Regina despertó, abrió un ojo, miró a Emma y luego abrió el otro, sonrió y suspiró al ver que estaba dormida, había sido una noche muy larga, no recordaba haber tenido una noche así en años. La cubrió bien con la ropa de cama y beso su mejilla acariciándola con los dedos.

Emma se incorporó de repente pero sin brusquedad

- Se ha dormido - fue una exclamación de sorpresa

Regina se puso los dedos delante de los labios

- shhh , vas a despertarla

Emma miró a la pequeña rubia que descansaba aletargada entre las dos, un pequeño gorjeo salió de su garganta mientras dormía, no pudo contenerse y beso la frente de su pequeña Emma sonriendo.

- Parece mentira que se haya pasado la noche llorando, así parece un angelito, podríamos haberla llamado Angela

Regina sonrió

- Esta niña ha nacido con el nombre puesto, nada más verla y tenerla entre mis brazos, ver su rostro, te vi a ti en ella.

Emma sonrío y la envolvió un poco más en la toquilla, aquella vieja toquilla que un día había pertenecido a ella.

- no entiendo porqué llora tanto

- Le están saliendo los dientes, Henry también era igual

Emma volvió a sonreír pero esta vez con algo de melancolía

- A veces olvido todo lo que me he perdido y olvido que tu criaste sola a Henry

Regina se acercó a ella inclinándose con cuidado por encima de la pequeña para besar a su mujer

- Ahora estás criando a Emma conmigo - susurró sobre sus labios

La rubia miró a su hija y asintió, se habían pasado toda la noche turnándose para poder descansar algo pero Regina había sido quien se había hecho casi todo el trabajo, Emma aun estaba aprendiendo a ser madre, hacía con su hija todo lo que nunca había hecho con Henry pero eso también le daba cargo de conciencia aunque no se lo dijera a nadie.

Acarició el rubio pelo de su pequeña, rozó sus sonrosados mofletes y acarició sus rollizos muslos por debajo de la toquilla. Mientras lo hacía Regina la observaba y se inclinó besandola en el cuello

- Te amo

Emma había cerrado los ojos y sonrío volviendo la vista a ella

- Je t'aime

Regina se sorprendió y frunció el ceño, casi se le escapa una carcajada

- Ahora sabes francés?

- Oui, cara mía

La morena intentó contener aquella carcajada no fuera a liarla y a despertar a la bella durmiente

- Italiano también? - en realidad había sido una mezcla de ambos lo que había sonado aun más raro

Emma cubrió su boca besándola intentando ahogar aquella carcajada que estuvo a punto de escapársele finalmente

- Repíteme eso ultimo - le pidió

- Cara mia… - suspiró sobre sus labios

Regina se estremeció, a causa de la pequeña apenas tenían tiempo para ellas y su mirada se prendió como el fuego.

- Te amo - le volvió a repetir Regina

- Te amo - Emma la miró a los ojos y la volvió a besar

Siguieron con aquel beso que fue subiendo de intensidad y cuando Emma ya había bajado la tirantilla del camisón de su morena y acariciaba la delicada y suave piel de su cuello y su hombro

La pequeña las interrumpió rompiendo a llorar.

Ambas suspiraron sobre sus labios teniendo que abandonar aquel momento para dedicárselo a su pequeño retoño.

- reclama lo que es suyo

- Cuando dejó de ser mío? - pregunta Emma alzando una ceja - miró a su pequeña - Porcupine eres una egoísta, te lo quedas todo, tiene dos, déjame al menos una…- bromeó poniendo una cara algo cómica y rozando su nariz con la de su chiquita

- no la llames así - le dio con el hombro a Emma y miró a su pequeña riendo mientras la calmaba y la tomaba en brazos para darle el pecho

- Por qué no? Se enrosca igual que uno

- no es cierto, además son feos - se bajó el escote del camisón y dejó a la vista uno de sus pechos - y nuestra hija es preciosa, parece una muñequita, tu madre dice que se parece a ti y yo estoy de acuerdo con ella

- es una pequeña nazi - farfulló Emma apoyando el codo en la cama y observando con melancolía el pecho de su mujer, un pecho que había aumentado de tamaño y que le hacía parecer una de esas brasileñas que bailaban en el carnaval de Rio. Algo que ella no podía disfrutar demasiado porque la enana se pasaba la mayor parte del día enganchada a ellos. - pero al menos estáis de acuerdo en algo

- Que tonta eres

Emma se puso boca arriba jugando dando vueltas a un pequeño peluche con forma de conejito y se lo llevó a la nariz llevándose consigo aquel aroma infantil del que la habitación estaba impregnada, sonrío para si y volvió a mirarlas a ambas poniéndose de lado hacia ellas y besando el brazo de su mujer y a su mente acudieron los recuerdos de su boda….

FLASHBACK ON

El embarazo de Regina obligó a Emma a no esperar mucho más, ella quería hacerlo en el momento adecuado, en unos meses, tal vez más, cuando se hubieran acostumbrado a aquella nueva realidad, más bien cuando ella misma se hubiera acostumbrado, pero si algo sabía Emma es que nada salía como lo planeabas.

Tras una cena a la luz de las velas Regina rompió una galletita de la suerte y en ella se encontró el anillo de compromiso y la tira de papel rezaba un "Quieres casarte conmigo?"

Emma miraba a Regina y como esta no dijo nada - se que no es muy original, lo se, pero es la primera vez que pido matrimonio a alguien y… - resopló - solo espero que sea la última.

Regina apenas escuchó las palabras de Emma, aun tenía el anillo entre las manos, pero no lo miraba , miraba a través de él, llevaba esperando aquel momento desde que Emma se lo había dicho tras las rejas de la celda en la comisaría y le martirizaba tener que esperar a que ella se decidiera, estaba deseando casarse con ella. Cuando aquel inesperado embarazo obligó a adelantar la decisión le tocó esperar también y los dias pasaban y Emma seguía sin pedírselo, Regina incluso temía que realmente no quisiera hacerlo y esa noche estaba a punto de decirle que no era necesario que se casaran, que podían vivir juntas sin más y cuando partió aquella galleta dejando a la vista aquel anillo de oro blanco con aquel pequeño brillante los ojos de Regina se empañaron y no pudo contener las lagrimas, no estaba segura si su llanto era de emoción o a causa de las propias hormonas que la hacían ser odiosamente sensible.

Emma se sorprendió al verla llorar y se levantó rápidamente sentándose a su lado

- Eeh… no llores - no había otra cosa que se le hiciera más insoportable que verla llorar, la pegó contra su pecho, le levantó la barbilla - Eso es que si? O que no? - bromeó dulcemente mirándola

Regina asintió con rapidez y Emma soltó una pequeña carcajada

- Si… - aclaró la morena con voz temblorosa, por si no había quedado claro.

Emma la besó

- Bueno pues… - dio una vuelta de ojos - hablaré con mis padres…

Regina no pudo evitar reír entre sollozos por las palabras de Emma y se hundió mas en su cuello.

Cuando llegó el momento ambas fueron al altar de blanco, Emma llevaba un vestido de hombros descubiertos sobre el vestido lucía una chaqueta de manga larga calada, de un fino encaje que lamía la alfombra de terciopelo rojo y que la peque Grace, se afanaba por colocar para que luciera en todo su esplendor, su cabello rubio lucia ondulado y caía en cascada sobre su espalda adornado por algunas flores y alfileres a juego con su ramo de girasoles. Regina lucía un precioso vestido de estilo medieval, una fina capa sobre los hombros y un elaborado recogido en el pelo, entre sus manos un ramo de rosas rojas y blancas entrelazadas en cascada. Todo el pueblo acudió a la boda a pesar de ser reacios a ese enlace, pero tanto una como otra habían pedido a todos que las acompañaran en aquel momento, Regina no había vuelto a usar la magia y se había consolidado en ello.

Aunque le guardaban rencor no podían olvidar que Emma los había salvado a todos y que además era la princesa, la hija de su Rey y de su Reina, así que al menos lo hicieron por ellos que al igual que todos tampoco estaban contentos con la decisión de Emma , pero su hija ya había sufrido mucho a lo largo de su vida y aunque no concebían aquella idea del matrimonio con Regina ,debían aceptar que ambas mujeres se veían felices juntas y hasta Blanca confesaba no haber visto nunca a su hija sonreír de la manera que ahora lo hacía, Blanca volvió a ver en Regina a la mujer que le salvó la vida, una mujer risueña y encantadora que no parecía albergar odio en su corazón, esperaba que por fin, de verdad ,hubiera vuelto a ser ella misma

James se situó junto a su hija y Blanca acompañó a Regina al altar mientras Henry vestido igual que su abuelo llevaba los anillos caminando delante de ellas.

Regina se paró en el altar, miró a los ojos a Blanca

- Gracias - mirándola de una pupila a otra, la abrazó, un abrazo lleno de sinceridad, al igual que sus palabras, las cuales susurró a su oído - lo siento de verdad, se que no tuviste la culpa, eras solo una niña, espero que me perdones por todo el daño que te causé

Blanca al oír sus palabras no pudo evitar emocionarse y acarició su espalda y cuando se miraron de nuevo ambas tenían los ojos húmedos

- te perdoné hace mucho - susurró Blanca - y hoy voy a entregarte una de las personas mas importantes de mi vida, solo espero que no le hagas daño

- eso no ocurrirá- miró hacia Blanca y luego dirigió su mirada hacia Emma que le ´regaló una sonrisa ajena a lo que ambas estaban hablando - te lo prometo

Blanca acarició el rostro de Regina y Regina hizo lo mismo hacia ella, ambas se dieron un beso en la mejilla y tanto Henry como Emma se miraron sonriendo mientras James las miraba sorprendido y un pequeño amago de sonrisa apareció en sus labios, perdonar no era tan malo después de todo y parecía que cualquier persona, como Blanca apostaba, podía redimirse por mucho daño que hubiera hecho, solo necesitaba tener a alguien a su lado en quien confiar.

Henry se posicionó subiéndose a un taburete delante de sus mamás, mirando hacia ellas con el altar detrás, los padrinos a cada lado y todo el pueblo sentado esperando el comienzo de la ceremonia dentro del salón ámbar de ayuntamiento, aquel lugar parecía un autentico palacio y ellas parecían unas princesas, el pequeño Henry sonrió mirándolas.

- Hoy estamos aquí reunidos..- memorizaba feliz de poder hacer aquello - para celebrar la unión, de… mis mamás - soltó de golpe contento, no podía contener su emoción, deseando poder irse con ellas a casa y vivir los tres juntos, cosa que provocó algunas risas y que sus madres se miraran la una a la otra sonriendo y tomándose de la mano - Regina - ´la señaló con la mano - y Emma - dirigió su mano hacia ella - Quien entrega a Emma? - preguntó mirando a su abuelo

- Yo la entrego - James dio un paso adelante tomando la mano de su hija y esta lo miró emocionada

- Quien entrega a Regina? - preguntó Henry y miró a su abuela

- Yo la entrego - tomó la mano libre de Regina levantándola , esta le sonrió y entre los dos unieron las manos de la pareja, ambas se colocaron de frente mirándose la una a la otra

- Podéis proceder con los votos - no tenia muy claro si era así como debía decirlo y eso que lo había ensayado, pero bueno, los votos era lo que tocaba ahora.

Emma y Regina le sonrieron a Henry, ambas respiraron hondo y se miraron

- Emma… - sostuvo sus manos con suavidad pero con firmeza - no voy a prometer que te amaré y te respetaré todos los días de mi vida, porque ya te amo y te respeto, ahora tu… - desvié la vista a Henry - y Henry - el niño sonrío y Regina le devolvió una sonrisa tierna y volvió la vista a Emma - sois lo único importante para mi , así que lo que si voy a prometerte es que voy a hacer todo lo posible por mantenernos unidos, porque nuestra llama no se apague, porque no vislumbro un futuro si no es a tu lado, porque os necesito a ambos y porque en este tiempo he sido más feliz que nunca y quiero seguir siéndolo contigo, con vosotros y con lo que está por llegar…

Ambas se miraron con complicidad y los ojos de Emma se llenaron de lagrimas de emoción, bajó la mirada un solo instante para reponerse

- Regina… - intentó que la voz no le temblara pero era imposible - cuando te vi por primera vez, no imaginé que acabaría - suspiró - pidiéndote que te casaras conmigo y… ni mucho menos que estaríamos aquí hoy - la miró de una pupila a otra - debo confesar que sentí miedo, miedo a que todo acabara antes, miedo a no llegar hasta aquí, por eso todo me corría demasiada prisa y luego me pregunté si realmente sería capaz de hacerte feliz después de todo lo que has pasado, pero te quiero tanto que soy capaz de entregar mi vida por ti, por ti y por Henry - miré a mi pequeño, le sonreí y volví la vista a ella

Regina la miró sorprendida al oir que tuvo miedo ´

- …nunca he tenido una familia - miró a sus padres que ahora se situaban juntos a un lado y estos se miraron entre si - he crecido sola, no sé lo que es eso, pero es algo que siempre anhelé tener y los únicos testigos de ese deseo son las velas de mas de veinte cumpleaños que quedaron atrás - le sonreí con tristeza y se me escapó un sollozo - tuve miedo de no ser lo suficientemente buena para ti , pero vas a tener que aguantarte Regina Mills, porque esto es lo que soy, soy todo lo que te entrego y no pienso alejarme nunca de ti, vas a tener que aguantarme el resto de tu vida,

Tras sus palabras Regina no pudo contenerse y la abrazó con tanta fuerza que la podría haber partido en dos, Emma ahogó su llanto entre el espacio entre su clavícula y su cuello.

- Te quiero - susurró Regina alargando las silabas - no te imaginas cuanto - cerró los ojos sin dejar de abrazarla comprendiendo por fin la tardanza de aquella petición que ella había estado esperando con tanta exasperación , si lo hubiera sabido antes… le habría quitado a su rubia todas sus dudas y hubiera acabado pidiéndoselo ella.

En el salón se oía algún que otro sollozo emocionado provocado por las palabras que ambas mujeres se habían dedicado y a pesar de las reticencias y el rencor unánime hacia tal unión, la emoción había sido contagiosa, otros guardaban respetuoso silencio mientras las observaban y en el momento cumbre en el que ambas aun seguían abrazadas, las puertas se abrieron de golpe y una mujer que no había sido invitada hizo arder con un solo gesto de su mano todas las flores que lo adornaban

- Hola querida…- saludó irónica y cantarina - no pensabas invitarme a tu boda?

- Cora… - Regina se apartó de Emma y por instinto la cubrió con su cuerpo protegiéndola haciendo el esfuerzo de apartar los ojos de su madre para buscar a Henry, cuando vio que estaba a salvo con sus abuelos que se habían apresurado a tomarlo entre sus brazos, volvió a mirarla. Los invitados se arremolinaron levantándose de sus asientos y situándose en el altar junto a la familia - Que haces aquí? Como has llegado?

- Oh - agitó la mano,- eso no tiene importancia - dio unos elegantes pasos hacia su hija quien ajustó más su brazo y cubrió un poco más a Emma que lejos de quererse esconder estaba mas bien asombrada por aquella interrupción

- Que… - Regina le dio un toque a Emma para que guardara silencio

- te he preguntado que haces aquí y como has entrado - exigió saber Regina

- Querida… no sabes que no puedes esconderte de tu madre? Crees que por enviarme a través de un portal a otro mundo ibas a detenerme?, he venido a verte porque a mis oídos ha llegado la noticia de tu enlace con… - la miró con cierto asco señalándola - esta es…

- No tienes porqué estar aquí…

- Ni tu deberías estar casándote con la hija de tu enemiga, todos hacemos cosas que no debemos, por si no te has dado cuenta es una mujer…

Regina alzó la ceja

- Claro que es una mujer, lo sé perfectamente - alzó la mano dispuesta a conjurar pero la voz de Henry gritando que no lo hiciera la detuvo y Cora miró hacia el niño

- Este es mi nieto?

Ante esa pregunta James y Blanca ocultan a un más a Henry entre ellos y Leroy y el resto de los enanitos crean una barrera humana entre ellos.

- Déjanos en paz

- No puedo entender los motivos que te han llevado a esto Regina, pero pienso llevarte conmigo, a ti y a Henry y nadie va a impedir eso, mucho menos un montón de enanitos - sacudió la mano y los enanitos rodaron por el suelo

Regina se separó de Emma acercándose a su madre

- No vas a llevarte a Henry y no pienso irme contigo, este no es tu lugar, vuelve por donde has venido, no tienes nada que hacer aquí

Cora posó una mano sobre el vientre de su hija

- Creo que si que tengo que hacer muchas cosas…

Regina contuvo la respiración sintiendo un ligero calor en la zona que su madre le estaba tocando, se quedó paralizada, no podía moverse y su miedo aumentó

- Este bebé no debe nacer… no es más que un engendro, no darás a luz a un hijo de esa mujer - le dijo entre dientes pero tan alto que todo el salón pudo oír lo que decía, James y Blanca se quedaron petrificados y Emma salió corriendo a por ella, Cora alzó su mano libre y Emma se golpeó contra los bancos cayendo inconsciente y sus padres y Henry corrieron a por ella

- Esto no ha acabado aquí… hija mía…- Regina tenia su mirada clavada en ella sin poder respirar a penas más que un hilo de aire y las lagrimas se escapaban de sus ojos rodando por su mejilla - voy a acabar con todos, Storybrooke será historia definitivamente

Dicho esto Cora desapareció tras una nube de humo y Regina cayó hacia atrás, Granny y Roja fueron corriendo hacia ella y la ayudaron a incorporarse, ambas mujeres habían visto como Regina había intentado proteger a Emma, a Henry y a todos de la aparición repentina de Cora

Emma estaba aturdida por el golpe, pero miró a su madre a su padre y a Henry y se levantó del suelo

- Regina! - angustiada corrió hacia ella tambaleándose, llegó hasta el banco donde abuela y nieta la habían sentado - Estas bien? - la vio mareada y pálida y tragó saliva agachándose a su lado y cogiéndole la mano, Regina le asintió despacio, como si no supiera donde se encontraba

- y…- Emma miró a su vientre - el bebé?

James y Blanca se miraron el uno al otro de nuevo, esta vez al oír la pregunta de su hija

- Vais a tener un bebé?, voy a tener un hermano? - lo preguntó de manera eufórica a pesar del miedo que había sentido

Regina acarició la mejilla de Henry con la mano algo floja y entre los murmullos de la gente

- Si Henry, vas a tener una hermanita -

la voz de Regina salió débil, miró a Emma

- Tráeme esos puñeteros papeles…

Emma se sorprendió y no pudo evitar sonreír, cuando fue a darse la vuelta para ir a por los papeles fue su propia madre quien se los tendió justo detrás de ella. Su hija tomó los papeles despacio sin dejar de mirarla

- Firmarlos de una vez y vayamos a por esa bruja - aquella mujer era la culpable de que se hubiera enemistado con Regina y de que esta se hubiera convertido en un monstruo, pero los ojos de Blanca contemplaban los ojos verdes de su hija y con aquella mirada Emma pudo percibir que decían que tenían una charla pendiente, al igual que los de su padre y esta intuyó que evidentemente debía ser por el embarazo de Regina.

Emma firmó sin pensarlo, fue la primera en hacerlo y le pasó la pluma y el documento a Regina que aun sin fuerzas los firmó. Al hacerlo respiró hondo y Emma se levantó y la levantó sosteniendo a su, ahora recién estrenada, mujer, se miraron a los ojos y se dieron un cálido beso, Regina estaba llena de temor, pero los brazos de su mujer la sostenían firmes y esa firmeza y esa fuerza le dieron la seguridad y la confianza que le faltaba.

El salón prorrumpió en aplausos que fueron aumentando de grado mientras aquel beso duraba y cuando ambas se separaron se encontraron con los rostros de todos contemplándolas, Regina ya parecía haberse recuperado y el color le había vuelto a las mejillas, se giró hacia ellos.

- No quiero asustaros, pero ir a buscar a Cora no es la mejor solución, nadie va a poder pararla y yo no soy tan poderosa como ella, id a vuestras, marchaos y manteneos a salvo, este problema es solo mío y os prometo que no os pasará nada.

-Regina.. - James y Blanca se aproximaron a ella - Nosotros podemos ayudar, queremos hacerlo

Blanca asintió confirmando las palabras de su marido

- No tienes porqué hacerlo sola

- Ya tengo pensado algo, es arriesgado y por eso os pido que os mantengáis juntos - los miró a los dos - venid conmigo - miró a los demás - y vosotros no os separéis

Los habitantes de Storybrooke guardaron silencio mirándose unos a otros llenos de preocupación pero asintieron a Regina mientras miraban como James, Blanca, Henry y Emma se marchaban con ella

- Y a donde vamos? - preguntó Emma a Regina mientras sostenía la mano de Henry y entrecerraba los ojos por el sol

- Al bosque, solo necesito algunas cosas antes - tomó la mano libre de Henry y el matrimonio flanqueados por Blanca y James siguieron su camino hasta el cementerio donde Regina tomó varias cosas incluido el libro de su madre

- Henry… - Regina se inclinó hacia él, ambos estaba cerca del pozo - tengo que hacer esto.. Lo sabes no?

Henry asintió

- Después de esto se acabó, te lo prometo, pero hoy tengo que romper la promesa que te hice

- Estas intentando salvarnos a todos mamá, no importa - Henry la abrazó

Regina se acercó al pozo

- Regina!

Regina miró hacia Rumpelstiltskin

- Que estas haciendo? - Llevaba a Bella de la mano - Cora a entrado en Storybrooke - venía acelerado y se notaba en su respiración y en su exagerada cojera, Bella parecía muy asustada y miraba a todos con cara de angustia

- Lo sé… se que está en Storybrooke, me lo ha hecho saber, no se lo que está planeando pero desde luego podemos temer lo peor "Sr Gold"

- Cuales son tus planes? - miró al pozo y las cosas que Regina había traído - Estas segura? No sabes que clase de magia podría salir de eso…

- Crees que puede ser peor que lo que podría pasar si nos quedamos aquí?

Rumpelstiltskin calibró durante unos segundos en los que su mirada recorrió el rostro de Regina y el de Bella, luego miró a los otros con algo de desgana

- No podemos precipitarnos

- Entonces que podemos hacer? - James intervino mirando a Gold - No sabemos de lo que puede ser capaz, ha amenazado…

Regina miró a James

- … a mi familia - terminó James mirando a Regina y pasando la mirada a Emma, a Blanca y a Henry que abrazaba a su madre y a su abuela

- Ay que buscar otras formas, esta no es la mejor, averigüemos como ha llegado Cora aquí, si permanecemos unidos seremos fuertes contra ella - dijo Rumpelstiltskin

- No por mucho tiempo - dijo Regina - Pero solo me quiere a mi así que…

- No dejaré que te haga daño - Emma agarró el brazo de Regina situándose a su lado - Eso no va a suceder. - le aseguró - No pienso perderte

Regina la miró y suspiro y apretó su mano.

- Cuando Cora venga a por nosotros estaremos preparados - sentenció Blanca con una voz firme y segura y todos abandonaron el bosque dispuestos a seguir con sus vidas al margen de las intenciones de Cora.

FLASHBACK OFF

- En que piensas? - preguntó Regina al verla así, con la mirada perdida

- En nada solo…- sonrío- en lo feliz que soy

Regina se inclinó hacia ella y la besó apartando a baby Emma de su pecho, se cubrió y se la puso en los brazos a su madre

Emma mantuvo en los brazos a su pequeña y se acercó a la ventana contemplando como se mordía los puñitos

- que? Has comido ya? Si? - la niña sonrío con un gorjeo y en aquella sonrisa pudo verle el par de dientes que andaba dándole la tabarra, Emma le hizo una mueca y la niña de tres meses abrió los ojos de par en par dejando a la vista dos pupilas de un límpido verde con un gesto de sorpresa.

Regina estaba al otro lado de la habitación abriendo el cajón de la cómoda y las contempló con la luz de la mañana, aquello la llenaba de paz, tomó la cámara y le hizo una foto. Se acercó a ellas con un body que rezaba " My Mom is the Savior" y otro "My Mom is the Evil Queen" una bromita de parte de LeRoy

- Cual le ponemos?

- Emma - soltó una carcajada - El mio por supuesto - le metió un tirón al body y puso a la niña sobre la cama - tu ya no eres una Reina Malvada, te has vuelto una blanda…

Regina lanzó un gruñido de queja con una mano en la cadera observando a su mujer

- Tu me has vuelto una blanda, eres la culpable de eso - protestó sacando morritos

Emma alzó las cejas mirándola a ella mientras le abría el pañal a la peque

- No… eso es lo que tiene la culpa - no podía resistirse a esos morritos

Volvió a prestar atención a su bebé, le cambió el pañal y acarició el lunar que tenía en su cuello, ella y Henry también tenían uno en el mismo lugar

- Voy a darme una ducha

- No me esperas? - preguntó Emma con mirada pícara

- mm…- hizo como que se lo pensaba - bueno… voy a encender la cafetera, date prisa

Cuando Regina bajó se encontró la casa en silencio, Henry se había quedado a dormir con sus abuelos, si no hubiera sido así probablemente estaría leyendo en el sofá. Entró a la cocina y empezó a preparar el café

Emma terminó de vestir a la pequeña con un gracioso peto vaquero, le puso colonia, y le peinó su suave cabello rubio, tumbándose de forma perezosa junto a ella en la cama.

- Me alegro de que tu abuela no haya vuelto a aparecer - le besó un piececito y le hizo unas pedorretas en la tripita, la niña pellizcó su rostro con las manos

- Umm… hay que cortarte las uñas ya, parecen alfileres - se rió y tomó unas tijeritas cortándole las uñitas con sumo cuidado

- Pero bueno… aun estáis así - alzó las cejas - vamos?

Emma dejó caer la cabeza en la cama, resopló y se levantó cogiendo a la niña, rodó por la cama con ella - tu madre es una pesada

- Te he oído - protestó Regina de espaldas a ella y se quitó el camisón

- Pero está muy buena - susurró a su hija al ver a Regina desnudarse

Dejó a la pequeña Emma en su hamaca dentro del baño, situándola en un lugar seguro, le dio su juguete favorito y se desnudó también metiéndose en la ducha con su mujer

- tu no mires eh… - le dijo a su hija antes de cerrar la mampara y la pequeña se tapó espontáneamente justo en ese momento los ojos con una manita haciendo una pedorreta y se metió su juguete en la boca

Regina abrió el grifo graduando el agua y Emma se metió con ella bajo el chorro, abrazándola por detrás y besándola en el cuello

- Te echo de menos… - le susurró mientras Regina le dejaba espacio inclinando la cabeza hacia un lado y cerraba los ojos

- Yo también… - sonrió con la boca entre abierta sintiendo como su mujer acariciaba sus pechos ya resbaladizos por el agua.

Emma besó su hombro mientras con ambas manos endurecía sus pezones y bajaba por su vientre hacia su monte de Venus, pegó su cuerpo a ella y Regina se inclinó hacia delante apoyándose en la pared de la ducha dejando escapar un suspiro

- no se como he podido ser capaz de aguantar tanto sin sexo… - gimió cuando su mujer bajó besándola desde la nunca hasta su espalda recorriendo su columna

- solo han sido tres días - susurró Emma volviendo a subir a su cuello, Regina sentia sus manos deslizándose por sus costados y frunció el ceño

- Solo tres?

- ummju - asintió Emma entre beso y beso llenando su boca y sus manos de su piel - El sábado por la tarde - cuando separó sus labios de su clavícula - Henry y Emma estaban con mi madre, recuerdas? - Regina suspiró cerrando los ojos

- Es verdad… la fiesta del colegio

- Nos escapamos a la hora de comer

- fue muy corto… - se quejó Regina

- Pero muy intenso -

Regina soltó una carcajada

- Llevábamos sin hacerlo una semana

Emma se separó de su amante con el ceño fruncido

- tanto?

- si, lo conté

- Ahora llevas la cuenta?

Regina suspiró y Emma abrió la mampara, Regina pensando que se habia enfadado se giró hacia ella

- Donde…

- eh! Pequeña Hitler, termina de echar los dientes de una vez o tus mamis no podran darte otro hermanito

Regina rió y cerró la mampara

- Ven aquí - tiró de ella - como que otro hermanito?

- shhh… solo le hacia chantaje emocional

- Me parece que la Hitler aquí eres tu…¿ donde está tu bigote? - le mete la mano entre las piernas

- Eeeh… - protestó Emma riendose - ay no hay ni un solo pelo

- Umm ya lo noto, pero como llevamos tanto sin hacerlo no lo recordaba

Emma empieza a excitarse y sonrie de medio lado

- solo han sido tres días… - rodó los ojos

- como si son dos y medio.. - Regina le mordió el labio calentándola mientras movía su mano entre sus piernas y Emma miró sus pechos brasileños, sin poder aguantar más empujó a su mujer contra la pared

- así me gusta Sheriff… - gimió, no había nada que la pusiera más que la aprisionara contra la pared y apretujara sus pechos con sus manos, comenzaron a besarse, buscándose la boca , Emma chupó sus pezones relamiéndolos, la besó en el cuello y mientras el agua corría entre sus cuerpos se penetraron al mismo tiempo, empujándose la una a la otra, los ramalazos de placer que ambas sentían conseguían hacer temblar sus piernas, respiraban una sobre la otra, sus bocas abiertas luchando por besarse , luchando por conseguir una, dar más placer a la otra.

Emma presionaba con su pulgar el clítoris de Regina, sus dos dedos más largos navegaban en el interior del vientre de su mujer, sus cuerpos ardían mojados, sosteniéndose el uno al otro y Regina se obligaba a seguir agitando sus dedos y arqueándolos, le dolía la mano pero no estaba dispuesta a parar hasta que su mujer no gritara y sus dedos se empaparan de su deliciosa y caliente humedad, el calor del agua se mezclaba con el calor y el sudor que desprendían y cuando Emma sintió que los músculos de Regina se contraían desaceleró un poco el ritmo, lo justo, hasta el momento exacto en que ella estaba también a punto y cuando lo estuvo volvió a acelerar empujando con la misma fuerza que su mujer lo hacía dentro de ellas, sus cuerpos temblaron al mismo tiempo y juntas se deslizaron por la pared de la ducha hasta el suelo debilitadas por el orgasmo

- Un polvo en la ducha es mejor que nada… - susurró Emma

Regina la miró haciéndole una mueca y acabo riendo

- Supongo que sí, pero sigues debiéndome una noche loca

- Cuanto tardaran en salirle todos los dientes?

Regina dio una vuelta de ojos sonriendo y se abrazaron dándose pequeños besos, acabaron de ducharse y salieron de la ducha, se vistieron, desayunaron y se llevaron a Emma en el cochecito,

Cuando Emma se estaba despidiendo de su mujer y su hija para ir a trabajar a la comisaría vieron a LeRoy y a James quien ahora compartía el puesto de Sheriff con su hija, llegar corriendo hacia ella

- Es la hora! Avisa a tu madre! Voy a buscar a Gold, reúnelos a todos en el ayuntamiento!

Regina espantada miró a Emma y sus ojos miraron al horizonte, hasta donde la vista le alcanzaba, un enorme barco se aproximaba al puerto de Storybrooke , el cuerpo de Emma se tensó al verlo

- Crees que es ella? -

- Lo creo - confirmó Regina pensando en Garfio

- Coge a Emma y llevalá contigo, voy a buscar a Henry - salió corriendo pero volvió, besó a su mujer y a su niña y esta vez salió disparada sin volverse a mirar atrás, todo lo rapido que sus piernas le permitían

Cuando todos se hubieron reunido en el ayuntamiento Rumpelstiltskiny Regina hablaron de lo que podría suceder, otro lugar distinto, otras identidades, otras vidas, pero todos aceptaron que cualquier cosa era mejor que estar a merced de Cora. Aquello no era una maldición si no un hechizo para salvarlos.

Todos fueron juntos al bosque y tanto Rumpelstiltskincomo Regina, ambos juntos esta vez, aunaron sus poderes , cuando todo estuvo listo Regina se sentó junto a Emma, la abrazó, abrazó Henry y a su bebé, James y Blanca también se abrazaron a Emma, Emma besó a sus padres, besó a sus hijos y a su mujer, la miró a los ojos

- Que pasará? Donde iremos?

- No lo sé…- a Regina le preocupaba otra cosa - Pero la magia siempre tiene un precio

- Estaremos juntos

- Eso espero - presionó un poco más su mano

- Y si nos separamos?

Regina miró a James y a Blanca y luego miró a sus hijos levantando finalmente la mirada hacia su mujer

- Tu y yo siempre nos encontraremos.

Emma cerró los ojos y se inclinó sobre su frente mientras una nube rosa los envolvía por completo…

THE END*

*Nota : La historia continua tras el hechizo en este nuevo Fic "La magia y sus consecuencias" que podeis encontrar entre mis historias

donde encontrareis a Regina y Emma fuera de Storybrooke. Para quien guste la segunda parte os espero allí