Hola a todos!

Este es mi 3er fic de POT que alegría de presentar este genial proyecto n.n

Echizen: Mada nada dane

Ryo-chan porque eres malo conmigo?

Echizen: Eres exagerada

Por eso no te doy más pontas de uva

Echizen: Muy bien que quieres?

Ya que estas en eso….di los disclamers onegai? / le pone los ojos tiernos y brillantes

Echizen: Bien…me debes 5 pontas…POT no le pertenece a la loca de esta autora

Ojala fuera mío ese anime…ahhhh que lastima que eso no sea realidad

Echizen: De milagro

Solo por eso no te daré las pontas ¬¬…nos leemos abajo!


PREAMBULO

En medio de la oscuridad, un joven dormía profundamente, aunque al principio tenía el sueño de estar en un enfrentamiento con un fuerte adversario, de pronto se sumió al negruzco vacío para luego pasar a una fuerte luz y revivir una vez mas lo que fue su pasado, su infancia.

Él podía ver lo que pasaba pero no hablaba, cosa por la cual se sorprendió, haciendo que sus ojos gatunos se abriera de sorpresa, al ver lo que podía ser una cancha que alguna vez practicaba de niño se sorprendió y recordó que ocurrió en ese lugar, estaba vacía esa cancha hasta que esa luz nuevamente aparece y lo en ciega para dar paso a personas que recordó prácticamente, no cabía ninguna duda, una vez mas su pasado, su niñez en donde creció y de ahí empezó su habilidades para ese deporte que tanto ama.

Reconoció a ese chico que estaba en el suelo cansado, sudando y lleno de raspones, en la que se sostenía en sus manos lo que era una raqueta, y al otro lado de la cacha un hombre, en la que el ya sabia quien era esa persona; ese recuerdo lo vio durante las finales de las nacionales, en ese torneo, en ese partido, pensaba que perdería, se había quedado sin sentidos, de no ser por ese recuerdo, y por mas que él no lo reconozca, lo que su viejo le dijo en ese instante, no hubiese ganado. De pronto empezó es escuchar aquella pequeña conversación que sostenía con aquel hombre….

-¿Acaso piensas rendirte chico?-Pregunto aquel señor, al otro lado de la cancha un niño de tan solo 6 años se levanta con dificultad

-No…. AUN NO-el pequeño grito con todas su fuerza volteándose para ver a ese hombre, su carita llena de raspones, sudando, estaba cansado pero aquellos ojitos gatunos y de color ámbar mostraba lo contrario, sonriendo quería seguir, ¿Rendirse? No, no quería, se divertía jugando, nada más ni nada menos con su padre quien sonreía al ver que su hijo quería seguir por más agotador que se encontraba.

-Si que tienes agalla jovencito-Así que cogió la pelota, lo tiro arriba y con la raqueta lo golpea fuertemente, para seguir con la practica, el chico entusiasmado corre con su raqueta para golpearla y así siguen los 2 hasta que uno de ellos no pueda golpear aquel objeto esférico.

El puntaje se podría notar que el niño iba perdiendo, pero a él no le importaba, se divertía, y se notaba ya que sonreía, en ese instante 3 personas entran a la cancha, una mujer que sostenía una bandeja, que tenia limonada en un vaso y en el otro una lata de ponta fría, ¿El sabor? Nada más ni nada menos que de uva, el sabor favorito del chico, a lado de la señora, estaba un chico que casi le dobla la estatura del niño y la ultima una niña, que tenia el pelo amarrado de una trenza pero en su rostro hay pequeños mechones de cabello negro verdoso, y tenia en su mano una pequeña bolsa de regalo.

-Oigan deténgase, hora que tomen algo para que se refresquen-Hablo la señora que tenia en sus manos aquella bandeja.

Y así fue, los que jugaban se detuvieron y el niño fue corriendo para abrazar a su madre, y tomar su bebida favorita, mientras que el padre saludaba a su esposa con un jugoso beso y agradecerle por la bebida

-¿Ryo-chan, te lastimaste?, estas sucio y tienes el cuerpo lastimado-Dijo la niña preocupada

-No, no me duele, tranquila Ruki-chan- El niño lo dice mostrando su sonrisa…bueno casi, tenía un diente faltante, diente que se había caído hace una semana

-Como siempre haciéndose el valiente ¿No chibisuke?-Exclamo el mayor de los chicos mientras acariciaba con gracia los cabellos del menor, haciendo reír a la chica y a los adultos ahí, para cuando termino lo que hizo el mayor al niño ambos también rieron.

Atardecía en aquella casa, el sol despidiéndose para perderse en el horizonte con sus rayos luminosos, los pequeños miraban aquel fenómeno, momento que la chica aprovecho para entregar algo….

-Oigan les traje un regalo

-¿Regalo?, ¿Me trajiste el juego de Us open versión 2.0 que tanto he querido?- pregunto el mayor con ojitos brillantes y con una gran, GRAN sonrisa

-Lo siento pero ese juego ya lo quitaron del mercado y no es ese regalo de que les quiero dar-admitió la niña con una gran gota en su nunca, haciendo que el mayor cayera (caída estilo anime) y formando a su persona un aura negruzca y él con lagrimas de forma graciosa exclamo

-Nooooooooooooooo, no me digas eso-haciendo que los menores se rieran del mayor.

-¿Entonces que es lo que nos va a dar?- Pregunto el pequeñín del grupo

-Bueno cierren los ojos y les daré el regalo pero sin hacer trampa y lo digo por ti Ryo-kun-Dice la chica haciéndose la molesta

-¿Yo? Porque dices eso- ella lo mira con escepticismo

-Ok ya entendí no haré trampa-así ambos cierran los ojos mientras que ella saca de la bolsa…

-Listo-ambos abren los ojos y ven unas figuras

-¿Qué es esa cosa?-pregunta el mayor

-Son unos brazaletes, que podemos usar los 3, ¿Les gusta?

Aquel regalo no era más que 3 brazaletes hecho por hilos, lanas, etc.…con una piedra hermosa, cristalina, que al reflejo de algunas luces del sol hace que brille y se vea los colores del arco iris….algo bello para una chica pero extraño para un chico

-Etto, Ruki-chan, no es por mal pero nosotros no podemos usarlo-Hablo con timidez el menor

-Pero si lo pueden usarlo, lo traje como muestra de cariño- Lo decía mientras hacia una carita parecida al que hace al gato con botas

-No se si es bueno que nosotros lo usemos- El mayor hablo no tan convencido, haciendo que la pequeña se llenara de lagrimas

-Está bien Ruki-chan, se ven que son lindos y que tu misma lo compraste por algo ¿No?- Hablo el pequeñín para así convencer a ella para que no se pusiera triste, cosa por la cual funciono al ver una sonrisa a la chica

-¿Qué estas diciendo?-Pregunto sorprendido el mayor, pero con una mirada fulminante por parte del menor hizo que las dudas que el tenia desaparezcan/-Esta bien, pero ¿Por qué nos das eso?

-Pues, es que, los compre ya que en verdad los quiero, y además dan un significado especial

-¿Especial?-Preguntaron ambos chicos

-Si, somos hermanos y por lo tanto, también somos amigos, y estos dijes que les traje muestra ese significado.

-Muy bien, pues fíjate que ni entendí nada de lo que dijiste hermanita

-Ryo-kun, pienso que tu eres el mas tonto de todos

-El hecho que no entienda lo que dijiste no signifique que sea un tonto-Alego el mayor

Y así empezó otra discusión entre el mayor y la niña, mientras que el menor, miraba entre sus manitas aquel regalo que su hermana les entrego, aun desconocía las verdaderas intenciones de ella, pero el tiempo le daría esa respuesta, sonriendo miro aquel atardecer, pensando cosas que solo los niños en aquel entonces hacían.

La alegría en ese momento se esfuma para dar a paso a un hecho que hasta el mismo príncipe Echizen pensaba que lo había olvidado pero su mente le hizo recordarlo…

Estaba en el mismo lugar, el sol se iba despidiéndose para así ocultarse en el horizonte, aquel niño miraba a la nada y no emitía ningún sonido salvo que el escuchaba las olas del mar, pero ese silencio que tenia se interrumpió ya que una niña venia hacia donde él estaba, tenia una hermosa sonrisa, una noticia le iba a ser anunciarla pero nunca lo pudo dar…

-Ryo-chan, que bueno que estas aquí, tengo algo que decirte-Pero su hermano aun lo rodeaba ese silencio.

Parecía que estaba admirando aquel atardece que iba ser parte de algo que al parecer atormenta sus recuerdo

-Ryo-chan, ¿Me estas escuchando?

-Vete- Susurro el más pequeño de los Echizen

-Vamos hermanito, tengo que decirte algo importa…

-Te dije que te fueras- Grito el chico para voltearse y ver la cara estupefacta de la joven, ella miro algo fuera de lo común que tenia su querido hermano, sus ojos que eran cálidos se tornaron y juraba que lo tenia así, esos ojos se volvieron a…

-Ryo-chan, ¿Por qué tus ojos están…fríos?-Le pregunto, aquellos ojos lleno de entusiasmo y alegría dieron lugar a ojos de ¿Dolor?, ¿Tristeza? y ¿Traición?-¿Qué te sucede?

-Vete de aquí haz lo que quieras, déjame solo-El chico lo dijo con voz fría mientras que sus ojos ambarinos eran ocultados por sus cabellos negros con reflejos verdosos

-Pero, Ryo-chan, por que lo dic…-No pudo termina ya que ocurrió algo que nunca lo había imaginado, una mano no tan pequeña había tocado el rostro de aquella joven, abriendo por sorpresa sus ojos ambarinos, ella cae al suelo que estaba cubierto por el pasto, con su mano toco el lugar donde su querido hermano le golpeo y con lagrimas que empezaron a surgir, se hace la misma pregunta con un susurro

-¿Por qué, por…que? ¿Qué le hiciste a mi querido hermano?- sin escuchar una respuesta por parte de él, se levanta para ir corriendo a su hogar, estaba adolorida, no solo físicamente sino también por dentro, ese no era su hermano, no era su amigo el que le hizo eso

Mientras afuera el chico miraba hacia el lugar donde ella había corrido, no quería golpearla pero estaba dolido por dentro, aquella noticia que quería decir aquella joven ya lo sabia, ¿Por qué nunca se lo dijo? Se hacia esa pregunta una y otra vez, pero en eso vio una pelota de tenis, lo agarra y lo mira como si fuese la ultima que había en el planeta, va hacia la cancha y agarra su raqueta con la que practicaba en ese entonces, y así empieza jugar solo, golpeándolo con la pared de la cancha, los golpes eran cada vez duro, estaba enojado no solo con ella sino que también con el mismo, pero sus pensamientos le hicieron una mala jugada ya que no vio que la pelota que había rebotado en la pared se dirigía a su rostro, hasta que…

-¡NO!-Grita a la nada, respiraba agitadamente, estaba impregnado de sudor, miro hacia el reloj despertador, eran las 4 de la madrugada

-Solo fue un sueño, solo fue un…sueño-Lo decía con un susurro, sentía que algo movía y al mirar se dio cuenta y recordó que su querido gato Himalayo dormía a su lado como todos los días.

Se acostó para recuperar ese sueño pero no podía dormir, se preguntaba porque no podía conciliar el sueño, si lo que vio fue un sueño. Pero no tenía cabeza para pensar, en 2 horas tenía que estar en la escuela y tenía que descansar un poco más.

Continuara…


Hola de nuevo…ojala les gusten este fic…pues verán…lo tenía planeado cuando entre al primer semestre de la universidad…tengo todo planeado en mi agenda…ahí tengo adelantado lo que este fic…que aún sigo con el cap 2 y otro fic pero que no es de esta serie….

Espero respuestas, comentarios, consejos…estoy dispuesta a escucharlas…

Nos vemos