Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball no me pertenecen, sino a su creador, Akira Toriyama.


Mi Primer Amor

Capítulo # 1: Un misterioso héroe


Era la alborada de una resplandeciente jornada dominical de iniciaciones de la estación primaveral, Son Gohan, de 13 años, comenzaba con pereza aquel día, alertado de que debía despertar en voz de su madre.

— Gohan, ya es hora de que te levantes— decía mientras entraba en la habitación del semisaiyajin.

— Un poco más— susurraba mientras ocultaba sus ojos de los rayos solares que ingresaban por las ventanas que desnudaba Milk para iluminar el cuarto.

— Gohan, hijo ya levántate, recuerda que debes hacer tus lecciones— indicó la madre mientras lo sacudía con sutileza.

— Pero si hoy es domingo y es muy temprano— protestó cubriéndose de pies a cabeza bajo las sábanas.

— Debes estudiar a diario, no sólo cuando venga la maestra, y apresúrate para que desayunes— ordenó la mujer descubriéndolo de las ropas que lo abrigaban en sus descansos nocturnos.

— Esta bien- musitó el preadolescente sentándose sobre el colchón y frotando sus ojos para distinguir con más precisión su entorno.

Gohan, a sus trece años, había cambiado en apariencia, su cabello negro comenzaba a tener aquella fuerza que lo impulsaba hacia el cielo, con unos tímidos cabellos que caía flojamente sobre su frente, había crecido varios centímetros pasando por unos cuantos a su madre, pero aquella mirada de pureza sincera permanecía iluminando su rostro.

Aquella mañana, la familia constituida por los hermanos Son y la madre, desayunaron como de costumbre. Tan pronto como Gohan sació su apetito, comenzó a cumplir con sus tareas escolares pendientes. Luego cambió sus ropas, por aquel traje azul, que dejaba al descubierto sus musculaturas tan rigurosamente trabajadas, tanto en sus extremidades superiores, como en su torso que quedaba en gran porción al descubierto. Se alistaba para partir a los alrededores de las Montañas Paos, bajó las escaleras acomodando aquel cinturón rojo que oprimía su cintura, pero su madre le detuvo.

— ¿Gohan a dónde vas?— preguntó aquella mujer posando sus manos en la cintura.

— Mamá, ya acabé mis tareas, ahora seguiré con mi entrenamiento diario- informó el hijo mayor de Gokú.

— ¿Estás seguro?, ¿has acabado con todo?— interrogó con un dejo de sospecha.

— Si mamá, si quieres puedo mostrarte los cuadernos— dijo el muchacho señalando su habitación donde descansaban sobre un escritorio sus libros y cuadernos.

— No, no es necesario- contestó Milk comprobando con aquello que el muchacho no mentía— Pero lamento decirte que no podrás ir aún a entrenar— añadió.

— Pero por qué— susurró con decepción el primer semisaiyajin.

— Necesito que hagas algo por mí— respondió— es que se han acabado los pañales y leche de Goten, necesito que vayas hasta la ciudad a comprar unos pocos con urgencia— expresó la viuda de Gokú.

— Esta bien— musitó el chico de ojos negros mientras su madre le entregaba dinero para cumplir con el encargo.


Gohan salió resignado de la vivienda acompañado de su madre, una vez afuera llamó a la nube voladora.

— ¡Nube voladora ven aquí!— exclamó mirando el cielo azul. El objeto anteriormente obsequiado por el maestro Rochi a Gokú, no tardó en aparecer, entonces Gohan con un gran brinco, se montó sobre ella.

— ¡Gohan date prisa y ten cuidado con los aviones!—indicó la mujer de cabello negro agitando su mano izquierda, mientras que con la otra sostenía al pequeño Goten.

— ¡Si, no te preocupes, enseguida regreso!— exclamó el muchacho también agitando su mano, entonces partió rumbo a Ciudad Satán, su madre lo vio desaparecer entre las escasas nubes que decoraban armónicamente el cielo.

— "Te cuidado hijo"— pensó Milk, entonces se volteó para reingresar en su hogar.


Una vez arribado en aquella ciudad, Son Gohan caminó hasta el centro comercial, y con completa normalidad, compró todo lo encargado por su madre. Cargando las bolsas del supermercado, el chico caminó hacia las afueras de la ciudad donde ya nadie le pudiera sorprender, entonces volvió a llamar a la nube voladora, que apareció rápidamente, el preadolescente, subió a ella y le ordenó dirigirse de vuelta a su hogar. Entonces volaron a velocidad, prontamente salieron de la ciudad rumbo al mar para cruzar la masa líquida que los separaba de las Montañas Paos. Gohan iba contemplando el entorno con una gran sonrisa y tranquilidad, de pronto oye unos gritos de socorro.

— ¡Auxilio, que alguien me ayude!— suplicaba una niña, de cabello lacio, castaño claro, que caía hasta sus codos, de tez blanca como la nieve, y unos ojos grises que adornaban hermosamente su rostro, desde las orillas del mar— Auxilio— replicó.

"Que es eso, creo que alguien necesita ayuda"— pensó el semisaiyajin, entonces miró en dirección a la voz, y logró ver a una jovencita que retrocedía temerosa y sigilosamente ante la mirada amenazadora de un enorme dinosaurio.

— ¡Nube voladora, vamos hasta la orilla de la playa, esa niña necesita ayuda!— exclamó el muchacho mientras se transformaba en supersaiyajin.

— ¡Ayuda!— pidió entre lágrimas que asomaban en sus ojos al chocar de espalda contra una roca, obstaculizando la huida.

— Perdóname dinosaurio pero no puedo permitir que le hagas daño a esta niña— dijo el muchacho mientras saltaba con energía para alcanzar la cabeza de dinosaurio por las espaldas, acto seguido, le propinó un golpe dejando inconsciente al animal. La muchacha observaba boquiabierta el acto.

— ¿Te encuentras bien?— preguntó el muchacho mientras se acercaba a la chica.

— S… si, muchas gracias— respondió la muchacha haciendo una reverencia.

— Este lugar es muy solitario, ¿usted es de por aquí?— preguntó el joven de ahora cabello rubio, mirando en todas direcciones comprobando la soledad del lugar.

— N… no, yo vivo en Ciudad Satán— dijo la muchacha levemente ruborizada al comprobar la belleza irradiada por el joven, además de la gran fuerza demostrada, que además se manifestaba en sus curvados brazos.

— Señorita, es muy peligroso que ande por aquí sola, será mejor que la lleve hasta la ciudad— manifestó el joven queriendo ayudar a la chica.

— Si, muchas gracias— pronunció mientras hacía nuevamente una reverencia. Entonces Gohan miró el cielo, y exclamó.

— ¡Nube voladora, ven aquí!— la muchacha no entendía nada. Tras aparecer dicha nube, Gohan brincó a ella, y le dijo a la muchacha:

— Ven sube aquí.

— ¿Cómo?— murmuró tímidamente la muchacha.

— Ven aquí, la nube voladora nos llevará hasta Ciudad Satán— explicó el chico, entonces pensó— "Es cierto, la nube sólo puede cargar a gente que sea pura de corazón"— entonces le dijo a la muchacha— Yo te llevaré en mi espalda— entonces bajó de la nube, tomó a la chica poniéndola en su espalda, saltó de vuelta a la nube.

— N… no es necesario, puedo ir sentada— pronunció completamente ruborizada por el contacto tan cercano mientras se alejaba del muchacho.

— ¡Espera!— exclamó el semisaiyajin con espanto por la posible caída de la joven.

— ¿Qué sucede?— preguntó la chica mientras se acomodaba en la nube.

— No, no es nada— pronunció Gohan— "Se nota que esta niña es buena, la nube voladora la lleva sin problema"— pensó el joven— Sujétate fuertemente, que ya nos vamos— indicó a la chica— ¡Nube voladora, vamos a Ciudad Satán!— ordenó el hijo mayor de Gokú, a lo que la nube obedeció de inmediato, la chica que se afirmaba con sutileza, desprevenida perdió el equilibrio al comenzar a moverse el objeto, entonces para evitar caer, se abrazó a la espalda de Gohan cerrando los ojos con temor.

— ¿Estás bien?— preguntó Gohan volteándose a verla.

— Si— pronunció tímidamente la chica, entonces Gohan volvió a mirar al frente, la muchacha permaneció abrazada al joven cerrando sus ojos por el encanto que sentía ante aquel contacto que le hacía sentirse completamente protegida y un revoloteo travieso en sus entrañas.

Pronto llegaron a Ciudad Satán, entonces la nube voladora descendió sin ser vista por ningún ciudadano.

— Bueno, hemos llegado— dijo Gohan mientras bajaba de la nube a la muchacha.

— Quiero agradecerle por todo, de no haber sido por su ayuda no sé que habría sido de mi— expresó la muchacha haciendo una reverencia.

— No agradezcas, fue un placer— manifestó Gohan.

— Es cierto, me gustaría mucho saber su nombre— susurró ruborizada y mirando el suelo, la chica.

— No puedo decírselo, lo lamento, pero confórmese con saber que soy un buen amigo— respondió sonriendo amablemente.

— Está bien, pero yo me presentaré, mi nombre es Meiko, un placer conocerlo— se presentó repitiendo la reverencia.

— Un gusto señorita Meiko, bueno ahora debo irme, cuídese mucho— se despidió el entonces rubio mientras se volteaba para retirarse.

— ¡Espere!— exclamó la chica acercándose rápidamente al héroe.

— ¿Qué sucede?— preguntó dirigiéndose a la chica.

— Hasta pronto— pronunció la muchacha tomándolo de un brazo, provocando que el chico se inclinara involuntariamente, tras lo cual la muchacha en un impulso le besó una mejilla.

— S…si, hasta pronto— respondió vacilante, con un leve sonrojo en las mejillas y tomándose la nuca.

Entonces subió a la nube voladora y se retiró, la chica le vio partir y alejarse a gran velocidad hasta que desapareció y con un gran suspiro dijo:

— ¿Quién serás, joven de cabello dorado?


— ¿Donde se habrá metido este niño?, le dije que se diera prisa, Gohan vuelve pronto— decía Milk caminando de un lado a otro mientras cargaba a Goten.

— ¡Ya llegué!— se anunció el chico.

— ¡Gohan!, ¿por qué tardaste tanto?, ¿te pasó algo?, y ¿por qué traes el cabello como rebelde?— interrogó muy preocupada la mujer.

— Oh es cierto, es que ayudé a una niña que era atacada por un dinosaurio, y me transformé en supersaiyajin para evitar que descubriera mi identidad— explicó el muchacho mientras volvía a su apariencia habitual.

— ¡Qué!, ¿pero estás bien, no te pasó nada?— preguntó acercándose al muchacho tocándole la frente para asegurarse de que no tenía fiebre ni nada.

Estoy bien, no ocurrió nada— calmó el chico a su madre.


GRACIAS POR LEER

¡Hola a todos! Bueno, probablemente a más de alguien le suena conocido tanto el título de la historia como el capítulo ya disponible, pero no la autora, pero la respuesta es simple, cambié mi cuenta por esta hace algún tiempo, prácticamente a la par con la eliminación de mis fanfics bajo mi otro pseudo. Pretendía comenzar de inmediato con la republicación, ya que creí que dispondría del tiempo, sin embargo la permanente y densa carga académica con la que convivo, me impidió dicha labor, por eso mil disculpas a todos quienes ya leían "El Problema" ya que desapareció de súbito y sin explicación, a partir de hoy publicaré a diario un capítulo de "Mi Primer Amor" más que nada porque la estoy editando por algunos defectos ortográficos y otros detalles; y posterior a ello, continuaré con "El Problema". Muchas gracias a todos los que leyeron y a quienes leerán esta historia. Saludos a todos.