Capitulo n°17

La madre de Serena pasaba por fuera de la habitación de ella cuando escucho un grito desde adentro del cuarto. Entro de inmediato, encontrándose a su hija sentada en la cama llorando como cuando era una pequeña de 6 años.

-¡Hija!-Se acercó sin dudarlo hacia la cama.

Serena al ver a su madre, a su lado, se tiró en brazos de ella llorando como algunas veces lo hacía oculta a la mirada de todos.

-¡Mamá!

-¡Serena! ¿Qué te sucede?

Serena sacó su cabeza de entre los cabellos azules de su madre y la vio de la misma forma en que un cachorro mira a su madre pero al darse cuenta de la situación, se separó de ella.

-Lo siento mucho, no debiste preocuparte.

-No te disculpes, el verte así me recuerda a los sueños que tenías cuando eras pequeña.

-Ya estoy bien igual, puedes irte y te prometo no volver a incomodarte.

-No me incomodas Serena, nunca lo has hecho-Dijo Ikuko poniendo su mano en el mentón de ella para levantarle la vista y que pueda al menos dirigirle una mirada- Sé que no he sido la mejor de las madres pero creo que en este momento me necesitas.

Serena mantuvo un leve contacto de miradas con su madre hasta que bajó la vista resignada.

-¿Recuerdas los sueños que tenía cuando era pequeña?

-Como no recordarlos, despertabas a todos en la casa con gritos y llantos, o a veces te reías de tal manera que el estruendo de tu carcajada sonaba en nuestra habitación.

-Esos mismos sueños los he vuelto a tener- Dijo Serena agachando la mirada.

-¿Qué tipo de sueños son? Cuéntame a ver qué puedo hacer por ti.

-Son como el sueño que tuve sobre…

Serena callo y miro a su madre. Tenía una lágrima asomándose, la saco con su dedo antes de caer y estiro su mano tomando el portarretratos de su mesa de luz, en el que estaba ella con samy en brazos cuando era apenas un bebe.

-Igual al sueño que tuve un tiempo antes del accidente mamá-Dijo dejando que las lágrimas fluyan sin retenerlas.

-¿Sigues creyendo que de haber prestado atención a las cientos de veces que me pedias que no manejara por la ruta principal por miedo a tu sueño, sam estaría aquí? Serena hija, nada en el mundo lo hubiera podido impedir.

-¿Acaso no recuerdas de quien fue la culpa de la muerte de samy?-Dijo Serena llorando con más fuerza- Mía y de nadie más, porque fue mi culpa que él no estuviera sujeto a su sillita.

-No hija. Nadie tiene la culpa. Llevo años lejos de ti y de tu padre, culpándome todas las noches en el cuarto de sam por no haber sido más atenta a la calle mientras manejaba, llevo todos esos años encerrada llorando a un hijo que no volverá nunca más, perdiendo el tiempo en que debía protegerte y estar contigo Serena.

Serena escuchaba las palabras de su madre, las palabras que llevaba muchísimo tiempo deseando oír.

-Hija puede ser que me perdones, no ahora pero sí que me des la oportunidad de encomendar mis errores.

Serena se incorporó un poco llegando hasta la altura de su rostro y depositó en ella un gran beso, dejándole marcados los labios en la mejilla de su madre.-Desde luego que te perdono mamá, no tienes ni idea de cuánto llevo esperando esto.

-Gracias hija-Dijo Ikuko abrazando a Serena.

-Y, dime. De que se tratan estos sueños.

Serena se sentó en la cama con las piernas cruzadas y así de esta manera comenzó a relatarle los sueños que tuvo y el último sueño, que fue el que la despertó a estas horas.

-Por dios Serena, más que sueños, parecen pesadillas hija y los últimos ponen en riesgo tu vida…

-Dímelo a mí, que soy la que los sufre. Y sabes, lo peor es que hasta ahora vienen cambiando pero no sé cómo hacer para interceder en el rumbo.

-Deja que las cosas fluyan, despeja tus dudas y trata de hablarlo siempre.

-Es que tengo miedo- Dio Serena mientras agachaba la mirada hacia su anillo de compromiso y lo daba vueltas en su dedo.

-Serena, ese anillo te lo dio el chico del sueño ¿no?

-Se llama Seiya Kou, tiene 23 años, dos hermanos y es mi novio-Mordiéndose el labio de abajo miro a su madre- Sabes, no es un anillo común mamá, él me pidió que me case con él y yo acepte.

-¡Serena!- Dijo antes de darle un abrazo y comenzar a llorar en el hombro de ella-Te felicito hija, estas hecha toda una mujercita hermosa.

-Pero aún tengo miedo mamá.

-¿De los sueños?

-Sí, eso mismo. Bien sabes que cuando era pequeña soñé a mi tío Ikaro vomitando sangre y a los dos meses el falleció de un tumor maligno en la tráquea. Una semana antes del accidente que tuvimos con samy, bien sabes que soñé.

-Si hija, recuero muy bien. Después de eso fuiste al psicólogo y el llego a la conclusion de que tú eres más débil sentimentalmente y por lo tanto tu psiquis es más receptiva ¿Recuerdas?

-No la verdad no tenía ni el mínimo recuerdo de eso. De ser así, ¿mis sueños son recepciones de lo que vendrá?

-Podemos tomarlo por ese lado hija o por el simple hecho de un sueño común y la casualidad.

-La verdad no sé qué pensar… ya no tengo ganas dormir mamá.

-Descansa, trata de olvidar todo, mañana será otro día.

-De hecho, ¿Quieres acompañarme mañana la casa de Seiya? Así de paso lo conoces a él y a sus padres.

-Estaré muy feliz hija- Ikuko se acercó dejando un beso en la frente de Serena y le canto en un susurro al oído- Malos sueños, malos sueños, aléjense de aquí. Sueños buenos, sueños buenos, vengan por mí.

-Gracias mamás, siento como si volviera a tener 6 años-Le dijo mientras enviaba un beso volador hacia la puerta de la entrada donde estaba Ikuko viéndola antes de irse a la cama.

-Lo siento mucho mamá, sé que te prometí que descansaría pero no quiero soñar más y si he de estar toda la noche despierta, lo hare- Se dijo a si misma sacando su notebook del escritorio-que lindo que se siente decir mamá- Dijo suspirando al recordar todo el rato atrás, feliz de haberse sincerado con su madre y saber que le tormento que ella pasaba era igual que el de su madre.

En la mañana, Serena se encontraba desayunando junto a su padre cuando su madre apareció ante ellos, dispuesta a desayunar juntos.

Saludo a Serena y a su padre y se sentó en el lugar que antes ocupaba. Kenji, atónito ante lo ocurrido, veía a su hija conversar con su madre, quién era como una completa extraña para él. Ellas programaban sus actividades para él día de hoy con total tranquilidad pero él seguía sin entender.

-Perdón, pero creo que me he perdido de algo ¿no?-Dijo Kenji observándolas.

-Papá, mamá y yo hemos limado asperezas. Ya todo está bien, como debería ser.

-Si Kenji. La verdad es que me di cuenta de lo mucho que nuestra hija me necesitaba y que por más que siga llorando a sam, él no volverá jamás.

-Me parece muy bien. Espero volvamos a ser la familia que éramos antes-Dijo mirando a Ikuko.

-Aún tenemos tiempo para hablar nosotros dos Kenji y aclarar nuestras dudas y sentimientos.

-Esperare paciente Ikuko, no te preocupes.

Se retiraron directo a la casa de Seiya, quien al verlas juntas y sonrientes, no daba explicación de que ocurría entre ellas dos.

-Seiya, ella es mi madre-Dijo Serena.

-Mucho gusto señora-Dijo Seiya dándole la mano.

-El gusto es mío-Respondiendo el saludo cordial de mano- Soy Ikuko.

-Entren, así podrá conocer a mi madre, que por cierto bombón, tiene miles de revistas y folletos de novias y lo que en si concierne.

-Me encantaría verlos hija, hay que ver el vestido, la iglesia, salón y todo.

-Si mamá pero primero entremos y después te encargas de eso junto a la madre de Seiya.

Una vez adentro ambas partes se presentaron, conversaron sobre Serena y Seiya y luego, Ikuko y Amira se hundieron en un mar de revistas y folletos sobre bodas.

-Seiya, necesito hablar contigo pero no aquí-Le dijo Serena en tono preocupante.

Seiya asintió y condujo a Serena hasta la biblioteca, en donde nadie los interrumpiría anticipándose a que lo que ella tenía que decirle no era algo muy bueno.

-Bombón si es por la boda y por lo rápido que va mi madre, si quieres hablo con ella para que se calme un poco.

-No corazón, no es sobre eso. Sabes, en una relación, lo más importante es la confianza y el respeto, no debemos tener secretos y menos mentiras de por medio por eso te he pedido que vengamos a hablar aquí.

-Sí, dispara entonces-Dijo Seiya, mientras se acomodaba en el sofá atento a lo que Serena le diría.

-¿Recuerdas el inconveniente con Darien, ese en el que Yaten me salvo?

-Si-Dijo Seiya atento a Serena.

-Bueno, la cosa es que como te conté antes, el cloroformo que utilizo él me puso en un estado de inconciencia y cuando me desperté, estaba sobre las piernas de Yaten y él me estaba besando.

-¿Qué?-Dijo Seiya demostrando una total sorpresa ante las palabras de ella.

-Sí, así como oyes. Cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo, me separe de él y me dijo que estaba enamorado de mi desde el primer momento en que me vio. Por más que le explique y le he estado explicando que te amo a ti, el insiste en que me ama.

-Como puede ser que no me haya dicho nada, es mi hermano Serena y se supone que si hago algo que lo pueda dañar debo velar por su seguridad ¿Cómo puedo estar feliz contigo si sé que te ama?

-Ahí está la razón por la que estoy hoy aquí… Seiya, él no me ama. El cree que soy la mujer ideal para él porque se siente solo y dolido al haberme fijado en ti y no en él, ¿Entiendes a qué me refiero?

-¿Quieres decir que está obsesionado? Imposible, nunca podría ser algo así viniendo de él.

-Si es posible y como te dije, te lo digo porque quiero que confíes en mí, en lo que siento por ti y en que juntos podemos lograr lo que ambos queremos, amarnos y ser felices.

-Te amo con todo mí ser pero esto de Yaten me resulta difícil de creer. Yo creo en ti, pondría mis manos en el fuego por ti Serena.

Serena se acercó a Seiya poniendo su mano en la mejilla de él, le dio un beso suave, dulce, exigente y cargado de amor. Apoyo su frente con la de él y le susurro- Habla con él, trata de hacerlo entrar en razón yo sé que sus sentimientos no son reales y sé que te amo con todo mi corazón.

-Si bombón, hablare con él, tratare de que en esa cabeza dura entren mis palabras.

-Gracias amor, no sabes el peso que sale de mi corazón al contarte esto pero no quiero que nada nos separe, una vez que encontré el amor y alguien que me ama como yo deseo, no quiero perderlo.

-Nunca me perderás por nada del mundo bombón-Dio Seiya dándole un beso dulce, jugando con su lengua, degustando los labios carnosos que lo invitaban a devorarla por completo.


En la mansión Aino, Mina tomaba el desayuno leyendo una revista de modas, cuando lee un artículo sobre su madre.

La famosa cirujana plástica Suka Aino nos deleitara con su más increíble creación. Realizara injertos de piel producidos de manera artificial a las víctimas de los incendios forestales del pasado abril de este año. Será una tarea compleja que se calcula le llevara un tiempo de más o menos un año, en el cual aprenderemos y adoptaremos esta nueva invención para mejorar la calidad de vida de las víctimas.

-Genial-Dijo Mina tirando la revista hecha un bollo al tacho de la basura- otro año más sin verte, y después quiere que me trague le cuentito de "Mi trabajo se lleva la mayor parte de mi tiempo", será mejor que digas el trabajo me mantiene lejos de la bastarda de mi hija.

Enfurecida y defraudada se fue directamente al único lugar en donde se siente como ella misma, Joe's… Serena está muy embobada con eso del noviazgo, por lo tanto ya no tiene tiempo para mí y toda mi chachara sobre odio a aquel, odio a aquella y las mil y un cosas que quería hacerle a Yaten, ¿Por qué? En realidad porque no.

Entro a joe's le pidió a Sasuke lo mismo de siempre, se levantó de su asiento directo hacia la otra mesa que estaba ocupada.

-¡Hola renacuajo! ¿Sigues llorando como una nena todavía?

-Es mucho pedir que al menos me digas Yaten, sé que no te agrado y tú no me agradas a mí pero aun así yo te llamo Mina.

-Y a decir verdad mi nombre suena raro y feo en tus labios, renacuajo. ¿Sabes porque renacuajo?

-Ahora cual es el motivo de mi insulto nuevo.

-Eres tan perdedor que ni siquiera alcanzas el título de sapo.

-Tú no eres nada, no eres ni la mitad de lo que soy yo, ¿sabes porque?

-A ver…

-Porque yo si tengo sentimientos pero tú, estas muerta por dentro. A ti nadie te quiere, todos tienen lastima de la pobre Mina, su padre abandono a su madre por su culpa, su madre se mantiene alejada de ella como si tuviera la peste bubónica. ¿Alguna vez te preguntaste que demonio haces en el mundo? Yo diría que eres el orejón del tarro, estas de más en esta vida Mina, no eres nada.

Mina enfurecida tomo su trago y se lo tiro en la cara Yaten, too sus cosas y se retiró del bar.

-Yo también puedo ser detestable cuando me lo propongo Mina Aino.

En la barra Joe y Sasuke observaban todo lo acontecido.

-Estos dos van a terminar juntos-Dio Sasuke.

-A que no-Dijo Joe.

-¿Es una apuesta?

-El odio los va a llevar a una buena calentura en unos 6 meses más o menos, de eso estoy seguro.

-Mmmm no se Joe, eso está por verse…


Buenas! muchas gracias a todas por los saludos en mi cumple( Dayan Kou Uchia, Luz'Kou, ShellydeKou, Lili, Princessnerack) lo pase fenomenal! vieron que les dije que la madre de Serena revelaría algo... en la cultura católica, se cree que algunas personas sensibles y muy creyentes tiene un don divino de poder presentir por medio de sueños cosas del futuro, de ahí la razón de porque Serena sufre esos sueños que, más que sueños parecen pesadillas.

¿Leyeron atentamente o que dijo Joe?

Nos vemos! Nos estamos leyendo!

Un beso!

Rouse kou...