Capitulo n° 11

-¿En serio tenemos que esperarlos?

-Si Mina, aunque no te guste, es un deber que tenemos que cumplir, aparte no tenemos otra salida.

-El simple hecho de estar cerca de Yaten me altera y ni hablar de las miradas lascivas que te da Seiya, no creas que no me di cuenta.

-Hablando de Yaten… Mina, si en alguna oportunidad me sucede algo, no permitas que Yaten se acerque a mí.

-No me digas que sigues perseguida por ese bendito sueño y no cambies de tema. ¿No te estarás ablandando con Seiya no?

-No me importa para nada él, solo coincidimos en oportunidades en las cuales me sirvió de ayuda para hacer rabiar a Darien.

-Por cierto… ¿No te ha molestado más ese pobre infeliz?

-Ojala fuera así… Me llama todos los días y siempre termina amenazándome.

-Debes tener cuidado, nunca se sabe lo que un perro encabronado es capaz de hacer.

-No te preocupes por eso, siempre trato de estar un paso delante de él. Igual no sale de mi bolso mi picana y el gas pimienta- Dijo Serena guiñando un ojo.

-Si ese tonto se quiere pasar de listo saldrá con la cara adolorida y ardiente o con las pelotas chamuscadas.

Con esta última frase quedaron Serena y Mina a las risas cuando Sato entra al salón de estudio acompañando a Yaten y Seiya, que quedaron sorprendidos al ver por primera vez en todo el tiempo de conocerlas sonreír a ese par.

-Me gustaría saber cuál es la receta para sacar risas de ustedes dos- Dijo Seiya sonriendo de manera seductora a Serena.

-No quisieras saber que nos hizo reír y si supieras, te aseguro que no querrías- Le dijo Mina mirando a Serena de manera cómplice.

Seiya se sentó frente a Serena y Yaten frente a Mina. La tarde se estaba yendo entre anotaciones, apuntes, resúmenes y conversaciones poco hostiles.

Ya terminada la reunión del día de hoy Serena acompaño a Seiya, Yaten y Mina hasta la puerta de su casa.

En el momento en que bajaban por la escalera, a Yaten se le cayó un abalorio, el cual rodó hasta los pies de Serena quedando justo en el lugar donde ella pondría su pie para dar el siguiente paso y bajar.

Serena sin saberlo piso el abalorio y le provoco perder la estabilidad e irse contra la baranda de la escalera. Yaten que estaba tras de ella, quiso agarrarla antes de que caiga pero la mano de Mina le impidió que se acercara a ella. Seiya rápido pasó por sobre Yaten tomando la mano de ella antes de que caiga de la escalera.

-Estas bien- Dijo Seiya levantándola y poniéndola segura, sentada en uno de los escalones.

-Sí, gracias. Por poco y…

Serena no continuo agradeciéndole a Seiya porque a su lado comenzó una bataola entre Mina y Yaten.

-¿Eres estúpida o te haces?

-¡Que te sucede a ti tarado!

-¡Como vas hacer eso! ¿Qué clase de amiga eres? Mira si Seiya no llegaba a agarrarla ¿Qué le habría sucedido a Serena?

-Peor hubiera sido que la toques… Tus manos son peligrosas a tacto ajeno… Me entiendes ¿No? Eres como el veneno mismo.

-Escoria mal venida al mundo, no puedo entender como tus padres pudieron tener una hija así.

Lo siguiente a estas palabras fue un buen cachetazo por parte de Mina a Yaten dejando bien marcados sus cinco dedos en la mejilla de él.

Yaten, enervecido fijo su mirada furiosa en Mina pero la sorpresa más grande que se pudo llevar fue ver el rostro de Mina. Demostraba lo doloroso de sus palabras, la tristeza que estaba escondida y guardada en lo recóndito de su corazón, sus ojos cristalizados y agobiados amenazando con derramar las lágrimas que ella viene frenando hace ya mucho tiempo.

-Nunca más me vuelvas a dirigir la palabra Kou, eres el ser más despreciable en el planeta. ¡Te odio!- Dijo apuntándole con el dedo índice destilando todo el odio por los ojos.

-Nos vemos luego amiga, después te llamo- Dijo a Serena que miraba la escena boquiabierta, giró sobre si y se dirigió hacia la puerta sin despedirse de los demás.

-¿Porque se puso así? No entiendo… ¿La verdad no ofende?

-Sería así, si lo que acabas de decir fuera cierto. No conoces nada de Mina, por lo tanto no hables de más-Le dijo Serena mirándolo defraudada.

Yaten sin entender las palabras e Serena, solo opto por callarse. Se agacho y del suelo tomo su abalorio de la suerte, aunque más que suerte hasta el momento solo le traía malos augurios.

Creía que las cosas entre ellos iban mal pero nunca se imaginó que Yaten llegara a ese extremo. En ese momento por la cabeza de Serena pasaron las palabras que anteriormente la dijo a Mina y las palabras de Yaten en su sueño. ¿Podrá ser ese el accidente que el nombro en el sueño anterior? No sabía que pensar, le cruzaban mil interrogantes por la cabeza, el cómo, dónde y porque de sus sueños.

Despidió a Seiya amablemente agradeciéndole por la rápida reacción al salvarla, de mala gana despidió a Yaten y los acompaño hasta la salida de su casa. Luego fue hasta el bar y se sirvió una medida de licor de chocolate, agrego dos hielos y se dirigió hacia el jardín para encontrar en las estrellas la calma necesaria para su abrumado corazón y su cansada mente.

La mañana siguiente era mucho más tranquila, lo único que tenía pendiente ese día era hacer las compras para la fiesta sorpresa del aniversario de Molly y Malquite. Tomo su celular para marcarle a Mina ya que habían quedado en realizar las compras juntas, como dijo Mina "comprar las cosas cursis juntas".

-¡Hola querida! ¿Cómo estás?

Mina acostada en su cama mirando el techo de su habitación, contesto la llamada con desgano.

-Hola sere, ¿Que sucede?

-¿Vamos a ir al centro comercial por la fiesta de Molly? Dale, quedaste en acompañarme, no lo olvides.

-La verdad, no tengo ni ganas de salir de mi casa pero te di mi palabra. Me arreglo y en unos minutos saldremos a comprar las cosas para esa bendita fiesta.

-Ok… pero no te enojes, si no quieres venir no vengas, voy yo sola.

-Te dije que iría ¿O no? Y no digas que me enojo, contigo nunca me podría enojar.

-Ya lo se, te espero en el local Bishoujo dentro de una hora más o menos ¿Dale?

-ok. ¡Nos vemos!

Mina dejo su celular en la cama y siguió ocupando la misma posición que tenía desde la mañana. No había dormido prácticamente nada. Sus sueños la inducían a los recuerdos dolorosos y tormentosos de su pasado. Las veces en que su madre la ignoraba, la fotografía de su padre junto a su madre en épocas de noviazgo, la voz de Yaten retumbando en su mente…

"Escoria mal venida al mundo, no puedo entender como tus padres pudieron tener una hija así"

-Hay Yaten, si supieras cuantas veces me llame a mí misma malvenida, justo de la misma manera en la que mi padre me llamo antes de irse… pero ¿Venir de ti? No, no, no señor, eso no te lo perdono. Ojo por ojo y diente por diente, sarnoso engreído.

Mina se alisto y salió para encontrarse con Serena. Una vez dentro del local elegían cosas, según Serena dulces y románticos, según Mina asquerosos y cursis. Terminaron las compras y cada una se dirigió a su auto. Se despidieron pero Serena quedo sola acomodando las bolsas en el baúl.

Cual fue la casualidad que justo en ese momento pasaba Darien en su auto cuando vio a Serena. Sin dudarlo estaciono y se bajó directo hacia ella.

-¡Hola princesa!

-Lo que faltaba para que este lindo día se pudra. ¿Qué quieres?

-Ya te lo he dicho un ay mil veces… hablar, solo eso.

-Empieza, porque tengo solo unos segundos para ti.

-Serena, Rei no significa nada para mí. Ella es quien insiste o verme pero te juro que desde esa vez en mi departamento, no la he vuelto a ver.

-¡Jajaja! Que cínico y canalla que eres. Sé muy bien que te ves con ella muy seguido y sé que el hotel Plaza Mayor es como la suit nupcial para ti y para ella, o me vas a decir que miento…

-No sé quién te ha estado llenando la cabeza de mentiras pero eso no es cierto.

Serena inmediatamente saco su celular y le mostro a Darien la foto que había sacado Mina en la cual Darien entraba al hotel muy acaramelado abrazado a Rei.

-¿Ahora que mentira me darás para desmentir esta foto? ¡Por favor Darien! Hazme el favor de irte y no molestarme en la puta vida más. Yo seguí con mi vida y estoy mejor sin ti.

-¿Con quién? ¿Acaso es con el mamarracho que me presentaste el otro día? Es muy poco hombre para vos.

Serena se acercó de manera intimidante hacia Darien quedando cerca de su boca.

-Algo que te puedo asegurar es que Seiya es bien machito, no como uno que se pasó casi 4 años con la misma chica sin poder tocarle algo más que la mano. Él pudo en menos de 6 meses lo que tú no pudiste en todo ese tiempo.

Era inexplicable el rostro de Darien. Estaba rojo y apretaba los dientes con mucha fuerza nate las palabras de Serena. Tan rápido había podido con ella ese infeliz, que treta puso en juego para lograr lo que él nunca pudo. ¿Ese mocoso engreído se había llevado el premio mayor? Había sido él el primero en estar con Serena, él le había robado la oportunidad de marcarla…

Serena decidida a dejarlo solo, giro sobre si para entrar a su auto pero en ese momento, Darien le tapó la boca con un pañuelo. El olor era algo dulce mezclado con un toque cítrico. No sabía porque pero sus piernas se aflojaron y el sueño sucumbió hacia ella.

Darien la tomo en brazos y se dirigió con Serena hasta su auto.

-Si no eres mía por las buenas, lo vas a ser por las malas princesita. Hoy mismo me cobrare lo que por derecho me corresponde y no te liberaré hasta que me canse de ti, hasta que tu cuerpo no olvide que tú eres mía- Dijo Darien colocando a Serena en el asiento de atrás.

Cerró la puerta y se dirigió hasta la puerta del lado del conductor, abrió su puerta y decidido a entrar miro por última vez a Serena en el asiento de atrás.

Te llenare de mí y nunca serás capas de poder estar con alguien más- Dijo comenzando a entrar a su auto…


Hola hola gente! como es debido cumplo con un capitulo más de esta historia. Como verán, Darien se las quiere cobrar todas juntas y solo en el capitulo siguiente podrán ver que sucede... Alguna de las dudas de sus reviews serán contestadas en el siguiente capitulo...

Nos vemos pronto! Besos! Nos estamos leyendo!

Rouse kou...