensificando sus palabras- eres maliciosa y desconsiderada ¿Acaso no pensaste en cómo se sentiría la profesora? Sabes una cosa, cada vez te estoy odiando más y lo peor de todo, es que probé tú piel amarga.- Le dijo solo a escasos centímetros de su boca permitiéndole que ella sienta su aliento amargo.

Yaten se dio media vuelta dispuesto a marcharse pero de pronto Mina sintió un mareo muy fuerte que le provoco desestabilizarse y para evitar caer al suelo alcanzo a tomarse del brazo de Yaten.

-Yat… Yaten… to… todo me da vueltas- Dijo Mina apoyando su cuerpo sobre la espalda de él, perdiendo las fuerzas para sostenerse.

En ese momento Yaten giro y alcanzo a agarrar a Mina antes de que caiga desvanecida al suelo.

-¡Mina! ¡Mina! Respóndeme por favor- Le decía desesperado mientras golpeaba la mejilla de ella buscando una reacción de su parte, pero no sucedía nada.

Grito desde el aula 13 pidiendo ayuda, entonces unos compañeros ingresaron y vieron a Yaten bajar a Mina al suelo colocando el abrigo que él tenía en su mano sobre u nuca para así poder intentar que vuelva en sí pero todo lo que probaba era en vano.

El sonido de la ambulancia que iba llegando a la universidad puso más nervioso a Yaten, pues le había tomado el pulso a Mina y se dio cuenta de que estaba demasiado bajo.

Ya estando los paramédicos dentro del aula junto a Yaten, decidieron llevarla al hospital central al notar que el pulso era demasiado bajo para lo normal.

En el hospital a Mina le realizaban diferentes chequeos para saber las razones del desvanecimiento, cuando se acerca una enfermera hacía Yaten, indicándole que podía pasar a verla. Yaten lo dudo un poco pero al final de cuentas entro viendo a Mina recostada en la camilla, ya despierta observando a su médico de cabecera con sus resultados en la mano.

-Bueno, no es algo para alarmarse pero si para que comiences a tener más cuidado con tu salud Mina- dijo el doctor mirando a Mina y a Yaten- imagino que tú eres el novio de Mina.

-No señor, estuve con ella cuando sufrió el desmayo.- Le dijo Yaten viendo a Mina que lo miraba solo de reojo.

-Doctor Diamante dígame que es lo que sucedió… seguro que fue anemia como la otra vez ¿no? Ya me quiero ir a mi casa- Le dijo Mina impaciente.

-No Mina, no es anemia… Estas embarazada- Le dijo el doctor entregándole los resultados del análisis de sangre.

Mina no decía ni una palabra, solo miraba los papeles en su mano sin entender porque a ella. Yaten se acercó lentamente hacía ella y de manera sutil, la miro pidiéndole los resultados para así verlos él.

-Veamos Mina, ¿Cuando fue tu último periodo?- Pregunto el doctor sacando un cartón de su bolsillo.

-El 14 de octubre doctor-Dijo Mina mirando a Yaten.

-Entonces tienes 6 semanas de embarazo pero eso solo lo confirmara una ecografía.- dijo el doctor.-bueno te dejo el papel listo para que firmes y te retires del hospital para que puedas ir a descansar a tu casa.

Mina firmo el papel, se cambió la bata del hospital y preparo sus cosas para retirarse.

-Vamos, yo te llevaré- Le dijo Yaten.

-No gracias, el chofer vendrá por mí. No necesito de tu compasión.

-No es compasión Mina, estas embarazada y por el tiempo de embarazo te puedo asegurar que es mío. Por lo tanto no te tengo compasión y tampoco me preocupo por ti, solo es por mi hijo y porque seré padre.

-No Yaten, en eso te equivocas. Yo seré madre, el caso es que no se si tú serás padre.


Buenas y nuevas! Aquí les traigo una historia salida de la limpieza... ni bien se me ocurrió la plasme aquí. La idea me parece buena y puedo decir que original ya que no he visto ningún fic con un argumento así.

Hay poco que decir en el primer capitulo pero les aseguro que ira tomando forma y les gustara...

besos! nos estamos leyendo!

Rouse Kou...