Fanfic a partir del capítulo 196. Espero que lo disfrutéis!

Ese momento iba a cambiarlo todo. De hecho, algo ya había cambiado en su interior para poder actuar como lo había hecho, solo que esos cambios anidaban en su inconsciente y poco a poco afloraban en su pensamiento, tan lentamente que sus actos físicos iban por delante de su pensamiento racional. Actuar se estaba volviendo casi una adicción, y más al lado de Ren, quien la empujaba más y más hacia una pasión desbordante, sin freno. Una actriz deslumbrante que brillaba vigorosamente ante todos, una capacidad que todavía ignoraba a sus dieciséis años, y un poder magnético desconocido que hacía que se sintiera enormemente atraída hacia ese hombre. Habían pasado ya quince minutos pero bajo la ducha todavía sentía el calor y el hormigueo que había provocado ese contacto íntimo. Algo le había hecho actuar así, con ese descaro, y era él. El poder de sus palabras, de su cuerpo, de su mirada. El poder del "rey de la noche", ese apodo que calzaba tan bien en los pies de su sempai, pero ella tenía carácter, un fuerte carácter bajo esa expresión tan dulce, y no iba a dejar que Ren la dominara más en el sentido de la actuación. Estaba decidida a seguir con su papel, tal como lo estaba definiendo y pensaba llegar hasta el final, pisando firme, para demostrarle a él y a si misma de lo que era capaz. El por qué tenía la necesidad de demostrárselo a él no lo sabía, el por qué de los celos a raíz del "chupetón" tampoco estaba claro, seguramente porque Setsu, como hermana posesiva que era, no iba a dejar que su "hermano" hiciera semejantes cosas con otra mujer. Era ella el centro de su atención, tenía que ser el centro de su atención, el papel lo requería y ella lo había dispuesto así. Pero, ¿cómo iba a seguir en esa tónica de relación sin tener apenas ninguna experiencia en el amor? cómo podría hacerle frente? Hasta ahora utilizar escenas de otras películas o series para salir del paso había dado sus frutos, pero ¿cuánto más podría utilizar ese as bajo la manga? Todo estaba por ver.

- Setsu, ya estoy aquí. Todavía estás en el baño?

-Ya salgo! Mierda! todavía no estoy preparada mentalmente para mirarle a los ojos! Vamos Setsu!

Setsu se decidió´a salir del baño, esta vez sí, con un pijama que se había comprado. El hecho de no tener pijama le resultaba incómodo así que se había decidido por unos pantalones cortos de cuadro escochés y una camiseta negra con una guitarra estampada. Creía que ese estilo iba con ella, más que los camisones de mariposas de los que Kyoko se enamoraba a primera vista.

-Y eso? Es nuevo?

-Sí, me lo compré el otro día ya que no tengo pijama para dormir y necesito estar cómoda por la noche. Te gusta, Nii san? -dijo mientras giraba para que la admirara desde todos los ángulos.

-Te va perfecto.- Contestó él con una sonrisa enternecedora. Quieres cenar?

-La verdad es que no tengo mucha hambre nii-san. Prefiero ir a dormir, mañana nos espera un día difícil.

-Como prefieras. Descansa

Immediatamente Setsu se acostó en su cama y se tapó con el edredón. Cain, en cambio, se quedó un rato musitando, sentado en la butaca. Una de las obligaciones de Setsu era vigilar que él hiciera todas las comidas, y el hecho de que esa noche ella no insistiera en cenar era extraño. Acaso se había propasado? era ella quien había comenzado todo el juego, pero sin duda lo había hecho para sacarlo del trance. Dudaba sobre como seguir su relación fraternal, pero al mismo tiempo el deseo de seguir jugando y actuando con Kyoko corría más y más rápido por sus venas. Se le presentaba una tarea difícil a superar, mantener la distancia.

Mientras tanto, Setsu se refugiaba entre las mantas sin poder dormir, tenía tantas cosas en las que pensar...

Ese no era Tsuruga san.. Quién era entonces? Qué ha despertado esa oscuridad tan abrumadora en su ser? El incidente de la llamada del idiota de Sho...Acaso se habrá puesto...No, imposible Kyoko! Es imposible que estuviera celoso! Quizá se ha molestado porque al verme con él cree que todavía pienso en mi venganza más que en actuar, pero...O quizá esa llamada le ha reavivado ciertos recuerdos dolorosos, de su pasado.. No es la primera vez que le pasa, pero conmigo nunca.. había reaccionado así. Por qué te crees especial? Kyoko bakkaa vuelve en ti! Me gustaría saber más de él, poder ayudarle más, no quiero que caiga en la oscuridad conmigo, él debe... él debe ser el faro que me ilumine. "No voy a decepcionarte más. No quiero prometérselo a Dios, pero te lo prometo a ti" Esa frase.. esa expresión.. era su papel pero parecía Tsuruga san diciéndomelo a mi.. No es posible! Pero esa expresión, nunca había visto esa expresión.

Tantos pensamientos confusos impidieron dormir a la joven Setsu, quien se levantó a la mañana siguiente con unas ojeras dignas de la familia Adams. Percatándose de que su hermano estaba en la ducha, se vistió rápidamente y preparó el desayuno.

-Nii san, he preparado tostadas, zumo y café- dijo mientras se sentaba y lo esperaba para comenzar.

-Gracias, me encanta esa faceta tuya preocupándote siempre por mi- contestó, mientras se acercaba y le acariciaba la mejilla antes de sentirse.

-Si no lo hago yo, quién lo haría? Solo me tienes a mi- espetó, sonrojada

-Es cierto. Pero contigo me basta.

En ese preciso instante comenzó a vibrar el móvil de Setsu. NUMERO DESCONOCIDO=Fuwa Sho

-Es él...

-No te preocupes nii-san -dijo con una expresión confiada- no voy a contestar. Maldito Sho! Lo voy a despedazar!

-No, será mejor que contestes, puede ser importante si insiste tanto- respondió en tono serio, mirándola fijamente.

-Mmm. Como voy a contestarle a ese bastardo si soy Setsu! En fin, será mejor que lo haga.

-Qué quieres?

-Tú! demonio chupa almas cambia formas! Por qué me colgaste ayer? Cómo has osado a ignorarme de ese modo?

-Me aburre tu discurso, acaso te sientes solo?- dijo confiada

-Qué? Encima que me preocupo por tu estado de salud mental? Iba a explicarte la conversación que tuve con Mr. perfecto, pero prefiero hacerlo cara a cara y ver como te hundes.

-No me interesa. Voy a colgar, y no me llames más que estoy ocupada

-Es hora de irnos, Setsu. -intervino Cain con la misma seriedad de antes.

-Con quien estás tan temprano? Quien es ese?

-No te importa con quien esté o deje de estar, solo te diré -dijo mirando a Cain, con una sonrisa seductora- que me lo he pasado muy bien esta noche. Mejor de lo que podría pasármelo contigo. Ciao.

Cain, sorprendido por esa respuesta, se levantó a por la chaqueta, dispuesto a irse. Setsu, con el teléfono apagado en la mano, se adelantó para cogerle la mano. Estaba preocupada.

-Estas bien, nii san? dijo, preocupada

-Sí, no te preocupes, todo bien- contestó Cain, con esa sonrisa sincera que tanto la descolocaba.

Ella se acercó y le dió un beso en la mejilla, y Cain, sorprendido y sin soltarle la mano, la guió hasta la salida de la habitación.

En el rodaje todos estaban expectantes por la llegada de los hermanos Hel, Cain había dado tantos problemas a causa de su agresividad que lo esperaban con un sentimiento de admiración y miedo a la vez. La hermana tampoco dejaba indiferente a nadie, con esas vestimentas siempre tan provocativas y esa actitud airosa. No daba la impresión que eran hermanos, al contrario, parecían más bien amantes, y a todos se les había pasado por la cabeza el término incesto.

Setsu vigilaba de cerca a su hermano, sobretodo cuando éste estaba cerca con Masuda, el segundo actor de importancia. Además, las escenas que debían rodarse seguían siendo de acción y pelea entre ellos, lo que provocaba en ella una preocupación añadida. Masuda, por su parte, estaba más que calmado después de la última experiencia que casi lo lleva al otro barrio. Había decidido ser profesional, y dejar su hombría para otros momentos pero en cambio, su atracción hacia la hermana se hacía cada vez más fuerte. Ella había vuelto a vestir esa minifalda tan corta y un corsé que daba rienda suelta a su imaginación. Al final del día, se decidió acercarse a Setsu para entablar conversación aunque ella tenía una expresión más bien poco amistosa. Aprovechó el momento en el que ella iba a buscar una bebida a la máquina dispensadora para atacar.

-Parece ser que la fiera se ha calmado

-Y parece que tú hablas más de lo necesario- contestó ella, sin siquiera dirigirle la mirada

-Siempre eres tan borde?

-Soy borde? no lo sabía.

-Perdona.. no quería decir eso

-Tranquilo, para mi es un cumplido- dijo, lanzándole una sonrisa seductora

-Esto..te apetecería tomar...

En ese preciso momento, apareció Cain, llevándose a su hermana consigo. -Nos vamos Setsu- dijo apenas tomándola de la mano. Ella girándose en el último momento, le dedicó a Masuda una sonrisa provocativa- Hasta pronto- y le guiño un ojo, lo que le dejó petrificado, con su café en la mano.

-Nii san, por qué nos vamos tan de repente?

-No sé, quizá esté celoso- contestó él, lanzándole una sonrisa de lo más seductora.

Por su parte, Shotaro estaba histérico en su apartamento. Convencido de que Kyoko le pertenecía, se había dirigido a LME para pedirle explicaciones. Cual fue su sorpresa al saber que tanto Kyoko como Ren estaban en paradero desconocido. En un ataque de ira, montó un espectáculo en la compañia para intentar saber donde se encontraban, pero nadie lo sabía, ni siquiera Yashiro. Una vez en el apartamento, su manager intentaba calmarle:

- Shotaro, se puede saber a qué viene todo esto?

-Esa bruja! Quién se cree que es para tratarme así? A su amigo de la infancia? Dónde está?

-Shotaro...Tú y esa chica ya no sois amigos, al menos no creo que ella te vea de esa forma..Por qué insistes en saber dónde está? Acaso estás..enamorado de ella?

-Estás loca? Enamorado de esa niña plana sin atributo alguno más que el del disfraz? No me hagas reír! Ella me pertenece, tú no puedes entenderlo, pero mientras yo ocupe su mente, no podrá hacer nada bien en su vida!

-Shotaro..

-Tu tienes contactos verdad? Tú puedes decirme donde están esos dos. Eso, haz todo lo que puedas para saber dónde se esconde Kyoko, con su número podrás localizarla con GPS o algo no?

-Yo no soy espía de nadie, solo soy tu manager, y estoy aquí para guiarte en el camino correcto. No pienso hacerlo.

-Por favor- le rogó Sho, con aires de derrotado- Necesito hablar con ella, es importante.. Por favor..

Sho sabía que esa expresión tierna entre deprimido y derrotado desmontaba su manager, que, como una madre protectora, no podía negarle lo que fuera que le pidiera en ese estado.

-Haré lo que pueda. Pero no te hagas esperanzas

-Bien! Gracias! Eres la mejor! le dijo, abrazándola fuerte y levantándola en el aire.

-Eres un niño malcriado...