Capitulo n°2

En la isla Astoria se veía a dos jóvenes muy enamorados caminando por la playa observando el atardecer que el momento les regalaba.

-Tu como que estas medio loco si piensas que tendré 6 hijos… ¿Qué piensas hacer con tantos? ¿Tu propio equipo de polo?

- Dime si no te gustaría tener una familia numerosa, con hijos seguidos un perro o dos, un gato y una casa enorme…

-Seiya basta, tendremos los hijos que dios quiera tengamos.

-Mi amada esposa Serena Kou, ¿desea usted comenzar ahora?- Le pregunto con picardía levantando una sola ceja.

-Solo si me atrapas- le dijo Serena comenzando a correr hacía la casa.

Seiya la alcanzo casi en la puerta de la casa tomándola por la cintura besándole el cuello apoyándola sobre la puerta y así comenzar a desabrocharle la parte de arriba de la bikini que traía puesta Serena hasta quitárselo completamente dejándola con los pechos al descubierto. Serena giro para que el la viera con la mitad del cuerpo desnudo.

Serena se separó de él y comenzó a caminar hacia el jardín pero en el trayecto ella se iba despojando de su pantalón corto, sus sandalias y por último la parte de debajo de la bikini. Totalmente desnuda miro a Seiya que la veía sorprendido por esta reacción desconocida de Serena y le dijo:

-Viene señor Kou de Tsukino- se dirigió a la piscina zambulléndose en ella.

Seiya ardiendo por la pasión que incito la actuación sensual de Serena desesperado se quitó la bermuda, remera y el bóxer, con su miembro ya erguido, para así correr al lado de su diosa de la luna deseoso de tenerla, tomarla hacerse uno junto a su cuerpo. Se metió en la pileta y nado hasta la parte menos profunda donde Serena lo esperaba.

Serena al verlo cerca de ella se acercó un poco más hacía el para enroscar sus piernas a su pelvis y de esta forma comenzar a frotar su parte intima sobre su miembro. Ese acto provoco en Seiya un gemido desaforado, como si estuviera al borde del clímax…

-Bombón… no seas mala…

-Tranquilo mi amor, autocontrol- ríe mientras roza con más fuerza su miembro y muerde su cuello.

Seiya desenrosca sus piernas y toma posesión de ella levantándola hasta el borde de la piscina con su parte intima a la altura de su boca. El, intrépido, tomo las caderas de Serena llevando su boca hasta sus genitales y así comenzar a realizar movimientos leves, fuertes, circulares, desde arriba hacia abajo provocando en Serena un orgasmo tras de otro hasta llegar a su punto g de máximo placer sexual y rogarle a Seiya que la haga suya…

-Seiya la bajo para acomodarla entre sus piernas pero Serena se sumergió hasta la altura de su entrepierna y con su boca comenzó a jugar con el miembro de él bajo el agua.

Ya al borde de la explosión, Seiya levata a Serena de sus manos y la acomoda con sus piernas enroscadas en su pelvis, para así comenzar a penetrarla de arriba hacia abajo adentrándose con más fuerza en ella, siendo uno a su lado.

Serena mordía su hombro ardiente de pasión, deseosa de más gemía cada vez más fuerte diciendo: ¡Seiya! ¡Seiya! Al borde del climax.

Seiya a la par grito: ¡Bombón! ¡Bombón! Llegando al punto de máximo placer.

Los dos dieron un grito extasiado quedando apoyados el uno con el otro en el borde de la piscina con las respiraciones entrecortadas se besaron nuevamente y descansaron la cabeza de uno sobre la del otro.

Salieron del agua abrazados tratando de taparse por si alguien los veía desnudos y rápido ingresaron a la casa. Seiya tomo una toalla que estaba cerca de la mesa de entrada del jardín para taparse un poco cunado Serena se pasó por delante de él con una bandeja de fresas directo hacía la habitación.

-Ven con migo amor, te enseñare una nueva forma de comer fresas- Le dijo pasando una fresa por su seno…

Seiya soltó la toalla y fue tras ella…

Comieron fresas sobre el ombligo de ambos, sobre los senos de serena, sobre el pecho de seiya y por muchos lados más haciendo que la noche sea mucho más placentera. Hicieron el amor sobre la cama, debajo de la cama, en el baño, en la tina en la mesa donde se encontraban comiendo, en los sillones de la sala, etc. Definitivamente aprovecharon su luna de miel lo máximo posible, porque ya estaba llegando a su fin, solo le quedaban dos días más y volverían a su casa en Kyoto.

Eran las 3 p.m cuando el celular de Serena los despertó a los dos que se encontraban dormidos en la cama, bien abrasados.

-Hola, ¿Quién habla?- Pregunto Serena esbozando un bostezo.

-Quien más puede ser querida… Te estuve llamando en la mañana pero veo que estabas muy ocupada.

-Discúlpame Mina es que dormí muy poco. Sabes esto considerado estirar un poco más la entrega de mi tesis y quedarme unos días más con Seiya.- L e dijo Serena mirándolo dormir plácidamente.

-Serena tengo algo que contarte pero prefiero esperar a que llegues, es algo complicado.- Le dijo a Serena llevando una mano a su vientre.

-No… dime ahora mismo que te sucede, tu sabes muy bien Mina que algo relacionado a ti es muy importante para mí.

-Está bien, solo por el momento te diré que…-Mina callo, no sabía si contarle o no.

-Mina… ¿somos o no las mejores confidentes? Eres como una hermana para mí y sabes que puedes decirme lo que sea.

-Estoy embarazada…-Mina callo esperando la reacción de Serena.

-¿Qué? ¿Cómo? O mejor, dime cuando porque no te he visto con ningún chico hace mucho tiempo.-Pregunto Serena mientras caminaba por la habitación de aquí para allí.

La voz de Serena era demasiado fuerte para no despertarse, por lo tanto Seiya despacio abrió los ojos y vio a Serena hablando por celular muy preocupada caminando por toda la habitación.

-Está bien, ni bien lleguemos nos pondremos al día y me contaras bien todo, un beso-Serena corto la llamada y se dirigió hacía Seiya con un semblante serió.

Seiya miraba a Serena preocupado por lo que no dudo en preguntar qué había sucedido que la tenía así de esa forma.

-Mina, ella está embarazada. Según dijo su médico de cabecera tiene más o menos 6 semanas de embarazo.-Dijo ella mirando a Seiya.

-Pero esa es una noticia linda, es razón para celebrar, mi fresita- Le dijo levantando su mentón y dándole un suave beso en los labios.

-No creo, no me quiso decir sobre el padre de la criatura, solo me dijo que ni bien llegue, ella me diría todo sin secretos.-Miro a Seiya medio preocupada.

Seiya no hizo más que abrazarla y besarla e una forma tan dulce que Serena olvidaba el mal rato y comenzaba a disfrutar de sus caricias. Pasaba sus labios por sus mejillas, besaba su frente, nariz, cuello y un beso llevo a otra cosa por lo que Serena quedo sentada arriba de él besándole cada uno de sus músculos, su cuello, mordiendo sus hombros y su oreja, así de esta manera ir levantando el clima por lo que Seiya la giró quedando él sobre el para nuevamente comenzar a hacer el amor, una vez más. Durmieron hasta tarde, se levantaron comieron y volvieron a la cama hasta el otro día.

En la mañana Serena se levantó asustada, con un presentimiento malo. Busco a Seiya pero lo único que encontró fue una nota que decía:

Amor, tome el avión para ir por comida y nafta, nos quedamos una semana más y luego volvemos a Kyoto. Te ama más que a la vida misma tu flamante esposo Seiya Kou.

Pd. Recuerda que te amo de aquí a la luna y una vuelta por el universo!

Serena sonrió al leer la nota pero aun la pesadez del pecho no se iba.

Seis horas habían pasado desde el viaje de Seiya y Serena no tenía ni una noticia de él, ninguna llamada, nade de nada por lo que llamo a la guardia costera para dar aviso de la desaparición de su esposo, sabía que sería temprano pero debían al menos escuchar su versión y buscar la ibicacion de su radar.

Al atender la llamada una voz muy amable comienza a hablar con ella escuchando a Serena atentamente. Al oír todo lo necesario, deciden ir en el helicóptero para rodear la última ruta marcada por el gps del avión de Seiya.

Un golpe en la puerta de la casa saca a Serena del trance en el que estaba pensativa. Corre a abrir la puerta pensando que era Seiya pero en realidad eran los de guardia costera.

-¿Señora Kou?- Le pregunto un muchacho que según la voz era el mismo con quien Serena había hablado antes.

-Soy yo, díganme por favor encontraron a mi esposo, está bien, donde estaba- Preguntaba sin darle lugar a os guardias de hablar.

-Señora lo lamento mucho pero encontramos el avión… estaba caído del otro lado del monte Sinaloo y dentro de él los restos sin vida de una persona.

Serena grito tan fuerte que las aves que estaban fuera del jardín huyeron. El guardia le ofreció su hombro para llorar y un fuerte abrazo.

-¿Están seguros? Por favor dígame que se equivoca, que no era mi Seiya quien estaba en el avión… - Serena lloraba desconsoladamente tomando su cabeza entre sus manos.

-Señora, ¿tiene una foto de él? Así corroboramos nosotros y le decimos si era el o no.

Serena les entrego una foto que había sido sacada el día en que le pidió matrimonio y se la entregó al guardia. Ahora solo era cuestión de tiempo y esperar a que le dijeran si era el o no, aunque su corazón no quisiera tenía que prepararse para lo peor.


Hola! Aquí les traigo el capitulo dos, y que capitulo... mucho amor y mucho dolor... sigan el capitulo siguiente para saber si era o no Seiya.

Un beso nos estaos leyendo!

Rouse Kou...