Jisei, una chica extraña, intenta trasmigrar su alma al cuerpo de Shikamaru pero le sale mal y termina cambiando su cuerpo por el de Rock Lee. Ya es una situación bastante difícil cuando Sumire, una entusiasta y despistada chica, interviene y su cuerpo se cambia por el de Lee, que a su vez tenía dentro a Jisei. Pero todo se complicará aún mas, el alma de Jisei, en el cuerpo de Lee, se "muda" a Shikamaru... ahora ya resulta complicado saber quien es quien.

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DEVUELVEME MI CUERPO

- ¿Pero qué le has hecho a mi cuerpo? - gritaba Lee en el cuerpo de Jisei al ver el lamentable estado en que se encontraba el suyo.

- No grites, sobretodo no grites - susurraba Shikamaru, dueño ahora del cuerpo de Lee, apoyado en una pared y llevando puestas una gafas de sol.

- A ver, que yo me aclare - dijo Akane - O sea, que ahora Jisei está en Shikamaru y Shikamaru en Lee?

- Eso es, está clarísimo ¿no? - respondió Jisei con la voz de Shikamaru.

- Es como una maldición en la que poco a poco va cayendo todo el mundo.

- ¿Cómo te sientes Shikamaru? - preguntó preocupada Sumire.

- Mal, me estoy muriendo ¡por dios, que alguien apague el sol!

- ¿Por qué emborrachaste mi cuerpo? - gritó de nuevo Lee.

- No grites, no grites, la cabeza me está matando... no fui yo, fue Jisei, era la que estaba en tu cuerpo cuando decidió emborracharse.

- ¿Y yo que sabía que te emborrachabas tan fácilmente? Solo tomé dos traguitos - se defendió Jisei.

- ¿Y ahora qué hacemos? Esto cada vez se está complicando más - se quejaba Lee.

- ¿Me lo podéis repetir todo? - Volvió a susurrar Shikamaru - De una forma sencilla para que lo capte... es que tengo la mente muy espesa.

- Te lo explico yo - dijo Sumire haciendo que la voz de Jisei sonase seria - Jisei intercambió su cuerpo con Lee por accidente, luego, por otro accidente el cuerpo que tenía a Lee dentro, que era el de Jisei, se cambió con el mío y el que tenía a Jisei dentro contigo, así que yo, Sumire, soy Lee, Lee eres tú, tú eres Jisei y Jisei es yo, o sea Sumire.

- Ahora si que me va a estallar la cabeza - Shikamaru miró a Akane - ¿Y tú qué pintas en todo esto?

- Cotillear.

- Yo creo, que cuando intenté trasmigrar mi alma al cuerpo de Shikamaru... - comenzó a hablar Jisei.

- Espera, espera ¿Qué querías invadir mi cuerpo?

- Eras al que mejor veía, estábamos en el autobús, el contacto visual contigo era el más idóneo.

- O sea, por casualidad, ni siquiera porque yo fuera interesante... eso no me consuela.

- Bueno pues yo creo que... veréis nuestras almas están, digamos, encerradas en nuestros cuerpos herméticamente, pero cuando yo hice aquello supongo que debí abrir un hueco.

- ¿En dónde? - preguntó Sumire - ¿En tu cuerpo?

- No, a ver, digamos que nuestra esencia, alma, energía, como lo queráis llamar, está dentro de nosotros cubierta por una barrera invisible que hace que esté en nosotros, como un huevo ¿Me seguís?

- A duras penas - se quejó Shikamaru.

- Cuando hice "el experimento" la barrera que guarda mi alma se debió romper, por eso me encontraba tan mal, había intentado salir de mi cuerpo y como el proceso no se completó, me quedé mal.

- ¡Claro! ¡Tenías un agujero y tu alma se salía por él! - exclamó Lee.

- Al menos eso creo yo. Cuando toqué a Lee en el autobús pues mi alma, mecánicamente, se metió en él, supongo que para completar el proceso.

- O sea, el primer pringado al que tocaste - añadió Shikamaru.

- Claro y supongo que expulsé al alma de Lee que se metió en mi cuerpo.

- La desahuciaste y se coló en el primer cuerpo sin alma que encontró - gritó entusiasmado Lee - ¡Todo encaja!

- No grites, Lee, no grites, tu cuerpo no lo soporta, hazlo por ti.

- ¿Y el cambio con Sumire? - preguntó Akane.

- Pues casi lo mismo. Ella nos pilló a Lee y a mi intentando deshacer el lio.

- ¿Y Shikamaru?

- Eso es más extraño, aunque tengo la teoría de que como él era mi "objetivo primero" de alguna manera también debí hacer algo en él... para que yo entrara, vamos, que su cuerpo se quedó esperando mi alma, por eso cada vez que nos tocábamos saltaba un chispazo, su cuerpo reclamaba mi alma y cuando mantuve ese contacto...

- ¡Que bonito! - se entusiasmó Sumire - ¡Que romántico! ¿Verdad?

- Romantiquísimo - comentó Shikamaru - ¿Y todo esto, cuando lo has pensado?

- Me sale solo, la verdad, es increíble, creo que es por la mente de Shikamaru, puede que su esencia está en el cuerpo de Lee, pero yo tengo su cerebro, su magnífico cerebro

- Jisei, haces que a Shikamaru se le vea cara de psicópata - dijo Akane - Das miedo.

- ¡Me siento capaz de dominar el mundo! Bueno, se acabó el descanso, los monitores nos reclaman, a ver que tenemos hoy.

- Esto Jisei - Lee acercó el cuero de Sumire a ella y la habló en voz baja - Que ya sabes que... en fin... que antes estuviste en mi cuerpo y ahora en el de Shikamaru.

- Si ¿Qué pasa?

- Ya sabes que las comparaciones no son buenas y solo dañan a las personas.

- ¿Qué me quieres decir?

- Que... si has notado alguna diferencia entre nosotros que... ¡Que yo soy el normal! ¿Entendido?

Esto último lo dijo gritando.

- ¿Por qué tienes que gritar tanto? - se quejaba de nuevo Shikamaru - Me va a estallar la cabeza, a ti te va a estallar ¿Tú eres Lee, no? Ya no sé quien es nadie.

Lee empezó a hacer pucheros.

- ¿Te refieres a...? ¡Ahhh! - exclamó Jisei - A eso, pues no me había dado cuenta.

- El normal soy yo ¿vale? No saques estúpidas conclusiones, el deforme es él - dijo antes de marcharse corriendo de su lado.

- ¿De que habla? - preguntó Akane.

- De algo muy vergonzoso - respondió visiblemente cortado Shikamaru.

- Luego te lo enseño - susurró Jisei.

- ¿Qué le vas a enseñar? - gruñó Shikamaru.

- Era una broma, era una broma.

- Todas las mujeres disfrutáis humillándonos, menuda molestia.

- ¿Puedo verlo yo también? - intervino Sumire, Shikamaru la miró frunciendo el ceño de Lee - ¿Qué es?

- Oye Shika ¿Cómo supiste que era yo la que estaba en el cuerpo de Lee y no él? - cortó el tema Jisei.

- Te dije que ayer tuvisteis un día muy rarito, te comportabas como poseída por el espíritu de la juventud, además decías todo el rato que no estabas borracha, sume dos y dos ¿Quién ibas a ser si no la bruja de turno?

- Eres muy analítico... y ahora tu cerebro lo tengo yo.

- ¡Mira que eres problemática!

...

Las actividades de la mañana fueron una tortura continua para Shikamaru. Si en aeróbic creía que se moría, en equitación, ya si que definitivamente no iba a sobrevivir.

- ¿Desde cuando sabes montar, Lee? - le interrogó Neji.

- ¿Ah, que no se? Yo que se, me estoy muriendo, se me habrá despertado algún instinto básico.

- ¿Qué te pasa Lee? - Preguntaba Tenten - No pareces tú.

- Será porque no me siento yo.

- Es la resaca - aclaró Neji - Ayer bebió cerveza.

- ¿Pero cómo hiciste eso sabiendo lo mal que te sienta?

- ¿Se me olvidó?

- Pero Lee ¿Cómo se te va a olvidar algo así?

- Ahhhh... Pues olvidándolo ¿Es que nunca os habéis olvidado algo? ¿Un paraguas?

- Déjale Tenten, no está de muy buen humor.

- Eso, dejadme agonizar solo.

Por su parte, Sumire, era la que mostraba mas energía y es que Lee descargaba toda su frustración en el ejercicio físico, eso no llamaba demasiado la atención ya que Sumire cuando se entusiasmaba lo hacía con ganas pero si tenía a todos sus amigos, conocedores de lo propensa que era a los accidentes, pendientes y temerosos por su integridad física.

- Sumire - le decía Sai - ¿Vas a querer que luego te siga pintando?

- No seas plasta tío, agobias a la chica - le recriminaba Kankuro.

- Me limito a imitarte a ti.

- Solo que yo tengo gracia.

- ¡Vale ya! - gritó Lee - ¡A callarse! Ya veré lo que hago luego.

Se acercó al cuerpo de Jisei, o sea, a Sumire.

- No sé como los aguantas.

- Son buenos chicos, son amables conmigo, simpáticos y graciosos, me hacen reír.

- Pues ten mucho ojo que te quieren merendar.

- A mi me hacen gracia, en realidad son muy tímidos e inocentes.

- ¿Inocentes? No te fíes nunca de la mente inocente de un chico entre 15 y 20 años. De verdad que ahora me doy cuenta de lo que tenéis que aguantar las chicas.

...

El día fue transcurriendo dentro de su "normalidad" hasta que llegó la hora de la actividad de la tarde: piragüismo

Esta vez no iban a realizar la actividad por grupos, les dejaron emparejarse como quisiesen, pero eso si, harían turnos.

Por supuesto, Kankuro se apresuró a buscar a Sumire.

- Sumire - se le adelantó Sai - ¿Te importaría venir conmigo?

- Si va contigo hará el ridículo - gruñía Kankuro - Mejor ven conmigo.

- ¡No! - gritó Lee - ¡No voy a ir con ninguno de nosotros!

- ¿Ves? La volviste a enfadar, sosaina.

- Todo iba bien hasta que llegaste tú.

- Ven conmigo - Lee vio de pronto a su cuerpo cogerle de un brazo.

- ¡Mi héroe! - se abrazó a su cuerpo muy efusivamente - ¡Cuánto me hecho de menos!

- Vale, vale, pero oye - habló en voz baja Shikamaru - Nos están mirando...

Lee se separó de su cuerpo y al hacerlo sintió algo como una inquietud, un desasosiego.

- Shikamaru yo... necesito estar cerca de mi cuerpo.

- ¿También lo has notado? Este cuerpo ha reaccionado... raro. Ven, vamos a ver a Jisei.

Después de escucharles Jisei no sabía que explicación darles.

- ¿Y ha sido una sensación muy fuerte? - preguntaba.

- Mucho - respondió Lee - No quería separarme de mi cuerpo, necesitaba sentirle cerca.

- Supongo que tu alma añora tu cuerpo.

- Y al revés - añadió Shikamaru - Quizás nunca hemos estado lo suficientemente cerca como para darnos cuenta

- En ese caso - continuó Jisei - Si yo me abrazase al cuerpo de Lee, como está dentro el alma de Shikamaru... este cuerpo debería sentirse atraído ¿no?

- ¡Ni se te ocurra abrazar a Shikamaru! - gritó Lee - ¡Piensa en nuestra reputación! ¡No quiero que la gente vea mi cuerpo abrazándose con el de otro chico!

- Pero me gustaría saber como es esa atracción ¿será lo suficientemente fuerte como para cambiarnos?

- Pues abrázate con tu cuerpo ¿Dónde está Sumire con él?

- Voy a por ella y a por mi cuerpo. Vosotros esperarme aquí. Quizás hayamos descubierto algo importante.

Jisei, o sea, el cuerpo de Shikamaru, se marchó y ellos se miraron de soslayo.

- ¿Estas seguro de que no te gusta Sumire? - preguntó Shikamaru.

- Seguro, a mí me gusta Sakura.

- Es que este cuerpo, tu cuerpo... no sé, es como que no puedo controlarlo, no sé que me pasa.

- ¿Te estás excitando? Si te estás excitando es cosa tuya, será a ti a quien le gusta el cuerpo de Sumire.

- No, no es eso, no es una excitación física, es otra cosa.

- Menos mal, sería algo vergonzoso.

- Y raro... muy... raro.

- Yo tengo una necesidad tremenda de... es como si quisiese salir de Sumire y...

- Eso debe ser bueno ¿no? Si tu alma quiere salir de ese cuerpo quizás...

Shikamaru sintió algo como un estallido dentro del cuerpo de Lee, cuando este, sin poderlo evitar volvió a abrazar su cuerpo.

- Lee... que nos van a ver.

- ¿Y que más te da, si ahora eres Lee? Será de mí de quien cotilleen.

- Pe... pero... ¿Y si nos ve Sakura? ¿Y si nos ven Kankuro o Sai? O peor aún ¿Y si nos ve Akane? Seguro que se piensa que estoy metiendo mano a Sumire, si la conoceré yo.

- ¿No será que no quieres devolverme mi cuerpo? ¿Es eso? ¡Te quieres quedar con mi cuerpo!

- Si, claro, el sueño de mi vida es tener tus cejas.

- Entonces... ¿Por qué no me lo quieres devolver?

- Por mí te lo devolvería ahora mismo... ah, que problemático eres.

- ¡Dame mi cuerpo! ¡Devuélvemelo!

Lee le miró fíjamente con los ojos de Sumire llorosos y Shikamaru sentía que no podía apartar los suyos de aquellos.

- Esto ya lo he vivido - dijo Lee - ¿No sientes un hormigueo?

- Si ¿Es normal?

Mientras Jisei tiraba de uno de sus brazos intentando que su cuerpo la siguiese.

- ¿A que viene tanta prisa? - decía Sumire - Me tocaba subir a la piragua.

- Creo que se como deshacer este lío

- ¿Ya? ¡Pero si es muy divertido! Todo el mundo cree que soy tú.

- Será porque estás en mi cuerpo pero... - Jisei detuvo el cuerpo de Shikamaru al ver los cuerpos de Lee y Sumire caídos en el suelo - ¿Qué ha pasado?

- ¿Pero que le habéis hecho a mi cuerpo? - gritó Sumire arrodillándose al lado de su cuerpo - Ay... anda bonita, despierta.

- ¿Qué... qué ha pasado? - los ojos de Lee se abrian y cerraban repetidamente.

- Shikamaru ¿te encuentras bien?

- No soy Shikamaru soy... - Lee se miró las manos y se tocó el cuerpo y de un salto se levantó - ¡Soy Lee! ¡Soy yo! ¡Yo! ¡He recuperado mi cuerpo! ¡Jisei, soy yo! ¿Soy yo verdad? ¡No soy Jisei, ni Sumire, no tengo pechos... soy un chico! ¡Es mi voz! ¡Me siento... yo!

- ¡Eres Lee! - gritó Sumire - ¡Has vuelto a ser Lee! ¡Es fantástico! Pero ¿Quién está en mi cuerpo?

- Dios que mal me siento - se quejó débilmente Shikamaru mientras incorporaba el cuerpo de Sumire.

- ¿Shikamaru? Espero que me digas que eres tú.

- ¿Por qué me siento...? ¿Lee?

- ¡Soy yo, Shikamaru! ¡Lo hemos logrado! ¡He vuelto a mi cuerpo!

- Si has vuelto a tu cuerpo, entonces yo...

- Estás en el de Sumire - replicó Jisei con su propia cara.

Shikamaru miró a Lee, a su propio cuerpo y al de Jisei, luego se miró a si mismo.

- Lógico, vamos, lo más natural del mundo. Yo suelo cambiarme de cuerpo varias veces al día ¿Cómo que estoy en el cuerpo de Sumire?

- Pues supongo - explicó Jisei - Que Lee volvió a su cuerpo y tú pues... te metiste en el de ella.

- Ya, ya... el que más a mano tenía, ya.

- ¿Cómo te encuentras Lee? - preguntó Sumire.

- ¡Fantástico! ¡Nunca he estado mejor en mi vida!

- Soy una chica - se lamentaba Shikamaru - Esto si que es problemático, ahora soy una chica y yo no entiendo a las chicas... ¡mendokusei!

- Y tienes la regla - añadió sonriente Lee - Ya verás, ya, es de lo más asqueroso.

Shikamaru le miró con cara de miedo.

- Y tienes que hacer pis sin sentarte y acordarte de limpiarte bien, recuérdalo. Pero tu no te desanimes... ¡Animo! ¡Ah! Cuídate de Kankuro y Sai, es un consejo de amigo.

- ¡Que bien, Shika! ¡Ahora eres yo!

- Fantástico... la experiencia que más deseaba en mi vida...

- Lo que importa - habló Jisei - Es lo que hemos conseguido, Lee ha vuelto a su cuerpo, eso quiere decir que estamos salvados ¿Qué habéis hecho?

- Nada - respondió Shikamaru - No hemos hecho nada.

- ¡Eh, chicos! - La voz de Kakashi les hizo dar un respingo a todos - Veo que estáis muy entretenidos pero... la actividad es allí.

...

Terminada la actividad, Sumire, Jisei y Shikamaru, sentados en un banco se miraban los unos a los otros.

- Es decir - dijo Shikamaru - Que ya solo somos tres ¿Qué sabéis de Lee?

- Pues he hablado con él - respondió Jisei - Y se encuentra bien pero como atontado, cuanto más tiempo pasa lo recuerda todo peor, es más yo creo que está empezando a pensar que ha sido un sueño porque también recuerda cosas que ha hecho su cuerpo cuando tenía a Shikamaru y a mí en su interior.

- O sea que recuerda la borrachera y la resaca... pues vaya jaleo tiene que tener - afirmó Sumire.

- Es que su cerebro es suyo y el cerebro almacena lo que visto, oído... los recuerdos se guardan en el cerebro - explicó Jisei.

- Entonces ¿Por qué yo, si mi cerebro está allí, recuerdo cosas de mi vida? - preguntó Shikamaru.

- Eso es muy complicado de explicar, pero quedaros con la idea de que los recuerdos son algo importante a la hora de ser nosotros mismos, nuestras experiencias son lo que nos dan forma.

- Vamos - dijo Sumire - Que no lo sabes.

- Vamos a dejar ese tema metafísico - intervino Shikamaru - Y vayamos a lo que nos importa... ahora tenemos que deshacer lo nuestro.

- ¿Qué hacíais cuando sucedió? - interrogó Jisei.

- Pues realmente... nada... bueno, Lee se había pegado a su cuerpo, yo sentía una necesidad extraña de...

- ¿De qué?

- Es que no se explicarlo, era...

- ¿Te habías excitado? - preguntó Sumire.

- Y dale con la excitación, no, ni el cuerpo de Lee, ni yo, estábamos excitados.

- O sea - reflexionaba Jisei - que su cuerpo llamaba a su alma, claro... bueno, en ese caso si yo ahora abrazo mi cuerpo sentiría algo parecido ¿No? ¿Y luego que pasó?

- Nada... no pasó nada... solo un...mareo, un calambrazo o algo así.

- Pero eso lo tuvo que provocar algo ¿Qué hacíais?

- Ahhhhh, no seas pesada, no hacíamos nada.

- ¿Vas a abrazar tu cuerpo? - preguntó Sumire - Quiero decir ¿el cuerpo de Shikamaru va a abrazar este cuerpo que ahora manejo yo?

- Pero debería saber si hay que hacer alguna otra cosa.

- ¿Un beso? A lo mejor es un beso - abrió Sumire mucho los ojos de Jisei.

- Te aseguro que yo no me estaba besando con Lee - afirmó Shikamaru - O sea que el cuerpo de Lee no besaba al de Sumire... que lioso es todo esto.

- Pero a lo mejor si nos besamos... es un contacto más "cercano" e íntimo y funciona mejor.

- Lee y yo solo nos miramos y ya está.

- ¿No os tocasteis? - interrogó Jisei.

- Bueno... estábamos muy cerca... pero yo no le besé, ni toqué el cuerpo de Sumire, lo puedo jurar.

- ¿Podemos intentarlo? - propuso Sumire - ¡No pasa nada por intentarlo!

- ¿Quieres besar a Jisei? - Shikamaru la miró arqueando una ceja.

- Es tu cuerpo - replicó Sumire - Yo, o sea, el cuerpo de Jisei besaría a tu cuerpo.

- Pero es Jisei.

- Pero es tu cuerpo.

- Y mi cuerpo no te besaría a ti, besaría a Jisei... Jisei besaría su propio cuerpo... que cosas.

- Pero sería yo quien lo notase.

- Pero no te besaría a ti, además, es Jisei ¿Tengo que ver como mi cuerpo besa a Jisei?

- ¡Callad de una vez! - gritó Jisei - Me vais a volver loca, no me dejáis pensar.

- Claro que, a lo mejor - continuaba Sumire - si tú eres Shikamaru, deberías ser tú el que me besase porque Jisei seguro que no lo hace bien, porque claro, es una chica y no le apetecerá besar a otra chica, aunque sea su cuerpo.

- ¿Quieres que tu cuerpo te bese? - insistió Shikamaru.

- Pero tú estás en mi cuerpo.

- Pero si te beso te besarás tu misma... es muy raro.

- Pero yo tengo el cuerpo de Jisei.

- Entonces el cuerpo de Sumire besará al de Jisei... eso suena... morboso.

- ¿Y si tú besas a Jisei?

- Entonces besaría mi propio cuerpo... no es una cosa que me apetezca mucho.

- Pero es mi cuerpo, mi cuerpo besaría al de Shikamaru y luego yo lo recordaría.

- Pero en mi cuerpo está Jisei... tu cuerpo besaría a Jisei.

- ¡Que os calléis de una vez! - insistió Jisei - Es imposible... me estáis volviendo loca, no decís más que tonterías... aunque...

- ¿A que es buena idea? - afirmaba Sumire moviendo repetidamente la cabeza de Jisei.

- No - refutó Jisei - Es una idea descabellada pero es lo único que tenemos ¿Sabéis cual es la actividad nocturna de hoy?

- ¡La discoteca! - gritó Sumire - ¡Hoy vamos a una discoteca! ¡Y yo sin arreglarme! ¡Ay que desastre! ¡Que desastre! ¡Venga, vamos!... ¡Shikamaru, espabila, tienes que arreglarme y ponerme guapa!

- ¿Tengo que hacerlo?

- Pues claro ¿No pensarás ir con esas pintas? Venga, vamos, vamos.

Shikamaru lanzó un hondo suspiro, seguro que aquello iba a ser muy problemático.

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Jisei cree haber encontrado una solución, pero la cosa no resulta tan fácil como suponía, al parecer no vale con el acercamiento físico para cambiar los cuerpos, también deben sincronizar sus pensamientos... Shikamaru ¿en que demonios estabas pensando?

Como siempre, muchas gracias por leer. Nos vemos.