— Mucho gusto Darién. — Se presentó Haruka

— El gusto es mío.

— Nos vemos, le envió saludos a tu familia. — él despidiéndose de Serena

— Okey, yo les diré. — Serena sonriéndole

— Adiós.

— Adiós. — ella mirándolo como se alejaba

Haruka se fue, en eso llego el mesero con los pedidos, le sirvió y luego le trajo los jugos

— Se ve algo raro. — comentó Serena

— No, Serena está bien. — Darién sonriéndole

— Sí, tú lo dices. — Serena comenzó a comer, en eso se detuvo

— ¿Qué pasa? – le preguntó Darién

— Está salado, pruébalo.

Darién probándolo

— Sí es verdad, voy a llamar al mesero.

Él llamo al mesero y el vino

— ¿Qué paso señor? – le preguntó acercándose

— La comida de mi esposa esta salado y la mía no lo está. — Darién molesto

— Será que nos equivocamos. — él apenado

— Por favor tráigame una para mí. — le pidió

— Okey señor.

— Es primera vez que este tan mal el servicio, sí antes de saber que estaba embarazada yo vine con mi papá y estaba delicioso. — comentó ella

— Sí, es verdad, yo vine con Andrew hace unas semanas. — le informa él

Él joven regreso

— Tome.

— Gracias. — Darién agradecido

— A su orden.

— Vamos a comer. — ella sonriéndole

— Sí, vamos a comer luego, nos vamos para otro lado. — le informó sonriente

— Okey.

Darién y Serena comieron muy tranquilos y se fueron para una heladería

Serena sonriendo

— Esta heladería, fue.

— Sí, cuando te traje a comer un poco de helado. — Darién nostálgico

— Sí.

— Me puede traer dos helados una de fresa y de chocolate. — le pidió Darién mirando al vendedor

— Okey.

— ¿Cómo sabes que me gusta el chocolate? – le preguntó ella

— Te gusta el chocolate, te gusta mucho el pulpo y todo que tiene que ver con dulces. — le respondió sonriendo

Serena asombrada

— Sí sabes.

— Soy muy observador.

— Ya veo.

Darién agarrando el helado

— Toma mi princesa. — él entregándoselo

Serena sonriendo

— Gracias mi príncipe.

— De nada.

— Tome. — él vendedor entregándole el helado

— Gracias.

Serena comiendo el helado y mirando el de Darién

— ¿Me das? – le preguntó

— Claro. — Darién dándole helado

— Está muy rico. — le dijo encantada

— Parece que, te gusta el helado de fresa. — Darién mirándola divertido

— No, en realidad me da asco pero… no sé porque me dieron tantas ganas de comer. — le comentó

— Será un antojo, eso le pasa a las mujeres embarazadas. — le comentó riéndose

— Será eso.

— La estamos pasando bien. — ella alegremente

— Sí.

Después de comer helados, se fueron para el parque

Darién ayudando a Serena para que se columpiara

— Pareces una niña.

— Me encanta, cuando era niña mi papá me traía para acá, pero cuando nació Sammy. — Serena en un tono algo triste — todo cambio.

Darién caminando a donde está Serena y arrodillándose

— Tranquila, aquí estoy yo. Sí quiere volvemos a comenzar de cero, te parece sí jugamos como unos niños.

— ¡Darién! — Exclamó Serena mirándolo tiernamente —, eres muy tierno.

— Bueno, más o menos ¿pero jugamos o no? – le preguntó alegremente

— Porque no, pero con cuidado. — ella sonriéndole

— Claro que sí.

Darién y Serena jugaron como niños parecían una pareja enamorada, todo el mundo los miraba, luego de jugar se fueron para el departamento en el caminó Serena se quedo dormida, el guardia ayudo a Darién en abrir la puerta, ya que la traía en brazos la acostó en la cama con cuidado y comenzó a quitarle la ropa con cuidado y ponerla la piyama. A Serena no le gustaba dormir con ropa incomoda, luego de eso Darién se dio un baño y se acostó a dormir.

Pasaron, días semanas y meses. Serena tenía siete meses, la relación de Darién y Serena había mejorado mucho de tal manera que no pelean y cada día Darién sorprende a Serena con regalos y detalles, Serena está comenzando a descubrir sus sentimientos hacía él.

— Oye Darién, yo creo que mejor dejó de estudiar. — le comentó Serena

Darién mirándola

— ¿Por qué?

— Ya me gradué, no estoy preparada para la universidad. — le confesó avergonzada

— Serena estás equivocada, eres muy buena, un poco perezosa pero eres buena. — él regañándola

— Gracias, lo dices para que no me sienta mal. — Serena abatida

— Claro que no y sí es por el bebé yo lo cuido, para que estudies. — le propuso él

— Déjame pensarlo.

— Okey, vamos señora. — Darién mirándola

— Espérame. — le pidió

— Sí eres tardona. — Darién en tono burlón

— Así. — Serena sacándole la lengua

Darién riéndose

— Vamos.

— Espera. — Ella siguiéndole

— Nos va a matar papá. — le comentó Darién

— Sí vamos. — Serena en eso sintió una patada del bebé — vaya está emocionado.

Darién tocándole el vientre

— Está dando muchas patadas.

— Solo queda dos meses para conocerlo. — Serena entusiasmada

— Dos meses. — murmuró Darién

— Vamos.

— Sí vamos. — él agarrándole la mano, salieron. Darién le abrió la puerta del auto y manejó para su antigua casa al llegar Endimión lo recibió y caminaron un poco más y Serena y él se sorprendieron al ver a la familia Tsukino allí. Ya que no venía a Sammy a su padre desde el día que estuvo a punto de perder al bebé — ¿Qué hacen aquí?

— Los invite ellos también, son familia. — aclaró Endimión mirándolos

Serena apretándole la mano a Darién

— Creó que está bien.

Darién mirándola

— ¿Estás bien? – le preguntó preocupado

— Sí.

Ikuko saludándola

— Hola mi princesita.

Serena abrazándola

— Muy bien mami.

— Ya se acerca tu cumple. — comentó ella sonriéndole

— Sí.

— Ya tengo el regalo perfecto. — ella sonriéndole

— ¿Qué es? ¡Dime mamá! – le pidió Serena entusiasmada

— Para tu cumpleaños. — Ikuko guiñándole el ojo

— Está bien.

— ¿Cómo está madre? – le preguntó Darién

— Bien aquí feliz en verlos.

— Mi amor vamos a sentarnos. — él mirando a Serena

— Sí vamos.

Darién y Serena se sentaron

Kenji se levantó y se dirigió a que Serena y Darién

— Hola ¿Cómo están?

— Nosotros muy bien, verdad mi amor. — respondió Darién serio

— Sí papá, estamos muy bien. — Serena seria

— Me alegro ¿y cuantos meses ya tienes? – le preguntó su padre

— Siete meses. — respondió Serena con seriedad

— Pronto nacerá el bebé.

— Sí. — afirmó Darién

— Serena ¿quieres comer? – le preguntó Endimión acercándose a ellos

— No tengo hambre. — respondió ella

— Tienes que comer, estás embarazada. — Kenji regañándola

— Lo sé, pero comí antes de venir. — explicó ella

— Hija vamos para la cocina. — le pidió Ikuko

Serena levantándose

— Sí, vamos.

Serena e Ikuko se fueron para la cocina allí, mamá Ikuko le preparo algo ligero a Serena

— ¿Y ya tienes fecha? – le preguntó emocionada

— Sí, nace del primero hasta el tres de agosto. — Serena sonriendo

— Que bien hija.

— Ya lo quiero conocer. — le confesó emocionada

— Ya vas a ver, menos lo imagines tendrás al bebé en tus brazos.

— Espero que sea pronto.

.

.

En el jardín

— Pronto nacerá el bebé. — comenta Kenji

— Sí, estamos esperando que todo salga bien. — habló Darién

— Con los cuidados que tiene Serena, todo saldrá perfecto. — Endimión sonriendo

— Ojalá papá.

Ikuko venía sola

— Hola.

— ¿Y Serena? – le preguntó su esposo

— La deje comiendo.

.

.

En la cocina

Serena terminado de comer

— Creo que es mejor que me vaya. — Comentó Serena

Sammy entrando a la cocina

— Hola hermanita.

— No, comiences Sammy. — le aclaró ella seria

— Tenia meses sin verte. — él mirándola

— Aja ni ganas tenía de verte. — Serena mirándolo con seriedad

— Yo tampoco, te digo algo te vez gordísima. — él un tono burlón

— Sí eres mentiroso, no estoy gorda. — Serena sacándole la lengua

— Sí lo estás. — Sammy para hacerla enojar

— Me vale.

Ella salió, se fue en donde estaban los demás

— ¿Ya comiste? – le preguntó su esposo

— Sí, todo bien.

— Es hora de la foto. — comentó su suegro

— ¿Foto? – repitió mirándolo

— Si, es que mi padre le encanta sacar fotos, cuando hace reunión familiar. — le explicó Darién

— Ah…. Okey.

— Es hora que las parejas se tomen una foto, Serena y Darién son los primeros. — anunció Endimión alegremente

— Okey vamos. — Darién mirando a Serena

— Si.

Darién y Serena se tomaron la foto abrazados y luego todos se sacaron fotos, a pesar de todo pasaron un rato agradable y así pasaron los días, Serena seguía durmiendo mientras Darién estaba preparando el desayuno

En la cocina

Darién terminando de preparar el desayuno

— Es hora de tu regalo princesita. — Él caminó hasta la habitación y dejó la comida a un lado para poder despertar a Serena mirándola — Serena despierta.

Serena abriendo los ojos

— Buenos días Darién.

— Buenos días princesita ¡Feliz cumpleaños!

Serena sonriendo

— ¡Gracias! – exclamó emocionada

— Aquí te traje tu desayuno, espero que te guste. — él sonriéndole

— Gracias Darién. — Serena dándole un piquito en los labios

Darién sonriendo

— De nada.

Serena comió muy tranquila, mientras Darién estaba acomodando algunas cosas, terminando de comer

— Estaba delicioso.

— Que alegría, ahora tú regalo. — Darién emocionado

— ¿Me vas a regalar algo? – le preguntó impaciente

— Sí, toma.

Serena abriendo la cajita pequeña

— Wow ¡está hermoso el anillo!

— Me alegro que el primer regalo, te allá gustado. — le anunció sonriente

— ¿El primer regalo? – lo miró confundida

— Es una sorpresa, es hora que te des un baño.

—Está bien. — Serena levantándose y caminó hacía baño, se baño y se vistió

Darién mirándola

— Estás muy guapa.

— Gracias. — ella sonriéndole de felicidad

— Ahora vamos a salir. — le comunicó

— ¿Para dónde?

— Es una sorpresa.

— Okey vamos

— Es hora de irnos. — él alegremente

— Si vámonos.

Darién llevó a Serena para un parque allí, estaban las chicas esperando

— Felicidades. — habló Mina emocionada

— Gracias. — Serena sonriendo

— Te hicimos un regalo entre todas. — anunció Amy

—Sí, espero que te guste. — Lita sonriéndole

— Lo hicimos con mucho cariño. — Reí alegremente

— Vamos a ver. — Serena sacando el regalo se sorprendió al ver un suéter con el nombre de ella y tenía un dibujo de un bebé y con su mamá — está hermoso — murmuró emocionada

— Sabía que te iba a gustar. — Amy alegre

— Está muy lindo. — Darién sonriéndole a su esposa

— Aparte del regalo te trajimos un refrigerio y un pastel. — le informó Lita

— Gracias chicas. — Serena risueña

— Vamos a disfrutar. — Reí mirándolos

— ¡Sí! – exclamaron todos

.

.

En casa Tsukino

— Ya tengo el regalo perfecto para Serena. — comentó Ikuko

— ¿Qué le vas a regalar? – le pregunto Kenji

— Un auto.

Kenji y Sammy asombrados

— ¡¿Qué?!

— ¡Estás loca! Serena no sabe manejar. — dijo su esposo alarmado

— Para eso está Darién, para que le enseñe. — ella sonriendo

— Estás loca. — murmuró él

— Ya se lo compré, solo falta que llegue para su casa. — Ikuko emocionada

— No estoy de acuerdo. — Kenji mirándola con seriedad

— Yo tampoco. — habló su hijo

— No me importa su opinión. — ella molesta

.

.

En el parque

— Que rico pastel, te quedó delicioso. — Darién

— Gracias. — Lita sonriendo

— Creo que ya es hora de irnos. — Amy mirando a las chicas

— Sí, tengo que llevar Artemis para el doctor. — comentó Mina

— ¿Está enfermó? – le preguntó Reí

— No, tiene cita de rutina. — aclaró ella

— Gracias por todo. — dijo Serena contenta

— De nada. — dijeron las chicas

Serena y Darién se fueron para la casa, al entrar se consiguieron con el regalo de mamá Ikuko, Serena se emociono mucho estaba muy feliz pero decidió aprender a manejar cuando el bebé naciera, luego de eso Darién y Serena se dieron un baño para salir

Serena peinándose

— ¿Para dónde vamos? – le preguntó

— Es una sorpresa. — Darién arreglándose

— Urg si eres malo. — ella sonriéndole

— No te enfades.

— Está bien.

— Vámonos. — Darién mirándola

— Okey.

Darién llevó a Serena para una playa hermosa que está adornado con flores y globos por todas partes, allí estaba una mesa con muchos regalos

Serena asombrada

— ¿Y esos regalos? – le preguntó emocionada

— Todos tuyos. — le dijo Darién sonriéndole

— Todos míos. — ella asombrada

— Si en total hay dieseis regalos. El primero te lo di esta mañana. — le recordó con una sonrisa

— Gracias. — Serena dándole un gran abrazo

Darién mirándola fijamente

— Te mereces esto y mucho más. — dándole un piquito

— Darién. — ella dándole un beso

Darién y Serena estaban perdidos en ese beso, pero Darién se separó un poco

— Creo que es mejor que veas los regalos.

— Sí. — Serena caminando hacia la mesa y agarrando el primer regalo. Lo abrió sonriendo — me hacía falta un maletín nuevo.

Darién sonriendo

— Me acorde que el otro, se está rompiendo.

— Gracias. — ella abriendo el segundo regalo — wow un collar con mi nombre.

— Sobre eso es que me pareció extraño que no tengas un collar con tu nombre y te lo mande hacer. — le respondió alegremente

— Darién mil gracias. — Serena eufórica

— Abre los demás. — le dijo al mirar la cara de felicidad que tiene su mujer

— Sí.

El tercer regalo fue unos sarcillos en forma de S, el cuatro regalo fue unos libros sobre maternidad y como cuidar al bebé, quinto regalo fue un álbum con fotos de él y las chicas, seis regalo eran cds de canciones que le gustaban a Serena, siete regalo un mp4, ocho regalo un juego de perfumes, nueve regalo ropa, diez cajita de música, once regalo un cofre, doce regalo es un ramo de flores con diecisiete rosas con el símbolo de su edad, trece regalo era cosméticos, catorce regalo un peluche grandísimo, quince regalo caja de chocolates, dieseis regalo reloj lujoso que tenia diamante, todo un lujo y efectivo — ¡wow Darién me encanta todos mis regalos están hermosos!.— exclamó emocionada

— Me alegra, que te allá gustado princesita. — él sonriendo

Serena abrazándolo

— Este ha sido el mejor cumpleaños que he tenido.

— Estoy feliz de tan solo verte. — él abrazándola con amor

— Gracias Darién. — Serena contenta

— Vamos a comer.

— Sí.

Darién la llevo hacia la mesa allí, él la trató como un caballero, comieron muy a gusto y se pusieron a bailar una música romántica

Serena bailando

— Darién no sabes lo feliz que estoy. — le confesó emocionada

— No sabes, lo feliz que soy al verte así. — confesó él sonriendo de felicidad

— Gracias mil veces gracias ¿Por qué lo hiciste? – le preguntó mirándolo a los ojos

— ¿Quieres que te diga la verdad? – le preguntó serio

— ¡Sí!

— Porque… no sé cómo pero Serena me enamore de ti, Serena yo te amo tanto. — confesó él

Serena asombrada

— Darién.

Darién separándose de ella

— Te parece algo sorprendente, pero no te culpo es que cuando te conocí en aquella fiesta ya estaba enamorado de ti.

Serena asombrada

— ¿Qué?

— La verdad, yo te conocí en una fiesta que hizo tu padre de disfraces, creo que Ikuko estaba de cumpleaños. — le comentó

Serena sentándose

— Sí lo recuerdo, yo me disfrace de princesa.

— Si, yo también me disfrace, allí te vi me gústate muchísimo luego mi papá me dijo que era hija de Kenji al principio lo dude ya que no te pareces nada a ellos. — él mirándola

— Es lógico, me parezco a mi abuela materna.

— Ah…. Eso cambia todo. — Darién sonriéndole

— Sigue. — le pidió

— Luego de eso nos vimos en la fiesta que hizo mi padre para darme la bienvenida y allí te vi otra vez, no aguante y te bese. — le aclaró

— ¿Y porque me tratabas mal? – le preguntó cruzando los brazos

— Ah… eso para conocer tu carácter, perdón por eso es que yo soy un poco rencoroso, tú me tratabas mal y yo también es válido. — aclaró divertido

— Sí, es válido.

— Después con el juego de la mentira de nuestro noviazgo, me encantó aun que…

— ¿Dime?

— En verdad no quería, embarazarte ese día había bebido y estaba de toquecito. — le confesó avergonzado

— ¡Qué! – exclamó sorprendida

— Perdón, pero ya te estoy explicando todo. — murmuró

— Darién la verdad… yo también te amo, es que me enamore de ti cuando comenzaste a ir a la casa a verme y con tus detalles me enamore de ti, no lo admitía hasta estos meses con el bebé y así me di de cuenta.— le confesó Serena sonriéndole

— Entonces que hacemos. — le preguntó él

— Darnos una oportunidad. — ella emocionada

— Es la mejor idea que has tenido. — él en tono burlón

— Comenzamos con nuestro amor a partir de hoy. — ella divertida

— Sí. — afirmó Darién dándole un beso muy apasionado

Darién y Serena estaban muy felices, comenzaría una nueva vida para ellos y más con la llegada del pequeño que ya no faltaba poco para nacer.

Los días pasaron, Serena está por dar a luz al bebé, solo estaban esperando que el bebé se decida a nacer

— Nos vamos para el taller. — Serena mirándolo

— A buena hora Amy nos recomendó ir a los talleres, para aprender cómo cuidar a un bebé pequeño. — Darién sonriéndole

— Si ya se muchas cosas, solo me falta ponerlo en práctica. — ella sonriéndole y tocándose en vientre

— Sí, vámonos. — él sonriéndole

— Sí

— En dos días es mi cumpleaños. — le recordó él

— Sí, en dos días. — ella sonriéndole

— ¿Mi amor que me vas a regalar? – le preguntó emocionado

— Es un regalo que de seguro, te va a encantar. — Serena sonriéndole

— Okey. — Él agarrándole la cintura — vámonos.

— Sí.

Darién y Serena se fueron para el taller al llegar, le gusta, será una nueva etapa, luego de eso se fueron para el templo. Allí estuvieron un rato con las chicas hasta que se fueron para la empresa, para platicar con Endimión, él está ayudando a Darién con la tesis que estaba pronto por entregar

— Ya está listo. — Endimión tocándole el vientre a Serena

— Estamos en el mes final. — respondió Serena emocionada

— Sí. Ya quiero ver a mi nieto. — confesó emocionado

— Yo estoy emocionado, ya quiero ver a mi campeón. — habló Darién

— Yo también. — Serena alegre

— ¿Y ya tienen el nombre? – le preguntó mirándolos

— Sí. — respondió Serena

— ¿Y cómo se va a llamar? – le preguntó mirándola

— Es un secreto.

— ¡¿Qué?!

— Yo tampoco lo sé, eso que soy el padre. — comentó Darién cruzando los brazos

— Te voy a demandar por mala nuera. — él en tono de broma

Serena riéndose

— Okey.

— Sí.

— Déjala papá, ya hecho lo posible por sacarle y nada. — Darién abatido

— Que dura. — él divertido

— Sí, ja ja ja. — Serena alegremente

— Ya todo listo. — comentó su suegro

— Que bien, todo listo. Mi amor con la tesis. — le anunció él

— Sí. — Serena sonriéndole

— Vámonos a comer. — Endimión invitándolos

— Sí vamos. — ella sintiendo hambre

Endimión se llevó a Serena y a Darién para una restaurante famoso al llegar, comieron muy a gusto, luego se fueron para la casa, al llegar Serena se acostó ya que se sentía algo cansada, mientras él estaba estudiando. El tres de agosto tiene que presentar la tesis, las horas pasaron con rapidez y Serena se levantó temprano para preparar el desayuno

Darién levantándose

— Creo que es hora de desayunar. — saliendo de la habitación y caminando para la cocina

— ¡Buenos días! – exclamó Serena

— Buenos días mi amor ¿Cómo amaneciste? – le preguntó él dándole un beso en los labios

— Muy bien.

Darién tocándole el vientre

— ¿Y cómo se porta mi campeón?

— Ayer se movió mucho pero, es normal. — respondió Serena sonriendo

— Si, pero está muy inquieto estos días. — él mirándola

— Sí, es verdad.

— Voy a desayunar para irme con Andrew para la universidad. — le comenta

— Okey. — ella sirviéndole la comida

Darién comió y se fue para la universidad, mientras Serena estaba en la casa acomodando todo ya que, para mañana nacería el bebé

Serena metiendo las cosas a la maleta

— Mañana es nuestro día bebé, por fin ya te tendré en mis brazos

En eso suena el timbre

Serena caminando para la puerta y abriendo

— Hola.

— Hola ¿Cómo te sientes? – le preguntó Reí

— Bien.

— Toma te traje dulces. — ella sonriéndole

— Mil gracias.

— Para cuándo nace. — le preguntó emocionada

— Para mañana. — respondió emocionada

Reí asombrada

— ¿¡Mañana!?

— Sí, en el cumpleaños de su padre. — afirmó alegre

— Que lindo Serena.

— Sí, ayúdame con las cosas. — le pidió

— Claro que sí.

Mientras Serena y Reí se encargaban de las cosas del bebé, en la universidad

— ¿Ya falta poco para que seas padre? – lo miró Andrew

— Sí, solo siete días. — respondió emocionado

— ¿Y cómo se va a llamar? – le preguntó alegre

— Me puedes creer, que Serena no me quiere decir cómo se va a llamar el bebé. — él divertido

— Ja ja ja Serena es una cosa seria. — él divertido

— Sí.

Las horas pasaron. Darién llego a la casa, ayudo a Serena en todo. Serena no podía hacer algunas cosas, luego de eso se fueron a dormir. Darién se levantó temprano se fue para la universidad, para presentar la tesis, mientras Serena estaba vistiéndose para ir a la casa de Reí ya que Seiya la llamó y le dijo que no se preocupara que a lo mejor el bebé no nacería esa fecha, al instante Serena se puso triste, pero tenía que entender esa semanas el bebé no había dado señales de querer nacer todavía

— Es hora de irnos para la casa de tía Reí. — Serena acariciándose el vientre, agarró su bolso y se fue para la casa de Reí, al entrar se consiguió a las chicas allí

— Dios mío esta grande. — Mina asombrada por el vientre de su amiga

— Sí

— ¿Y qué haces aquí? – le preguntó Reí

— Es que Seiya me llamó y me dijo que no me preocupara, si el bebé no nacía hoy. — comentó triste

— Es verdad, tenemos que esperar. — Amy mirándola

— Si ¿Serena quieres pastel? – le preguntó Lita

— Sí

Mina Ayudo a Lita a repartir

— Toma. — Lita entregándoselo a Serena

— Gracias.

— Mmm está riquísimo. — comentó Amy

— Si es verdad. — Serena en eso sintió un pequeño dolor — ¡ay!

— ¿Qué pasa? – le preguntó Mina

— Nada. — Ella sintió el dolor más fuerte — ¡ay!

Reí preocupada

— ¿Qué pasa? – le preguntó alarmada

— Me duele. — Serena tratando de respirar

Amy tomándole el pulso

— ¡Dios mío! Estás con contracciones.

— Pero no nos dijiste. — Lita alarmándose

— Lo sé.

— Vamos a llevarla para el hospital. — Mina angustiada

— Aquí está el auto de mi abuelo, pero no se manejar. — dijo Reí nerviosa

— Yo sé manejar. — Mina mirándolas

— Vámonos. — anunció Lita

Serena no aguantaba el dolor, Reí estaba tranquilizándola. Ella no aguantaba el dolor

Serena llorando

— Me duele ¡ay!

— Aguanta. — le pidió Lita

— Listo vámonos. — dijo Mina

— Respira. — le ordenó Amy

— Eso hago. — Serena respondió agitadamente

Mina manejó algo rápido y llegaron a la clínica

.

.

En la universidad

— Por fin terminamos con la tesis. — comentó Andrew

— Sí. — Darién, en eso comenzó a sonar el celular mirando la pantalla — es Serena — contestando — bueno.

— Darién soy Mina.

Darién alterado

— ¿Qué pasó? ¿Por qué tienes el celular de Serena? – le preguntó nervioso

— Darién, Serena está en la clínica, parece que va a nacer el bebé.

— ¡¿Qué?!

— ¿Qué pasa? – le preguntó Andrew

— El bebé. — él salió corriendo para la clínica

.

.

En la clínica

— El bebé está listo para nacer. — anunció el medico

— Seiya no aguanto el dolor. — Serena quejándose

— Pronto pasara. — él mirándola

— No aguanto.

En la sala de espera

— Tenemos que llamar a los padres de Serena y al padre de Darién. — comentó Reí

— Okey, yo lo hago. — se ofreció Amy

Amy se encargo de avisar a la familia, mientras Darién había llegado, está en la habitación con Serena

— Me duele Darién. — Serena quejándose de dolor

— Ya pronto pasara mi amor. — Darién dándole un beso en la mano

Serena en eso venia una contracción

— ¡Ay!

— Respira profundo.

Serena solo respiraba

Seiya entrando

— Vámonos, ya es la hora.

— Okey. — ella nerviosa

Seiya llevó a Serena para la sala de partos y allí comenzó la labor

— Serena respira profundo y puja. — le explicó

— Okey.

Darién agarrándole la mano

— Se valiente.

— Okey. — ella pujando con fuerza, poco a poco el pequeño salió

— Ya nació. — Seiya limpiándolo y poniéndoselo en el pecho a Serena

Serena y Darién mirándolo

— Hola bebé.

Serena sonriendo

— Es hermoso.

— Sí. — afirmó Darién encantado

— Felicidades es hermoso. — Seiya sonriéndoles

— Soy el hombre más feliz. — dijo Darién emocionado

— Los voy a dejar unos momentos solos.

— Feliz cumpleaños mi amor. — Serena dándole un beso

— Estoy feliz, mi hijo nació el mismo día que su padre. — Darién encantado

— Sí, aun que ya lo sabía. — le aclaró Serena

— Por eso el misterio sobre mi regalo. — él sonriendo

— Sí.

— Te amo.

— Yo también te amo.

Darién le dio un beso en los labios, al rato llego Seiya y se llevo a él bebé a ponerle ropita, para después llevárselo a Serena

En sala de espera

— ¡Ya nació! – anunció Darién emocionado

— Darién, que alegría. — Ikuko emocionada

— Sí, estoy muy feliz que mi nieto allá nacido el mismo día que su padre. — comentó Endimión orgulloso

— Sí. — su hijo contentó

— Ya quiero conocerlo. — habló Amy

— Yo también. — Reí sonriendo

— Hay que esperar que a Serena la pasen a una habitación. — informó él

— ¿Pero dime a quien se parece? – le preguntó su suegra

— No voy a decir nada. — Darién sonriendo

— Vamos a esperar Ikuko. — le dijo su consuegro

Seiya acercándose a ellos

— Ya pueden ver al bebé.

Todos se fueron atrás de Seiya, ya que no sabían en que habitación está Serena

Seiya deteniéndose

— Aquí esta, pasen.

— Okey. — Darién abriendo la puerta ahí, está Serena con el bebé en sus brazos

Serena sonriendo

— Hola.

— Hola. — Mina emocionada mirando al bebé — dámelo.

— Toma. — Serena entregándoselo

Mina lo agarro con cuidado

— Está hermoso.

— Sí, se parece mucho a Darién. — comentó Reí

— ¿Y cómo le vas a poner? – le preguntó Amy

Darién Endimión, como su padre y su abuelo. — contestó Serena sonriéndoles