Buenas amigos! este capitulo trae un tema llamado Ángel de Withim Temptation.


Capitulo n°6

Serena estaba sentada en un sofá mirando hacia el techo pensativa. ¿Por qué tenían que ser ellos dos? Y ¿Por qué ella soñó con ellos, especialmente Seiya? Acaso ese sueño tenía algo de cierto? No… soy demasiado estúpida si empiezo a creer en ese tipo de tonteras-Dijo ella pensando en vos alta.

-¿Que te sucede? Sé que eres estúpida pero no me imagine que lo aceptarías.

Serena se sienta en el sofá, toma uno de los almohadones que estaban cerca del sofá y se lo tira a Mina, dándoselo en la cabeza.

-¡Hey! ¡No a La agresión! La verdad no ofende amiga, estas saliendo hace más de 4 años con un tipo que, te los enumero para que veas: 1 no es demostrativo, ni siquiera te dice algo para demostrar afecto 2no es dulce, no te abraza y menos que menos camina de la mano contigo 3 no es atento, nunca te regalo ni siquiera un mísero caramelo 4 no es muy sexi, le falta pecho, hombros , trasero, labios, en fin debería hacerse nuevo 5 nunca te dijo que te ama y tú se lo repites todos los días 6 no es compañero, ¿dime si salieron alguna vez a un lugar que no sea el café de la esquina de su casa? 7 ya te engaño una vez y tú terca como una burra lo perdonaste, ¿o te olvidas de cómo lo encontraste con Rei Ino? Y si quieres sigo amiga.

-No, ya basta. En el corazón no se manda, el siente lo que siente y cuando yo estoy con él palpita como si quisiera salir de mi pecho, me hace sentir única y sé que lo amo.

-Hay amiga mía, no sabía que tenías tanta afinidad con él hielo.

-Y, mira quien habla, no te olvides que te dicen copito- Dijo Serena riéndose a carcajadas.

-Ríete no más… Prefiero ser copito antes que andar como una tonta destilando amor.

-Ya te va a tocar, veras que te tragaras todas tus palabras.

-no, ni con un alfiler quiero sentir algo más que desprecio por algún hombre, o algo que se le parezca.

-Yo sin embargo iré a ver a Darien, sé que le dije que hoy no iría pero quiero sorprenderlo.

-Vea ver a tu cosa tranquila, yo me voy de compras y a reírme un poco de la gente en el centro comercial.

Serena se retiró de la casa de Mina y fue hasta un comercio cercano al departamento de Darien. Compro un champagne, fresas y un kilo de chocolate con leche para pasar un buen momento romántico a su lado.

Entra al departamento con una llave escondida en el marco de la puerta y sin hacer ningún tipo de ruido, pone las bolsas en la mesa de la cocina. Saca las fresas colocándolas en un bowl, el champagne lo coloca en una frapera con hielo y pone el chocolate dentro de él fondue. Se quitó las pantuflas y empezó a caminar hacía la habitación, decidida a entregarse por primera vez a la persona que amaba pero en ese momento la puerta de la habitación se abrió y salió de adentro una muchacha de cabello negro y largo, con tan solo una camisa de Darien puesta, directo al baño. Serena al verla dio varios pasos atrás quedándose detrás de un mueble para no ser vista y en el mometo en que ella regresaba a la habitación, escucho la vos de Darien que provenía de adentro de la habitación.

-¡Ven bizcochito de chocolate!… ¡Tengo algo aquí esperándote!

-¡Estoy llegandooo! ¡Esto todavía no termina, tenemos todo el día y la noche amor!-Dijo la muchacha entrando a la habitación de Darien.

Serena que estaba viendo todo el espectáculo solo atino a taparse la boca para evitar gritar de odio y dolor ante tal escena. El hombre que ella amaba, quien le prometió nunca más engañarla y ser solo de ella y para ella, la estaba engañando nuevamente. Sin dudarlo salió de su escondite dirigiéndose hacia la habitación encontrándose a Darien sobre esa mujer besándola intensamente.

-¡Bravo! ¡Bravo! Te felicito amorcito, a ti y a esta perra inmunda- Dijo Serena dando aplausos y riendo provocado que estos se sorprendan y giren la mirada hacia ella.

-¡Serena! ¿Qué haces aqui?-Dijo Darien.

-¡Serena! Discúlpame no sabía que tú y el todavía… se quedó callada ante la mirada furiosa que le enviaba.

-Sí, por lo visto ahora si podría decir teníamos. Es todo tuyo Rei has con él lo que te plazca, yo no gasto más en algo que no vale la pena- Dijo Serena dando la vuelta, retirándose de la habitación.

Darien se colocó rápido su bóxer y salió a para a Serena para hablar con ella e impedir que se valla sin antes escucharla.

-¡Serena! ¡No te vayas por favor! Déjame explicarte.

-¡Explicarme que infeliz! La primera vez perdone un beso pero ya veo que te vienes burlando de mí por un buen tiempo ¡Poco hombre!- Le gritaba sin pudor Serena.

-¿Y que se supone que debía hacer? Soy hombre Serena, tengo necesidades que tu no cumplías porque esperabas el momento en que estuvieras lista.

-Me parece que te faltaron huevos en tu receta de hombre Darien. En la mesa de la cocina hay algo que era para ti y para mí pero lo disfrutaras mejor con tu putita- Le dijo de manera sería e indiferente.-Sabes, menos mal que sucedió hoy esto, porque si no, me hubiera entregado a ti sin saber que tu no me amas ni un poco de lo que yo a ti- Le dijo antes de salir por la puerta del departamento.

Daien al ver a Serena irse, se dirigió hacia la cocina y encontró las fresas, el chocolate y el champagne que Serena había preparado para pasar un momento romántico a su lado.

-¿Había decidido entregarse a mí y yo como un estúpido la perdí? No, esto no puede ser… debo recuperarla a como dé lugar, no llevo más de 4 años con ella para no ser el primero en tomarla- Dijo golpeando la mesa y maldiciendo al aire.

Serena salió corriendo del departamento sin mirar atrás llorando como nunca lo había hecho en su vida. Corrió hasta un parque y se sentó debajo de un árbol enorme de tronco ancho sin dejar de llorar.

Darien había sido el único por el que ella se había animado a vivir algo sumamente diferente al matrimonio de sus padres, que hace varios años ya viene fingiendo. Ella estaba decidida a triunfar en el amor pero las cosas no siempre son como uno desea. Entre llanto y gritos, vio como comenzaba a llover. De sus labios brotó todo el dolor que sentía dentro suyo.

Ángel centellante,
Yo creí que eras mi salvador
en el momento que lo necesitaba
Cegada por la fe no pude oír
todos esos susurros y las advertencias tan claras.
Veo los ángeles
Y los conduciré a tu puerta
No hay escape ahora…
Sin misericordia, no más
Sin remordimientos porque sigo recordando…
Tu sonrisa cuando me heriste.Tú tomaste mi corazón
Y me engañaste desde el principio
Tú me mostraste sueños
Y yo deseé que se volvieran realidad
Rompiste tú promesa y me hiciste darme cuenta
Que era todo una mentira.Centellante ángel, no pude ver
tus oscuras intenciones, tus sentimientos por mi
ángel caído, ¿Dime porque?
Cuál es la razón, la espina en tu ojo.

Veo los ángeles…
Y los conduciré a tu puerta
No hay escape ahora
Sin misericordia, no más
Sin remordimientos porque sigo recordando…
Tu sonrisa cuando me heriste.
Tú tomaste mi corazón
Y me engañaste desde el principio
Tú me mostraste sueños
Y yo deseé que se volvieran realidad
Rompiste tú promesa y me hiciste darme cuenta
Que era todo una mentiraPudo haber sido por siempre
Pero ahora hemos llegado al finEste mundo talvez te ha fallado
Pero eso no te da razón del ¿Por qué?
Tú pudiste haber escogido otro camino en esta vidaTú sonrisa cuando me heristeTú tomaste mi corazón
Y me engañaste desde el principio
Tú me mostraste sueños
Y yo deseé que se volvieran realidad
Rompiste tú promesa… y me hiciste darme cuenta
Que era todo sólo una mentiraPudo haber sido, para siempre
Pero ahora hemos llegado al fin.

Cansada de llorar, Serena se durmió bajo el árbol, sin ganas de vivir, sin ganas de seguir y sin ganas de amar.

Seiya cada vez que llovía, este frio o caluroso, aprovechaba la oportunidad y caminaba bajo la lluvia. Llegando a un parque bien frondoso, comenzó a caminar por debajo de los árboles para sentir el olor de la tierra y el pasto mojado. Llego hasta un árbol de tronco enorme y se sentó apoyado en el pensando en una hermosa rubiecita dura como el diamante pero bella como una rosa.

Un leve sollozo proveniente de él otro lado de él árbol, lo sacó de sus pensamientos, se paró inmediatamente dirigiéndose hacia ese lugar llevándose una sorpresa enorme al encontrar a Serena toda mojada y embarrada tirada al costado el árbol

-¡Serena! ¿Me oyes? Soy Seiya Kou, de la universidad- Dijo poniéndose de cuclillas para poder verla bien.

Serena no tuvo oportunidad de responder. Cuando quiso gesticular algo perdió la conciencia por lo que Seiya la tomo en brazos, llamo un taxi y la llevo hacia su casa para atenderla.

La sorpresa para Yaten al abrir la puerta fue enorme y más le asusto el rostro de Seiya preocupado por Serena.

-¡Yaten tráeme cobijas y una camiseta mía! ¡Rápido corre!- Le indico a gritos.

Al llegar Yaten con las cosas, Seiya inmediatamente cambio de ropa a Serena, la abrigo y la acostó cerca de la chimenea.

Serena ya descansada, comenzó a despertarse de a poco pero lo primero que vio fue un buen par de ojos azul oscuro casi idénticos a dos zafiros.


Buenas gente! espero les halla gustado este capitulo que dará inicio a los acontecimientos siguientes sobre Seiya y Serena... pero aun falta más!

Nos vemos pronto! Nos estamos leyendo! Un beso!

Rouse kou...