Sailor Moon y sus personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi.


FRIENDZONE

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No tenía ganas de ir a esa estúpida fiesta de caridad con su padre, estaba bastante cansado por la fiesta de Andrew y aún tenía resaca. Se rodó en su cama donde yacía acostado y volteó a la mesa donde se encontraba su reloj, 4:30 pm y se suponía que en 1 hora y media se iría con su padre.

Suspiro pesadamente - ¿Porque me siento tan... mal? - dijo mirando el techo Tal vez porque traicionaste a tu mejor amigo besando a su ex novia le grito su consciencia - Joder, soy un imbécil -

El chico cerró con fuerza sus ojos, mientras en su mente recordaba el beso entre él y Serena. Solo recordaba como la chica había cortado el beso pues su celular estaba sonando, y sin más se fue de ahí alegando que su padre ya la esperaba afuera. Haruka se había quedado ahí, solo, con la mente completamente en blanco.

El rubio paso su pulgar por sus labios, aún recordando el dulce sabor de los labios de Serena. Jamás, había besado a alguien así.

- En verdad soy un imbécil -

Después de unos minutos el chico ya estaba listo para irse con su padre a la dichosa fiesta. El chofer, ya los esperaba afuera de la mansión. Tan solo pasaron algunos minutos para que llegaran al lugar donde se celebraría el evento. Haruka comenzó a prepararse mentalmente a cualquier pregunta que quisiera hacerle algún socio de su padre.

Espero que al menos haya una chica con quien entretenerme...

- Ven Haruka - dijo su padre. El chico asintió distraído.

- Oh pero si es Kazuo Tenoh - dijo un hombre regordete, saludando al padre de Haruka. El muchacho bajo la cabeza en señal de respeto. Aquel hombre lo miró detenidamente y Haruka paso saliva al sentir su mirada tan intensa.

- Yoshino... el es Haruka, mi hijo - dijo Kazuo con orgullo, el señor miró a Tenoh y después a Haruka.

- Oh ¿enserio eres aquel pequeño que solía jugar a escondidas con mi colección de autos miniatura? - dijo haciendo sonrojar al rubio quien asintió con pena.

- Si... bueno...-

- No te reconocí muchacho, ya estas bastante grande - dijo el hombre dándole palmaditas en los hombros al chico -¿Qué edad tienes muchacho? -

- Diecisiete... - respondió Haruka.

- El año siguiente ya entra a la universidad - dijo Kasuo.

- Oh excelente, supongo que estudiarás en Inglaterra, así como tu padre - preguntó el hombre al rubio.

- Así es, estará en Oxford - contesto su padre por él.

Así los dos hombres siguieron hablando de cosas que al chico simplemente le aburrían. Pronto se empezaron a unir algunos socios de su padre, quienes lo llenaban de preguntas y empezaron a fastidiar al chico. Haruka volteo y a lo lejos vió a una chica muy conocida.

- Michiru... - dijo en voz baja.

La chica como si lo hubiera escuchado volteo y con una seña le dijo que la siguiera, puesto que empezó a caminar hacia uno de los balcones de la gran mansión.

Haruka se disculpó con su padre y sus socios y se retiró, dirigiéndose a donde había salido la aguamarina.

La chica se encontraba recargada en los pilares que conformaban la baranda del balcón de piedra. El rubio la observó de lejos por unos segundos, viendo como la suave brisa alborotaba sus hermosos caireles aguamarina. No pudo evitar admirar su bella y esbelta figura que se enmarcaba con ese fino vestido negro. Paso saliva y deshecho varios pensamientos de su cabeza. Se acerco hasta Michiru quedando a un lado de ella, recargando su espalda en la baranda.

Ninguno dijo nada, a decir verdad ninguno se atrevía a decir palabra alguna, pues toda una semana se habían evitado e ignorado. Haruka se quería disculpar, pero no encontraba las palabras adecuadas. Y el silencio empezó a prolongarse. Ella no parece estar enojada... lo mejor será disculparme... después de todo ella desde pequeños a sido mi mejor amiga... me perdonará...

- Parecías aburrido - dijo la chica de pronto, sacando al rubio de sus cavilaciones.

- ¿Eh?... si bueno... yo Michiru quisiera que...-

- Lo sé - sonrió la chica mirándolo - No te preocupes... - dijo como adivinando los pensamientos de su amigo.

- Si tengo que... fue muy grosero... y - Michiru lo hizo callar poniendo su indice derecho en los labios del rubio, quien se sonrojo por dicha acción.

- Ya no digas nada ¿de acuerdo? no tienes por que disculparte - la aguamarina sonrió dulcemente y el chico también sonrió. - No tengo porque perdonarle nada a mi mejor amigo... - y esas palabras, le cayeron como balde de agua fría a Haruka.

Pudo disimular bien el dolor que eso le provoco y solo se limitó asentir.

- ¿Cómo te fue en la fiesta de ayer? - preguntó la chica curiosa.

- Bien... supongo - dijo Haruka con simpleza.

- ¿Te divertiste? - cuestionó nuevamente la chica, suspicaz.

- Eh... pues un poco en verdad hacían falta tú, Seiya y Yaten... - dijo el chico con simpleza.

Michiru abrazó a su amigo del brazo - Que lindo - y sonrió.

Haruka se rasco la nuca - Claro... -

Ambos se quedaron callados, sin embargo el silencio ahora no parecía incómodo, aunque si un poco para el rubio puesto que Michiru aún no lo soltaba.

- Haru... ¿te gusta alguien? - cuestionó la chica con voz apenas audible, poniendo al rubio un tanto nervioso. No sabía que responderle Si, me gustas tú, aunque también Serena... y un poco Mina... dijo mentalmente.

- ¿Quién es esa alguien? no la conozco - contesto el chico en broma, tratando de desviar el tema. Michiru soltó su brazo y volvió a recargarse en la baranda del balcón.

- ¿No me vas a decir, a pesar de que somos amigos? - preguntó la chica mirando el cielo, y Haruka la miro a ella, confundido.

Si, solo amigos - Pues a decir verdad... creo que nadie... - mintió. Michiru lo miró de reojo.

- Claro...- sonrió Michiru de lado - Es extraño verte sin ninguna conquista... con la última chica que te vi salir fue con Mina y ella era tu novia oficial... -

Haruka suspiró - No sé creo... por ahora quiero estar solo... -

Michiru empezó a reír cubriendo su boca con su mano en un gesto de modestia - Si, claro...- dijo con sorna.

- Graciosa... - dijo el rubio ofendido.

- Perdona... pero esta bien, aunque insisto es raro verte solo... - suspiró la chica - A decir verdad esta bien que terminaras con Mina... -

Haruka la miró con una ceja alzada - ¿Así? y ¿Por que? -

La chica carraspeo - Bueno por que tu... - volteo y lo miro - creo que tu pareja ideal sería una chica más... como decirlo... sofisticada... -

El rubio miró a su amiga - ¿Sofisticada? -

En las mejillas de la chica se vislumbro un leve sonrojo - Si bueno... quiero decir una chica madura que pueda... controlarte... - dijo la chica jugando con un mechón de su cabello. Haruka comenzó a reír.

- No necesito a alguien que me controle -

- Me refiero a que, Mina es tan... Tú... los dos son desordenados, rebeldes y siempre hacen lo que quieren... - dijo la aguamarina un poco exasperada. El rubio la miró y suspiro.

- Claro somos tan iguales... siempre teníamos que hacer y no aburrirnos... pero tienes razón, no era mi pareja ideal - dijo el rubio sonriendo de lado y alzaba los hombros.

- ¿Crees que las parejas ideales existan, Haruka? -

El mencionado miró a Michiru y con un dejo de tristeza asintió - Claro... Darien y tú... son un ejemplo...- dijo mientras miraba hacia otro lado.

La aguamarina suspiro con pesadez y luego sonrió - No lo creo... -

- Eh..? -

- Darien ni siquiera es mi pareja... - dijo la chica mirandolo. El rubio no pudo evitar poner cara de sorpresa.

- Pero... pensé que tú... y él, además Rei dijo -

- La semana pasada vino y me pidió que regresáramos... pero le dije que no... y Rei ya sabes saca sus propias conclusiones... - explico la chica con simpleza.

- Vaya... ahora entiendo... o mejor dicho... no digo, tu y Darien bueno, eran una buena pareja... -

- A veces las apariencias engañan, además yo a él no lo amo... -

A Haruka lo tomó por sorpresa aquella declaración - Entonces... ¿a quién amas? -

Michiru miro al piso y luego al rubio poniéndolo nervioso, unos segundos que parecieron horas lo miró con aquella intensa y hermosa mirada azul.

- Como tu no me has dicho quien te gusta no te lo diré - dijo la chica sin más y comenzó a caminar adentro de la enorme mansión donde aún seguía la 'fiesta'.

El rubio no entiendo lo que acababa de ocurrir. Suspiró y camino en la misma dirección que su amiga.

Touché

...

- En verdad, no puedo creer lo que me dices... -

- ¿Quieres ver de nuevo la foto, Seiya? esta claro, a Haruka le gusta Serena y al parecer a ella también... -

- Que se hayan besado no significa nada, además apuesto a que estaban ebrios... - dijo Seiya tratando de mantener la calma y pensar con lógica.

- Eso no justifica nada amigo mío, Haruka te jugo sucio... -

El moreno apretó los dientes con enojo - Haru es mi amigo, el no me haría eso... -

- Vale, vale entonces deja que tu "amigo" se quede con Serena, digo después de todo es tu ex a ti no debería importarte -

Seiya pareció meditar un poco, su mirada permaneció clavada en el suelo hasta que unos minutos después sus ojos los dirigió hacía la persona con quien estaba hablando y una sonrisa maliciosa se dibujo en su rostro.

- Oh nada de eso claro que haré algo, no pienso quedarme cruzado de brazos viendo como me baja a mi ex -

- Uh... y ¿que harás, piensas golpealo? es tu mejor amigo -

- Por supuesto Haruka es mi mejor amigo y no pienso ir y reclamarle ni mucho menos golpearlo, sin embargo le daré en donde más le duele... su amado... orgullo - la otra persona lo miró con confusión.

- Y ¿cómo? -

- A mi nadie me quita lo que ya pertenece, y Serena es de mi propiedad... -

- Eres cruel... egoísta y cruel Seiya -

- Para nada mi querido Andrew, solo voy a reclamar lo que es mío...- dijo el moreno mientras el rubio sonreía negando con la cabeza.

Lo siento Haru amigo mío, pero a Serena no te la puedo dejar...

...

El lunes había pasado con normalidad, a diferencia de lo que había pensado Haruka, Serena no pareció evitarlo, aunque si parecía incomoda cada vez que hablaban, no habían tratado el tema del beso, y eso a Haruka le inquietaba un poco. Aunque había algo que lo ponía aún más nervioso, Seiya. En todo el día parecía muy serio con él y hasta cierto punto enojado ¿Será que se ha enterado que besé a Serena? se preguntaba el rubio.

Su mente se distrajo un rato en el duro y exhaustivo entrenamiento que sería así puesto que las competencias iniciarían el viernes hasta el domingo. Y el lunes, no había podido hablar con Serena a solas.

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Martes, el día estaba muy nublado y parecía que en cualquier momento comenzaría a llover, Haruka se sorprendió la bipolaridad de Seiya, quien ahora se le veía bastante alegre y bromeando, como siempre.

Mientras caminaba hacía su clase, Haruka se tomo con la persona con quien tanto quería hablar.

- Serena...- llamó el chico a la rubia, esta volteó y lo saludo cohibida

- Hola... Haru...-

El chico sonrió - Me gustaría poder hablar contigo después de clases... ¿tienes tiempo? -

La rubia asintió - Cl-claro - dijo un poco sonrojada y miró su reloj - Te veré luego llego tarde a mi clase... bye! - y salió corriendo.

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A veces el tiempo es bastante caprichoso, ahora cuando el rubio quería que pronto fuera la hora de salida el tiempo transcurría lentamente. El chico no lo soportó más y pidió a su profesor que lo dejará salir al baño.

Sin embargo, hubiera sido mejor que no saliera, así habría podido evitar mirar algo...

Caminaba en dirección al baño y al doblar una esquina se paro de repente quedando completamente helado con lo que vio.

Parados al pie de una escalera, se encontraban Serena y Seiya, quien tomaba a la rubia de las manos. No podía escuchar lo que decía su amigo puesto que estaba algo lejos de ellos. Observo como Serena también le decía algo y comenzaba a llorar, el rubio pensaba ir a ver que pasaba pero se detuvo en seco, al ver como Seiya tomaba el rostro de la chica y la besaba.

Haruka sintió como si le hubieran dado un fuerte golpe en el estomago, de esos golpes que te dejan sin aliento, que te marean y donde el dolor te recorre por todo el cuerpo. Cerró los puños con fuerza hasta que sus nudillos se hicieron blancos y comenzaban a sangrar sus palmas debido a que se había clavado sus uñas. Su mandíbula temblaba de la fuerza con la que había cerrado su boca. Sentía como toda la sangre se le subía a la cabeza. Aquello que había hecho sus mejor amigo, fue un golpe bajo... muy bajo; y solo atino a darse la vuelta y regresar a su salón.

A paso lento caminaba por los pasillos, todo se movía a su alrededor, su respiración comenzaba a dificultarse. Pareciera como si el mismo cielo nublado reflejaba lo que en su mente estaba.

Llegó hasta su salón y su profesor lo miró preocupado.

- Tenoh ¿esta bien? te ves pálido - dijo el hombre, el chico negó con la cabeza y fue a su lugar.

- Descuide estoy bien - dijo disimulando. Algunos de sus compañeros también lo miraron preocupados, pero nadie se atrevió a preguntarle nada.

Las horas de clase terminaron, para el rubio había parecido un suplicio, ya estaba más tranquilo, así que tratando de aparentar estar bien, se dirigió hacia donde se reunía con sus amigos. Y ahí se encontraban todos excepto Seiya, sintió un poco de alivio y se sentó junto con Michiru quien le sonrió con dulzura. Ahora se sentía más tranquilo, los hermosos ojos azules de su amiga le tranquilizaban, como si estuviera viendo el mismísimo mar.

Su tranquilidad duró poco cuando escucho la voz de su mejor amigo.

- Ey chicos...- Haruka volteó pero se arrepintió al ver como el moreno venía acompañado agarrando de la mano a Serena. Curzó miradas con ella y la chica miró el piso. El rubio solo suspiró con pesadez.

Esto no debe afectarme, Serena no es nada mío... pero Seiya es...

- Me iré con Bombón, nos vemos mañana - dijo Seiya sonriendo de lado. Y Serena no dijo nada.

- ¡Por Dios! no puedo creer que Seiya haya regresado con esa - dijo Rei furica mientras Esmeralda trataba de calmarla.

Haruka tenía la mirada clavada al piso mientras un mechón de su cabellos cubría sombriamente sus ojos. Michiru, Rubeus y Lita quien se encontraba ahí, notaron el extraño comportamiento del rubio.

- Me iré a entrenar... - dijo Haruka tomando sus cosas.

- Oe, pero hoy no habrá entrenamiento ¿recuerdas? el entrenador esta en junta - dijo Rubeus preocupado. Haruka trato de sonreír y parecer normal.

- Lo sé pero, el viernes empiezan las competencias y necesito entrenar - dijo y comenzó a caminar en dirección a la pista de atletismo, sin decir nada más.

- ¡Entonces voy contigo! - dijo Rubeus pero fue detenido por Lita quien negó con la cabeza.

- ¿Qué le pasa a Haruka? - preguntó Yaten distraído.

- Quien sabe - dijo Esmeralda confundida, mientras Rei apretaba los puños.

Michiru observaba con el ceño fruncido por donde se había ido Haruka, su mirada estaba cargada de preocupación. Mientras unas gotas comenzaban a caer del cielo. Lluvia.

...

No le importó que lloviera, al contrario le parecía perfecto que un poco de agua mojara su cuerpo. Corría como si su vida dependiera de ello. Necesitaba distraerse, sacar aquella frustración, aquel dolor que invadía su cuerpo. Un dolor que más que físico era emocional.

¿Porqué carajos tiene que afectarme tanto? ¿Porqué?

Su velocidad aumento así como la lluvia que se volvía más intensa, después de todo era Octubre y en esas fechas siempre llovía. El agua estaba helada, pero no le importaba, solo quería correr, alejarse de todo. Su cuerpo empezó a entumecerse y le dio un calambre en su pierna derecha haciendo que cayera pesadamente al suelo. Tirado en el charco, miró su reflejo a través de agua, de sus ojos caían gruesas gotas, no de lluvia, sino lágrimas que se camuflajeaban. Cerró sus ojos con fuerza y golpeó su reflejo qu se veía a través del charco. Golpeó el concreto hasta sangrarse los nudillos, descargando aquella ira que tenía acumulada.

- ¡Kuso!* - gritó a todo pulmón.

La lluvia siguió mojándolo mientras el seguía de rodillas en suelo, hasta que vio los zapatos de alguien delante de él. Miró hacia arriba y puso divisar el rostro preocupado de la única persona que lo hacía.

- Mi-michiru... - dijo con voz quebrada el chico.

La aguamarina se agacho en cuclillas hasta quedar a la altura de él, llevaba una sombrilla que podía protegerla de la lluvia - Haruka ¿en que estabas pensando? te vas a enfermar - dijo la chica con enfado pero preocupada.

- Yo... -

La chica le sonrió y limpió las gotas de cubrían los ojos del rubio - Siempre tienes que llorar cuando llueve - dijo, sorprendiéndolo.

- Eso... -

La chica lo ayudo a pararse y caminaron hacia abajo de las gradas donde podía cubrirse mejor de la lluvia.

Los dos chicos se sentaron en las bancas donde normalmente se sentaba el entrenador.

- Recuerdas... que bajo la lluvia nos conocimos - dijo la aguamarina. Haruka miraba el suelo y asintió.

- Hace casi 11 años... el día en que mi madre murió... -

Michiru asintió - Hace 11 años que te conozco y se que a ti... no te gusta llorar enfrente de la gente... -

El rubio la miró y sonrió - Me conoces muy bien... gracias por estar siempre conmigo... -

La chica asintió y una de sus manos acariciaron la mejilla del rubio, ambos estaban sonrojados - Siempre estaré contigo... Haruka... porque yo... -

El rubio escucho atento cada palabra que salía de la boca de su amiga, aquello había sido algo totalmente inesperado.


::Notas::

*Kuso: Maldición (xD)

Hola espero les haya gustado el capitulo y de ser así les agradecería que dejaran un review para saber que opinan al respecto.

¡BIEN! entonces ¿quien adivinó? Y la ganadora es: AleWindT FELICIDADES!
Te debo el dibujo, muy pronto estará! se paciente :D

Disculpen la demora, he tenido contratiempos pero aquí esta el capítulo! que lo disfruten!

¡ MUCHÍSIMAS GRACIAS POR SUS REVIEWS !

Nos leemos en el siguiente capitulo.

;)