La actividad en la nave de Kassia había llegado a su punto máximo en cuanto las alarmas comenzaron a sonar y todas las guerreras corrieron a sus puestos asignados. Cinthya veía correr, a traves de la puerta abierta del laboratorio, a las Meltran de un lado a otro, pero siempre en silencio, mostrando una disciplina y un entrenamiento que jamas habia presenciado en las pocas instalaciones militares que había visitado con anterioridad.

—Parece… parece que se preparan para una guerra. —observó la joven desde el bolsillo del guardapolvo de Nesa. La Meltran asintió en silencio mientras retiraba la muestra del portaobjetos que había estado analizando en el microscopio. —Ten esto. —dijo acercando el cristal hasta donde Cinthya pudiera tomar el colgante con sus manos. —Kas no permitirá que esa escoria haga daño a los colonos, luchará sin lugar a dudas.

—Pero… —Cinthya estaba aun mas asustada que antes. —¡Son cientos! ¡Vi un montón de armaduras y naves ahi afuera! ¡Y ustedes….!

Nesa sonrió. —Si… somos pocas, y aun son menos las que pueden luchar en una armadura allá afuera pero… ¿No lo sabias? Una Meltran vale por una docena de soldados comunes… tal vez el triple en el caso de guerreras de la talla de Kassia o Quinn…

—¿Quinn? —preguntó la joven intrigada.

La Meltran sonrio. —Una amiga muy querida… tal vez pueda presentártela algún día.

Abandonaron el laboratorio de Nesa y se encaminaron por el pasillo acelerando el paso. Ambas mujeres sentían que el tiempo apremiaba y que cada segundo contaba. Tras recorrer un centenar de metros vieron que Kassia había colocado una guardia doble en la puerta del camarote que contenía la cámara de Micronización.

Nesa se acercó a los guardias y las saludó (Tratando de no aplastar a Cinthya cuando se golpeó el pecho al modo de saludo Meltran) —¿Está la Capitán ahi dentro? —preguntó.

—No. —respondió la otra devolviendo el saludo. —Nos ordenó vigilar esta instalación y permanecer de guardia hasta nuevo aviso.

—Se dirigió hacia el Puente de Mando.—agregó la otra Meltran.

Nesa asintió con un ademán de la cabeza. —De acuerdo… vamos a entrar solas, les informaré si necesito asistencia.

Las dos guardias se miraron confundidas. —¿Solas?

Nesa suspiró y señaló su bolsillo superior con un gesto de la mano. —Ella también es parte de la tripulación ahora.

Las Meltran se inclinaron asombradas al ver la pequeña Micrón que saludaba desde el bolsillo.

—De… ¡Deculture! —exclamaron. —¿Entonces es cierto? ¿Dos Micronianos se metieron a la nave? ¿Vinieron de la Rainbow...?

La Meltran de guardapolvo levantó una mano e inmediatamente ambas guerreras guardaron silencio. —Kas explicará todo a su debido tiempo… ahora tenemos prisa— dijo en tono serio. Los guardias asintieron y se llevaron el puño al pecho. —¡Entendido! —respondieron en un grito mientras se hacían a un lado.

Nesa pasó entre ambas y la puerta se abrió revelando la estancia donde la enorme vaina de Micronización se destacaba en el centro de la misma.

Con cuidado, Nesa extrajo a Cinthya de su bolsillo y la depositó en la base de la máquina, junto a la versión Micrón de la enorme vaina. —Voy a iniciar los preparativos. —dijo inclinándose sobre la joven,. —Será mejor que te prepares tú también.

La joven asintió y observó en silencio como su compañera se incorporaba y comenzaba a manipular los controles y desplegar pantallas holográficas por encima de su cabeza.

La puerta de la vaina donde Matt había desaparecido estaba aún abierta y el piso estaba todavia húmedo por el líquido rosado que se había vertido al activarse la purga del sistema. Cinthya observó fascinada el interior apenas iluminado de la vaina donde el chico había estado recostado hacia tan solo unas horas.

¿Había alguna esperanza en lo que estaba a punto de hacer? ¿Y si simplemente la máquina no funcionaba y su amigo habia sido disuelto en aquel líquido pegajoso? Se dió cuenta que debía tener miedo por aquella perspectiva, pero algo en su interior le gritaba que aquello era ridículo… Matt TENIA que estar vivo.

Lentamente comenzó a quitarse la ropa, sabiendo que no habia marcha atras.

Se quitó los zapatos seguido de las medias y dejó que sus pies tocaran aquella sustancia extraña. Luego se desnudó lentamente mientras desde lo alto le llegaban los sonidos de la maquinaria poniéndose en funcionamiento.

Nesa cerró la puerta del cilindro principal y comprobó las lecturas de la pantalla. La máquina parecía funcionar normalmente y aquello le producía cierto grado de intranquilidad. ¿Realmente estaban ante el mismo fenómeno? Ella y el resto de las chicas llevaban décadas usando aquella pieza de Hardware… ¿Como era posible que justo ahora sucediese aquello? Kassia habia hablado de casualidad, pero aquello no contentaba a su mente científica…. no, debía de existir una razón científicamente válida para aquel fenómeno extraño.

—¿Pero por donde empezar? —se preguntó en voz alta mientras activaba la calibración de ambas cámaras. Cinthya la escuchó desde la plataforma y levantó la vista mientras se quitaba el sostén.

—¿Sucede algo? —preguntó la joven.

Nesa se puso en cuclillas frente a la plataforma y sacudió la cabeza. —Estoy… intranquila. —dijo con sinceridad mientras miraba a la pequeña Micrón. —Desde hace varios dias que tengo una sensación extraña… como una opresión aquí. —dijo señalandose el pecho.

Cinthya asintió en silencio. Ella también habia experimentado algo similar desde que esos piratas habían invadido la nave. Nesa volvió a ponerse de pie y volvió su atención hacia la consola de operación de la máquina.

—Funes tambien lo sentia… decía que era por el Reactor. —dijo Cinthya mientras doblaba con cuidado el sostén sobre la pila de ropa que había puesto a un lado.

El ruido que hacían las teclas que Nesa presionaba apresuradamente se detuvo por completo. —¿El…. reactor? —preguntó confundida. —¿Que reactor?

—El de la Rainbow… Funes dijo que los piratas habían estado haciendo algo extraño y que aquello se podía sentir de alguna manera.

La Meltran pareció absorber aquella información y permaneció unos segundos en silencio mientras su cerebro lo procesaba. —Espera… un… segundo.—dijo de pronto llevándose una mano al rostro.

Sin esperar una respuesta de Cinthya se dió vuelta y con un gesto de la mano hizo que otra pantalla holográfica apareciera tras ella. —Acceso a la Red de Monitoreo Externa. —dijo en voz alta.

La pantalla se iluminó y una serie de esquemas llenos de palabras y símbolos en lenguaje Zentradi apareció de inmediato. Cinthya no comprendía aquellos caracteres, pero por la forma de la imagen, supo que era una representación del Campo, con la misteriosa anomalía en el centro y el punto verde lleno de indicadores que supuso era la nave donde ellas se encontraban en ese momento.

—Filtro, firma de energia dimensional, activar.

Un tinte naranja pareció cubrir los gráficos, mas nada pareció cambiar en la pantalla. Nesa se quitó los anteojos y comenzó a limpiarlos con su guardapolvos, tras lo cual volvió a colocarlos en su sitio.

—Alejar.

La imagen se alejó y el campo se redujo en tamaño.

—Alejar.

Ahora que el Campo era apenas un pequeño punto gris en la pantalla, otro punto verde apareció en la imagen. Cinthya asumió que era la Rainbow.

—Alejar… por cien. —dijo Nesa cruzándose de brazos.

La imagen se alejó de pronto en un parpadeo, entonces finalmente aquello apareció representado en pantalla.

—Deculture… —exclamó Nesa dando un paso al frente. —Eso es…

Cinthya vió que en la pantalla aparecía una enorme esfera de color naranja. —¿Que… que es eso, Nesa? —preguntó.

La Meltran bajó la vista hacia la Micrón y la sorpresa estaba pintada en su rostro. —Eso… eso es un campo de energía dimensional que se extiende desde la Rainbow. —dijo.

—¿Desde la Rainbow…? —preguntó aun mas confundida la joven.

—Si… y no cualquier campo. —respondió volviendo la vista hacia la pantalla. —Esa cosa es GIGANTE. —exclamó.

Si un Zentradi usaba la palabra gigante, es que realmente se trataba de algo realmente enorme. —¿Que… que tan grande? —preguntó Cinthya.

—Al menos una Unidad Astronómica. —respondió frunciendo el ceño.

Cinthya tragó saliva. Aquello era una distancia de algo así como ciento cincuenta millones de Kilómetros.

—Nunca había visto algo asi. —dijo la Meltran pasándose una mano por el pelo. —¿Que se supone que han estado haciendo en esa nave? —preguntó mirando a la joven.

Cinthya se encogió de hombros. —Funes tampoco lo sabia… sospechaba que habían estado haciendo funcionar el reactor a su máxima capacidad… pero no sabia con que fin.

La Meltran sacudió la cabeza. —Esta clase de campo de energía… es similar al que se produce cuando las Superfortalezas Zentradi cargan su cañón principal previo al disparo… pero aun así esta clase de expansión y sobrecarga del campo de energía dura unos minutos… esta gigantesca burbuja se ha estado acumulando ininterrumpidamente durante dias. Esto no me gusta nada. —dijo y la preocupación era visible en su rostro. —Tengo que informar de inmediato esto a Kas… pero primero.

Cinthya asintió. Terminó de quitarse las bragas y tras colocarlas sobre la pila de ropa se volvió para contemplar a la pensativa Meltran.

—Estoy lista. —dijo.

Nesa volvió a inclinarse y examinó el pequeño cuerpo desnudo de Cinthya. La joven había perdido bastante peso (A pesar del delicioso guiso de Mina) y tenía el cuerpo lleno de moretones debido a todas las peligrosas situaciones en las que había estado involucrada en esos últimos días.

—¿Sucede algo? —preguntó.

Cinthya se volvió y examinó su imagen reflejada en uno de los paneles de metal pulido de la máquina. La superficie brillante devolvía una imagen distorsionada y casi desconocida de su cuerpo. —Supongo que Virya se sintió así cuando se Micronizó por primera vez.

La Meltran la miró con curiosidad. —¿A que te refieres?

—A sentirte tan… débil. —dijo volviéndose hacia el enorme rostro que la observaba a apenas una decena de metros. —Tenemos unos cuerpos tan frágiles y cuando queremos proteger a los que amamos, simplemente no tenemos la fortaleza para hacerlo.

Nesa asintió pensativa. —Te comprendo. —dijo. —Pero aun asi los Humanos, así de frágiles y vulnerables como tu te ves, fueron capaces de romper las cadenas con las que la Protocultura nos sujetó al momento de crearnos.

—¿Cadenas? —preguntó la joven.

—Cadenas. —repitió la Meltran. —A veces pienso que la forma que adopta el ADN es, hasta cierto punto, irónica. —dijo pensativa.

Cinthya cruzó los brazos sobre su pecho y se abrazó como protegiéndose del frío. —Nesa… ¿Crees que funcione? —preguntó.

—Ojalá lo supiera, Cinthya. —respondió la gigante. —Pero ahora que he visto esa cosa. —dijo señalando la pantalla tras ella que aún mostraba la enorme esfera naranja. —Ahora creo que puede ser posible. No lo habia pensado antes pero estamos dentro de un campo de energía donde las barreras entre dimensiones están más difusas que nunca, tal vez...

La puerta de la habitación se abrió y una corriente de aire hizo que Cinthya se cubriera al instante. Kassia entró a la cubierta y sus ojos se posaron sobre la pequeña Micrón que se había cubierto el cuerpo desnudo. —¿Sucede algo? —preguntó alarmada.

—Varias cosas. —respondió Nesa poniéndose de pie. —Pero al menos Cinthya está lista… para hacer sea lo que sea ahí dentro. —dijo señalando la máquina.

Kassia suspiró y se inclinó frente a la plataforma donde la pequeña Micrón se había incorporado. —¿Aún quieres seguir con esto?

La joven se paró desafiante al lado de la vaina y asintió con la cabeza. —Si. —dijo completamente segura. —Encontraré a Matt y lo traeré de vuelta, lo juro.

—Entonces no hay nada mas que discutir… entra a esa vaina. —ordenó la Capitán Kassia.

Cinthya hizo el saludo Meltran tal y como le habían enseñado y con cuidado se introdujo en la estrecha vaina ante la atenta mirada de las dos gigantes. Se recostó sobre el recubrimiento esponjoso de material sintético y como ultimo preparativo, se colocó el colgante de Matt alrededor del cuello.

No sintió ningún cambio en su cuerpo. El pequeño cristal incoloro con la gota de luz escarlata brillaba débilmente entre sus pechos, nada parecía fuera de lugar… salvo por el hecho de que estaba a punto de ser disuelta en líquido rosado o, al menos, de ser convertida en gigante si nada extraño sucedía.

—Cinthya.

Kassia se inclinó aun mas y su enorme rostro quedó a unos pocos metros de la pequeña vaina. —Una cosa mas. —dijo mirando con profunda seriedad el pequeño cuerpo desnudo de la Micrón.

—La escucho.

—Es… bueno, si esto resulta y logras descubrir donde está tu compañero… tal vez haya una probabilidad de que también encuentres… a Virya.

Los ojos de Nesa se abrieron de par en par al oír aquello. —Kas… —dijo pero la Meltran de cabello verde levantó la mano y le indicó que guardase silencio.

—Escuchame bien Cinthya… porque esto es muy importante; si encuentras a Virya ahi dentro, ten mucho cuidado.

Cinthya estaba sorprendida. —¿Cuidado? —repitió confundida.

—Virya… Virya no es una Meltran común, no es como nosotras. Si las historias que escuché no eran exageradas, ella es probablemente una de las Meltran más mortíferas que han existido en toda la galaxia, además…

—¿Ademas?

El rostro de la Meltran se ensombreció. —Virya nunca tuvo contacto con los Humanos ni sufrió las consecuencias del Shock Cultural… si la encuentras, ella te considerará un enemigo; es lo que todos los Zentradi que no han tenido contacto con la Cultura están condicionados para asumir.

Cinthya asintió temerosa. —En-entiendo. —dijo.

—Ten cuidado Cinthya. —volvió a repetir la gigante mientras retrocedía poniéndose de pie. —Que tu misión sea exitosa, por la gloria de los Zentradi. —exclamó haciendo el saludo Meltran.

Cinthya respondió al saludo y la puerta se cerró frente a sus ojos.

—Hazlo. —dijo Kassia dirigiéndose hacia su subordinada. Nesa asintió y se aproximó a la consola donde se monitoreaba el proceso de la cámara de micronización, de inmediato introdujo las instrucciones necesarias y activó el sistema.

La máquina se encendió y la vaina mayor se cerró con un estampido, inmediatamente las luces en el interior de los cilindros se encendieron y la luz de la habitación pareció disminuir un poco.

—Iniciando controladores, todos los sistemas nominales, chequeo preliminar completo…. iniciando Fase uno. —dijo Nesa mientras sus ojos iban de pantalla en pantalla corroborando la información.

Kassia se apoyó en una de las paredes y observó el gráfico con la esfera naranja que su compañera había descubierto. —¿Eso es lo otro de lo que querías hablarme? —preguntó señalando la pantalla.

Nesa se volteó y la miró con seriedad. —Si… creo que está pasando algo más en la Rainbow que una simple incursión Pirata… esos tipos han estado manipulando el reactor principal de la Colonia con algún fin en particular.

La Capitán se cruzó de brazos pensativa. —¿No estarán intentado hacer un FOLD con toda la Rainbow? —preguntó.

—Si hubieran podido hacerlo, ya no estarian allí. —afirmó. —Esa firma de energia que estan generando pronto aparecerá en las estaciones de rastreo de todas las flotas de la NUNS que patrullan el Brazo de Perseo… me extraña que la Barrow no haya enviado una nave o algo para averiguar qué diablos está pasando en la Rainbow.

Kassia miró la pantalla con preocupación en el rostro.

—¿Vas a atacar? —preguntó Nesa

—Si. —respondió la Capitán. —No podemos esperar que la NUNS llegue tarde como siempre… debemos destruir a esa basura y evitar que lleven a cabo lo que sea que estan haciendo allí.

Una serie de pitidos de la máquina hizo que ambas Meltran desviaran su mirada hacia los instrumentos y las pantallas de monitoreo, donde una cascada de lineas de código y caracteres llenaba todas ellas con vertiginosa rapidez.

—Iniciando Fase Dos. —informó Nesa concentrandose en los registros.

—Si se vuelve a repetir la anomalía igual que con ese Micrón, entonces sucederá al final de esta fase. ¿Correcto?

—Correcto. —confirmó la guerrera de anteojos. —Luego de la energización de la Vaina mayor.

La Capitán miró el interior resplandeciente del enorme aparato con inquietud. —¿Es verdad que aun no sabemos del todo como funcionan estas cosas? —Preguntó.

Nesa asintió. —Conocemos el procedimiento por el cual el dispositivo analiza y transfiere los datos de los tejidos y organismos vivos que entran en cada extremo de la máquina, sea para micronizar o agigantar a un individuo… —dijo acomodándose los lentes. —Lo que no sabemos a ciencia cierta es lo que sucede en medio de todo el procedimiento.

—¿Cual es la teoria mas aceptada?

La Meltran de anteojos apoyó ambas manos en la consola. —No hay un consenso específico en el tema. —dijo pensativa. —Yo creo que lo que se produce es una transposición del cuerpo.

—¿Transposición?

—Una especie de FOLD… o al menos uno minúsculo. —dijo. —El cuerpo entra en FOLD en un extremo y sale del FOLD en el otro, pero en el proceso la máquina altera el resultado de la información que cruza el medio dimensional para variar el tamaño con el que el organismo que sale del otro lado aparezca nuevamente en esta dimensión.

—Comprendo. —dijo Kassia impresionada. —Así que lo que sucede en el otro lado sigue siendo un misterio para todos...

—Asi es… —respondió Nesa. —El proceso de transferencia está a punto de comenzar… ¡Prepárate!

Kassia contuvo la respiración.

Las dos Meltran guardaron silencio mientras las luces de la habitación volvían a sufrir una disminución en su intensidad. La máquina emitió una serie de sacudidas y las pantallas indicaron que todo estaba listo para pasar a la siguiente fase.

Entonces se detuvo. Abruptamente las pantallas se apagaron y todo el equipo comenzó a emitir un brillo intermitente indicando que algo terriblemente malo había sucedido. Las pantallas volvieron a inicializarse con mensajes de error y llamados de atención para el operador.

—Ha… ha vuelto a suceder. —dijo Nesa quitándose los lentes. —Sea lo que sea ha vuelto a suceder.

—Dame un reporte. —ordenó Kassia.

Nesa asintió y comenzó a revisar los registros de cada uno de los sistemas que habían participado en el procedimiento. —Si. —confirmó señalando la pantalla principal. —Los registros coinciden con lo registrado durante el procedimiento original con el Micrón… no hay ninguna duda.

La Capitán asintió. —Solo espero que esos dos estén bien… ahora todo depende de Cinthya.

La Meltran de anteojos asintió. —¿Purgo la máquina? —preguntó.

Kassia sacudió la cabeza. —No. —dijo. —Tenemos que evitar que otros la utilicen. Mantendré a los guardias en la entrada y solo te dejaré a ti acceder a este lugar para que investigues todo lo posible.

—Es una buena idea. —dijo Nesa. —Tal vez haya una forma de traerlos de vuelta y esta máquina podría ser la clave.

Kassia se incorporó y se encaminó hacia la puerta. —Lo dejo en tus manos. —dijo al llegar a la entrada. —Pero recuerda que estamos a punto de entrar en combate… recomiendo que te pongas algo mas… adecuado.

Nesa sonrió y comenzó a desabrocharse el guardapolvo ante la curiosa mirada de su Capitán. —Me extraña que pienses eso. —dijo guiñando un ojo mientras se abría la prenda para mostrar la armadura ligera que llevaba equipada bajo la tela. —A pesar de mi "Hobby" sigo siendo una Guerrera Meltran a tiempo completo. —dijo ante la mirada de aprobación de su superior