Aclaración importante: a diferencia de otros fics de BnB en donde solamente se cambian los apellidos de los personajes, aquí van a encontrar edades, nacionalidades y relaciones entre parientes cambiadas. No todas claro. Por ejemplo, Alain y Dianne siguen siendo hermanos pero ambos son primos de André. María Antonietta es mucho menor que Oscar, por ejemplo porque la base para delinear a Oscar en el fic es la mujer de la época de la revolución mientras que Antonietta es más como la chica que recién llega a Versalles. Si no se cambia el nombre, se cambia el apellido y en el caso de algunos personajes secundarios ambos.

Bueno espero que les guste lo que viene, por ahora un pequeño prólogo que les ayudará a entender lo que viene, o mejor dicho un flashforward.


Los recuerdos de la persona amada, acumulados con el paso del tiempo…

No los arrebata la muerte.*

-o-o-o-o-o-o-

Aquel mediodía del 13 de julio, las campanas de Notre Dame replican su sonido con fuerza una vez más.

Finalmente en la puerta de la Catedral más famosa de toda la historia francesa; la misma en la cual Victor Hugo se inspiró para su famosa novela del Jorobado; la misma que vio la coronación del Emperador Napoleón; la misma que santificó a Jeanne-Du-Arc, la misma que fue preservada de los bombardeos Nazis durante la Segunda Guerra Mundial; esa misma abre hoy su puerta de par en par para recibir al flamante matrimonio.

El primero en salir delante de los novios es el padrino. Y mientras los invitados se reúnen armando dos filas para ver salir a la pareja; el padrino exclama.

-¡Damas y caballeros, con ustedes… el señor y la señora Garnier!

-¡No Bernard, así no era! ¿¡Qué te dije antes de la ceremonia?! –exclama la fotógrafa visiblemente enfurecida.

-Lo siento cariño, sabía que terminaría diciéndolo mal…

-¡Pero qué zoquete, arruinar así la salida triunfal de mi amada nieta! –lo golpea una anciana.

-¡Lo siento abuela!

Una dama de gran sombrero y vestido rosa; la madrina, se adelanta frente a todo el público que ya prepara sus bolsas de arroz. Con su abanico se abre paso y cual experta oradora comienza a hablar:

-Está bien, lo diré yo. A ver Rosalie, fílmame que lo diré bien. –Interviene la madrina de la boda. -¡Damas y caballeros, con ustedes el señor y la señora Garnier – Jolie. O, si prefieren dejar de lado los formalismos: ¡Oscar y André!

Todos los presentes estallan en aplausos cuando los novios dan sus primeros pasos como marido y mujer por las escalinatas de la puerta principal.

-¡Dios, con tanto arroz y estos tacos me voy a matar por estas escaleras! –exclama la novia aferrándose al brazo de su flamante esposo.

-Pues ten cuidado, o sino no podremos bailar en la fiesta.

-¿Louis, no debería ya estar entrando la limusina? –pregunta Harry Federson acercándose a él.

-Pues se supone estaría apostada antes de que los novios salieran. ¿Llamaste para confirmar, Charlotte?

-Claro, pero me dijeron que ya lo habías hecho tú, por eso no dije nada…

-¡Ah, ahí viene! –exclama la madre del novio.

Una limusina con los vidrios polarizados ingresa por la calle para recoger a los novios y llevarlos a la fiesta.

-¡Ah, una limusina negra! Muy clásico sin duda. –comenta Alain, primo del novio.

-Pero a mi Oscar me dijo que iba a buscarlos un carruaje de época. –contesta su hermana Dianne.

-¡Francotirador! ¡Es una trampa!

Para cuando Federson grita la alarma, apenas si llega a arrojarse sobre las espaldas de Marie Antoinette y de Oscar. La lluvia de balas cubre rápidamente el frente de la Catedral. Algunos tratan de correr, pisándose unos con otros. La gran mayoría con suerte pudo arrojarse cuerpo a tierra. Alain sale al cruce del auto y comienza a dispararle, pero sin ningún resultado; el auto negro se va tan rápido como pasó.

Después de la estampida producto del tiroteo, Oscar hace un esfuerzo para incorporarse. Le parece escuchar como si fuera un eco las voces de sus primas; una grita desesperada y la otra le grita en alemán. También a Victor Girodelle-que logra abrirse paso hasta ella.

-¡Oscar! ¡Oscar! ¿Estás bien? –escucha a su propia madre gritar al lado, no se dio cuenta cuando llegó hasta ella.

-Creo que sí… -dice casi como en un susurro. –André, ¿estás bien?

Pero de su esposo no recibe más que un grito de dolor. Es cuando se incorpora con la ayuda de Victor que ve su ramo de rosas blancas teñido de rojo, igual que el pecho y la falda del vestido. Rojo sangre, la sangre de André. Junto a ella cae el peso muerto de su esposo; una de las balas atravesó su pecho y la otra a la altura del pulmón. Oscar lanza un grito de horror.

-¡Oh, por Dios! ¡No! ¡No Dios mío, otra vez no!

El llanto se apodera de la novia cuando las fuerzas la abandonan y cae de rodillas ante su esposo. Lo que hace un momento era felicidad y alegría, se vuelve un caos entre gritos y lamentos de los presentes.

La novia vestida en sangre -1era parte


Amor se escribe con A

Capítulo 1: La ciudad de las luces

¿Nunca cruzaron su mirada con un extraño en la calle y tuvieron la sensación de conocerla, aunque nunca antes se hayan visto?

¿Nunca se encontraron con alguien, e inmediatamente surgió entre ustedes una gran camarería, una gran amistad?

¿Nunca fueron a un lugar por primera vez, y sintieron que en verdad, ya estuvieron allí?

-Una moneda para un pobre hombre que no puede ver…

La anciana y su hija hacen una pausa al notar que la joven que va con ellos se ha detenido unos pasos detrás de ellas. La mujer se detuvo al ver a un mendigo, luego saca una moneda de apenas un euro, absolutamente todo lo que trae consigo y se lo entrega.

-Dios se lo pague mademoiselle… yo estoy ciego, pero recuerde que el Todopoderoso la ve todo el tiempo. –responde el limosnero, y sin que se lo pidan se marcha.

-Ah… mi niña, tu siempre tan generosa. –dice la anciana. –Desde chiquita que eras tan noble… tan buena niña. Por eso Dios nos hizo el milagro…

-Mamá, por favor, no te exaltes… -le pide la mujer que la acompaña. –Y tú Oscar… ¿y si no es cierto? ¿Cómo sabes que es hombre está realmente ciego? Podría estar fingiendo para aprovecharse de la gente de buen corazón…

-He oído que la policía los corre… no quieren que le den mala imagen a la iglesia. –comenta la abuela.

-Hum… -es lo único que murmura. Podría contestarles a ellas que si lo que su madre decía es cierto, Dios mismo se encargaría de darle un castigo. O que la Iglesia en vez de predicar caridad debería estar preocupándose más por hacerla y que no hubiera gente con necesidad, sobre todo enfrente del Portal del Juicio final, donde un ángel pesa con su balanza las virtudes y los pecados de la humanidad. O simplemente que siempre la habían conmovido por los desprotegidos, en especial los ciegos, y si se lo marcaba su corazón era motivo más que suficiente.

Pero no, simplemente se adelanta en la marcha y traspasa el gran portal de Notre Dame. Sus acompañantes la siguen a través de los enormes mosaicos negros y blancos, hasta llegar a los púlpitos.

Algunos turistas curiosos tratan de tomar alguna foto sin ser demasiados evidente, o demasiado ofensivos, impresionados por la magnifica arquitectura que guarda casi 850 años de historia. Pero la anciana no le presta atención a los grabados, ni a las esculturas ni a nada de lo material que ese lugar encierra. Solamente se arrodilla, ayudada por la mujer más joven, con todo el esfuerzo que eso le implica para una persona de su edad, y haciendo la señal de la cruz en su pecho se dispone a orar. La hija de la anciana hace lo mismo, sin embargo, la nieta tampoco posa su vista en lo que está a los laterales del edificio. Ella levanta sus ojos al inmensamente alto techo de la Catedral, seguramente esa es la altura que necesitarán los ángeles para poder cumplir con su misión y no caer a la tierra. La luz explota a través de todos los ventanales, más fuerte que cientos de lámparas de neón. Nada de lo que estuviese allí permitiría dudar de la existencia de un Dios todopoderoso.

Debe de existir un Dios y un cielo, pues ella ya ha visto el infierno con sus propios ojos.

Finalmente ella también junta sus manos y se pone de rodillas.

La anciana limpia su voz de la tos, y dice en voz baja:

-"Jesucristo todopoderoso, he venido a agradecerte por escuchar mis rezos.

Aquí vengo como te lo he prometido con ella a prenderte una vela a ti y a la Virgen por haber traído de vuelva a mi nieta a casa, sana y salva. Yo siempre tuve fe que en las horas más amargas y más oscuras, Dios iluminaría su camino y volvería con los que la amamos. Tal como te prometimos en la víspera de Navidad, aquí estamos las tres para agradecer y para seguirte pidiendo por la salud y la felicidad de nuestra adorada niña"

-Mamá, no llores por favor…

-"Por favor, danos tu amparo siempre. Y guarda en tu seno a mi pequeña Renée." Seguro ella también la estuvo cuidando, ¿verdad Emilie?

-A ella le gustaba que le dijeran Kim… pero sí, tienes razón.

-Claro abuela… -responde haciéndose la señal de la cruz.

Las tres mujeres salen del edificio con dirección a la estación Saint Michel, pero al llegar a la entrada, Oscar se detiene.

-Mamá, abuela, aquí me quedo. Tengo que ir hacer unos trámites al otro lado de la ciudad.

-Pero mi niña… Pensé que podíamos tomar un café todas juntas. Y luego quería pasar por alguna feria a buscar esas frutas que a ti te gustan. Nunca podemos salir las tres, y ahora que tienes un poco de tiempo…

-Mamá, Oscar seguro tiene algún compromiso importante, no debemos molestarla.

La mujer rubia se aleja en dirección contraria a su madre y su abuela. Ellas la observan detenidamente.

-Mi niña Oscar… mírala hija, tan hermosa como siempre. Es como si jamás se hubiera ido. Y tan cerca que estuvimos de perderla…

-Pues tú lo dijiste, no fue la voluntad de Dios.

-Sin embargo siempre tan ocupada, sin tiempo para nosotras. ¡Ey, un momento! ¿No será que tendrá que verse con un muchacho? Por eso se va tan apurada…

-Ojala sea eso mamá. Tenía esperanza que cuando volviera del ejército con todo lo que pasó cambiaria un poco, pero no… es como si todavía estuviera en el frente de guerra. ¿Oh, hija, es que nunca encontrarás un lugar en donde descansar?

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Mientras tanto, en una tienda de historietas en el Barrio Latino de París, un joven ojea algunas de las revistas exhibidas en la tienda de novedades. En la radio, la dulce Carla Bruni tararea: "Oui je te propose / De retrouver le temps des roses / Le temps des caresses soyeuses / Prenons du temps pour la douceur des choses" (1)

El murmullo de la conversación de dos muchachos, aparentemente estudiantes de alguna de las universidades cercanas, lo distrae:

-Lo que no puedo entender es como un tipo como este se puede haber enganchado una mujer como esa…Debería estar penado por la ley que una mujer tan linda se case con un tipo tan feo y tan enano…

-Bueno, Napoleón tampoco era muy lindo que digamos. Ni muy alto. Y se casó con la hermosa Josephine y fue emperador de Francia. ¿No notas un patrón?

-¿O sea que según tú, la historia se repite? ¿Es eso lo que me quieres decir?

-Habría que considerarlo…

-Bueno, dentro de todos los males que se le pueden llegar a achacar al sistema de representación democrático hay una ventaja: en dos años, el enano se va…

-Si es que no se queda. O viene alguien peor…

El joven deja de lado la conversación de los dos estudiantes y se dirige al mostrador. El vendedor pregunta.

-¿Y, André, ya te decidiste por algo? ¿O te sumas al club de lectores gratis?

-Pues… por ahora sólo lo que te encargué. –dice mostrándole un artbook.

De pronto la conversación de los muchachos y la del vendedor con su cliente se interrumpe bruscamente, cuando entra una chica. Si, una chica en una comiquería, y además muy bonita. Cabello rubio y largo ondeado, vestida con saco y camisa de oficina, pollera al cuerpo y tacos que disimulan su baja estatura. ¿Y qué hace una chica como esa en un lugar como ese? Nada hace sospechar que una joven tan sencilla y distinguida tuviese algo que hacer allí, si no es lolita, yaoista, k-poper o alguna cosa por el estilo. Sin mirar al público presente, directamente se acerca al mostrador y con delicada voz dice:

-Hola, vengo a retirar el pedido. Ayer llamé para confirmarlo.

-Ah, sí, sí. André, dame un minuto por favor.

El vendedor se retira al depósito trae una caja de lo que según la tapa es un Tallgesse III (2) de escala 1/144. Todos los asistentes abren sus ojos de par en par al ver no sólo ese mecha, sino la bolsa de donde salió, en la cual habrá fácil unos diez más.

La chica saca unos grandes lentes redondos, como los de los personajes de anime para leer la tapa y luego dice.

-Sí, sí. Este es, lo llevo con todo lo demás.

-¿Oye, todo esto lo compras para ti? –le pregunta André, aún a riesgo de ser impertinente.

-No, no. Es un encargo. –responde ella llevándose la gran bolsa con todo el contenido, no sin antes haber pagado una cifra mayor a los 1000 euros, todo contado efectivo. Acto seguido se retira tratando de manejar la puerta vaivén con carga, cosa que no le cuesta mucho porque los dos muchachos corren en dirección a ella ofreciéndose amablemente acompañarla hasta su auto.

-Disculpa por hacerte esperar. –dice el vendedor. –Pero clientes así no vienen todos los días, hay que atenderlos bien para que vuelvan.

-No te preocupes David, ¿pero de donde sacas esas clientas? ¿Cuánto dinero se gastó?

-Pues lo único que sé es que trabaja en un edificio del barrio económico de La Defense… todos los meses hace un pedido de ese estilo y luego viene a retirarlo, pero nunca dice para quien. ¿Y, lo llevas?

Sólo cuando André se queda como el único cliente repara en el valor del artbook que tomó. En la tapa la Diosa Athena mira con grandes y celestes ojos. Y André pone los ojos tan grandes como los de Pegasso al ver el precio del artbook.

-¡Cielos! ¡Es un tercio más de lo que me dijiste el mes pasado!

-¿Y qué esperabas? Con toda la inestabilidad que hay los precios de lo importado aumentan todo el tiempo. Tengo que remarcarlo o no tendría ni para cubrir el costo.

-¡Ok, Ok! ¡Pero hazlo ver como un regalo importante!

-Seguro… ¿Y, es para una novia?

-No, para Dianne.

-Pues regálale algo más barato, entonces. En estos tiempos hay que cuidar el dinero. ¿Ella sabe leer en español, verdad? Porque tengo unas ediciones de shojo manga descatalogadas que están a precios regalados y…

-No, no, está bien. Bueno… supongo que sólo se cumplen treinta una sola vez. Pero no le digas que te lo dije o me matará.

-Hum… igual no los parece. Aunque con las mujeres nunca se sabe, seguramente cumplirá treinta dos o tres veces. Bueno, en ese caso, feliz cumpleaños. ¿En bolsa de regalo o con papel?

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En ese momento, en una parte de los suburbios de Paris, Oscar espera en el recibidor de una hermosa clínica. Desde la ventana se puede ver el circular del RER C, el mismo que tomó para llegar hasta allí. Una estación más y hubiera llegado al Palacio de Versalles. Ella está por volver la vista al alto libro que había traído consigo cuando su lectura es interrumpida por una mujer que le indica que ya puede pasar. Luego entra a la espaciosa oficina, no sin antes observar en la puerta el cartel que reza " Axel Federson".

El hombre le estrecha la mano; algo le dice que su secretaria había anotado mal el nombre de su paciente. Es verdad que podría estar confundido; después de todo el siglo XXI se encargó de borrar las divisiones entre los sexos y al fin y al cabo la sexualidad no remite solamente al cuerpo, sino que es más bien una forma del sujeto de entenderse a sí mismo y los demás. Eso ya lo había estudiado de Freud en sus primeras clases de psicología, pero después de todo Francia es una cultura distinta y quizás las cosas no eran exactamente de la misma manera a cómo él las conociera. Pero las manos… las manos son imposibles de alterar con cirugías u hormonas, ni siquiera las personas con tratamientos para cambiar de sexo podían alterar las manos. Y las manos de esta persona son, aunque endurecidas por la profesión o la vida misma, claramente las de una mujer.

-Un gusto, Doctor Federson. –responde ella sonriente.

El doctor tiene una mirada limpia, ella se había acostumbrado a fijarse en los ojos siempre. Si algo le había enseñado Medio Oriente era que cualquier persona podía ser amigo o enemigo, pero sea lo que sea los ojos siempre revelan la verdadera intención. Y los ojos celestes, y el pulso tranquilo de sus manos, le indican por instinto que podrá confiar en él. Además, algo en su corazón también se lo dice, y ya eso es bastante.

-Lo mismo digo… Lady ¿Oscar? Perdón, "Mademoiselle Oscar". Se me olvidan los títulos en francés muy seguido. Quizás no le dijeron, pero soy americano. Pase, siéntese por favor.

-Lo de Lady es innecesario.

-Lo dice porque…

-Perdón, es una frase de "Game of thrones"(3). –responde mostrando el libro que estaba leyendo. Luego hace un rápido paneo del lugar, enseguida advierte que no hay diván. –Pensé que sería más… como un consultorio.

- Lo uso en caso de hipnosis, pero solo si es necesario. Siéntese, cuénteme algo de usted.

-Bueno, mi nombre veo que ya lo sabe.

-Si, "Oscar France Jolie". Curioso nombre en una dam... chica, muy…

-¿Masculino?

-Patriótico. No sabía que "France" se puede usar como nombre de mujer. Pero ahora que lo dice… todo ese nombre debe tener una historia, supongo…

-Pues… sucede que cuando mi mamá estaba embarazada, los médicos le dijeron que esperaba un varón. Mi padre estaba enloquecido porque era su primer hijo y mandaron a hacer todo mi cuarto pintado de celeste, y mi abuela bordó toda mi ropa de recién nacido con el nombre de "Oscar" y hubo todo un alboroto por ese tema… Y al octavo mes nazco yo de sorpresa y con la mayor sorpresa de que se habían equivocado los médicos y era una chica. Para peor no es un nombre que se pueda adaptar al femenino así que me lo dejaron igual.

-¿Y la dejaron anotarse con ese nombre en el Registro Civil? En mi país existe un listado de nombres en los que se permite anotar a las personas y los que no. Y también regula el sexo. Por ejemplo mi segundo nombre es Axel, pero mis padres querían llamarme Alex y "Alex" es un nombre que se usa para ambos sexos así que obligatoriamente tenía que llevar un nombre de hombre seguido a Axel y como al final no se pusieron de acuerdo cuál iba a ser el siguiente nombre, lo cambiaron a Axel y ya está. Y finalmente me llamaron Harrison por mi abuelo, lo decidieron en la fila del registro dos minutos antes de que les tocase el turno. Cosas de los padres…

-Sí, sí. El gobierno francés permite ciertos nombres en la medida que haya antecedentes de personas de origen francés que se hayan llamado así. Y mi papá, que es militar y cuando se le mete una idea en la cabeza no hay quien se la saque, no sé donde buscó o como hizo pero se ve encontraron un caso de una mujer que se había llamado "Oscar", y se lo aceptaron. Y "France" es por la cantante France Gall. Y es verdad, no es un nombre pero… ¿cómo alguien del gobierno francés discutiría semejante acto de patriotismo?

-Interesante. Bueno, cuénteme más de usted…

-Bueno… ¿qué le puedo decir? Tengo 28 años, nací aquí en París, tengo padres y un hermano… fui a la escuela como todo el mundo, horrible etapa como creo para todo el mundo también… a los 18 me metí en la escuela de oficiales del ejército, me gradué con honores… hasta ahí fue relativamente fácil. En el 2002 caen las Torres Gemelas, estalla la guerra con Irak. En el 2004 explota Atocha en España, aquí se teme que haya un caso parecido en Francia. Se arma una comisión especial para enviar tropas francesas a Afganistán y…

-Perdón que la interrumpa, pero creí que Francia no tenía participación en la guerra.

-Bueno… no directamente, son cuerpos militares que se integran a través de la OTAN. Pero al fin y al cabo, ahora Francia volvió a ser parte del Comité permanente. En fin… Por esas cosas de Dios o del diablo a estas alturas ya no lo sé, me designan a mi en la lista. Otro gran escándalo en mi familia, mi mamá le dice a mi papá que si yo voy a pelear contra el terrorismo ella se divorciaba, pero yo sabía que la posibilidad de ascenso en la milicia era mucha y le dije a mi papá que yo de todos modos quería ir. Mi mamá lloró muchísimo porque justo mi hermano es periodista y lo habían enviado a cubrir la guerra para su diario, así que cada uno por su lado pero nos fuimos. Al principio no quería una mujer en la división, sobre todo mi superior. Estamos designados allí un bueno tiempo que no pasa mucho… ayudamos más que nada en tareas a las tropas inglesas y norteamericanas. En un enfrentamiento contra los insurgentes me hieren una vez en el brazo, no me pasa nada. Así sigue todo un tiempo… un buen día, cae un ataque sobre una escuela en los alrededores de Kabul que sirvió más que nada para matar más que nada niños y a las maestras de inglés… Mi escuadrón y yo salimos a repelerlos. No veo el fuego en la noche y uno de los disparos viene a dar justo a mi cabeza, justo aquí. –se corre el pelo para mostrar una cicatriz sobre el lóbulo derecho. –Estuve internada varios meses en coma, casi me voy a saludar a San Pedro pero se ve vieron mi nombre y esperaban a otra persona y me despierto en un hospital de Siria. Vuelvo a Francia, me ascienden de cargo pero me dan la baja, baja honorífica pero baja al fin. Y bueno, creo ese es un buen resumen de mi vida…

Harry Federson se da cuenta que en ningún momento mencionó amigos, o pareja en su relato, solo un breve resumen de lo que aparentemente fueron épicas batalla para la lady. Sin embargo, nada de eso responde al perfil que lo buscan como su psicólogo sus pacientes.

-¿Y por qué decide consultarme?

-¿No lo sabe ya?

-Si, pero prefiero que me lo cuente usted. Cómo dio conmigo… hay algo en todo este relato que no mencionó. Terapeutas hay muchos, ¿por qué venir hasta los suburbios de París a verme?

-Bueno… desde que recibí ese disparo… casi todas las noches tengo el mismo sueño. Hay mucha gente, todos corriendo alrededor como una manifestación o una revuelta no sé… y yo siento la voz de alguien que me llama y me grita así como con desesperación ¡Oscar! Y yo le contesto a este hombre (porque por lo que escucho y se me ocurre también es un hombre que me llama). Le estoy por decir "A" Y ahí me despierto, llena de sobresalto y sin poder conciliar el sueño. Y paralelo a eso cuando no me sueño con esa persona que me llama, a veces estoy media dormida y siento que alguien me besa. Y son unos labios tiernos, apasionados que me besan de una manera de la que jamás nadie me ha besado. Yo sé que es una tontería a lo sumo una expresión de deseo… algo muy extraño porque nunca fui como otras mujeres que se la pasan pensando en hombres y… bueno, tanto soñar ya no me deja dormir bien.

Se lo conté a mi prima, y ella dijo que podían ser… -Oscar toma un poco de aire antes de hablar. –Ella dice que… que son recuerdos de vidas pasadas. Es una paciente suya, de varios años, Julianne Westermann.

-Si, lo sé. Julianne es en verdad paciente de mi maestro, Gustave Hawk, pero yo he trabajado también con él en ese caso. Ella me dijo quién es usted, pero preferí escucharla primero. No concedo entrevistas a cualquier persona que me busca. Como comprenderá determinar una cosa así no es algo sencillo. De hecho la mayoría de las personas que creen tener recuerdos de vidas anteriores, deliran o mienten. Es algo muy difícil de probar que exista, y de hecho apenas si es un terreno tocado por la psicología. No quiero darle falsas esperanzas.

-No se preocupe. Yo también me siento bastante escéptica ante todo esto. Yo… no sé porque lo estoy haciendo, pero… no puedo explicarlo pero es como que necesito saber. Es decir, según los médicos perdí tanta sangre que es imposible que haya sobrevivido, y que no me hayan quedado secuelas, pero aun así estoy aquí. Creo que darle una oportunidad a lo increíble no es tan descolocado después de todo.

La agitación de la mujer rubia se hace evidente en su tono de voz. El hombre de acento extranjero se levanta de su asiento y corre las cortinas, para que entre más luz.

-Mi método de trabajo es sencillo… Hoy por ser la primera consulta nos vimos aquí en mi consultorio, pero de ahora en más podemos vernos en la calle, en un café, en cualquier parte en donde se sienta cómoda o aquí si ese es el caso. Esta clínica tiene como principal regla la discreción. Muchos de los pacientes son gente de alto perfil que no desea hacer públicos sus tratamientos. No se asuste. Si hay algún lugar o cosa que le provoca algún tipo de sensación fuera de la común lo va a ver, o lo vamos a ver juntos. Y por sobre todas las cosas va a tener que pensar en comenzar un diario de investigación. Allí va a anotar todo: sus sueños, sus impresiones, si se encuentra con personas nuevas y le provocan sensaciones de empatía o antipatía, si vio una película y se le hizo familiar el ambiente… incluso nuestras conversaciones. Absolutamente todo, tómelo como un informe militar si quiere. Si realmente usted tiene sueños de vidas pasadas sólo lo va a descubrir en los detalles… no se le va a venir como una imagen completa de golpe. A lo mejor llega a los sonidos, ojala tenga imágenes o recuerde conversaciones porque de hecho se puede lograr.

-¿Y la hipnosis?

-Es un herramienta que podemos usar pero no será en principio. Sólo servirá con pistas concretas de sus recuerdos. Pero incluso, todo eso no explicaría la relación con su vida presente, que es al fin y al cabo lo que nos interesa esclarecer aquí. Esto no se puede hacer por el simple morbo de tener un recuerdo singular, sino para que estos no afecten de modo perjudicial su presente, que creo es lo mismo está buscando usted. –el hombre se acerca para estrechar su mano. –Bueno, Oscar, tome mi tarjeta y la veo la próxima semana a esta hora, ¿le parece bien?

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La mujer camina tensa por la habitación de un hotel, ubicado a pocas cuadras del Jardín del Trocadero, lugar en donde desde su llegada a Francia se hospeda. En su mano estruja el nuevo ejemplar de varias revistas de moda. Marie Antoinette intuye que tanto silencio no puede ser más que el signo de que algo ha salido muy mal. Busca apoyo tácitamente en la mirada de su hermano, pero no puede encontrar en él más que un gesto de resignación. Aun así la curiosidad la puede y con tono inocente pregunta:

-¿Y mamá, ya viste mi foto?

-¿Qué si la he visto? ¡¿Tienes alguna idea de lo que representa esa foto?!

-Eh… ¿un perfume?

-¡No! ¡No, no es un perfume! ¡Es mucho más que esto! ¡Este tipo de publicidad muestra a la mujer como un objeto! ¡Lo único que hace es resaltar el cuerpo. ¡Ni siquiera miras a la cámara! ¿Sabes lo que dice esta foto? "Haz de mi lo que quieras, total mi mente ni siquiera está aquí"

-Pero… ¿no es bonita? Tiene muchos volados, como las lolitas y…

-Pues serán a las del libro de Vladimir Nabokov! ¡Pues ahí estoy muy de acuerdo contigo, Marie Antoinette!

-¿Hay un libro sobre lolitas?

Maria Theresia le dirige una mirada de desconcierto a su hijo menor, pidiéndole mudamente que continúe con su exposición porque ella está a punto de estallar de la ira o terminar con un infarto.

-No, hermana… "Lolita" es una novela de un escritor ruso que trata sobre una chica muy joven que quiere seducir a un hombre mayor a toda costa. Mira, para que me entiendas… ¿te acuerdas del video de esa canción de Alizée, que usabas para practicar francés? Bueno, de ese libro viene la idea…

Marie baja la mirada, a lo mejor no había leído muchos libros porque le aburre leer, pero si de videoclips se trata se sabe todos los rankings de memoria. Inmediatamente comprende la idea a la que refiere su hermano menor y no le agrada para nada. El muchacho rubio sigue con su exposición…

-Ah… ya entiendo.

-Mamá, a lo que se refiere Marie es a la moda de las chicas japonesas esas que se visten con ropa como de época, y se ponen lazos en el pelo y usan peinados con rulitos y tocas. Tú sabes que a mi hermana le gustan esas cosas tipo rococó y por eso dijo eso.

-Sí, así como "Solita"(4)

-…pero las lolitas reivindican la inocencia de la mujer, no su sexualidad. No es nada malo… por favor mamá, no seas tan dura con Anty.

-Ah, Joseph Louis… eres tan joven y siempre eres tan sensato. Y tú Antoinette, creces de edad pero cada día eres más niña. No sé qué haré contigo.

-Perdóname mamá, yo quería mostrarte la publicidad porque pensé que te gustaría. –los ojos de la muchacha se cargan de lágrimas. –Yo no quería hacerte enojar, pensé que de verdad te sentirías orgullosa de mí porque me habían elegido como modelo… Te prometo que me voy a portar bien…

La hasta entonces sonriente joven estalla en un mar de lágrimas y fiel a su corazón de madre; Marie Theresia, la emperatriz de la ópera alemana, no puede más que sentir angustia también. Cada vez que su hija está por demás de apenada siempre dice ese tipo de frases "voy a ser buena", "me voy a portar bien". Verla tan indefensa ante el mundo no hace más que preocuparla más y más.

-Hija, no te preocupes. Sé que tuviste buenas intenciones, la culpa no es tuya… la culpa es de la gente de esa maldita agencia que se creen dueños de tu imagen y de una persona. Ellos son los que deberían cuidarte, no exponerte de esta manera. ¿Y a todo esto, que dijo Louis cuando vio esto? Seguro no debe haberle caído muy bien tampoco…

-Pues la verdad, no dijo nada… "Pensé que al menos a él si le gustaría, estaba casi desnuda y cuando la vio ni siquiera la miró con detenimiento. ¿Acaso soy tan fea, tan poco atractiva a sus ojos?"

-Ah, es que ¿qué va a decir un hombre si ve a su novia de esta manera? Muy feliz no iba a estar. Pero tú no te preocupes por nada, yo como tu madre que soy me voy a encargar de ponerle fin a esta situación. Antoniette, te tengo noticias para ti. Hemos pensado en todo y la verdad estarás cada vez más expuesta, así que contrataremos seguridad especial para que te cuide.

-¿Seguridad? ¿Cómo un guardaespaldas? ¿Lo puedo elegir yo?

-Antoinette, estoy hablando en serio, esto no es juego. No podemos elegir a alguien como haces tú porque te cae simpático, tiene que ser la persona más capacitada para el trabajo. Yo en particular prefiero una mujer, porque tiene más acceso a los lugares que frecuentas. Pero aún me queda consultarlo con Louis… Igual, terminaremos de verlo el día de las entrevistas, donde daré el veredicto final.

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En otra parte del V distrito de París, en una callecita apartada, André Garnier lucha contra el cajero automático. Primero introduce la clave, pero aunque los datos son correctos el saldo de la cuenta apenas arroja cuatro euros. Se contiene de darle un golpe a la máquina pensando que es propiedad pública, pero no de maldecir al aire. Si no hay dinero hoy, no lo habrá hasta la semana siguiente. Guarda su tarjeta y comienza a caminar en dirección a su auto.

De pronto una manzana rueda hacia él, como si fuera una bola de boliche. Con gran habilidad detiene su trayecto terrestre. Pero mayor es su sorpresa cuando ve que son varias manzanas rodando por la acera, mientras una anciana se desespera por atraparlas. Y tal es su desesperación que casi la atropella un auto, sino fuera por la rápida intervención del muchacho que la atrapa con fuerza, y la aleja de la calle en un ágil movimiento.

-¿Abuela, está bien? ¿No se lastimó?

La señora se lleva una mano al corazón y todavía con la respiración entrecortada, responde:

-Es que… vine a buscar unas cosas para mi casa, pero se soltó la manija del bolso y...

-Bueno, pero tiene que tener un poco más de cuidado. Aquí hay mucho tráfico. ¿Quiere que la ayude a cargar las bolsas?

-Oh, bueno, muchas gracias… iba a llevarlas mi nieta, pero tuvo que hacer otras cosas. Ella siempre me ayuda. Ah, si la vieras que chica tan buena es… ¿Puedes creer que no tiene novio? No sé que le pasa a los hombres en esta época, en la mía eran más decididos…

André no responde nada, pero por dentro ríe. Evidentemente para la señora su nieta es la muchacha más linda de Francia. Luego frena un taxi y embarca a la abuelita dentro de él.

-Si pasas en algún momento por la Île de la Cité, ve por la calle de la Place Dauphine y busca un restaurante que se llama "La rose de France", una casa antes de la esquina vivo yo. Ven y te invitaré una porción de pastel de manzana. A lo mejor tienes suerte y está mi nieta. Es igualita a mí cuando era joven…

André se hace la composición de lugar. ¿Cómo sería la nieta de la señora? El cerebro de André hace un primer bosquejo con la descripción, pero al no verlo muy agradable inmediatamente lo borra.

-Eh… bueno, no faltará oportunidad, señora. –dice cerrando la puerta. –¡Pero cuídese de las manzanas corredoras!

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Rosalie Moreau entra al enorme edificio de la redacción del Paris Match. Antes de llegar a su escritorio recorre el pasillo de las fotos más célebres, las que hacen honor al lema "Le poids des mots, le choc des photos"(5). A medio camino entre revista política y revista del corazón, las imágenes registran los momentos más importantes de la historia de la postguerra europea: la primer foto: el retrato de Winston Churchill, seguida de los estudiantes revolucionarios del mayo francés. Luego, la caída del Muro de Berlín y el funeral de Lady Di, toda persona u hecho importante fue retratada por la lente de algunos de sus fotógrafos. En una de las últimas, la misma Rosalie tiene un lugar destacado, pero no por haber sacado la imagen sino por ser su protagonista. En ella, se encuentra recibiendo la Legión de Honor, la más alta distinción, de parte del presidente. El editor está orgulloso de esa imagen; fotógrafos y protagonistas en la misma casa editorial. De hecho ni siquiera era fotógrafa del Paris March en ese momento, pero la prestigiosa revista no podía perderse tener con ellos una "celebridad" como lo era ella en ese momento así que la contrataron enseguida. Pero la muchacha de cabello rubio ondeado odia el peso de esa foto, no sólo porque es un recordatorio de su nada grata estancia en Afganistán como fotógrafa de guerra sino que, según su criterio, está muy mal tomada. Su rostro luce serio, imposible de poner buen gesto a pesar de tener enfrente a su presidente. Y la iluminación no es buena en el fondo, apenas si se puede apreciar en el a Oscar, quien había pasado a recibir el mismo honor minutos antes que ella. Si hubiera sido ella la que tomara la foto, seguro le hubiera salido mejor. Así que definitivamente no le gusta esa imagen en lo más mínimo. Una voz la sorprende antes de que llegue a poner su cartera en el escritorio.

-Moreau, que bueno que llegas. Necesito las fotos que tomaste de la campaña de Marie Antoinette. Tu foto ya está en todo Paris, no hay calle en donde no aparezca... Fue una gran idea mandarte a espectáculos… ¿quién diría que la agencia de modelos Versalles querría contratarte como fotógrafa también y darnos las exclusivas a nosotros? Y todo gracias a ti.

-Si, ya las envié a laboratorio. Se las alcanzaré cuando estén.

-De acuerdo, tráelas cuando estén listas. Y por favor, si ves a la irresponsable de tu amiga dile que estoy esperando su artículo o cierro sin ella. Más vale que me tenga algo bueno por hacerme esperar tanto…

-Claro Jefe, se lo diré. Disculpe, voy al tocador.

Rosalie toma su bolso nuevamente y se dirige al baño de mujeres. Es mayúscula su sorpresa cuando se encuentra a una bella mujer de cabello negro y pálida piel, sentada sobre el lavabo de mármol y fumando lo que en apariencia es un cigarrillo.

-¡Jeanne! ¿Qué haces aquí?

-Me escondo del idiota del editor…

-¿Pero qué haces? ¡Sabes bien que no se puede fumar en este edificio! ¿Y qué es lo que estás fumando? Si te descubren…

-¿Qué, qué me van hacer? ¿Tomarme una foto y ser portada de la revista? ¡Además, en otros países es legal! ¡Jajajaja! Tranquila Rosalie, es sólo sano tabaco. De origen cubano, muy bueno ¿eh? ¿Quieres probar un poco?

-Jeanne, estás loca…

-Hasta que te diste cuenta…

Rosalie se espanta el humo con la mano, y acto seguido deja su cartera para lavarse las manos.

-Ey, van varios días que no te veo. ¿Trabajas de tarde?

-Si, hasta las 20hs. Bernard pasará a buscarme luego.

-Ah… tu novio. ¿Cómo está? Oye, dime, entre nos… ¿es atento contigo? ¿Te puso como número gratuito? ¿Paga el taxi y la cena? ¿Es buen amante?

-¡Jeanne! ¡No seas impertinente! –le grita entrando a la mampara del baño.

-Oye… que bolso tan chiquito traes. ¿Dónde está tu muda de ropa? ¿O es de los que no le importa que lleves? Mejor así, si quieres que uses algo que te lo regale él. Si no es capaz de hacerlo ahora que está entusiasmado contigo, menos lo hará en el futuro. Bien ahí, Rosalie. Y pensar que te tenía como una mosquita muerta. –comenta dándole otra pitada al cigarrillo.

-¡Jeanne, no te metas en mis asuntos! Y mejor ocúpate del editor, te está buscando hace rato, dice que le prometiste una exclusiva y te está esperando para el cierre.

-Bueno, en ese caso… si me viste, no te acuerdas. –le grita mientras la muchacha se va. -¡Espera, te olvidas el bolsito!

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El departamento es un doceavo y último piso sobre un edificio reciclado, ubicado en el barrio francés Le Marais. Por fuera, una joya del siglo XIX, por dentro un cómodo loft. El espacio es amplio, casi sin paredes excepto por una gran puerta-ventanal que pone un límite entre el dormitorio y el resto del departamento. Los muebles más bien escasean, casi todos venidos con el alquiler del edificio. La decoración casi inexistente, apenas un afiche de "400 golpes", la obra maestra de Truffaut –padre de la Nouvelle Vague- que fuera regalo de su hermano. Otro más acorde a su gusto es una reproducción del mural del Mouline Rouge, de otro genial artista parisino como lo fue Toulouse Lautrec. Eso y un jarrón de rosas que dejó la abuela en su última visita.

Luego de asegurar la traba de la puerta, arroja las llaves sobre una larga mesa en el loft y se dispone a abrir las cortinas. Antes de hacerlo, activa los mensajes del contestador.

"Soy Oscar, no estoy, ya que llamaste déjame un mensaje"

Los mensajes comienzan a sonar.

"¡Oscar! Soy Rosalie, que raro que no encuentro. Acuérdate que mamá, Charlotte y yo te queremos invitar a almorzar el domingo. No tienes que traer nada, sólo confirmarme pronto sí, ¿si?"

-Espero que no sea que me están tratando de conseguir novio porque no voy más…

"Oscar, soy la abuela. Me olvidé de decirte que mañana iré a ayudarte con la limpieza de la casa, si no vas a estar le pido las llaves a tu hermano".

-Abuela, eres mi abuela, no mi mucama… además ¿qué vamos a limpiar si aquí no hay nada, y lo que hay está todo limpio?

"Oscar, soy Bernard. ¿Rosalie te dijo algo de una cena y no sé cuanto? Le dije que si te estaba tratando de buscar novio que ni se moleste, que contigo no hay caso porque no te he conocido un novio jamás… ¿Eres lesbiana? Mira, eres mi hermana y nada cambiaría eso pero jamás te he visto con un hombre siquiera una vez…"

Aquellas palabras provocaron en la rubia el deseo de tomar la contestadota y arrojarla por la ventana. Otro mensaje irrumpe nuevamente.

"Por mí está bien, pero sólo no le digas nada al viejo que se pondría como loco… llámala a Rosalie que después me va a recriminar decir que no te avisé"

Oscar toma furiosa la contestadota y apenas el contestador de Bernard responde comienza a decir:

-¡Hermano, eres un bocazas! Primero que nada Rosalie me avisó tres días antes que tú. Segundo, no soy lesbiana y si lo fuera lo diría pero no es el caso. A lo mejor para la mente masculina sea muy difícil de entender pero que una mujer esté sola no significa que sea lesbiana o tenga algún problema. Las mujeres sabemos aguantarnos, no como…

"Soy Bernard Noir, si tienes una exclusiva para mi no es a este número que debes llamarme. Déjame el tuyo y nos ponemos en contacto"

-…los hombres que tienen esa necesidad de aparearse constantemente que los vuelve insoportables. Yo elijo mi derecho a estar sola y no ser controlada por nadie ¿me oíste? Si sólo llamaste para…

-¡Ey, ey! –Bernard atiende el teléfono. –No quise ofenderte, ¡pero es que me preocupa verte tan sola! ¡Por Dios, hermana, casi te meten un tiro en la cabeza! ¡Estuvimos a punto de perderte, es lógico que todos nos preocupemos!

-Yo los entiendo pero estoy bien. Ahora solo necesito encontrar un trabajo y ya, no puedo seguir viviendo del dinero de papá.

-Estoy de acuerdo, y por eso te tengo un dato. Rosalie me dijo que en la agencia de modelos que cubre su revista están tomando personal de seguridad para proteger a una modelo o algo así. Sé que el mundo de la moda está rodeado de gente careta pero la paga es buena. A ti te sobra calificación para eso.

Oscar hace un silencio y una mueca de desagrado. ¿Modelos? Después de haber integrado el 17avo escuadrón de la Infantería Francesa, la unidad más arriesgada en Afganistán, reducida a andar corriendo detrás de alguna caprichosa aspirante a estrella y salvarla de paparazzi inescrupulosos.

-¿Sabes quién es?

-No, lo único que pude averiguar es que nos contrata la familia, no la agencia. Parece que esto es muy importante, al menos pregúntale a Rosalie de qué se trata, no pierdes nada.

-Tienes razón, la llamaré para ponerme de acuerdo con ella…

Oscar cuelga el teléfono y se desploma sobre su sofá. Su mirada se dirige al sombrero de su uniforme, colgado al lado de la foto de su graduación en la milicia. Verlo allí sin ningún uso es mucho para ella, demasiado. Colgado no es más que un adorno listo para exhibirse en algún desfile militar el 14 de julio o algo así. Un souvenir de su vida como estratega militar. Pero en verdad ya no volvería a usarlo, pues nunca más volvería a ser militar. No hay ninguna otra cosa que hubiera hecho y el pensar que la vida a la que había dedicado por completo ya no existe, le duele. Y mucho.

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Las luces de neón de un gran cartel golpean su rostro, logrando que se despierte de golpe. Trata de ubicarse rápidamente en donde está, y al ver que el coche acaba de salirse de la Rue Saint Antoine, se da cuenta que está cerca de la Plaza de la Bastilla. Se refriega los ojos buscando enfocar mejor la vista, al principio todos son destellos pero un poco más acostumbrado a la noche puede divisar un enorme cartel.

Unas enormes letras como las de los libros antiguos brillan con luces anunciando "Xcess. La nueva fragancia de Versalles". Al irse el efecto de las letras aparece una chica semidesnuda tapándose el cuerpo con un abanico y sosteniendo una botella de perfume en la otra mano.

-¿Desde hace cuanto está ese cartel? El de la chica. La semana pasada pasé por aquí y no estaba…

-¿No me digas que no lo habías visto? Desde ayer que la ciudad está empapelada con su cara. Bueno, no es precisamente su cara lo que atrae mi atención…

André hace una mueca de disgusto, y volteando su rostro al otro lado de la ventanilla contesta:

-¿No te pusiste a pensar que seguro las modelos también tienen padres, hermanos, familia…? ¿A ti te gustaría que alguien se refiriera en esos términos a tu hermana?

-Claro que no. Pero mi hermana no se anda mostrando semidesnuda en carteles… ¡Ah… mira qué pedazo de mujer! Mira, si trabajan de eso es porque tiene que gustarles que las miren, sino…

-¿Oye Alain, de verdad tú te crees que lo hacen para llamar la atención de tipos como tú? ¿O para qué…? –André está por contestarle alguna barbaridad, pero luego se da cuenta que también se está exaltando. -¿No te das cuenta de que lo hacen porque es su trabajo, así como nosotros tenemos el nuestro?

-Donde ella seguro cobró millones por ponerse como Dios la trajo al mundo y nosotros por tener que hacernos cargo de la vida de los ciudadanos parisinos no nos pagan hace más de un mes…

-Eso estoy de acuerdo. Pero igual es nuestro trabajo y tenemos que hacerlo…

-Así es, y acabamos de llegar a él…

El auto se detiene frente a una gran casona con jardín. Los oficiales cruzan el vallado policial.

-Lieutenant (6) Garnier, Lieutenant Sausurre. Un policía de patrulla sale a su encuentro.

-¿Qué fue lo que pasó? –pregunta Alain.

-Pues… -responde el oficial. –Otro caso de suicidio… al parecer el señor Daboin se disparó a sí mismo en la tarde. Vengan, los conduciré.

Alain le da una mirada a todo el mobiliario de la casa, mejor dicho de la mansión. Alguna vez, hace muchísimo tiempo, esas casas pertenecieron a las familias nobles de Francia cuando la gente de más rancio abolengo vivía en el centro de París. Con el avance de la edificación y del tiempo, se fueron los nobles y vinieron los comerciantes pero siguió perteneciendo a la gente rica de París. Quizás los apellidos cambiaron, pero la idea original se mantiene, igual que los muebles de lujo que ya no son los de esas épocas sino otros: televisores de pantalla digital, alarmas, lo que fuera… Pero ese no es el detalle que le llama la atención, sino la gran foto del difunto señor Daboin, sentado como el patriarca que fue, con su esposa e hija paradas junto a él.

-Parece que el dinero no hace la felicidad, ¿eh, Alain?

-Si, sobre todo si no lo tienes y estás viviendo endeudado. –contesta el detective Saussure. –Al parecer el señor Daboin, importante contratista del ejército, tuvo una caída espeluznante de sus acciones en la bolsa esta mañana… y acá lo tienes de noche. –dice señalando el diario a un costado del difunto, que yace sobre el que fue su escritorio.

Uno de los forenses, un hombre no muy alto y con expresión sonriente se acerca a ellos.

-¿Pierre, ya procesaron la escena? –pregunta André.

-Tomamos algunas fotos, y algunas muestras de sangre.

-¿Y pólvora?

-Pues en eso estamos… ¡Es que nos falta Jean!

-¿Y dónde está? ¡Hasta que no tome las muestras de sangre no podemos tocar nada!

-Lo enviaron a un tiroteo en Saint-Merri. ¡Tú sabes, quieren que estemos en todas partes y eso no se puede! Investigar lleva tiempo.

André se inclina a ver, no el cuerpo, sino la gran mancha de sangre que se había formado en el piso. En una habitación contigua, el ama de llaves trata de contener a una llorosa señora Daboin de no ir a ver el cuerpo de su marido. Con cuidado toma un pañuelo de su bolsillo y levanta el arma: una semi-automática de colección. Una elección poco moderna para alguien que se supone fabrica armas.

-¿La reconoces? –pregunta el forense.

-No. Sólo por el fabricante.

-Pues les diré que se trata de un revolver Webley Mk IV calibre 38/200. Fabricada por Inglaterra durante la primera mitad del siglo XX, aunque no era el arma oficial, debido a la escasez se introdujo para ser usada por los aliados durante la Segunda Guerra. Interesante arma para un coleccionista.

Garnier voltea su cabeza, pero más por reflejo que por la necesidad de ver quien es su interlocutor. Para su desgracia, reconocería en cualquier lado la voz de…

-Comandante Víctor Girodelle…

-Detective Garnier, DetectiveSausurre… otra vez coincidimos en la escena del crimen. Bueno, le agradezco su dedicación hasta este momento en el caso, pero de ahora en más nos haremos cargo nosotros.

Una mueca de disgusto nada disimulada sale del rostro de André. Alain se toca la cabeza, un tic que André ha odiado desde siempre tanto como odiaba desde siempre las intervenciones de Girodelle en sus casos…

-Ya me parecía que si había un contratista involucrado terminaría tarde o temprano involucrándose la DRPJ(7)… claro que se tardaron lo suficiente como para que nuestros forenses hagan todo el trabajo difícil y ustedes se lleven el triunfo…

-Pues para ser franco, tenemos nuestro propio equipo, el cual como saben tiene todo el adelanto tecnológico para revisar esta escena del crimen. No digo que no puedan hacerlo, pero ya saben, la Paris Police tiene que cuidar su presupuesto… todo el mundo sabe de los recortes, y bueno, lo mejor es que se redirijan los recursos lo mejor posible.

Garnier le lanza una mirada de odio al agente de la Direction Régionale de la Police Judiciaire de Paris. No hace mucho que lo conoce, sólo se lo había topado una vez sin contar esta, pero el solo verlo le hace hervir la sangre. Y las dos veces se entrometió en sus asuntos. Sus ojos tiran chispas contra el oficial cuando uno de los forenses interrumpe:

-Bueno, en eso tienes razón Giro… -responde Alain, dándole una palmada en el hombro -…nos vamos a algún otro lado. No nos vamos a pelear por una escena del crimen, si eso abunda en París…

Sin siquiera dedicarle otra mueca a la gran sonrisa del oficial de la DRPJ, André y su compañero se retiran de la enorme casa. Pero bajando las escaleras Garnier no se ha olvidado en lo absoluto del asunto.

-¿Oye, porqué dijiste eso si era nuestro? Llegamos primero y…

-Sí, pero tú y yo tenemos una fiesta de cumpleaños que no podemos dejar de asistir. Si nos quedamos aquí nos llevará toda la noche…

-De todos modos… ¡Qué tipo tan molesto, como quisiera…!

-Ya cálmate primo. Mira, mejor que La Crim se haga cargo de esto porque por lo que veo es jodido.

Alain señala hacia un coche azul que acaba de estacionar. De él baja un hombre de mediana edad, el cual al dirigirse en dirección contraria a los policías, choca con el hombro a André. El policía se disculpa, pero otro hombre no detiene la marcha. Sin embargo, aunque no dice ni una palabra, sus ojos hacen un rápido perfil del joven. Garnier le sostiene la mirada sin dejarse intimidar, aunque siente como una corriente eléctrica le recorre el cuerpo. Aún así el otro se pierde dentro de la casona.

-Uy, que mirada de acero… ¿quién es ese tipo?

-Pues ese era justamente su apodo en el ejército, "Ojos de halcón". ¡Que suerte la tuya, primo, venir a chocarte con uno de los capos de la DRPJ! Si te vio, no se olvidará de tu rostro jamás.

-¿Pero quién es? Nunca lo había visto.

-¿En serio lo preguntas? Ah, olvidé que estuviste tanto tiempo en Antivicios… Es el general Jolie… un verdadero cruzado contra el terrorismo en Francia. Nadie puede comprobarlo, pero dicen que era de la DST (8) en la época que todavía le temían a los rojos. Así que si está aquí, es porque es mucho más que un simple crimen y por supuesto no quieren policías de distrito molestosos como nosotros dando vueltas.

André Garnier no responde nada, pero por dentro no deja de pensar en la escena que acababa de ver, y sobre todo en la mirada de ese hombre, pues algo dentro de él le dice que ese encuentro posiblemente vuelva a repetirse.

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Oscar y su prima son bastante parecidas, y al mismo tiempo diferentes. Las dos son primas, por parte de madre. Y tal como lo fuera en vida las hermanas Kim y Emilie, ambas son rubias. "El cabello de los ángeles", diría la abuela. Sin embargo, a diferencia de la prima mayor, Julianne tiene un aire más sofisticado y lánguido. Constantemente se la pasaba pensando en Dios, el diablo y las condenas del cielo. Aún así Oscar la adora, pero a veces la estrangularía, a ver si la falta de aire en el cerebro la impulsaba a vivir un poco más feliz.

Además tiene un extraño fetiche por todo lo de la época victoriana, empezando por la ropa del 1900 y la literatura del romanticismo ruso. Pero por mucho cosplay de personajes de varones que hiciese se le sigue notando que es una mujer, aunque irónicamente sea más flaca, más huesuda y de rasgos menos definido que Oscar Jolie. Su hombre ideal, según ella, es una especie de Hagi pero sin el lado vampírico: músico, torturado y en búsqueda de la luz para su alma. Y por si esto fuera poco, la frutilla del postre: Julianne afirma desde hace ya mucho tiempo que tiene recuerdos que no son de esta vida, sino de una anterior. Pero algo trágico había ocurrido y ella murió de la peor manera. Ahora en el tiempo presente, ha vuelto para pagar sus culpas y así poder terminar lo que había dejado pendiente. Todos en su familia –y fuera de ella también – piensan que está como mínimo loca, o que había visto demasiado anime, cosa que para el General Jolie es más o menos lo mismo. Más allá de todo esto, Julianne se le da bastante bien el piano y también el canto con un registro de mezzosoprano bastante bueno para no haberse pulido en ninguna academia. De su carácter se puede decir que a veces está bien etapa de euforia en la que habla hasta por los codos y a veces entraba en posos de melancolía donde guarda silencio. Sobrevive gracias a la paciencia de su padre y de su tía, que hacen lo que pueden para sobrevivirle a ella. Casi no tiene amigos, confía en pocas personas, y a menos aún cuenta su secreto; sólo sus mencionados padre y tía paterna y por supuesto su adorada prima. Y claro, los doctores Hank y Federson, especialista en terapia de regresión.

El sonido del Skype le indica a Oscar que su prima está en línea, y en la etapa eufórica, aunque la prima francesa ha dado motivos para ello.

-¿Así que viste al Doctor Federson? ¿Viste que es muy guapo?

-Ah… por eso tenías tanto énfasis en su recomendación.

-No, no, no. Es decir, como dije es muy guapo, pero demasiado mayor para mi. A lo mejor te quedaría más para ti, prima. Además de guapo, es muy rico. Su padre es un importante financista de Wall Street, y su madre se casó de nuevo con un empresario del petróleo. Un vaquero, así como J. R. ¿viste? ¿No me vas a decir que no es un buen partido?

-Si, si, ya me lo imagino. Guapo, rico y soltero… seguro a mi mamá le encantaría…

-Eh… divorciado. Tuvo un matrimonio muy corto con una richachona norteamericana. Y tiene un bebé de unos meses.

-¿Un bebé? ¿Aquí en Francia?

-No, no. El bebé está con la madre en Norteamérica. Él se fue sólo a Francia, cuando nació ya estaba separado de la madre…

Oscar hace una mueca de disgusto; ya no le parecía tan buen partido después de todo. Como leyendo sus pensamientos, Julianne dice:

-…pero de seguro hay franceses más guapos. Además no se llama con "A".

-¿Nombre con A?

-¡Claro! La "A" debe ser del nombre de quien te sueñas. ¡Él te llama y tú le contestas, eso es obvio! Aunque el Doctor es Axel… pero no creo… ¡Ya sé! Deberíamos buscar nombres con "A". A mi siempre me gustó "Alejandro"… aunque quizás sea por el tema de Lady Gaga. Ya sabes… "Don't call my name, Don't call my name, Alejandro; I'm not your babe". Perdona, lo siento. El Doctor Federson dice que debo prestarle más atención a mis gustos, pero no confundirlos con recuerdos. La mente puede crear historias para justificar las conexiones que no puede hacer. Oh, debo irme, no quieren que esté conectada a esta hora tan tarde.

-¿Pero qué hora es en Eslovaquia (9)? Aquí es medianoche…

-Ah, en ese caso deben ser como las 3am. Es que me desvelé viendo "Ouran Host Club". Como sea, no quiero que me digan algo, mi tía se pone insoportable…. Así que buenas noches Oscar, que sueñes con tu amorcito. Y me cuentas los detalles. Tschüss Tschüss

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El ruido de la vieja puerta a esa hora de la noche llamaría la atención de los vecinos, si no conocieran los caóticos horarios de la Dra. Dianne Saussure, médica residente en el Hospital Público Saint-Vincent de Paul. Ella sonríe ampliamente al ver a los dos hombres parados frente a ella, su primo y su hermano, que exclaman al unísono.

-¡Sorpresa!

-¡Oh, creí que no iban a poder venir!-dice abriendo sus brazos para abrazarlos a ambos al mismo tiempo, mientras ellos hacen lo mismo.

-Feliz cumpleaños, enana. –dice dándole un beso en la mejilla.

-Enana será tu abuela.

-La abuela también era enana, jajaja. –responde mientras le entrega un regalo. Luego le echa una mirada a la mesa de comedor, donde unos platos vacíos y vasos sucios esperan ser levantados. -¿Y tus amiguitas del hospital no me esperaron?

-No, tienen guardia mañana temprano.

-Bueno, ellas se lo pierden.

Dianne abre el paquete que le trajo su hermano, al parecer esta vez le ha regalado lo mismo que todos los años, es decir un videojuego. Pero, esta vez ha tenido el tino de no comprar algo que en verdad le interese a él sino que es más bien una especie de The Sims que de seguro le servirá para probar el comportamiento de los personajes de sus propios cuentos.

-¡Oh, es muy lindo! –dice dándole un beso en la mejilla. -¿Y a ver, André, que es este paquetito que traes ahí?

-Ah… una tontería que encontré por…

Las palabras del muchacho son interrumpidas por los gritos de emoción de la cumpleañera, que grita emocionada al ver su regalo:

-¡Es justo lo que yo quería! ¡Ah, te quiero André! –dice abrazándolo hasta casi sacarle el aire. -¡Muchas gracias!

-Bueno… si así te pusiste por esto así no quiero imaginar cómo habrá sido cuando recibiste eso. -señala un paquete de rosas rojas sobre la mesita de madera, aún envuelta en su papel de celofán.

-¿Ah, sí? Todos los años para mi cumpleaños me traen un ramo de flores con alguna extraña dedicatoria… ¿Seguro no saben de quién se trata, verdad? –dice, con una mirada inquisidora.

-Bueno, yo soy policía pero no tengo tiempo de estar vigilando a todos tus amantes... veo que hay uno nuevo. A ver André, vamos a ver qué nuevo galán la anda rondando... -dice acercándose a la tarjeta. -Y este año es dice "Para Dianne con afecto de Camus de Acuario". Un poco tibia la dedicatoria pero para un tipo de que maneja el cero absoluto es bastante jajaja.

Los dos primos se ríen; Dianne solo responde con una mirada al cielo, preguntándose porqué le tocó ser la mayor de la familia y tener un hermano tan pendejo como Alain, capaz de gastarse una quincena en un ramo de flores para hacer un chiste. Por suerte siempre tendrá a André para que equilibre un poco las cosas. Después de eso se sentaron a comer unos sándwiches que habían quedado de la visita de las chicas del hospital. Tan pronto como comió, Alain ya estaba en condiciones de entregarse un profundo sueño, así que sin muchos preámbulos se fue a dormir, incluso sacrificando su propio turno en la consola. Después de ayudar a levantar la mesa, André se dispone a marcharse también.

-¡Eh? ¿Claro que no! ¿O quién me va a ayudar a terminarme este champaña que me trajeron? Lo escondí de Alain porque sino se desvela y puede dormirse hasta mañana al mediodía.

-De acuerdo. Pero vamos al balcón, el calor está insoportable... –dice abriendo la ventana para salir.

André se sienta en el balcón de del departamento, sobre unos sillones de paja que no tuvieron su merecido lugar en el mobiliario de la casa por falta de espacio. El departamento de los hermanos Saussure es bastante pequeño, aunque lo suficientemente grande para albergar a una familia. Fue adquirido por los padres de Dianne y Alain cuando se casaron. Al enviudar la madre de ambos, se retiró a vivir a la casa materna, en Donostia más conocida por su nombre español de San Sebastián, dejándoselo a su hija cuando volvió a París.

Dianne toma unos vasos y la botella, y con ellos se dirige a sentarse en uno de los asientos del balcón, donde André toca, o más bien juguetea con las cuerdas de una guitarra. Ella sirve un vaso y se lo ofrece.

-André, ¿hace cuantos años que nos conocemos ya? He perdido la cuenta. Maldición, eso es lo que odio de los cumpleaños…

-Bueno… lo primero que recuerdo es que nací, y tu ya estabas ahí me parece. –responde su primo cayendo de espaldas sobre su silla.

-¡Lo pregunté en serio! –dice ella arrojándole uno de sus cuadernos de dibujo, diseminados sobre la mesa de jardín. –Cambio la pregunta, empieza a contar desde que te viniste a Paris.

-Pues… estaba en la mitad de la secundaria.

-Entonces… casi como trece años, ¿eh?

-Si, recuerdo que a papá le salió una oferta de trabajo en España pero mamá prefirió que yo me quedase con ustedes. Dentro de poco me alistaría en la policía, y era mejor que ya tuviese donde vivir. Entonces tus papás me dejaron quedarme con ustedes. Luego tú te fuiste y Alain y yo entramos a la policía. Yo me alquilé mi propio departamento, y luego tu regresaste a Paris… si, unos trece años más o menos de eso…

-Sí, parece que fue ayer…

-Pero para qué andar pensando en pasado. Ya, toma tu guitarra, está extrañando a su mamá…

La muchacha se ríe, pero sabiendo lo que su primo busca, se pone a improvisar unos acordes.

-¡Mira, mira André! Estuve practicando todo el día libre pero pude sacar la melodía con la guitarra, cuando esté lista la voy a filmar y la voy poner en internet.

André toma el cuaderno que le había arrojado su prima, y al verlo casi completo de dibujos, sonríe.

-Veo que anduviste dibujando, eso quiere decir que estás alegre…

-Es que mis dibujos y mi música son la expresión de mis sentimientos. Mira, logré sacar esta canción. Escucha, por favor…

¿Acaso existirá? Un amor inmortal/ Por el mundo estará, y lo voy a encontrar

Mis lágrimas son una canción, tan dentro de mi/Llevo el dolor, el robó mi corazón.

¿Qué puedo hacer para cambiar, esta oscuridad?/Creer en mi, ir más allá, de la adversidad

Aun puedo sentir como si él estuviera aquí/Por el mundo lo de he encontrar, a mi amor inmortal…

Cuando tuvo que marchar/ Se llevó mi corazón

No lo puedo olvidar/ Su recuerdo es mi dolor
No acepto que ya no esté/ Por el mundo lo he de encontrar
Mis sueños me llevarán/ A un amor inmortal

-Hasta ahí practiqué, me falta el resto. Además tengo que hacer una versión en francés. ¿Sabes porque me gusta ese anime, verdad?

-Hum… ¿porque te gustan los chicos de larga melena y ojos grandes? –el muchacho se sonríe sabiendo que recibiría otro cuadernazo en la cara.

-¡Si, también! ¡Jajaja! Pero no solo por eso… pero a mi me gusta por el romance (yo en todas las series le encuentro el romance), Saori y Seiya tu sabes… ¿no es increíble? No importa que ellos mueran o nazcan separados uno del otro, siempre vida tras vida se volverán a conocer y se volverán a amar. Un amor que no muere siquiera en la muerte, un amor inmortal. André, ¿tu crees que exista eso, no? Las almas gemelas… ¡cómo me gustaría conocer a la mía!

Diane lanza un suspiro mientras se reclina en la silla del jardín. Cuando habla de alguna historia que le gusta, los ojos se le vuelven más grandes y soñadores como una niña que abraza a su muñeca favorita, aunque sea una mujer de treinta años pero con la misma ilusión que una niña. André mueve los brazos para desperezarse.

-Bueno, ahora que lo dices. Desde que era chico… o adolescente, no sé muy bien… recuerdo que solía pararme en la ventana de mi cuarto y pensaba que en algún lado habría una linda chica de ojos grandes y melena larga esperándome… pero bueno, esas eran ilusiones de niño.

-André, mi hermano es un idiota en muchas cosas pero hay algo en lo que debo decir que le doy la razón... Estás muy solo primo, pronto llegarás a tener treinta y no veo que hagas nada. ¿Cuándo vas a presentarnos una novia? La vida nos pasa a todos y me parece muy injusto que justamente tú estés solo. Tienes todo lo necesario para que una chica te quiera: eres educado, amable, respetuoso con las mujeres, un poco dramático en sus sentimientos y sincero… y por si eso no fuera poco eres bastante guapo.

-Exageras… pero aunque así fuera... Mírame Dianne, tengo un trabajo donde mi vida está en peligro constante, y por ende la de los que me rodean. Eso sin mencionar que me pagan centavos, no es lo suficiente para tener una novia, menos una familia. Y eso en el caso que aceptase todo esto, quisiera tener algo realmente conmigo y no se fuera ante una mejor propuesta, que seguro las hay.

-¡No, no, André! –dice la muchacha jugando con su vaso, ya pronta a ser vencida por el sueño. –¡No puedes hablar así! Tú vas a conocer a esa mujer que buscas… ¿O qué quieres, quedarte a ser parte del nuestro club del Forever Alone? Mira primo, yo ya estoy cumpliendo mis treinta, y a lo mejor mi tiempo ya pasó… ¿pero tú? No tienes que perder la fe, si la piensas, la vas a encontrar. Mira, te diré lo que haré te voy a anotar en mis deseos de cumpleaños que tu encuentres novia y si lo pienso todos los días va a aparecer, ya vas a ver…

-Pues si lo cuentas no se te va a cumplir. Bueno, feliz cumpleaños y despierta a Alain a la mañana que tenemos que cumplir con el turno diurno también.

Finalmente, la hora de dormir llegó y André se retiró a su propio departamento. Al llegar a la puerta, lo recibieron las boletas de los servicios y el reclamo de pago de la dueña del departamento. Sin sentir deseo de mirar los papeles, los deja arriba de la mesa y se va a su cuarto. Luego abre la ventana para que entre un poco de luz de luna.

André toma el crucifijo que le había regalado su padre en la primera comunión, y aunque fuera un hombre adulto siempre encontraba tiempo para decir sus plegarias. Su padre decía que una oración era un pensamiento desplegado a un punto específico del universo, y que aunque se esté muy lejos de alguien ese pensamiento le llegaría.

"Dios, gracias por todas las cosas buenas que han pasado hoy. Por favor, cuida a mi madre, que su salud le permita sentirse bien. Cuida de Alain, es muy idiota pero es una buena persona, y nuestro trabajo es peligroso, siempre va a necesitar de tu ayuda. Cuida de Dianne, que le vayan bien en sus exámenes y en la práctica, ella se ha esforzado mucho y se lo merece. Y por favor, quería saber si podía pedirte que me ayudaras en el trabajo, no importa de lo que haya que trabajar pero tu sabes que el dinero no es lo me está sobrando precisamente. Si no pago el alquiler a fin de mes no me van a esperar más y… bueno, no quiero pensar en lo que pasará".

André alza la mirada hacia la bóveda celeste, el cielo de verano brilla con intensidad y hace que la luna y las estrellas parezcan cercanas y pudieran tocarse con la palma de la mano aunque en verdad estén muy lejos.

"Y si se verdad existe alguien en el universo que nos corresponde desde antes de nacer, cuida de esa mujer que está en alguna parte. Ayúdala en sus problemas, consuela sus penas y no dejes que le ocurra algo malo. Amen."

¿De verdad hay una persona para cada uno de nosotros, destinada desde un tiempo más allá del tiempo? A este paso comienza a parecerle casi imposible encontrarla.

¿Estaría pensando en él? Bueno, no en él como tal porque no lo conoce, sino en su existencia claro está. ¿Pero y si en ese momento en donde él piensa en ella, ella hace lo mismo? Sería sin dudas genial pero… lo más probable es que tantos relatos de Dianne lo estén afectando de verdad. Eso y vivir solo y con lo justo.

-Buenas noches, mujer desconocida… espero que duermas bien, estés donde estés…

En ese momento, en otro barrio del 4to distrito de Paris, Oscar sigue pensando en las únicas palabras del hombre de sus sueños que puede reconocer. Su propio nombre y…

-"A" "A" de "Adiéu" o "Au revoir""A" de "Amour…" Es verdad… Amour… Amor se escribe con A.

La rubia mujer apoya su cabeza contra la almohada y siente sus párpados pesados ceder al sueño. Dormir es la puerta de entrada a los secretos que sus memorias pasadas esconden.


*Esta es una adaptación de la frase que pronuncia antes de morir André en la versión del manga. No obstante en otras traducciones aparece distinta.

Ok, antes que nada, reduje las notas a la mitad a lo que creo es imprescindible explicar. Pueden encontrar fotos y más información sobre todo el fic en mi blog Making the fics www . makingthefics . blogspot . com

(1) "Si, yo te propongo encontrar el tiempo de rosas, el tiempo de caricias sedosas, tomémonos tiempo para la dulzura de las cosas", es un fragmento de la canción Le temps perdu de Carla Bruni, más conocida por los franceses como Madame Sarkozy (o sea la esposa del enano jajaja). Por cierto, ese comentario les da una idea también sobre el tiempo en que transcurre esta historia, o sea más o menos a la mitad del gobierno de Sarkozy (2010).

(2) Tallgesse III: El Tallguesse es el mecha (robot) que utiliza Zechs Merquize en la serie Gundam Wing. Como yo soy muy fan de Gundam y estoy escribiendo un fic de esta serie, en una de las escenas de mi fic, el general Catalonia le muestra a Noin y a Lady Une la espada de una mujer que participó en la revolución francesa y hablan sobre las mujeres y el ejército, como guiño a la salida de este fanfic. Así que me pareció justo devolverle en este la cortesía.

(3) Game of thrones es el nombre de la serie de televisión y del primer libro de "La canción del hielo y del fuego" escrito por George R. R. Martin. Si bien en esta historia casi todas las mujeres son o reinas o guerreras, la que dice la misma frase que Oscar es Brienne, una mujer noble alta y rubia que no desea ser dama sino que ha entrenado para ser caballero del rey, y que le dice esta frase a Lady Stark cuando se la asignan para protegerla. Vi la escena y no pude más que pensar en Oscar jajaja.

(4) Solita: conocida lolita francesa famosa por aparecer con la violonchelista y cantante Kanon Wakeshima en su video Lolitawork Libretto. Por cierto, France Gall y Alizée son dos cantantes francesas también.

(5) "Le poids des mots, le choc des photos": El peso de las palabras, el impacto de las fotos.

(6) Lieutenant de police : casi imposible de traducir... podría decirse que es Teniente de policía, pero por el cuadro de mando de la policía francesa aplica a un policía joven... (es decir, con pocos años de servicio como serían André y Alain que tienen menos de treinta). Para definir esto es un dolor de cabeza. A ver, la idea la saque de los nombres que se usan en la serie francesa Paris, enquêtes criminelles", es decir la version francesa de "Law and order: criminal intentions". Allí, el personaje equivalente a Eames (la compañera colorada de Bobby) es llamada "Lieutenant" (al que sería Bobby lo llaman Commandant, es decir un rango mayor lo que es lógico porque es más viejo). Según la Wikipedia, esos son los cargos: Lieutenat, Commandant y Comisarie. Peeero cuando vas a ver la Wikipedia y ves los cargos de la Law and Order yankee, a ambos les da el cargo de Detective (parece entre los yankis no hay la distinción por edad). Según la Wikipedia, que nuevamente se contradice, en las fuerzas policiales suele ser el equivalente al Inspector de los británicos. Sin embargo si revisás la sección donde habla de L&O: UVE, a Olivia dicen que es Inspector, y luego Lieutenant cuando es ascendida, mientras que uno de sus compañeros más jóvenes Amaro (Danny Pino, o sea Scotty en Cold Case) también le dicen Inspector. En fin, me fui al carajo. En castellano a todos en todas las series los llaman Detective, menos a Olivia que si la llaman Teniente. Así que para cortar por lo sano, cuando los nombren directamente por el cargo lo llamaré Lieutenant y cuando no, será Inspector o Detective (que es lo que yo pretendo sean, policías pero no raso, sino con algún cargo). Por cierto el detective Amaro fue la inspiración para parte del perfil policial de André (igual que él antes de trabajar en homicidios, trabajó en antivicios. ¿Y todo por qué? Porque tengo una obsesión con Danny Pino, además de con André jajaja.)

(7)Direction Régionale de la Police Judiciaire de Paris (DRPJ Paris). La Dirección Regional de la Policía Judicial de París, con este nombre larguísimo, es una institución francesa de alcance nacional. Es, según la Wikipedia francesa "responsable de la lucha contra el crimen organizado y la delincuencia o la implementación especializada y control de los medios de la ciencia forense y la identificación forense, herramientas informáticas y la documentación de operaciones asistencia a las investigaciones". En su origen fue una institución modelo para otras instituciones como el FBI o Scotland Yard. Como dije, se encarga de crímenes importantes y tiene alcance nacional (la que se ve aquí es la parte que tiene control sobre París y los suburbios. Se divide en varias secciones, una de ellas la relaciona a Homicidios, la Brigade criminelle (B.C.) y que se la conoce popularmente como "La Crim"

(8) Antiguo nombre del servicio secreto francés en asuntos con jurisdicción dentro del territorio de Francia. Para los casos en el exterior se encargaba la SDECE.

(9) Eslovenia: país resultante de una antigua parte de Chevoslovaquia que a su vez antes era del Reino de Hungría. Si leyeron la historia del manga de la condesa de negro, lo ubicarán mejor.


Enero del 2013

¡Bienvenidos! Primero me presento para quienes no me conozcan, mi nombre es Vicky Yun Kamiya y este es mi primer fic de La Rosa de Versalles (Lady Oscar) aunque llevo mucho más tiempo escribiendo. Hace más o menos un año leí el manga de esta hermosa serie pero como muchas de ustedes quedé muy triste por el final. Entonces recordé que "Hay cosas que pasan en el cannon, para todo lo demás existen los fanfics". Y desde entonces leí un par de los que hay en castellano y hojée un poco de lo que hay en otros idiomas... en varios de ellos encontré este estilo de fic de Universo Alterno ambientado en la época presente. Aún así sentía como que algo me faltaba así que después de mucho meditarlo, me decidí hacer el mío. En el manga muchas veces se hace mención a la próxima vida (Charlotte dice "En la próxima vida quiero nacer en una familia normal", la Reina le dice a Fersen "En la próxima vida quiero ser tu esposa") algo bastante imposible considerando que se supone son europeos y la reencarnación es un concepto oriental, que recién tuvo penetración en Occidente a partir del siglo XIX más o menos (un error de Ikeda siento decirlo). Pero eso me puso a pensar: "Sería lindo que todos tuvieran una oportunidad de volver a empezar, o de concluir lo inconcluso, de hacer algunas cosas diferente y todo eso". Así que este será el hilo conductor de la historia, eso que algunos llaman el "karma" (en realidad el karma es el peso de lo malo, mientras que el dharma es el peso de lo bueno, pero en la simplificación occidental se refiere a ambas cosas). Verán que gracias a eso hay gente que se vuelve a encontrar, gente que se vuelve a amar... pero también habrán viejos enemigos con los que saldar cuentas, volviéndose a enfrentar o eliminando el conflicto entre ellos... que es el camino a la evolución personal. Cada personaje está en un punto distinto (no es lo mismo lo que tiene que superar Oscar, que lo que tenga que superar Jeanne por ejemplo). Dios, el universo o el destino, como quieran llamarlo, le pondrá a cada personaje lo que necesite para ello, incluso si a ellos les parece injusto. Más allá de sus opiniones personales sobre el tema, tengan algo por seguro aquello de "Cosecharás tu siembra" y eso se aplicará a todos por igual. No intento hacer una "remake" de lo ya visto, sino que hayan situaciones nuevas que ustedes seguro podrán contraponer a las ya conocidas, notándolas muy similares mientras que otra serán la consecuencia de lo ocurrido.

Pero tampoco es mi idea hacer algo completamente diferente... este fic tiene la particularidad de poder ser un UA y una continuación dentro del cannon al mismo tiempo... eso sinceramente me fascina porque puedo armar a los personajes de cero mientras que al mismo tiempo conservar toda su historia intacta. Con respecto a esto... mi idea es que los personajes sean más o menos como eran en la serie, por lo tanto debo encontrarles explicaciones del siglo XXI, por eso los verán posiblemente reaccionar de forma parecida, pero por circunstancias diferentes... ya habrán visto por ejemplo el caractercito de Oscar... pensémoslo, desde el siglo XVIII a ahora la posición de la mujer cambió notoriamente, y durante el siglo XX con el surgimiento de los movimientos feministas la mujer alcanzó libertades y posiciones antes jamás pensadas. Sin embargo, en ciertos ámbitos ligados tradicionalmente a lo masculino, esa igualdad fue negociada en cierta forma por lo que le pasaba a ella, una suerte de masculinización de la mujer. Lo podemos ver claramente en la política, piensen en casi todas las mandatarias de estado o mujeres importantes de la política, tienen una suerte de look y actitudes varoniles. Ser femenina parece poder quedar reservado simplemente a mujeres como las primeras damas, que en los eventos políticos son más bien un adorno de la figura del presidente (por eso se hizo mención a Carla Bruni). Y bueno, también ocurre en algunas otras instituciones como lo es el ejército, sin mencionar muchos prejuicios que aún andan dando vueltas. Por eso Oscar tiene mucho más conciencia de su papel de mujer, pero no en un sentido tradicional sino como una igual a un hombre.

Revisando BnB me di cuenta que uno de los ejes más importantes es un anclaje en el contexto histórico real, así que me di cuenta que aunque transcurra en el presente yo debía hacer lo mismo. Por eso me llevó mucho tiempo documentarme como corresponde. En mi opinión, tres son los grandes problemas de Francia actual: el primero y más sentido es la crisis de la Eurozona, tan comentada por los medios últimamente. El segundo es uno mucho más viejo y poco comentado: la inmigración tanto de países de ex colonias Francesas como otros lugares empobrecidos por las guerras civiles (iraníes, palestinos, rumanos, etc) y la mixtura de gente que se da provocando un verdadero choque cultural (sobre todo con la gente de Medio Oriente donde se hace más patente). El tercero no golpeó tan directamente a Francia como a otros países pero no por eso le temen menos y se puede decir tiene algo que ver con el segundo: el terrorismo. De hecho, aunque si bien oficialmente Francia no interviene en ninguna guerra, ser parte activa de la OTAN nos dice que en la práctica si lo es. Por eso es que la vida de los personajes con sus situaciones personales se verá afectado por todo esto.

Pero de todos modos no se preocupen, como habrán visto en varias escenas se tratará básicamente de una comedia con acción y mucho romance (espero haya mucho romance realmente) pero también habrá mucho contenido dramático, aunque no siempre al mismo tiempo. Las escenas del principio se saldrán de la línea principal, y contarán cosas como recuerdos, adelantos, fantasías y cosas por fuera del relato del capítulo. Eso sí, posiblemente no serán tan largos los capítulos como este, considérenlo un extra por ser el estreno. Y no me quiero ir sin saludar especialmente a mi amiga Rosita (Rotsuko) por haber hecho la ilustración del fic (la cual pondré el link en mi perfil también) y a Fernanda que fue mi beta-reader de este primer capítulo y ha mantenido el secreto por meses.

Bueno he hablado mucho por hoy, más de lo que acostumbro. Desde ya espero ansiosa sus comentarios, impresiones, preguntas etc, etc... les recuerdo que pueden contactarme en estas paginas o en las que aparecen en mi perfil de , o sino buscarme en Facebook (si hacen esto manden un mensaje pidiendo que las agregue por favor). No esperen actualización muy pronto porque debo dedicarme a mis fics de Gundam Wing también, pero igual no desesperen. Au revoir!

Vicky Yun Kamiya