Título: Thread of fate o Hilo del destino

Parejas: Sherlock/John (principal) ; Sherlock /Jim; Sebastian/John; Sarah/John (platónico) ; Otros/John (jaja ¿esto existe?)

Rating: M

Género: Drama/Romance/Crossover con Omegaverse (Alfas, Omegas, Betas)/Mundo alterno

Advertencia: M por sexo explícito, violencia, muerte, tortura, uso de palabras groseras, relaciones forzadas (capaz que lo sacan de fanfiction)

Resumen: En un mundo donde los omega son muy escasos y preciados. John debe vivir encerrado en un instituto hasta ser ofrecido a un alfa. Un día aparece Sherlock Holmes un joven detective alfa, que lo vincula a un caso extraño. John deberá defenderse mientras lidia con el hecho de que no quiere unirse a ningún alfa. Porque simplemente los odia.


Prólogo

Henry Watson caminaba de un lado para otro. Su hija Harriet lo miraba divertida. Él le lanzaba miradas cómplices y volvía a sentarse a su lado.

-Papi, si sigues así el bebe no vendrá más.

-Lo se hijita pero ya se tardaron mucho ¿no crees?- el hombre estaba realmente nervioso. Su segundo hijo estaba por venir al mundo.

-Cuando se grande le contare y se reirá mucho- la pequeña de cinco años empezó a sonreir divertida.

-Claro, se lo contaremos juntos.

Entonces el chillido del bebe se oyó. Henry se levantó rápidamente y corrió a su habitación donde la partera estaba con su esposa. Abrió la puerta sin golpear y lo vio por primera vez. La madraza estaba limpiando al bebe. Cuando lo envolvió en una cobija lo llevó directamente a su madre. Henry se acercó despacio. Ella lo miro con ternura.

-Mira Henry, nuestro hijo, es un varón.

Henry sintió las palabras de sus esposa como un permiso y se acero más deprisa, ella le extendió al bebe y Henry lo tomo delicadamente.

-Hola hijo…-dijo con ternura- hola John…

El niño era pequeño pero despierto, ni siquiera había llorado cuando su padre lo tomo. Henry estaba feliz, era el hombre más feliz del mundo. Harriet entro saltando, exigió ver a su hermanito. Henry miró a su esposa y le dio las gracias por todo. No hubo complicación después del parto. Como las contracciones llegaron más rápido de lo común el bebe nació en su casa. Una de sus empleadas había sido partera antes de trabajar con ellos y sabía mucho de aquello. Desde ese día las cosas se hicieron más hermosas. A ambos padres no les importaba despertarse a la dos de la mañana para calmar el hambre de su hijo o cambiar pañales. Eran felices.

Los Watson vivían en un pequeño pueblo de Inglaterra llamado Castle Combe en los territorios de Wiltshire. Era un poblado reducido pero el lugar era hermoso y cálido. La comunicación era casi nula. No había trenes y el viaje de la ciudad de Londres hasta ese hermoso lugar podía durar entre dos o tres horas.

Henry Watson era un conocido científico alfa, dedicado a la investigación y creación de nuevas pastillas capaces de suprimir hormonas cancerígenas. Era un proyecto secreto y Henry era uno de los jefes. Pero cuando se unió a Ella Mackenzie, una hermosa mujer omega, decidió retirarse a pesar de la insistencia de sus colegas. Henry solo quería tener una vida plena con su familia. Su fortuna le permitió irse a vivir a ese pequeño pueblo donde abrió un almacén.

Apenas se casaron, Ella quedo embarazada de Harriet, una hermosa niña. A diferencia de sus padres Harriet era una beta completa. Sus padres agradecieron al cielo que fuera así pues conocían muy bien la política sobre los niños omega y no querían que el gobierno le arrebatara a su pequeña hija. La misma preocupación volvió cuando nació John. Henry decidió cerciorarse y analizo la sangre de su hijo. El mundo se derrumbó en un segundo cuando descubrió que el pequeño era un omega.

El gobierno no tardo en mandar una carta felicitándolos por la feliz noticia. Aunque el verdadero mensaje que querían resaltar era que irían a testear la especie de su hijo. La angustian invadió a Henry quien no quería una vida de omega para su hijo.

-Henry cariño, no te preocupes. Ser un omega no es tan malo, mírame a mí, gracias que fui a ese instituto pudimos conocernos. Será feliz cuando se una a un alfa- le calmo su mujer mientras él tenía un ataque de nervios.

-Ella, amor, no lo entiendes. Yo siempre estuve en contra de esos métodos de vinculación- Ella lo miro con algo de desaprobación, el entendió que se olvidaba de algo- Aunque fue la forma en que te conocí. No maldigo esa parte cariño. Es solo que alejaran a John de nosotros. No podremos verlo cuando queramos.

-Lo se mi amor, pero no podemos hacer nada más. No es tan malo, tendrá un alfa que cuide de él, así como lo haces tú conmigo.

-Ella, no entiendes, soy uno de los pocos que piensa que omegas alfas y betas deben ser iguales. Todos mis amigos tienen a sus omegas como esclavos, los someten y si no les hacen caso reciben los peores castigos.

-Pero la ley prohíbe eso.

-Dentro de sus casas hacen lo que quieren. Y sus omegas nunca se atreverían a demandarlos- Henry suspiro cansado- Se todo esto por vivencia propia Ella, mi hermana mayor murió porque su alfa la golpeaba.

-A que te refieres amor, ella murió cuando cayó en la bañera.

-Escúchame Ella, hay algo que nunca te conté. Así que espero me perdones y escuches lo que te estoy por decir.

Ella asintió preocupada. Para Henry todo aquello era muy importante.

-Una vez cuando tenía once años me quede a dormir en la casa de mi hermana. Ella no había consultado a su esposo y cuando él llegó me miro enojado, pero no me hecho. En la cena hubo una tensión que no podía aguantar. Mi hermana tenía la cabeza baja todo el tiempo. Tuve un mal presentimiento. Unas horas después que todos se durmieron, el ruido de unos golpes me despertaron. La casa estaba a oscuras. Busque la fuente de esos sonidos. Me condujeron al fondo del jardín donde había una pequeña cabaña. La luz estaba encendida. Me acerque para ver por la ventana. Y ahí vi el horror en persona. Mi hermana estaba amordazada y desnuda en el suelo. Mi cuñado, ese maldito animal, tenía un látigo en sus manos, la golpeaba con todas sus fuerzas. Le reclamaba la razón por haber traído a otro alfa a su casa. Ella, yo solo era un niño y su hermano- Henry se detuvo pensativo y triste- Mi hermana solo derramaba lágrimas. Y de repente sus ojos se volvieron hacía mi. Quede helado, blanco. Salí corriendo de ahí y me encerré en mi habitación.

-Dios Henry porque nunca me contaste esto-Ella escuchaba horrorizada la historia.

-Fui un cobarde Ella, lo único que pude hacer es correr a mi habitación- Henry empezó a derramar lágrimas y Ella lo sujeto de la mano- A la mañana siguiente busque a mi hermana. Ya estaba en la cocina, cuando se dio vuelta para verme tenía el ojo izquierdo hinchado y varias cortaduras en su cara. No quería imaginarme su cuerpo. Me beso en la frente y me hizo prometer que no dijera nada. Se lo prometí y nunca más volví a ir a su casa.

Unos años después ella murió por un golpe en la nuca. El bastardo dijo que había sido un accidente. Cuando fui a su casa para reclamarle…yo…no me atreví a golpearlo. Ella, el tipo estaba sumido en la más dura tristeza. Nunca había visto algo igual. Sus sirvientes me dijeron que ya no comía, no salía de su casa, parecía un muerto en vida. Le grite y reclame pero no respondió, estaba ido con una foto de mi hermana en su regazo. Cuando al fin noto mi presencia. Comenzó a llorar, rogó que lo matara, me dijo que no quería seguir viviendo sin mi hermana. El tipo no aguanto mucho más, una semana después de mi visita se suicidó.

Ella se acercó a su esposo y le dio un beso en la frente. Lo abrazo con todas sus fuerzas.

-Ahora entiendes porque no quiero que John sea un omega. Quiero que pueda escoger su vida, escoger a quien amar. Tal vez pueda tocarle alguien bueno pero aun así no sería su elección - Agarro a su mujer de los hombros mientras los frotaba- tuve la suerte de conocerte y convivir contigo. Me hiciste muy feliz cuando respondiste que si cuando te pregunte si querías estar conmigo. Si en ese momento me respondías que no, yo nunca te hubiera obligado a escogerme. El día del entierro de mi hermana me prometí a mí mismo que sería el mejor hombre para mi pareja.

Ella derramo unas lágrimas y abrazó a su esposo.

-Henry yo también te elegí no estaría con nadie más que contigo- se fundieron en un abrazo cálido y su unión afloraba- No quiero que John le impongan nada, quiero que sea capaz de elegir. Si tienes algún plan yo te seguiré sin quejas.

Henry la alejo un poco y la miró a los ojos. Su dulce compañera estaba dispuesta a todo por él.

-Yo he estado experimentado con una pastillas que podría suprimir las feromonas omega, tal vez…si probamos con eso quizás podamos engañar a las autoridades.

-¿Pastillas?

-Así es, no es que lo deje estéril ni nada por el estilo pero lograría que los ciclos de celo se detuvieran y no produciría dichas feromonas. Parecería un beta nato. Incluso si revisan su sangre no lo notarían porque estarían completamente dormidas.

-¿Henry hablas en serio? ¿Ya lo probaste?

-Lo probé en mí.

-Henry…

-Luego de una semana revise mi sangre, amor mis hormonas parecían las de un beta común y corriente.

-Por qué no me dijiste nada.

-Tenía miedo, además debía recordar todo lo sucedido con mi hermana para que entendieras mis razones. Y hacerlo es simplemente doloroso.

Ella lo volvió a abrazar. Luego le exigió que primero lo probara en ella. Henry quiso protestar pero su mujer lo convenció. Empezaron con las pruebas. A diferencia de él, la mujer necesitó una dosis más fuerte. Cuando el día de su ciclo llegó, Ella se sintió un poco enferma pero el celo no se hizo presente. Fueron semanas duras sin dormir para mejorar la solución. Volvieron a probar intervalos y notaron que si el consumo de la formula no era diaria el ciclo volvía a la normalidad.

El gobierno de la región les envió una carta avisándoles de la fecha de su vista. Con miedo y esperanza le inyectaron a John la dosis equilibrada tres días antes del acontecimiento. Luego de u día revisaron su sangre, John era un beta nato. Ambos padres saltaron de alegría, habían salvado a su hijo.

El día de la inspección llegó finalmente, John cumplía un año. Un funcionario especializado llegó al lugar con un doctor y dos enfermeras para hacer el examen. Era un tipo grande y gordo. Su apellido era Davison, a su lado había un chico de su misma altura pero flaco y elegante. Al parecer era su ayudante. Los Watson pusieron a disposición a su hijo, el doctor y las enfermeras realizaron el procedimiento. Le sacaron sangre y colocaron la misma en un tubo de ensayo. Mesclaron unas gotas en un solución transparente. Podían llevar la sangre a un laboratorio pero ese método era más rápido y nunca había fallado. Si el color de la solución se volvía azul era alfa, si salía rosa era beta y si se volvía rojo era omega. El gordo estaba ansioso por el resultado. Igual que los padres pero sabían disimularlo. Los doctores pidieron un tiempo de diez minutos. Entonces la solución se tornó rosada. Davison gruño frustrado. Los funcionarios recibían incentivos si su región procreaba omegas, para ellos los bebes eran simples fichas de intercambio.

-Supongo que tal vez no son tan puros- dijo con despreció- Bien, señor y Señora Watson nos despedimos, esperemos que la próxima cría al menos sea un alfa. Adiós- el hombre gordo se retiró petulante. Sin embargo Henry y Ella no estaban molestos. Festejaban internamente. Su querido hijo John había sido salvado de esa maldita burocracia. El médico y las enfermeras se retiraron. Sin embargo el ayudante seguía mirando al pequeño con un poco de inquietud. Henry le pregunto qué sucedía pero el chico se disculpó y salió de su casa.

Para Henry y Ella todo volvió a ser perfecto. Hasta que un día todo termino.

Habían pasado dos meses desde el examen. Ese día terminaron de festejar el sexto cumpleaños de Harriet, había sido una velada muy bonita. Harry estaba muy feliz con sus regalos y no paraba de abrazar a su hermanito. Había sido un día agotador para los Watson, estaban recogiendo el desastre de la tarde cuando John empezó a llorar sin sentido, trataron de calmarlo pero no pudieron. Agradecieron que Harry siguiera durmiendo. Entonces escucharon unos golpes fuertes en su puerta. Una sensación de miedo se apodero de ellos. Henry decidió ir a ver quién, era demasiado tarde para recibir visitas. Ella se quedo en el cuarto de John tratando de calmarlo. Después de un momento , sintió que Henry estaba discutiendo. Cuando bajo junto a su bebe se encontró con la peor situación posible.

Davison el funcionario gordo, había vuelto con varios guardias alfas y su ayudante. Henry grito que se fueran y trató de detenerlos pero lo empujaron sin ninguna vergüenza.

-Ya le dije que mi hijo no es un omega Davison, ahora lárguese no tiene ningún derecho a entrar en mi propiedad.

-No seas idiota Watson- exclamo Davison- crees que no sé qué ocultaste la verdadera naturaleza de tu hijo. Además de que creaste una droga prohibida para este gobierno. Quedaras arrestado el resto de su vida-anunció el gordo con descaro- señora entréguenos al bebe.

Ella se aferró al pequeño que seguía llorando sin parar. Uno de los guardias se acercó peligrosamente y Henry se interpuso entre su mujer y el hombre.

-No se atreva a tocarlos- la voz de Henry se tornó oscura y amenazante. El guardia y miro a su jefe. Sabía que no debía meterse con el omega de un alfa.

-Mire señor Watson estamos cumpliendo con la ley, no pasara nada si entrega al niño. Conoce las reglas del gobierno- el ayudante intento calmar la situación pero su jefe lo interrumpió.

-Watson, acaso no entiende su posición, ese niño nos pertenece. No sé cómo pudo crear esa cosa que confundió los análisis pero lo pagara muy caro. Ahora aléjese y déjenos tomar al crio.

-¡Nunca!-grito Henry y se abalanzo al primer guardia dejándolo noqueado, tres guardias se fueron contra él y lo empezaron a golpear. Watson estaba enfurecido, no iba a detenerse. El ayudante se acercó con cuidado a la mujer que pedía a gritos ayuda. Rogando que no le hicieran daño a su esposo.

-Señora…por favor no haga más difíciles las cosas- suplico el joven ayudante.

-¡No te acerques! es mi hijo y no se lo entregare a buitres como ustedes- la mujer quiso correr hacia arriba pero el viejo gordo se adelantó y la jalo del pelo. Henry se volvió totalmente loco.

-¡ALÉJATE DE ELLA MALDITO BASTARDO! ¡TE MATARE! ¡TE MATARE!- los guardias no podían más que sujetarlo. El hombre parecía un desquiciado. Ningún golpe funcionaba.

-Señor…no creo que sea conveniente…- el ayudante quiso disuadir a Davison.

-Cállate idiota, estas personas se creyeron más inteligentes que yo, nadie se burla así de mí ¡Ahora perra revuelca sabanas, entrégame al crio¡- el hombre tiro más fuerte del cabello de Ella.

-¡NO!- La cara del gordo se tornó roja de furia y de una bofetada tumbó a Ella al suelo. Jalo al pequeño y lo lanzó a su ayudante.

-¡Malditos omegas, acaso no conocen su lugar en el mundo!

El golpe hacía Ella fue el detonador que explotó la bomba. Henry se zafó con una fuerza sobrenatural y salto sobre el gordo. Lo empezó a golpear de una forma brutal. Los guardias no podían despegarlo de Davison, los golpes que le daban eran nulos. En su desesperación uno de los guardias saco su arma y sin aviso alguno le disparó en la espalda. Henry cayó muerto instantáneamente. Ella emitió un grito desgarrador y corrió hacia su esposo inerte. El gordo tenía la cara casi desfigurada y llena de sangre pero no le impidió levantarse y arrebatar el arma del guardia. Apuntó hacia la mujer y le disparó también. Ella cayó sobre su esposo y miró a su hijo por última vez.

Todo era un caos. Davison les ordenó a los guardias quemaran el lugar, pues si no lo hacían iban a ir a la cárcel. Ellos obedecieron sin protestar, nerviosos y con miedo. Aquello era una masacre.

El ayudante, dentro de toda su estupefacción, recordó que ahí también estaba la primogénita de los Watson. Dejo al niño en el auto y corrió hacia la casa. El gordo lo agarró de la solapa y lo obligo a meterse al auto. El joven no tuvo el valor para enfrentarlo, las manos le temblaban y el niño seguía llorando. Los coches arrancaron dejando el lugar en llamas. La hermosa casa de los Watson se estaba quemando velozmente. Y con ella todas las investigaciones del Dr. Watson, así como las hermosas flores del jardín de Ella y todo lo que alguna vez había sido parte de aquella hermosa familia feliz.


Notas del autor: Lean si quieren entender mas sobre la historia :3

Holas a todo el mudo! Les presento mi nuevo fic. No sé si conoce el Omegaverse. Hay muchos fics lindos (por así decirlo). Recientemente estuve leyendo algunos y la inspiración o la necesidad hicieron que haga un fic propio. Hasta ahora solo lei puro fics en inglés, tal vez haya en español pero no encuentro nada. Abajo les explicare un poco más si es que están interesados. En cuanto a la trama es simple. En un mundo de donde los omegas son especiales y muy preciados (compárenlos con animales en extinción) estos deben ser criados y cuidados en institutos especiales. Cuando cumplen la mayoría de edad, o sea dieciocho, son ofrecidos a las mejores familias de alfas del país. Sin embargo no todos los alfas son ricos y poderosos, los hay también pobres que deben resignarse a tener parejas beta si quieren tener descendencia.

John es uno de los omega que vive en ese instituto. Y a diferencia de todos los omegas que viven ahí el no quiere ser la señora de nadie y no quiere crías hijos (jajajajajaj). En medio de todo el ajetreo de ser un omega conoce a Sherlock, un joven alfa, que es detective. Quien lo vincula con un caso que está llevando a cabo. Al principio se llevaran muy mal pero las cosas cambiaran a medida que se vayan conociendo.

Ahora les explico más de los Alfas, Omegas y Betas (es mi forma de ver este mundo, existen variaciones diversas en difernetes fics)

Alfas: Son los líderes de cada país, su especie es mayor a la de omegas pero menor a la de betas. Son la cabeza de la empresas más importantes, al igual de que el gobierno. Solo se unen a Omegas, tienen la necesidad de hacerlo está en sus genes. Solamente los varones son alfas. A diferencia de los betas una vez que se unen con un omega su vínculo queda sellado de por vida. Solo la muerte podría separarlos.

Betas: Son la gente común, humanos normales. Ellos pueden elegir con quien unirse o también pueden separarse fácilmente. Podría decirse que son la clase media y baja. Si una pareja de betas de clase media procrea un alfa o un omega el gobierno los recompensan con puestos de trabajo mejores. El omega debe ser derivado a un instituto especial pero su familia puede visitarlos cuando quieran. La clase baja es diferente, aunque dejan que se queden con sus hijos alfa les arrebatan a los omega, es una ley. Si no lo cumple se los encarcela.

Omegas: Son la especie con menor cantidad y la más preciada. Pueden ser hombres y mujeres. En cuanto nacen se los ubica en un instituto donde los crían nodrizas especiales, omegas que quedaron viudas/os. Los betas funcionan solo como sirvientes . Los omega tiene un ciclo especial, una entrada en celo más precisamente. En las mujeres se da cada mes mientras que los varones lo tiene cada tres meses. Ambos producen un lubricante natural que se intensifica cuando están a punto de unirse. Los varones son más especiales ya que al ser más fuertes garantizan una descendencia de alfas, y a veces omegas, más puros y fuertes. Los omegas, todos, sean mujeres o varones son capaces de tener hijos, es decir quedar embarazados. Sé que a muchos no les gustara, incluso a mí en un principio me choco y mucho pero una vez te acostumbra a la idea no es tan mala.

Bueno espero les haya gustado, cualquier cosa pueden preguntarme.