~"A estas instancias de la vida, de mi andar por el mundo, de mis tropiezos y caídas, ya no espero nada de nadie, las circunstancias por las que he pasado me han hecho entender que todo lo que pasa tiene que pasar, nada cambia pero todo se transforma."

Capitulo 17


El tiempo corrió demasiado rápido, cuando Mina regreso a Londres se encontró con Luna, estaba feliz de que cumpliera su promesa de estar juntas, con el dinero que habían guardado entre las dos compraron una casa, fue una decisión difícil, Mina quería algo acogedor y Luna una enorme, pero encontraron una con tres recamaras y un jardín hermoso, después de las asesorías que ambas llevaron por la mano derecha de Artemis, las dos se hicieron cargo de la empresa, Mina tuvo que dejar a los niños del Kínder, para dedicarse a los artistas, pero se dio cuenta que el mundo del espectáculo le gustaba mucho y se le daba muy bien, había cambiado su apariencia, se dejó el cabello más largo y ya no usaba moño, ahora se veía más como una mujer, Diamante seguía acosándola, pero después de cansarse incluso de ignorarlo, decidió que llevaría las cosas en paz, serian esa clase de amigos, que evitarías siempre que puedas, pero tendrías que saludar cordialmente, había dejado de pensar en Yaten, bueno ahora lo hacia 4 veces a la semana por 22 horas del día, se preguntaba si la pequeña Hotaru estaba bien, si eran felices y si alguna vez, aunque sea de lejos pudiera verlos, suspiraba, sabía que ya no tenía por qué pensar esas cosas, tenía alguien que la esperaba en casa y que era el hombre más importante en su vida.

-Seiya, ¿podrías traerme un café?- revisaba unos papeles, cansada y hambrienta.

-Sí, podría, pero no quiero… deja eso maniática del trabajo y salgamos.- tocaba algunas notas en la guitarra, mientras la esperaba.

-No puedo, sabes que tengo que terminarlo y así podre ser libre el fin de semana.-

-Eso espero, prometiste que cenarías conmigo en casa de mis papas el sábado… ya sabes que no puedes decir que no.-

-Estoy consciente, pero no sé por qué no eliges a otra chica que haga el papel de tu novia, para que tus papas te dejen en paz y además tienen razón, ya eres un hombre, deberías dejar de vivir en su casa.-

-Vaya, señorita que duerme con su mama cuando mira una película de terror, no opines sobre eso cuando no puedes darme un buen ejemplo, además eres la única chica que no me interesa realmente como novia y que no se enamoraría de este guapo casanova, porque su miopía es un caso muy grave.-

Mina soltó una carcajada. –No es miopía, es que hace unos años deje ser masoquista como para fijarme en alguien de tu calaña, además es diferente, yo no necesito mentirle a mi mama por compartir el mismo techo.-

-Bueno, deja los sermones y termina el trabajo que necesitamos comida urgente.-

-Sabes que tengo razón… - Suspiro y comenzó a guardar los papeles que revisaba. –Bien nos iremos en unos minutos.-

-Ya era hora – sonrió satisfecho y espero.

-Deberías tratarme con más cariño si quieres que te crean. – dijo riendo.

-Solo cuando haya gente, a solas regresaremos a la realidad.-

-Es injusto, merezco todo lo que pida, estoy nerviosa por conocer a tu mama y ni siquiera me importas, como novio- agarraba su bolso para salir.

-Que, me quieres insinuar que te gusto?- sonrió coqueto.

-Claro que me gustas- pestaño coquetamente y dijo en un tono dulce. –como un claro ejemplo de que es mejor estar sola, que mal acompañada.-

Seiya se hizo el ofendido. –Eso dolió- luego comenzó a reír sin poder evitarlo y paso su brazo por los hombros de ella. –El hambre te hace decir, cosas que no quieres yo lo se.-

Camino a su lado y sonrió. –Claro, reservo mi loco enamoramiento hacia ti, para otra ocasión.- Caminaron juntos a un restaurante que estaba cerca y su plática era más bien una estrategia de lo que dirían el sábado en la casa del chico.

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La relación entre Sachiko y Yaten era demasiado monótona para el gusto de ella, había imaginado que al vivir juntos, lejos de Japón y de todo lo que lo alejara de ella , el cambiaria, volvería hacer como era antes, pero no parecía mejorar, aunque compartían la cama no había nada más, platicaban de cosas superficiales y sin importancia , como el trabajo de ella que a él , no le interesaba en absoluto a sí que sus contestaciones se quedaban en un, "si", "que bien", "sigue así", sabía que era actriz y los papeles que había conseguía eran solo por influencia de su padre, no quería decir que ella no fuera talentosa, lo era, pero era una chica demasiado caprichosa y consentida para conseguir esa clase de sueños por sí misma, lo que no le sorprendía es que la mayoría de los que había interpretado eran como una villana, la verdad es que ahora no conseguía verla en el papel de una chica inocente, ahora no. Hotaru había entrado a un internado que estaba en la misma ciudad, ya iba a la primaria y se había vuelto más tímida y callada, la extrañaba y mucho, pero sabía que su hija no estaba cómoda viviendo con su madre, a pesar de que había notado como esta hacia el esfuerzo por agradarle, simplemente no lo conseguía, el por su parte, había continuado con sus estudios, la verdad es que cuando era más joven, había pensado en muchas carreras, pero ahora sabía que la mayoría eran solo sueños, jamás podría ser doctor, no tenía la paciencia necesaria para atender los problemas de los demás, tenía una hija, estudiar algo relacionado con la música, no le daría el dinero necesario para salir adelante, pensó también en antropología, pero al visitar las escuelas, el jamás podría verse como un Hippie desentonaría bastante, al final de repasar muchas, opto por ser abogado, igual ayudaría a la gente, pero de una manera competitiva, justa, podría ser el mismo, no tendría que relacionarse mucho, su papel lo llevaba a ser misterioso, observador, detallista, bueno eso es lo que él pensaba, aunque tal vez no fuera del todo cierto, le iba bien en la escuela, los celos de Sachiko habían alejado a las chicas que se acercaban a él, ya que ella lo visitaba constantemente a la facultad aun sin el consentimiento de él, solo en ese aspecto estaba agradecido, no quería enemigos incensarios y vaya que sabía lo rencorosas que eran algunas chicas a veces, por el solo las ignoraría, pero ella lo había salvado de ser el malo, no le importaba lo que pensaran los demás, si era un poco manejado, tal vez si lo era, pero había tomado esa decisión. Aún no había cumplido la promesa que le hizo a Darién, no quería llegar a la casa de sus padres corriendo apenas llegara a Londres, quería un trabajo, quería continuar su vida y eso hizo, por eso justamente había hecho la cita para cenar ese sábado en la noche, aunque lamentaba que la pequeña Hotaru no pudiera ir, quería que sus padres la conocieran, había hablado con su mama tan solo por teléfono y había sentido una gran nostalgia cuando la escucho llorar, cada día, notaba más lo tonto que había sido al huir de sus problemas, de no enfrentarlos a tiempo, lo estaría pagando siempre, aunque tenía un consuelo constante, de no ser así, jamás hubiera conocido a Mina, porque si, aun se le escapaba una sonrisa al pensar en ella, se preguntaba como seria su vida, si estaría casada, si era feliz, el día que se despidieron supo que ella estaría en esa misma ciudad, pero era demasiado grande, para encontrarla un día caminando en la calle y saludarla cordialmente, negaba con la cabeza cuando sus pensamientos lo traicionaban, él había elegido y tenía que olvidarla.

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Darién le había contado a Serena todo acerca de su viaje a Japón dos semanas después de que Mina se fue, su relación iba demasiado bien, no necesitaron de mucho tiempo, para sentir que siempre se habían conocido, él se había mudado a la casa de ella a los dos meses de salir juntos, claro que a Haruka eso no le pareció nada bien, había dado un grito al cielo, incluso se puso peor que el padre de Serena cuando se enteró, había amenazado con vivir con ellos y Serena realmente le agradeció mucho a Michiru el que hubiera hecho cambiar de idea a su hermano. Aunque no tenían planes de casarse, Darién iba enserio con ella, eso es lo que le había dicho a su familia, la respetaba, la quería, no más bien la amaba y eso mismo entendió Ikuko su madre, al darles la bendición de vivir juntos. Estaban felices, Serena aun mantenía comunicación con Mina, de hecho hablaban diario, por horas, estaba muy preocupada por ella, sabia sobre Yaten, ella y Darién habían compartido información y claro era secreto de ellos, ninguno opinaría o diría algo como intermediario y en esos momentos menos, con dos años y 50 días de relación, los planes de ambos habían cambiado por completo, el matrimonio ya no era una opción era algo que querían y tenían que hacer, pues Serena había quedado embaraza durante el viaje que hizo a Londres para visitar a su amiga y conocer a los padres de Yaten, que eran como los de Darien, pues lo habían crecido como hijo, por suerte esta vez su hermano no exagero tanto su reacción, le había dado una teoría a Darién sobre el cuidado que debería tener con su hermanita consentida de ahora en adelante, había representado al chico como un simple y frágil globo que reventaría de la manera más cruel a la primera lagrima de Serena, bueno eso es lo que Darién le había dicho, pero ese día cuando regreso a casa, lo había encontrado pálido y nervioso, sabía que había dulcificado esa versión del globo y resultaba que lo amaba aún más al ver como cuidaba de ella, siempre.

Serena seguía siendo amiga de Rei, incluso cuando un día había ido al templo con Darién y al encontrarse con ella, había descubierto que ellos salían, antes que ellos, Lita le había dicho que no debería afectarle tanto lo que no es de su año, pero los celos de Serena le decían que nunca debería dejarlos solos. Al principio fue un poco difícil, cuando hablo con Rei sobre el tema las dos lloraron tanto que los ojos les quedaron hinchados, fue una pijama, las risas de la mañana siguiente, solo significaban que la amistad era más fuerte que eso, con el tiempo, Rei comenzó a hablar con Darién y se habían hecho amigos, no los mejores, simplemente se llevaban bien.

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El sábado había llegado sin ninguna novedad, Mina había discutido con su madre por algo que no recordaba con seguridad, quizás con algún pendiente en la casa o el trabajo y aunque las cosas habían quedado tranquilas en su casa, le pidió a Seiya que pasara más temprano a buscarla, quería relajarse antes de ponerse la máscara de novia y salir al escenario que sería en la casa de su amigo.

Seiya reía al escuchar a Mina.

-No te rías, enserio que no encuentro que sea gracioso.

-Lo es y demasiado, por suerte en casa no tengo esa clase de problemas, mis papas ya hasta olvidaron hace cuantos años que no van a misa- dijo sonriendo.

-No tengo nada en contra de las iglesias, pero no creo que sea un lugar para mí, eso no se debería obligar, tienes suerte.- dijo algo enfadada aun.

-Sabes que estoy de tu lado, pero Luna tiene razón- El chico tenia igual confianza con la madre de Mina. –Tus cambios de humor a veces son – paso una mano por su cabello- bueno, no tengo palabras para ello, que me mantengan con vida.-

Mina rio –Me gusta que sientas miedo de lo que pueda hacer, pero no entiendo como mi mama relaciona la separación que tengo con dios, con mis cambios de humor.-

-Claro, lo que tú tienes es algo más sencillo.

-Lo sé, mucho trabajo y a lo mejor para él.

-No te vayas tan lejos, conozco esos síntomas en otra persona, pero no te diré que tengo la cura para ti, eso sería bizarro hasta para mí.

-Para ya, me estas asustando. – lo miro divertida.

-Falta de S-E-X-O, ¿hace cuanto que no tienes una aventura? – Seiya lo dijo como si estuviera hablando de una tos.

Mina no pudo evitar quedar completamente roja, le dio un golpe en el hombro. –Eres un sucio pervertido, no hablare de eso contigo.

-Oye no dañes a tu mejor producto – aprovecho un semáforo para mirar su hombro, que había quedado rojo y sobarlo. –Somos amigos, podemos hablar de eso y solo dije la verdad, ninguna mentira Aino.

-No me importa mucho dañarlo y aunque te tengo confianza como amigo no son temas que quiero hablar contigo sobria!.

-Pues, por tu actitud deduzco que fue hace mucho verdad…-

-No te burles –suspiro – tú ya sabes que sí.

-No me estoy burlando – sonrió –pero sabes, sé que tienes responsabilidades, pero eres joven, deberías seguir tu vida, en todos los aspectos, encontrar a alguien… -estaciono en una heladería.

Rio –¿Tu diciéndome eso?, el que jura que jamás se casara, porque quiere un Harem-

-Pero mi caso es diferente, comprado soy un imán para la mala suerte en las relaciones, cada vez que he querido algo serio con alguien, me deja con el corazón en la mano y descubro que al final se casa y es feliz con alguien más.-

-Suenas a una película, pero más dramática… Además tu sabes que ir enserio con alguien, no es tener sexo, ni hablarle unas cuantas veces a la semana, es más, mucho más.-

-No puedo dar más, ahora no.-

-Comprare palomitas acarameladas, para prepararme para ese momento.-

Comieron un helado mientras la hora de la cena llegaba, siguieron platicando de todo un poco, la verdad es que cualquiera que los viera, pensaría que salían, no necesitaban fingir mucho, se conocían y se querían más como hermanos que como amigos.

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Yaten llego media hora antes de la acordada a casa de sus padres, le gustaba ser puntual, de hecho no podría no serlo, además tenía que admitir que los extrañaba y mucho, cuando su madre abrió la puerta se quedó muda, había esperado decirle muchas cosas, pero se limitó a mirarlo durante los minutos que para ambos se sintieron los más largos, antes de decir alguna palabra solo pudo soltarse a llorar, Malaquite que había escuchado a su esposa llorar se asustó y fue rápido a la puerta, la abrazo y al ver a su hijo entendió la reacción de su esposa.

-Adelante Yaten, esta sigue siendo tu casa- estaba contento, pero no sabía cómo demostrar sus sentimientos, algo que su hijo había heredado.

Yaten dio un paso y tomo de la mano a Sachiko, la verdad es que había olvidado que iba con ella, solo la recordó cuando escucho que ella se aclaraba la garganta para llamar su atención, Kakyu la madre de él se soltó de su esposo y lo abrazo, fuerte y protectoramente, seguía llorando y Yaten no pudo más que sonreír cuando su madre comenzó a llenar de besos sus mejillas.

-Yo también te he extrañado mucho mama.- Darién había tenido razón, se arrepentía de haber tardado tanto tiempo en regresar a casa, bien una cosa as que añadir a su lista de arrepentimientos.

-Jamás vuelvas a irte por favor.- Quería decirle tantas cosas a su hijo, pero la mirada de Sachiko, la chica que tenía que aguantar, pero que definitivamente no toleraba, pues era la responsable de todo el dolor que había sentido cuando su hijo se fue de casa, con una pequeña de días y no supo nada más.

-No lo hare- la abrazo con fuerza y le susurró al oído que regresaría sin ella. Conocía demasiado bien a su madre, para saber que no estaría cómoda con la presencia de su mujer.

Kakyu asintió y cuando se separó, muy a su pesar de su hijo no pudo evitar buscar con la mirada a Hotaru, Yaten entiendo que pasaba y suspiro. –Está en la escuela, no pudo salir para esta ocasión, pero ella se muere por conocerlos también.- La mujer se desanimó un poco, pero se recuperó rápido sabía que su hijo hablaba enserio y si no lo hacía, esta vez no cometería el error de dejarlo ir de nuevo, aun si tenía que encerrarlo en un sótano. Entraron a la sala y tanto el padre de Yaten como Sachiko se mantenían en completo silencio, a diferencia que Malaquite no despegaba su atención de la plática que su esposa y su hijo tenían, estaba orgulloso de que el saliera delante solo, aunque esperaría un tiempo para darle un pequeño regaño. Sachiko por su parte se limitó a contestar mensajes del celular, Kakyu alzo una ceja, pero se sorprendió aún más, que a su hijo ni siquiera le importaba lo que su compañera hacía. Había pasado más de una hora de la que habían acordado y Seiya aún no llegaba.

-Él nunca va a cambiar, pensé que en estos años se haría más responsable, pero que se puede esperar es sábado por la noche, día de Seiya para salir y conquistar a más de una chica. – Yaten lo dijo con una sonrisa, extrañaba a su hermano, aunque no aprobaba su manera de ser, tan despreocupado e irresponsable.

-Sé que es difícil de creer, porque él no ayuda mucho, pero ha cambiado… no creo que esta noche salga a ligar con chicas, eso podría hacer enojar a su novia y es verdaderamente cómico verlo sufrir cuando ella se enoja, se ponía igual cuando tu madre lo castigaba de pequeño.- dijo Malaquite divertido.

-Por eso sé que ella es una buena chica para él, aunque no entiendo porque tanto en aceptarlo, ha negado esa relación por meses, hace unos días nos dio la sorpresa de que oficialmente ya eran novios- dijo feliz su madre.

Yaten soltó una carcajada. –Tengo que verlo con mis propios ojos y si esa chica logra durar más de cinco meses con él, juro que le besare los pies.

-Pues vete preparando, que he ido al templo esta semana para orar que así sea.

-¿Y cómo se llama?- Se escucharon unas risas del otro lado de la puerta, lo cual hizo que la pregunta de Yaten no fuera contestada pues todos miraron a esa dirección.

Seiya había gritado como una chica cuando subió el escalón que estaba en la puerta de su casa y poner abrirla y un gato había salido disparado del susto, dejando al chico de igual manera, Mina que caminaba detrás de el no pudo parar de reír y burlarlo, ambos se sonrojaron cuando la puerta se abrió y vieron que todos están reunidos en la sala mirándolos fijamente.

-Sentimos llegar tarde, pero esta chica es demasiado vanidosa y me hizo esperar a que este lista.-

Mina que se limpiaba lágrimas de la risa le dio un leve codazo y sonrió- No cariño, tu eres el que batallo con un mechón rebelde de cabello y yo tuve que esperarte mientras me leía una trilogía completa.-

Seiya estaba por protestar cuando se dio cuenta de que su hermano estaba ahí. –Yaten, vaya, mama creo que hay un fantasma en la casa.

-Pero Yaten se había quedado mudo y el comentario del fantasma lo aceptaba, el color se le había ido de la cara, Casper no era traslucido como él debía lucir en ese momento, la novia de Seiya era Mina, la misma chica.

Sachiko noto que el comportamiento de Yaten no era normal, pero la verdad es que la cara de Mina, solo se le hacía familiar, se quedó mirándola con recelo para saber de dónde.

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Hola :3 perdon por la demora en actualizar, han cambiado algunas cosas,ha pasado tiempo desde que se separaron, pero no me gusta hacer esperar mucho y es por eso que se han vuelto a encontrar en este mismo capitulo, una cosa que si tardara , es que ellos esten juntos en una relacion, aun faltan unas cuantas cosas mas :3 que espero les agrade en la historia.

Saluditos :)

Me he tomado un tiempo en la escuela, por asuntos familiares por eso tendre mas tiempo y actualizare mas seguido, cosa que no habia podido hacer por falta de tiempo. Les agradesco cada uno de sus Reviews en verdad, siempre que veo uno, sonrio y me pongo muy feliz al saber que mi historia les gusta.

Hasta el proximo.