A/N: Hola, les traigo un nuevo Fic que estaba en mi cabeza, pero se quedará en progreso por el momento ya que tengo mucho en que trabajar... Pero aún así quería que leyesen esto.

Disfruta :)


Era un día muy lindo en la ciudad de Los Ángeles, era un clima lo suficientemente cálido para que las personas se vistiesen con prendas de algodón para que no sufriesen una deshidratación. En una escuela llamada Duluth West High estaban todos los alumnos de todos los grados vestidos con atuendos un tanto frescos; los chicos vestían camisas de algodón con pantalones de chándal y tenis de varios colores, las chicas en cambio vestían blusas una tanto holgadas de tirantes y faldas lisas que daban en sus rodillas a juego con sus zapatos que eran estilo abierto en su empeine.

Pero no todos los chicos que se mencionaron vestían de igual forma, pues un chico en especial vestía de una forma que quisiera o no era visto por todos. Su nombre es Hortense Mitchell, pero sus amigos le habían quitado el Hortense y le pusieron Logan, y como al muchacho nunca le agradó mucho su nombre lo aceptó con todo gusto.

El joven Logan es un chico de tez muy pálida, tenía sus ojos de un lindo color marrón y su cabello peinado siempre en punta era de un color café oscuro. Logan siempre iba vestido con unos pantalones de color caqui, camisas lisas o a cuadros y por encima un chaleco sin mangas, y en su rostro sin imperfecciones llevaba unas gafas con un leve aumento que completaba su forma de ser. Cabe decir que Hortense es un chico muy inteligente y su promedio era de 9.8, por lo cual sus profesores lo querían ya que era el más participador en la clase.

Logan iba caminando por uno de los pasillos de la escuela ya que sus clases de hoy habían terminado, su propósito era ir al estacionamiento para ir por su coche e irse a su casa para descansar… Pero se vio interrumpido ya que algo, más bien alguien, se le acercó.

El joven Logan siempre caminaba a una velocidad baja ya que disfrutaba despejar su mente mientras lo hacía, a pesar de ser un nerd nunca se le veía molestado por los miembros de los equipos deportivos de la escuela, pues cuando esos chicos le pedían tutoría, Logan siempre estaba dispuesto a ayudarlos sin nada a cambio; es por eso que los deportistas nunca le hacían nada.

En fin, Logan presentía que alguien lo seguía mientras caminaba al estacionamiento, pero tonto de él que dobló en un pasillo que estaba vacío y decidió darse la vuelta y ver quien lo perseguía, su aliento quedó hecho un nudo en su garganta al ver al chico que lo seguía.

Su perseguidor, por así decirlo, era nada más y nada menos que el chico malo de todo Duluth West High. ¿Su nombre? Kendall Knight. Un chico alto y delgado, rubio de ojos verdes con músculos muy desarrollados a pesar de su figura delgada. Siempre vestía ropa color negro; pantalones, camisa, chaqueta de cuero… Lo que sea, pero siempre de color negro.

Logan no sabía por qué Kendall lo seguía, nunca le había hecho algo como para que lo siguiese, es más ni siquiera había hablado con él antes, a pesar de que compartían la mayoría de sus clases. El chico malo se acercó cada vez más a él y él retrocedía conforme se acercaba, hasta que su espalda chocó contra los casilleros, quedando atrapado entre los instrumentos de aluminio que servían para guardar las pertenencias de los estudiantes y el chico malo.

Kendall se acercó a Logan, pero dejando un espacio entre ellos y puso su mano derecha sobre los casilleros al lado de la cabeza de Logan y la otra mano metida en su bolsillo de sus pantalones negros ajustados.

-Ho…Hola, Kendall.- Logan lo saludó tímidamente.

El rubio alzo una de sus cejas. -¿Sabes mi nombre?- El genio se limitó a asentirle. -¿Cómo?- Le preguntó con notable curiosidad.

Logan puso los libros que llevaba consigo enfrente de su pecho para que, en cualquier ocasión, pudiese cubrir su rostro para no ser lastimado gravemente. –Todos en la escuela saben tu nombre.- El joven y tímido pálido contestó en voz baja, su mente trabajaba pensando en qué lo necesitaba Kendall, supuso que se lo diría si se había tomado la molestia de seguirlo.

Kendall se rió suavemente dejando ver sus hoyuelos. –Supongo que sí.- El de ojos verdes acercó más su rostro al de Logan a tan solo quedar distanciados por unos pocos centímetros. –Pero, ¿cuál es el tuyo? Sé que será lindo.- Kendall le hizo un guiño, ahora sabía que estaba coqueteando con él.

Hortense sintió un leve rubor en sus mejillas. –Me llamo Hortense, pero todos me dicen Logan.- El genio bajo la vista para ver sus libros, como si quisiese ignorar al chico que le estaba coqueteando que tenía enfrente.

Kendall se quedó pensando un momento. -¡Oh sí! Tu eres Logan, compartimos la mayoría de nuestras clases.- Logan solo asintió. –Bueno Logan, la razón por la que te seguí es que te quiero preguntar algo.- Kendall dijo con total naturalidad y, en un acto muy atrevido, colocó su mano; que antes estaba en su bolsillo del pantalón, sobre la cintura de Logan, haciéndolo saltar levemente.

-¿A sí?- Hortense dijo muy nervioso, el rubio solo le asintió. -¿Qué es?- Logan rió nerviosamente.

-Bueno, la verdad es que te he estado observando por un tiempo y vi que en realidad eres muy lindo, ahora quiero saber… ¿Te gustaría salir conmigo?- Kendall dijo con una sonrisa seductora en su rostro.

Logan se sorprendió con lo que el chico malo le decía, no pensó que lo fuese a invitar a salir y más porque era la primera vez que alguien lo invitaba a salir. –No sé.- El joven bajó la vista para que el chico malo no pudiese ver su reacción.

-Vamos Logan, es solo una cita.- Kendall acercó a Logan más a su cuerpo por su cintura.

Logan se asustó con el comportamiento del rubio. –No Kendall, no quiero salir contigo.- El genio lo dijo en un arrebato. Hortense alzó la vista para ver a Kendall a los ojos, y por unos segundos vio dolor en los ojos verdes de Kendall, pero se dispersó rápidamente.

-¿En serio?- Kendall dijo tranquilamente.

-No, no quiero salir contigo.- Dijo Logan antes de protegerse con sus libros, pues esperaba que lo golpeara por haberlo rechazado, lastimado… Lo que sea, solo espera a que llegase el golpe, pero lo que Kendall hizo lo sorprendió más.

-Lo siento Logan.- Kendall quitó su mano de la cintura del genio y se apartó considerablemente. –No era mi intensión incomodarte.- Decía con desespero. –Será mejor que me vaya.-

Hortense alzó su vista y vio como el chico más malo de todo Duluth se iba en dirección contraria, con los hombros caídos y sus manos en los bolsillos. El pálido recargó su espalda contra el material templado de los casilleros, pensando acerca de lo que acababa de ocurrir. ¿Por qué Kendall quería salir con él, un chico nerd y anti-social? ¿Por qué se veía herido cuando le dijo que no quería salir con él? Esta y otras preguntas rondaban la cabeza de Logan antes de que se irguiera y fuese al estacionamiento e irse.

Logan se acercó a su automóvil común, un Ford Fiesta, y vio a su alrededor antes de entrar. Había otros jóvenes que iban platicando mientras cada uno se dirigía a su coche y otros jugaban con un balón de fútbol; su mirada se detuvo propiamente en un chico vestido de negro. Kendall estaba recargado sobre la puerta del conductor de su Mustang de color negro, el rubio lo vio y le dio un saludo con su mano. El genio para no parecer descortés le devolvió el saludo; examinó el saludo de Kendall y, aunque no lo lograse ver bien a la cara, podía percibir que estaba un poco triste. ¿Por qué estaba triste? Logan se deshizo de esos pensamientos, subió a su coche y se fue de la escuela, esperando que en su casa pudiese encontrar las respuestas de los sucesos que acababan de suceder.


A/N: ¿Y qué les pareció? ¿Por qué Kendall se habrá puesto triste? No sé ñ_ñ

I Love KL

Posdata: ¡Feliz Año Nuevo! Se los desea, Fer :)