Hola chic s!

Antes de todo aclaro: NO ME OLVIDE DEL REGALO DE NAVIDAD, creanme, tuve que hacer una novela para literatura de minomo 30 cuartillas y ya se imaginaran como me la pase en vacaciones, y bueno, este fue el trabajo que presente, obviamente con otros nombresxD (donde Hinata se llama Eleasis y Sasuke Zachariel, pero bueno, intente conservar sus caracteristicas esenciales)

Espero que les agrade, y lamento que no sea un SasuSaku, pero la verdad es que... Sakura no me agrada mucho que digamosxD espero que les guste mi SasuHina.

Pueden tomarlo como su regalo de navidad. LOS QUIERO!


Naruto no me pertenece sino al gran Masashi Kishimoto.


El renacer de un Ángel

EPILOGO

La sentencia

La escoltaban con un agarre firme en cada brazo, cada paso era más aterrador para ella y no temía por su vida, sino por la de su hijo; fruto del amor hacia su querido Sasuke, amor que la había llevado al momento en el que estaban.

- Camina más rápido, no tenemos tu tiempo - Le gruñó el guardián, Hinata (Luna) obedeció sin quejarse y con la mirada gacha. El pasillo por el que caminaban parecía ser interminable, era terriblemente oscuro, como el de un castillo antiguo y abandonado, olía a moho y humedad. En sus pies se clavaban las diminutas piedras del piso, la lastimaban a tal punto que ya comenzaba a dejar pequeños rastros de sangre por donde pasaba.

- Me duele - Susurró deteniendo su andar, los 3 guardias que la acompañaban rieron como burla

- No estás en posición de quejarte - Contestó el más alto, cuyo cabello era castaño mientras movía sus alas molesto, Hinata se perdió en ellas y él captó su mirada.

- Debiste pensar mejor las cosas antes de traicionarnos y perder tus alas – Escupió de manera insultante, la chica bajo la mirada de nuevo y una solitaria lágrima recorrió su mejilla, extrañaba sus alas pero ahora, incluso ese hecho parecía banal e insignificante con lo que se avecinaba.

Reanudaron sus pasos, empujándola levemente con desprecio, Hinata estuvo a punto de caer pero logro mantenerse en equilibrio juntando sus piernas con fuerza.

Llegaron a una enorme puerta, bien podría medir más de 6 metros y parecía que la madera que la componía ya estaba podrida, gimió asustada. Sabía lo que le esperaba al traspasarla, la muerte y no solo moriría ella, sino también su hijo. ¿Será aquello justo? Tal vez, dependía desde que punto se le juzgara. ¿Cómo es que ella había perdido sus alas y ellos no? Miró al techo en un vano intento que Dios la mirara pero nada paso. Volvió a observar el lugar por última vez antes de entrar. Si no fuera porque ya hubiese estado allí, Hinata hubiera pensado que estaba en el infierno.

- Me encuentro en el cielo – Pensó de manera irónica – En algún lugar del paraíso – Su antiguo hogar, antes de que le quitaran sus alas y le desterraran al mundo humano, antes que conociera a un arcángel caído igual que ella y que se había vuelto un demonio, ante de enamorarse del nieto de Lucifer y claramente, antes de estar embarazada de él. Si, antes de todo ese era su hogar.

La aventaron con fuerza hasta el centro de la gran sala de sentencias, rodó por el piso, lastimándose en el acto pero siempre intentando proteger su vientre, a su hijo. Se incorporó ahogando un grito más de frustración que de dolor y sintió como la sangre le bajaba desde sus codos y rodillas, manchando el vestido blanco que portaba, sus ojos comenzaron a molestarle, lo que la hizo recordar vagamente.

- Cuando estés en peligro, tus ojos se tornaran de otro color y yo acudiré a ti – Eso había dicho Sasuke antes de robarle un beso – Ellos me guiarán a ti, Luna. -

- Él vendrá – Susurró volviendo en sí, los cinco ángeles que se encontraban sentados en grandes tronos de oro suspendidos en el aire y apenas pegados del respaldo a las paredes, resultaban imponentes y en un total contraste con el lugar que estaba poco iluminado.

- ¿Qué dijiste traidora? ¿Qué el volverá? – Espetó Raziel riendo, su risa era como música a pesar de la intención de esta – Es un demonio ¿En serio crees que volverá? Él solamente estaba contigo porque sabía que darías luz a ese bastardo, mitad ángel, mitad demonio. –

Y pagarás por tus crímenes, no mereces siquiera un juicio – Dijo sin sentimiento alguno, Uthuriel, señalándola, los otros tres arcángeles la miraron con desprecio sin emitir palabra alguna.

Él- Comenzó mascullando con una sonrisa – Vendrá por mí y por nuestro hijo porque me ama – Todos la miraron atónitos – Nos ama – Corrigió y los miró con odio – ¡Él era un arcángel como ustedes! Desertó al darse cuenta de la clase de basura que eran – Gritó enojada y feliz al notarse tan segura y porque el lenguaje humana se le había pegado, tenía que ser fuerte por Sasuke y su hijo, tenía que atrasarlos tanto como pudiera para que él llegara, o eso quería creer.

- ¿Cómo te atreves a hablar de ese desertor? - Alzó la voz Raziel, mirándola con desafío – Ya veo lo que intentas, no atrasaras tu muerte – Dijo victorioso, Hinata se congeló al instante, entornando los ojos, había fallado.

-Te sentenció a la muerte- Sonrió de lado Uthuriel – A menos que alguien abogue por ti – Miró a sus compañeros y asintió – Entonces comencemos.

- Sasuke… ¿Dónde estás? – Pensó Hinata sollozando – ¿Es qué me abandonaste? – La esperanza la estaba abandonando y no es que su fe se fuera tan rápido por Sasuke, es que ya tenía dos días encerrada en ese lugar, los suficientes para que él la hubiera ido a rescatar ¿A caso ello tenían razón? ¿Él la había abandonado?

- Todo terminara para ti – Susurró Raziel en su oído apareciendo con un resplandor, Hinata contuvo la respiración derramando más lágrimas y protegiendo instintivamente su estómago. Raziel desenfundó su espada con magnanimidad y rozó la garganta femenina con una sonrisa sádica – ¿Ves? Nunca vino por ti. –

- Jordan – Gimoteó y miró su vientre abultado – Mi amor, lo siento, te fallé – Lloró con fuerza.

Raziel asintió y se alejó dos pasos de ella, apuntó con su espada y arremetió contra Hinata. Un destello cegador mando a volar su espada, había sido un trueno. La ojiperla miró hacia la puerta y vio muertos a los dos ángeles que la habían custodiado mientras Sasuke emergía con sus ojos tan rojos como la sangre, miró a Luna y sonrió de lado, señalándolos.

- Te dije que me guiarían a ti – Le recordó antes de apuntar su espada eléctrica a Raziel.

Nota:

SasuHina como se dieron cuenta, lo amo simplemente, pero no mas que el ItaHina, en fin, espero que sea de su agrado.

Dudas, comentarios y sugerencias en review!

Los quiero 3!