Capítulo especial

La familia de Sayumi

Desde muy pequeña Sayumi vivía una vida feliz, sin complicaciones ya que su familia era tan perfecta que ninguna lágrima podía caer de ella si no fuera por una muñeca. Toda su familia era de la clase media, no eran millonarios ni pobres, Sayumi sobre todo amaba a su mamá, ella tenía sólo una amiga hasta entonces llamada Yuri, prácticamente ella era la más querida de su familia, soportó muchas cosas en su familia peleas, discusiones e incluso sangre de la persona que más amaba en ese entonces.

Toda su familia era perfecta, vivía en un pequeña casa pero para ella era gigante por el tamaño de amor que había; tal vez habría parecido que ella no era cercana a su padre porque ella cuando estaba con él no hablaba mucho, pero con su silencio demostraba que lo amaba más que a su propia vida como lo era con su madre y su mejor amiga. Sayumi era una niña no sociable, tenía problemas de autoestima aunque demostraba que no las tenía, vivía junto a sus padres, su abuelita, su mejor amiga y su prima a la cual ella veía como una hermana mayor, por eso la llamaba tía.

Sayumi y su mejor amiga incluso llegaron a la conclusión de que ella era una madre más para ella pero no fue así, en realidad siempre les tenía envidia, reincor, odio; cualquiera podría decir que ella era una persona dulce y tierna cuando en realidad era la peor mujer que se había visto en el planeta.

Asi poco a poco los padres de Sayumi ganaban más dinero y más dinero, cualquiera podría pensar que ellos eran la familia perfecta pero no era así, sólo la mamá de Sayumi sabía la verdad sobre su tía, pero si decía una sola palabra probablemente ella, su hija y casi la hermana de su hija estarían muriendo en menos de la mitad de un año, tal vez en días.

La mamá de Sayumi era una mujer de origen humilde, ella era una persona ejemplar, amorosa, solidaria, era como la rosa entre tantas espinas. Sayumi probablemente era testaruda, tenía problemas de los nervios, era una mujer con mal carácter pero eso es porque ella creció en un ambiente así desde que era muy pequeña.

Pasaron los años, su padre había alcanzado un puesto muy grande y su madre igual, tenían mucho dinero; Sayumi estaba iniciando a comunicarse más con su padre y ya estaba completamente se gura que su tía era como una madre más para ella, también amaba a sus dos sobrinos en especial a su sobrina a la cual ella la llamaba hermanita, todo era perfecto, era como los rayos del Sol que no queman la piel humana de todo un país o más bien un continente.

Era año nuevo, hacía mucho frío y como costumbre la tía de Sayumi, su esposo, y sus dos hijos venían a su casa para la cena de año nuevo; para ese entonces Sayumi ya tenía una nueva amiga que tenía 26 años per se comportaba como una niña de 6.

Todo era perfecto, en la noche sus padres y sus tíos tenían una fiesta, que tenían que ir obligatoriamente, por eso Sayumi y sus dos amigas estuvieron muy felices ya que podrían ver muchos videos musicales.

Se escuchó al día siguiente que en su sala había una fiesta grande, por lo cual Sayumi y sus dos amigas se levantaron, también se levantaron sus sobrinitos así que decidieron jugar juegos de video, estaban muy felices mientras ella escribía el libro que mostró a Yaten el momento de sus muerte; llegó el mediodía y decidieron almorzar lo que sobró de la cena de año nuevo, todo realmente era hermoso hasta el momento en el que tocó el timbre, se escuchaban ritos así que bajaron las amigas de Sayumi a ver que era, le dijeron que ella ni sus sobrinitos bajen ya que eran muy pequeños para ver esas cosas, Sayumi muy idiota se quedó en la cocina a esperar, una de sus amigas subió y le dio la noticia de que el rostro de su tía estaba con sangre, le habían arañado el rostro y por sobre todo se organizó un gran pleito.

Su tía subió gritando donde el padre de Sayumi y le dijo que vaya a defenderla que le han arañado el rostro, casi ebrio el padre de Sayumi y con una pierna adolorida sin ninguna razón despertó y bajó supuestamente a descansar a su cuarto pero no fue así, después de ir donde se ocasionó todo el pleito, subió y empezó a patear las cosas, rompió una silla en la espalda de Sayumi sin darse cuenta, cualquiera podría decir que ya se estaba ocasionando un caso de violencia familiar. La mamá de Sayumi despertó, y dijo:

¿Qué pasó?, por qué rompes una silla y empezó a gritar:

¡ donde está mi hija!.

Sayumi estaba ese momento en la cocina barriendo un vaso que había roto su sobrinito, de repente se escucharon los gritos de su mamá, su papá la había jalado de los pelos para después en uno de los pasillos de su casa partirla en dos con muchos golpes, Sayumi empezó a rezar, se sentía culpable por no haber ido donde su madre el momento en el que la estaba llamando, empezó a llorar mucho, era inevitable que Dios no la haya ayudado, bajaron a su mamá a su cuarto para que duerma, entró la tía de Sayumi y además se llevó a sus dos sobrinos, Sayumi quería sacar un cuchillo o un detergente para tomarlo, desmayarse y no ver lo que estaba pasando pero sin embargo cuando vio ese momento en el que se llevaba a sus sobrinos se dio cuenta que ella no podía huir de eso, más bien debía afrontar el gran problema, bajó ella también, al parecer su mamá decidió decir todas las verdades sobre la tía de Sayumi, era verdaderamente horrible, ya que después su padre la volvió a pegar, en ese momento Sayumi, su mamá y sus dos amigas decidieron irse a otra casa, pero su mamá insistía con quedarse ya que esa era su casa.

Esperaban a que salga su papá, sin embargo nunca salía y lo peor era que su mamá decidió subir, Sayumi se quedó afuera, las dos amigas de Sayumi ayudaron a su mamá, Sayumi cuando escuchó otra vez gritos decidió irse de la casa, ya estaba bajando las gradas por las cuales ella recordaba bajar para ir de paseo o ir a l mercado con sus papás como era de costumbre los anteriores años, con muchas lágrimas en sus ojos botó el pequeño símbolo que ella tenía de que su papá siempre estaba con ella, pero retrocedió tres pasos y dijo:

Dios sé que ahora mi vida está arruinada, pero también sé que no puedo abandonar a mi mamá, dios mío espero que por todas las lágrimas que derroché en este momento, me ayuden a conseguir cada sonrisa para cumplir mi sueño, Dios mío dame fuerzas para no ir hasta la carretera, ponerme debajo de un auto y hacer que acabe con mi vida.

Sayumi regresó a su casa, su papá le dio un abrazo, ella pensó que sería el último que recibiría de él así que lo abrazó muy fuerte aunque en ese momento habría deseado no ser su hija; su papá se fue y todavía seguía el miedo ya que nadie sabía dónde se habría ido, que tal si regresaba y habrían más lágrimas de sangre en el suelo, que tal si esta vez iba a perder a su linda mamá pero aún así a ella le preocupaba dónde estaba.

Era horrible, al día siguiente regresó su papá, aún no estaban resueltos todos los problemas ya que su mamá estaba casi muriendo y Sayumi se había dado cuenta de los ojos oscuros y malignos que tenían las persona que amaba, incluyendo a su abuelita…

Pasaron los años, ella ya era fan de Yaten, tenía su gran sueño, después de tanto sufrimiento su familia quedó destruida, fue horripilante, aunque otra vez habría parecido que su familia volvió a ser perfecto no era así, Sayumi siempre trataba de complacer a sus dos padres pero nunca lo lograba, ella siempre quería la perfección para que ellos la felicitaran pero al final ninguno de los dos le decía:

Hijita, felicidades, eres la mejor; o quien no quisiera tener una hija como tú, ella no podía ser escuchada porque simplemente no dejaban que la escuchen.

Muchas veces a tratado que la feliciten pero nunca lo ha podido, nunca les exige mucho porque quiere que la ayuden a cumplir su sueño, por eso las muchas veces que ella tendría que volver a llorar olvida todas las cosas malas que le hicieron y demuestra una gran sonrisa fingida que siempre aparece todas las mañanas diciendo hermanita ya te levantaste o mamita cómo estás?

Al fin del cabo pues cuando ella cumplió 21 años y ya estaba viviendo su gran sueño, todo el mundo le pedía favores por lo cual incluso ella antes de morir llegó a humillar a su tía.

Sayumi antes de morir, se enteró que una señora y su hija habían venido a pedir un favor, ella las dejó entrar pero primero se tomó una botella entera de vino, como ya se había vuelto la reina del J-POP, y además era una excelente empresaria, no había mucho problema ya que también era una excelente actriz, cuando ella entró, lo primero que fue es decirle que se pida perdón de rodillas ya que quería que su hija a la cual Sayumi consideraba un hermanita se convirtiera en modelo y que ella le ayude en eso, pues Sayumi le dijo que no y que era imposible que eso pasara porque aparta de no tener elegancia, tiene un estilo al cual ni quitándole las sandalias se seguiría pareciendo a una campesina del pueblo donde las ratas mandan y después le dijo con un gesto de ironía:

Es decir ella es muy parecida a ti…

Después le dio un ataque de nervios y le empezó a jalar del pelo, hasta un pasillo donde finalmente le dijo mírate del espejo, yo siempre creí que tú eras una madre más para mí pero no eras más que una gran, se le paró la palabra pero después continuo y le dijo tú me mataste, tú mataste a mi mamá, por tu culpa ahora yo estoy muriendo, no te parece que en cualquier momentos tus hijos pagaran eso, por qué lo haces si en realidad sabes que una persona de la calle vale mucho más que tú y tú lastimosa vida; después apareció el padre de Sayumi y le trató decir algo pero no porque Sayumi le dijo aunque ahora me rompas una silla en la espalda ya no me dolería, si me mataras con tan sólo dos golpes no me dolería porque estaría viviendo feliz, sí, es mentira que el que muere es valiente pero por lo menos Dios sabe porque lleva a esa persona al cielo, es probable que toda su vida no haya sido feliz. Después le dijo:

A ti, yo tengo el peor sentimiento que una persona le puede tener a otra y no es odio, es lastima.

En el funeral de Sayumi, el pequeño significado que era una atadura de lana, llegó a su papá, cuando ella estaba bajando las gradas para irse de su casa, ella tiró esa pequeña unión que tenían los dos pero sin embargo ahora su papá lo tiene.

Así ahora se encuentran Sayumi y Aiko para cobrar venganza…

ESTE CAPITULO ESTABA DEDICADO A UNA AMIGA MUY ESPECIAL, PORFA, NO ABANDONES TU SUEÑO.