"Reto 20 días OTP!Vampire del Foro I'm Sherlocked"

Capítulo 1: Mirada hipnótica.


Casa nueva. Escuela nueva. Amigos nuevos. Todo nuevo. No te debería de sorprender. En una mudanza de casa, es obvio que se tiene que cambiar también ciertas cosas, para bien o para mal. Aun cuando no te gustara comenzar de nuevo.

Londres, capital de una de los países más importantes de no sólo Europa, sino del mundo en general. Se habían mudado tus padres, tu hermano (bien, era hermana, pero bien parecía más hombre que mujer) y tú, por motivos del trabajo de tu padre.

La casita en donde ahora vivían era cómoda y reconfortarble, y como bien dijiste, era una "casita". Algo lindo y económico para la familia Watson.

Después de la mudanza, y viendo que aun tenías un poco los ánimos abajo, tus padres te dan permiso de dar una vuelta al vecindario para que te familiarices. Casi sales corriendo.

Caminas y caminas. Ya ubicas donde estará tu nueva escuela. La veterinaria y hasta la oficina de bomberos. Sigues y sigues, hasta que te das cuenta que te has perdido.

-¡Genial John, te has perdido!-reclamas con tu voz de niño de 10 años que sonaba entre molesta y asustada-¡Y en tu primer día!

Miras a tu alrededor y lo único que ves es el parque de la colonia, con columpios, subibajas y demás juegos (ya vendrías después de la escuela a jugar soccer en esa cancha). Era hora de regresar, el cielo no te ayudaba en nada.

Tratas de recordar en tu mente por cuanta calle te metiste, pero a la mitad del recorrido, las direcciones se revuelven en tu cabeza y hacen que te desesperes, el sol comenzaba bajar y tu madre seguramente te reprendería por tardarte.

Bien, si te perdías y te tenían que buscar, que al menos lo hagan en el parque… ahí al menos hay bancas para sentarte… por lo general los policías deambulan por los parques, ¿no?

Te acercas y antes de que te sientes en esa banca a esperar a que pase un policía, ves que en un columpio, había una persona sentada. Te le quedas viendo y te das cuenta que es un adolescente como tu hermana. Es raro ver que estuviera solo, por lo general los escandalosos de los adolescentes van siempre en manada (como tu hermana y su bolita de tontos).

Por alguna razón, te acercas al columpio y por ende, al extraño.

Él se percata de tu presencia y se deja de balancear en el columpio. Sube la mirada del suelo y de la nada, un par de ojos azules te están mirando por debajo de ese cabello negro alborotado. Lo poco que ves además de los ojos, es una piel blanca y una cara que para ti, es bonita.

Si fuese asesino o ladrón, ya se hubiera movido… y como él solo te veía con esa mirada… tan… hermosa… ¿Hermosa? ¿Por qué hermosa…? Bueno… este… eh... este… tú… ibas diciendo que algo malo, ya se hubiera movido…

-¿Estás perdido?-pregunta con voz grave que sale de sus labios delgados.

-Eh…-le miras, y a pesar de la poca luz por ser la tarde-noche te das cuenta que puede que sus ojos no sean azules, sino verdes-…yo…

-Te perdiste.-te dice sin expresar emoción-¿Asustado, acaso?

-No.-le respondes en el acto.

-¿Ah, no? Eres muy niño para andar solo por la calle.-y sonríe apenas-Todos los niños de tu edad tendrían miedo al estar perdidos.

-Pues resulta que no soy "todos los niños".-le respondes desafiante, con los puños cerrados a tus costados, si quería pelea, pelea tendría.

-Interesante… valiente pero con miedo… es bueno tener miedo.-y se levanta del columpio-El miedo te ayuda a pensar en los momentos de peligro.

-¿Qué?-eso no sonaba nada tranquilizador.

-O al menos a sobrevivir…-y te mira nuevamente a los ojos.

-¿Qué tanto me miras?-preguntas receloso.

-Nada…-y te mirada de pies a cabeza-Te puedo llevar a tu casa… si gustas…

-¿No te sabes el "no te vayas con desconocidos"?-preguntas con algo de aprehensión.

-Yo no soy un desconocido.-dijo él, acercándose a ti.

-¿Ah no?-retrocedes un paso.

-No… soy… tu vecino.-y asiente con la cabeza-Vivo para allá.-con la cabeza te señala la siguiente colonia, esa donde se necesita tener mucho dinero para vivir en ella- No podría ser yo un desconocido al ser tu vecino, ¿Cierto? Conozco las calles demasiado bien, así que te llevare a tu casa.

-No, puedo esperar a que…

-¿…Venga un policía?-a completa la frase, resoplando con fastidio- Es rara la vez que pasa un policía… vamos… yo te llevo.

-No… yo no…-y nuevamente te mira a los ojos, que ahora parecían ser amarillos. ¿Qué acaso tiene el arcoíris en su mirada o qué?

Cautivado por los colores, no te diste cuenta de que habían comenzado a caminar y hasta llegado a la puerta de tu casa.

-Nos vemos, John.-y se despide de ti, con una sonrisa un poco fría.

-¿Cómo?-preguntas, antes de entrar y de que se te pierda de vista.

-¿Qué?- se para en medio de la calle y voltea a verte.

-¿Quién eres?

-Un amigo.- y se va.