Anthropology

Original por JasonTheHuman

Cap. 1: Música y magia

"¿Vas a comerte eso? Lyra miró expectante a la torta que quedaba en el plato de Bon-Bon.

Su compañera de cuarto levantó un casco para atraer el plato hacia ella.

"Honestamente, Lyra…"

"Lo siento. Pero estaba ahí y –"

"Llegamos a Sugarcube Corner hace cinco minutos" Dijo Bon-Bon. "Y perdona si estaba un poco sorprendida por cómo te atragantaste con la tuya"

Ir allí ya se había vuelto una tradición, algo que ambas hacían cada fin de semana. El Señor y la Señora Cake eran de los mejores pasteleros en toda Ponyville, si es que no eran los mejores de toda Equestria. Para dos ponis que amaban los dulces, esta era una forma común de pasar el rato.

"Crees que los pasteles y los dulces son una especie de forma de arte, ¿no?"

"¡Es lo que hago para ganarme la vida! ¡Claro que hay arte en ello!" Respondió Bon-Bon. "Y de todas formas, al fin conseguí una entrevista de trabajo con los dueños, así que estaré trabajando aquí antes de que nos demos cuenta"

"Eso es genial. ¿Tendremos pasteles gratis?" Preguntó Lyra.

Bon-Bon le lanzó una mirada algo molesta. "Cambiando de tema, escuché que fuiste invitada a tocar en la Gran Gala del Galope este año. ¡Qué gran honor!" Dijo Bon-Bon. Le dio un mordisco a su torta lentamente, saboreando y disfrutando el sabor, a diferencia de cierta unicornio.

Lyra asintió enérgica. "¡Sí! ¿Puedes creerlo? Aunque no soy muy buena cuando de eventos formales se trata…"

"Si… No puedo imaginar porqué" La atención de Bon-Bon se centraba en la pera manchada de chocolate de su amiga. "Solo esperemos que no termine en un desastre como lo fue el año pasado. Oíste acerca de eso, ¿cierto?"

Lyra asintió. "Nunca hubiese imaginado así a Fluttershy, ella es siempre de las calladas"

Dando otro mordisco a su pastel, Bon-Bon continuó. "¿Te han dicho qué piezas serán las que tocarás? ¿Sabes ya qué vestirás?"

Lyra se encogió de hombros "No lo sé, quizás Rarity –"

"¡CUIDADO!

Apenas escucharon el zumbido del scooter aproximándose, antes de que se estrellara contra la mesa. El pastel de Bon-Bon salió proyectado directo a su rostro, mientras Lyra intentaba sin éxito sofocar una carcajada.

"Scootaloo, ¿estás segura de que éste es tu talento especial?" Dijo Apple Bloom, caminando junto a Sweetie Belle hacia la mesa volcada.

Bon-Bon miró boquiabierta a las tres potrancas, con su cara cubierta de glaseado.

"¿Qué puedo decir? A veces es mejor terminar con las cosas rápido." Dijo Lyra encogiéndose de hombros. "Por cierto, tienes algo…" Levantó un casco apuntando a su propia cara. "Sí, ahí"

Bon-Bon tomó una servilleta y comenzó a limpiarse el glaseado de la cara.

"Lamento eso" Dijo Scootaloo sacudiendo la cabeza. "¡Iba tan rápido! Ahora solo tengo que trabajar en doblar…" Dio una débil sonrisa.

"No hay problema" Le respondió Lyra.

Bon-Bon vaciló y respiró profundo. "S-Si… No… No hay problema… Ninguno."

"Relájate, son sólo niñas. Recuerda lo que era intentar conseguir una cutie mark cuando teníamos esa edad. ¡No las culpo por intentar todas estas locuras!"

El rostro de Sweetie Belle se iluminó. "¡Hey! ¡Nunca te hemos preguntado cómo conseguiste tu cutie mark! ¿Tu talento es la música, no?" Dijo mirando el arpa dorada en el flanco de Lyra.

"Sip, de hecho me tomó bastante tiempo conseguir mi cutie mark. Fue hace tiempo en la escuela, cuando vivía en Canterlot. Fui una de las últimas en conseguirla…"

Una noche, recostada en su cama, Heartstrings – En aquél entonces la llamaban Heartstrings –escuchó a sus padres hablando sobre ella.

"Sabes, a Heartstrings le está siendo muy difícil la escuela…" Quien hablaba era su madre.

"A algunos unicornios les toma un poco más de tiempo aprender magia, eso es todo. Las cosas llegarán a su tiempo." Oyó responder a su padre.

"Pero… ¿Y si no? Le ha tomado demasiado tiempo. Sin magia ni cutie mark. ¿Qué pasa si es porque ella –?"

"Heartstrings es un unicornio, así de simple. Todo llegará a su debido tiempo."

Si bien era sólo una potranca, Heartstrings sabía de qué habían estado hablando. Su mamá era una pegaso, pero su papá un unicornio. Ella tenía un cuerno, pero no era capaz de hacer magia. Los otros unicornios en su clase ya dominaban hechizos como la levitación, pero ella no era capaz de levantar ni siquiera una pluma. Estaba de acuerdo con su madre, quizás no era capaz de aprender magia.

Su maestra, Indigo Spark, decía que no importaba. Si un poni tenía un cuerno, era un unicornio. No había tal cosa como un "medio-unicornio" pero… Esta no era la primera vez que escuchaba a sus padres tener esta conversación, y aún no podía realizar ningún hechizo con su cuerno.

La magia y las cutie marks aún ocupaban la mente de Heartstrings al día siguiente en la escuela. Se encontraban en la sala de música en lugar de su usual sala de clases.

"Hoy trabajaremos con instrumentos musicales. Sólo practicaremos, así que ¡no se preocupen en sonar bonito!" Indigo Spark miró a su clase mientras inspeccionaban cada uno de los instrumentos

Heartstrings siguió al resto de sus compañeros. ¿Sería buena en algo de esto? Por ahí había una tuba… pero era muy grande… un xilófono… ése tenía demasiadas teclas, no podría manejarlo. Habían también unos tambores, eso sí sería fácil.

"Sí, Blue Belle, ésa es una lira." Heartstrings miró a la maestra hablándole a una joven unicornio azul. "Es uno de los instrumentos más difíciles. Requiere muchísima concentración para mover cada cuerda incluso en la canción más simple"

"¿Cómo funciona?" Preguntó la potranca.

"Bueno, debes concentrar tu magia en cada cuerda, y ajustar la tensión para hacerlas vibrar y crear un sonido"

Blue Belle se apresuró a intentarlo, pero lo que sonó no fue exactamente música. Heartstrings hizo una mueca ante el sonido, y se dio la vuelta para mirar un violonchelo que estaba ahí. Quizás podría funcionar… Pero no, era demasiado grande.

"Creo que intentaré otro…" Dijo Blue Belle, alejándose de la lira. "Algo más fácil."

La mayoría de los instrumentos ya habían sido tomados, pensaba Heartstrings mientras se paseaba entre los otros unicornios que ya estaban probando sus instrumentos. Finalmente, se acercó a la lira, pero… No, de ningún modo, sería demasiado difícil…

Además, la explicación no tenía nada de sentido. ¿Cómo se suponía que se podría crear música con tocar cada cuerda por sí sola? Si se las tocara en una secuencia… No se trataba de mover cada cuerda, sino de moverse a través de ellas.

Sonaron algunas notas, suaves pero claras. Unas cuantas más. Comenzaba a sonar como una simple melodía, nada complicado, pero armónico al mismo tiempo. Heartstrings cerró sus ojos, concentrándose en las notas. Sí, esta era la forma en que la lira debía ser tocada.

"¡Oh, Heartstrings! ¡Verdaderamente pareces tener talento para esto!

Sus ojos se abrieron. Toda la habitación se encontraba en silencio. Miró el cuerno en su frente, y vio los bordes de un brillo color lima, que coincidía con un brillo que envolvía el instrumento. Se alejó lentamente de la lira, sintiendo la mirada de todos sobre ella.

"No hay nada de qué avergonzarse. Fue realmente impresionante"

"Yo… ehh… Sólo creí que probablemente había una manera de tocarla… de forma más simple…" Tartamudeó Heartstrings

"No hay nada de malo en ello." Dijo Indigo Spark. "Bien, ¿tienen un todos ya un instrumento? Entonces empecemos."

Heartstrings observó el instrumento dorado, y con algo de esfuerzo lo hizo flotar hacia ella. Estaba extática. Deseaba levantarse y correr a casa a contar a sus padres, pero la clase recién había comenzado.

Mientras los otros potros y potrancas conseguían a duras penas tocar algo de música, Heartstrings ya comprendía cómo tocar su instrumento, era como si hubiese nacido para ello. Cuando la clase por fin terminó, se dio cuenta que había algo distinto en ella… En su pierna trasera.

Sobra mencionar lo contentos que estaban sus padres cuando Heartstrings volvió a casa esa tarde. Pensó que su madre se desmayaría a ver la nueva cutie mark de su hija, y casi lo hace luego de oír lo que Heartstrings podía hacer. Su padre la inscribió en lecciones de música en seguida, decían que ella era una prodigio – quizás lo era. A Heartstrings realmente no le importaba, la excitación de poder finalmente hacer magia era más que suficiente para ella.

Finalmente, parecía que Heartstrings crecería como una unicornio perfectamente normal.

"¿Es verdad eso que dicen de los ponis?" Preguntó Sweetie Belle. "Cuando sus padres son dos tipos distintos de ponis, me refiero. Sé que no pasa a menudo, pero… En fin, ¡eres genial con la magia, Lyra!"

"¿Quién sabe? Tomó bastante práctica, pero estoy bien ahora." Respondió Lyra. "Eso demuestra que todos consiguen su cutie mark eventualmente. Estoy segura que pronto encontrarán las suyas."

Bon-Bon había terminado de limpiarse la cara, y se encontraba de mejor humor. "Saben, cuando yo tenía más o menos su edad fue la primera vez que aprendí a usar un horno, y –"

"¡Hey, quizás la música podría funcionar! Deberíamos reunir a nuestra banda otra vez. ¡Vamos Crusaders!" Dijo entusiasmada Scootaloo. Las tres desaparecieron en una mancha amarilla, anaranjada y blanca.

"¿Pero qué…?" Dijo Bon-Bon. "¡No me dejaron contarles sobre cómo conseguí mi cutie mark! ¡Los niños y su poca capacidad de atención!" Dio vuelta la cabeza. "¿… Lyra?

Había un tenedor flotando en el aire frente al rostro de Lyra, quien lo inspeccionaba con curiosidad. Miró a Bon-Bon al escuchar su nombre, y el tenedor cayó al suelo. "¿Mm?"

"Oh… Ya no importa. Vamos a casa."

La música sonaba suave a la distancia. Un sonido familiar en la oscuridad. ¿Conocía esta canción? No podía nombrarla. Luego, una figura. Pero no era un poni, eso estaba claro. Era… Sí. Lyra comenzó a moverse hacia la figura para observarla mejor. La oscuridad comenzó a desvanecerse, hasta que pudo comenzar a ver algunos detalles. Le echó un vistazo justo antes de –

- Cayó al suelo con un ruido sordo, despertando rudamente del sueño. Pero aún tenía la imagen en su mente. Lyra se quedó mirando el techo, su espalda en el suelo y con sus patas en el aire. La manta de su cama se encontraba desparramada cerca de ella.

"To… Todo… ¡Todo tiene sentido ahora!" Dijo sonriendo. "¿Cómo no me di cuenta antes?"

Todo esto debía ser documentado. Levantándose del suelo, Lyra fue en busca de su cuaderno al despacho. Lo hizo levitar desde la repisa, y comenzó a dibujar con la primera pluma que encontró.

"¿Lyra…? Escuché un golpe, ¿está todo bien?" Bon-Bon entró a la habitación frotándose los ojos, y se quedó mirando a Lyra y a la pluma que dibujaba con rapidez frente a su rostro. "¿Qué estás haciendo?"

"Ellos lo diseñaron. Fue creada para el uso de ellos, para que ellos la tocaran, no nosotros." Murmuró Lyra, sin quitar los ojos del cuaderno. "Todo tiene mucho sentido ahora…"

Bon-Bon sacudió la cabeza y observó por sobre el hombro de su amiga. Una clase de figura iba tomando forma. Sostenía una lira en lo que parecían ser… ¿brazos? La figura no se parecía a nada que Bon-Bon hubiese visto antes. Quizás era similar a un bebé dragón como el que vivía con Twilight Sparkle, pero con extremidades más largas.

"Las cuerdas son mucho más fáciles de tocar si se tienen dedos. Creo que es bastante similar a la manera en que yo toco, de hecho. O lo que imagino mientras lo hago, al menos." Lyra continuó dibujando. Era difícil para Bon-Bon distinguir si Lyra estaba explicándole a ella o si estaba hablando para sí misma. "Están demasiado juntas para tocar bien con los cascos, y no tendría sentido que los ponis crearan un instrumento que solo pudiese ser tocado con magia."

"Lyra, acaso es ésta otra de tus teorías sobre esos…" La voz de Bon-Bon se perdió en un bostezo.

"Humanos. Claramente." Lyra asintió con la cabeza. Dejó la pluma a un lado y levantó la vista. "Los humanos inventaron la lira. ¿Puedes creerlo? ¡He tenido una de sus invenciones en mi flanco por años y nunca lo había notado!" Sonrió ampliamente, mirando su cutie mark.

"¿Estás segura…?" Dijo Bon-Bon, bostezando de nuevo. "De veras crees que fue inventado por una clase de… ¿Cuál era el nombre?"

"Si te fijas, te darás cuenta de que los humanos han dejado sus invenciones por toda Equestria, los ponis no fueron los primeros en estableces civilizaciones. ¡Es todo por los humanos, y nosotros sólo estamos tomándolo prestado!"

Bon-Bon observó a Lyra, sin entender cómo alguien podía estar despierto tan enérgicamente a las tres de la mañana, y con sus locas divagaciones sobre humanos otra vez. No es que Bon-Bon tuviera mucha idea de lo que era un "humano", pero aparentemente Lyra tenía una extraña obsesión con ellos. Alguna clase de rara y mítica criatura de la que hablaban algunos libros. Y eso era todo lo que eran; mitos. Nadie jamás había visto un humano de verdad.

"Sólo… Ya vete a la cama" Dijo Bon-Bon somnolienta, mientras se daba la vuelta para volver a su habitación.

La sonrisa de Lyra se desvaneció, y miró nuevamente su dibujo. Detalló tanto como pudo la forma en que las manos sostenían el instrumento, y la manera en que los dedos se movían por las cuerdas. Todo parecía funcionar tan bien. Al resto del cuerpo no le puso tanta atención, sólo un rudimentario torso, piernas y cabeza. El resto de los detalles ya comenzaban a borrarse de su memoria.

No era el primer sueño que Lyra tenía sobre humanos, sucedían esporádicamente, a veces en grupos. Su cuaderno estaba lleno de cuanto podía recordar de ellos.

"Sé que los humanos existieron alguna vez…" Murmuró. "Quizás ya no, pero sé que fueron reales…"

Le echó un último vistazo a la figura que acababa de dibujar, tocando la lira como ella solía hacerlo, pero esta era la manera correcta de hacerlo. La forma en la que estaba intencionada. Luego cerró el pequeño diario y lo guardó nuevamente en el estante.

Durante el resto de la noche, Lyra no pudo recordar si tuvo más sueños.