Capitulo n°4

El cuerpo de Seiya fueentregado la mañana siguiente, por lo tanto Serena acompañada de Mina y Yaten volaron de regreso a Kyoto y de ahí lo llevarían a Tokio para ser velado durante los 4 días correspondientesy luego enterrarlo en el cementerio de la familia Kou.

Estaba toda la familia Kou y Tsukino en el cementerio diciendo las últimas palabras sobre Seiya cuando los encargados de bajar el féretro se acercaron para comenzar con su trabajo, Serena se paró impidiéndoles continuar. Se acercó al féretro blanco de Seiya y coloco enganchado en una de las manijas del costado, una llave antigua que tenía un grabado de una estrella fugaz pasando al lado de una media luna.

-Llévate contigo la llave de mi corazón y también mi alma, porque a partir de este día estaré muerta en vida sin ti-decía esto mientras ataba la cinta de raso en la manija del costado del ataúd y lloraba desconsoladamente sobre el féretro.

Serena se alejó del féretro hacía su lugar, al lado de los padres de Seiya y junto a los suyos, buscando refugio en los brazos de su madre.

Los días pasaron y por consiguiente los meses también. Mina y Yaten se convirtieron en un verdadero apoyo para Serena la cual estaba feliz de vvir junto a su mejor amiga el avance de su embarazo. Aún faltaban dos meses para el nacimiento pero Serena desesperada ya le había comprado todo para el pequeño.

Yaten y Mina trataban de hacer lo mejor posible por la convivencia y lograr que sus problemas se resuelvan por el bien de su hijo. Ya no peleaban tanto y los insultos no son muy groseros pero si se mantienen las peleas.

-¡No Yaten! Ya te dije que ¡no!

-Mina es lo más común y mejor para una criatura vivir junto a su madre y su padre.

-¿Que estas sordo acaso? Si tanto quieres vivir acompañado ve y pídele a Serena que viva contigo, total tu hermano ya no está.

Yaten no dijo una palabra más, solo miro a Mina como cualquiera miraría a un demonio. Giro sobre si y se dispuso a alejarse de ella pero lo atajo tomándolo del brazo.

-yaten, mírame por favor.-Le dijo mirando que él no giraba para responderle- disculpa.

-Vengo unos minutos antes para llevarte al control-Le dijo dándole la espalda sin mirarla y dispuesto a marcharse.

Mina se quedó sola observando a Yaten irse de su casa. Se maldecía para sí misma por tener esas reacciones hacía el, aunque lo intentaba, algo le hacía rechazarlo. El tiempo que pasaron juntos desde el comienzo del embarazo fue algo tormentoso pero Yaten fue mostrando una parte de él que se encontraba bien oculta. El dejo el tempano en el que se ocultaba para mostrar un hombre atento, dulce, risueño, sincero, escucha todo lo que ella tiene para contarle, le regala flores, bombones y es espontaneo con ella.

Llegada la hora de ir al médico a su control mensual, Mina vio que la faltaba poco y Yaten no llegaba por lo tanto tomó su auto y decidió ir sola. Llegando a la clínica se da cuenta que un auto la pasó estacionándose delante de ella. Con toda la paciencia, Mina estaciona detrás de ese auto del cual bajo Yaten furioso a abrirle la puerta.

-¡Como carajos se te ocurre venir sola Mina! ¡Mira si te sucede algo y yo no estoy para cuidar de ti y del bebe! !Dime, que sería de mí vida si me faltas tú!

Mina solo lo miraba, nunca lo había visto tan enojado. Ella había manejado despacio, se colocó el cinturón como le explico el doctor junto al almohadón anti golpes pero lo que más la sorprendió y la dejó boquiabierta fue que Yaten tema por ella y reaccione así por miedo de perderla.

Yaten al ver que los ojos de Mina comenzaban a llenarse de lágrimas, se acercó a ella colocando una mano suya en su mejilla y la otra por detrás de la nuca para acercarla hacía él y de esta manera comenzar a darle el beso más desesperado que dio en toda su vida, danzando con su lengua entrelazada a la de ella, acariciando su vientre compartiendo en ese momento todo el amor que nunca creyó poder tener por una mujer y menos por ella.

Al finalizar el beso, Yaten coloco sus dos manos en el rostro de Mina para así levantar la vista de ella y ver sus ojos.

-Te amo Mina, y si no me crees, mira mis ojos, ellos no mienten como no mienten los tuyos en este momento.

-Yo también te amo Yaten y te pido disculpas por cómo te trato y trate pero es que tenía y tengo miedo que el recuerdo de lo que sentiste por Serena pueda más que yo y nuestro hijo.

-Eso es lo que siempre quiero oír de ti, nuestro hijo, nuestra vida, nuestra familia y sobre todo, nuestro amor Mina, ¡porque te amo! Me fui enamorando de ti de a poco y aprendí a amarte con todo mi ser- Le decía Yaten mientras pasaba las manos por el rostro de Mina limpiando las lágrimas que caían de felicidad viéndola fijo a sus ojos- Serena fue un enamoramiento pasajero y caprichoso, lo que hoy siento por ti es amor.

Mina lo rodeo con sus brazos por el cuello para así besarlo con todo el amor que sentía ante la declaración de amor de Yaten. En ese momento entendió que era lo que le faltaba para que la relación entre ella y el funcione, necesitaba saber cuáles eran los sentimientos hacía ella y hacía Serena.

Juntos de la mano entraron a la clínica y juntos de la mano se fueron hacía la casa de Serena para darle la primicia de su amor. En el camino, todo fue una sesión de mimos, arrumacos, caricias y palabras de amor.

Serena se encontraba fuera de su casa caminando por el jardín del frente recordando como lo hacía siempre cada uno de los momentos suyos a lado de Seiya mientras cantaba acompañada de su llanto dolido.

Serena se da vuelta al darse cuenta que Yaten y Mina estaban estacionando el auto en la entrada. Rápido se secó la cara con la manga de su camisola y comenzó a caminar hacia ellos quedándose parada en secó al ver a Yaten y a Mina acercarse a ella de la mano y muy juntos.

-cambia esa cara cuñada, no es que fuera cosa de extraterrestres pero cuando te pica, te pica- Dijo Yaten sonriendo

-Si amiga, mejor sonríe y felicítanos, ahora somos oficialmente pareja-Le dijo Mina tomando a Yaten del brazo y apoyando su cabeza sobre su hombro.

-¡Hey! Serena, di algo. ¿Qué piensas?- Le dijo Yaten.

-¿Que pienso? Me hace muy feliz ver que pueden ser felices y que pueden formar una familia- Les dice Serena lagrimeando de felicidad- ¡Vengan acá!-se acercó a ellos dándoles un abrazo a los dos.

Entraron a la casa riendo felices y festejando por el hecho. Se dirigieron a la sala principal para brindar por la noticia. Serena se dirigió a la cocina y volvió trayendo con ella una botella de champagne y una copa con jugo exprimido de naranja para Mina.

-¡Brindo porque sus sueños se hagan realidad, por la felicidad que les aguarda y porque los años siguientes sean venideros!- Dijo Serena levantando su copa en forma de brindis.

Salud dijeron a coro chocando las copas entre ellos.

-Sere, amiga necesito ir al baño ¿subo al que está en tu habitación o ya arreglaron el de abajo?-Le dijo Mina con cara de urgencia.

-¿Te sucede algo? ¿Es él bebe?-Pregunto Yaten preocupado por el rostro de Mina.

-Sí, si no voy ya, me orino encima-Dijo riendo de la situación al igual que Serena y Yaten.

-Sube al de mi habitación el de abajo todavía está en reparación-Le dijo Serena.

Mina se levantó en dirección a la escalera y comenzó a subir pero cuando iba por el 5° escalon, sintió un dolor muy fuerte en el vientre que le provoco quedar hincada en el escalon.

-¡Yaten¡- Grito Mina desesperada por el dolor.

Yaten y Serena al oírla corrieron hacía la escalera y la vieron arrodillada sosteniéndose el vientre.

-¡Me duele mucho! ¡No son contracciones, el médico me explico cómo son pero el dolor es un poco más abajo del vientre!- Les indico con la palma de la mano en la parte donde se ubicaría su matriz, o sea el utero. En ese momento mina lleva su mano a la entrepierna, se toca y al retirar su mano se ve sangre.

-¡Vamos a la clínica! ¡Serena toma el bolso del bebe que tienes de repuesto yo la llevare al auto, date prisa!-Dio Yaten mientras agarraba a Mina en brazos que no paraba de gritar y llorar.

Yaten la sentó en el asiento de atrás, Serena se acomodó al lado de ella poniendo la cabeza de Mina apoyada en sus piernas para ir calmándola. Yaten corrió hasta la puerta del chofer, subió rápido y arranco urgente a la clínica. Serena sacó un pañuelo blanco y lo asomo por la ventana para de esa forma los autos se dieran cuenta de la urgencia y les den el paso.

-¡Yaten apresúrate, está levantando temperatura y eso no es bueno para ella y él bebe-Le grito Serena poniendo su mano en la frente de Mina.

Yaten aceleró hasta llegar a las puertas de la clínica, se bajó y tomó a Mina en brazos dirigiéndose adentro y así comenzar a gritar desesperado.

-¡Un médico por favor! ¡Es una urgencia!

Varios enfermeros que estaban en el pasillo escucharon los gritos y se dirigieron a él con una camilla ya preparada. Corrieron llevando a Mina hacia un consultorio en el cual ingreso un doctor para ver a Mina. Yaten sin autorización entro al consultorio y vio al doctor Diamante Black observando la parte intima de Mina. Al verla reacciono de manera urgente.

-Rápido, al quirófano, llamen a neo y avisen de un parto prematuro con posibles complicaciones ahora mismo- Les grito a los enfermeros y demás doctores en el cuarto mientras los camilleros, el anestesista y enfermeras preparaban a Mina-Yaten, hay una grave complicación, debo intervenir el embarazo y salvar a Mina.

-¿Que sucedió? Hoy en la ecografía estaba todo bien, él bebe bien posicionado el útero estaba en estándares normales-Le dice Yaten.

-Yaten, se descoloco la placenta y roguemos a dios que esto no halla desgarrado el útero- Le dijo el doctor viendo a Yaten como si estuviera diciendo que Mina podría morir.

-¡Haga lo que tenga que hacer doctor pero por favor, sálvela y salve a mi hijo, sin ellos no vivo!-Le dijo tomándolo de la chaquetilla y llorando a cantaros.

-¡Are todo lo posible, te lo prometo!-Le dijo a Yaten dirigiéndose al quirófano.

Solo llevaban menos de 20 minutos cuando sienten un llanto proveniente de la sala de quirófano. Yaten se paró con desesperación cuando ve a los médicos de neonatología salir con su hijo en una incubadora directo a neo. Se acercó hacía ellos y miró a la criatura.

-¡Hola hijo! Soy papá, no te asustes a mami no le pasará nada. Sabes una cosita, ella te ama mucho, al igual que yo a ti- Le dice entre medio del llanto de felicidad al ver a su hijo bien y del dolor por la situación.

Se da vuelta para dirigirse hacía Serena pero de pronto la luz que estaba fuera del quirófano se puso azul y entran camilleros con un carrito de parada. Yaten empujando a quien se le cruzara entra y ve a los médicos tratando de revivir a Mina, sangre por todos lados y al doctor Diamante a un lado de Mina ordenándoles un voltaje más alto al no encontrar el pulso. El corazón de Yaten está a punto de explotar solo con ver esa escena.

Una enfermera lo saca y pasados unos minutos sale el doctor quitándose el gorro.

-Yaten…


Hola gente! bueno, ya falta poquito para un cambio drástico... lean el siguiente capitulo. ¿Mina muere o no? no lo sé... jaja! si lo se pero no se los dire...

Besos nos vemos luego! nos estamos leyendo!

Rouse kou...