Hola nenas! Una super mega disculpa por el atraso pero es que de veras que a veces la vida de uno parece fic y se actualiza y uno dice, shit! Pero bueno, no es novedad que vamos a llorar... y bien... Corran al youtube... el invitado musical del día de hoy, créanlo o no es Robert Pattinson con la canción Let Me Sign... El día de hoy, un Seiya se nos va, no porque nos falle, si no porque completó su ciclo... pero el Seiya que nos queda no nos falla... así que Éxito!

Capítulo 14

Una Estrella Fugaz se Va

Fighter había cambiado las ropas de Star. Éste estaba tendido en la cama, tiritando, cubierto de cobijas. Todos estaban en el cuarto, sentados en sillas o en el suelo mientras Fighter estaba limpiando el rostro de su gemelo, sosteniendo su mano o hablándole.

- Sei… Sei… aguanta… vas a estar bien…

Seiya Star intentó abrir los ojos. Todo le pesaba. Sabía que su final estaba cerca. Hizo un enorme esfuerzo para formular las frases adecuadas.

- Hermano… perdóname…

- ¿De qué hablas? – Fighter le acarició el cabello negro a su gemelo y se contuvo para no soltarse a llorar.

- Perdóname… siento que he fallado como hermano… Yo debí haberme ido contigo aquel día que papá te corrió. Yo debí haber insistido en que vinieras conmigo a la preparatoria Juuban… Acaso Serena se hubiese enamorado de ti…

- No digas tonterías…

- Es verdad… - Star tosió pero se compuso para seguir hablando – De los dos, tú siempre fuiste el más fuerte… el abuelo lo supo siempre… Recuerdo tanto el cumpleaños donde yo caí a la alberca… y tú me salvaste… papá me perdonó las clases de natación y a ti te obligó a vencer el miedo… pero no fue él… tú lo venciste y me salvaste… y tu deseo de cumpleaños fue que yo nunca te faltara… Creo que no se va a cumplir después de todo…

- ¡Cállate Sei! – Fighter empezó a llorar y apretó la mano de su hermano. - ¡Todavía no vas a dejarme! ¡Te necesito, con un demonio! ¡Eres mi otra mitad! ¡Nacimos juntos! ¡Vamos a morir juntos entonces!

- No Sei… - Seiya Star tosió y Yaten le acercó el bote por si quisiera vomitar. Taiki miraba la escena con pesar y Setsuna lloraba silenciosamente. Se imaginaba en Japón a Neherenia Kou, ajena al reencuentro de sus gemelos y a la muerte de uno de ellos. Michiru estaba afuera con el sacerdote, esperando a que Star terminara de hablar con Fighter y Haruka se sentía despedazada e impotente. – No Sei… tú tienes que seguir… me lo juraste. Me juraste que volverás. Que habrá un Seiya Kou que defienda a mamá y que no haga llorar a bombón. A nadie le importa nuestro segundo nombre. Nadie espera que Fighter vuelva. Nadie espera que Star afirme que Star es su segundo nombre. Sólo se espera que Seiya Kou vuelva… Hazlas felices...

- ¡Jamás podré reemplazarte! ¡Soy un extraño! – rebatió Fighter.

- No es verdad, Sei… y si te enamoras de bombón…

- ¡Nunca te robaré el amor de tu bombón! Sólo no la haré sufrir pero me alejaré… te lo prometo…

- No te preocupes… si te enamoras de ella, recuerda que somos gemelos… yo seguiré viviendo en ti… - Star empezó a tiritar de nuevo y entonces fue que él empezó a llorar a la par que su gemelo. – Sei… Sei… tengo mucho frío…

- Te pondré más cobijas… - Fighter sollozaba pero Star lo detuvo.

- No te vayas… tengo miedo… tengo frío y tengo mucho miedo, Sei…

Setsuna fue quien puso más cobijas sobre Star y Fighter se acostó con su hermano.

- No te mueras Star… - Seiya abrazó a su gemelo mientras Taiki y Yaten no pudieron evitar acercarse a darle muestras de afecto al que ya consideraban un hermano más.

- Verás que sales de esta… y grabarás con nosotros la canción… - dijo Yaten.

- Te quedó hermosa Star… - apoyó Taiki.

- Gracias… hicieron mi vida más feliz… gracias por ser los hermanos de Sei cuando los necesitó… - Sei se apretó a su hermano gemelo y Haruka, al ver como los ojos de Star se ponían en blanco cada vez más seguido, hizo pasar a Michiru con el sacerdote.

Taiki y Yaten se hicieron a un lado. Haruka miró a Fighter pero este hizo un gesto negativo. No se iba a mover del lado de su gemelo. El sacerdote se acercó a Star y comenzó a rezar. Seiya Star estaba temblando pero se calmaba cuando su gemelo lo abrazaba. El sacerdote le dio los santos óleos y salió. Fighter no podía dejar de llorar pero su hermano dejaba de temblar. Aterrado, se hincó y vio que Star estaba yéndose. Impactado, impotente, ajeno a las presencias que lo rodeaban, sintiéndose solo y enloquecido, agitó el cuerpo casi inerte de su gemelo.

- ¡Sei! ¡Sei! ¡Por favor! ¡No te mueras! ¡No me dejes!

- Sei… - Star hizo un gran esfuerzo para volver de ese túnel de luz que comenzaba a vislumbrar. – Sei… no culpes a Dios por creer que me ha arrebatado de tu lado antes de tiempo. No grabes este momento en tu mente. Recuérdame sonriendo. Cuando pienses en mí, piensa en todas las veces que estuvimos juntos. Piensa que yo sigo en ti. Piensa que yo estaré sonriendo en cada persona que me conoció y que cada vez que necesites de mí, sólo tienes que verte en un espejo… yo estaré ahí por ti… te lo juro… te lo juro…

Seiya Star se quedó de pronto inmóvil. Sus ojos se quedaron fijos en la nada pero como si estuvieran viendo la cosa más hermosa del Universo. Exhaló su último suspiro y con él, cerró para siempre sus hermosos ojos zafiro y ladeó su cabeza hacia la derecha. La estrella fugaz que era, se había vuelto polvo de estrellas. Seiya Fighter se aterró y movió a su hermano sin obtener respuesta alguna.

- ¡Sei! ¿Sei? ¿Sei? ¡No! ¡No! – el grito de Seiya fue desgarrador y Yaten y Taiki tuvieron que sujetarlo para que no moviera el cuerpo ya inerte de su hermano. Fighter peleaba, quería mover el cuerpo, obligar al alma de su hermano a volver a costa de lo que fuera y Michiru y Setsuna, junto con Kakyuu, rompieron en llanto. Haruka era la única que a pesar de sentir el corazón destrozado, tenía lucidez para hacer las cosas.

- ¡Cálmate! ¡Star se ha ido!

- ¡Noooooo! ¡Sei! ¡Vuelve! ¡Vuelve! ¡Suéltame Taiki! ¡Yaten! ¡Tengo que moverlo! ¡Puede volver todavía!

- ¡Muchacho! – Haruka abofeteó fuertemente a Seiya para que este reaccionara. - ¡Contrólate! ¡Seiya Star se ha ido! ¡Ya no sirve de nada! ¡Llora lo que quieras! ¡Sólo podemos hacer eso! ¡Pero tu hermano ya descansa en paz!

Seiya se quedó viendo fijamente a Haruka. Dejó de luchar en contra de Taiki y Yaten y se dejó caer al lado del inmóvil cuerpo de su hermano. Ahora estaba solo. Ahora entendía el juramento que le había hecho a Star. Se inclinó y besó la frente de su gemelo. Todavía llorando, susurró.

- Descansa en paz, Seiya… Nos volveremos a ver hermano… Te lo juro.

S&S

Haruka se hizo cargo de todos los arreglos para el funeral. Fue algo prácticamente secreto. Seiya parecía un zombi. Durante el tiempo que duró la velación del cuerpo, Seiya salió con su guitarra. Todos se quedaron inmóviles y se sentó al lado del ataúd donde descansaba Star. Nadie se atrevió a decir nada.

- Sei… sé que tu amor por tu bombón fue tan grande que te fuiste pensando en ella… lo sé… - Fighter se controló para que su voz no se quebrara- Y seguramente te fuiste así… pensando en ella… te despido con esta canción hermano…

Fighter empezó a tocar unos acordes suaves y empezó a cantar con una voz desgarradora. Setsuna, Michiru y Kakyuu lloraban. Taiki y Yaten hicieron guardia de honor mientras Seiya cantaba.

Ooh… standing by a broken tree / Ooh… de pie, junto a un árbol roto

Her hands are all twisted / sus manos están torcidas totalmente

She's pointing at me / ella está apuntando hacia mí

I was damned by the light comin' / estaba condenado por la luz que venía hacia mí

Over all as she/ sobre todo estaba ella

Spoke with a voice that/ que habló con una voz

disrupted the sky/ que interrumpió al Cielo

She said / ella dijo

'Walk on over, yeah / "Camina hacia mí, sí

to this bit of shade / a este pedacito de sombra

I will wrap you in my arms' / que te cubriré con mis brazos"

And she said / Y ella dijo

'Let me sign / "Déjame firmar,

let me sign.' / déjame firmar".

Después de eso, Haruka se encargó que se llevaran el cuerpo para cremarlo. Seiya esperó al lado de Taiki y Yaten. Kakyuu intentó convencerlo de que comiera algo pero se negó. Al fin, Haruka arribó con una preciosa copa de oro y plata donde estaban depositadas las cenizas de quien había sido en vida Seiya Star Kou. Seiya tomó la copa en sus manos y sin decir nada, se alejó y se encerró en su cuarto. Sostuvo por largo rato la copa contra su corazón y después de lo que pudieron ser dos horas o dos minutos o dos días, dejó la copa sobre su buró. Abrió la laptop de Star, ahora suya y se conectó a Skype. Ahí estaba conectada Serena Tsukino. Inmediatamente, le habló.

- Hola bombón, ¿cómo estás?

- ¡Seiya! Estaba empezando a creer que te habías olvidado de mí… - Serena hizo un puchero y a pesar de todo , Seiya no pudo evitar sonreír.

- Lo siento tanto, bombón… han pasado tantas cosas aquí… Si te contara, no me creerías… pero te tengo una buena noticia…

- ¿En serio? – Serena sonrió.

- Sí bombón… regreso pasado mañana a Japón y al fin podré verte…

- ¿De verdad? ¡Júrame que no estás bromeando! ¡Seiya!

- No bombón… de verdad… - Seiya le sonrió a la rubia de ojos celestes. – Te lo juro…