Disclaimer applied.


A veces uno nace siendo un genio.

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spoiler alert

Ella se quedó petrificada al verlo frente a Naruto, si bien, ella había peleado con él, no le quitaba la preocupación, estaba realmente asustada de lo que sea que podría pasar, imaginó lo peor en menos de unas micras de segundo y vio claramente como él mismo sirvió de escudo. Ella estaba realmente segura de que sin Naruto no habría ni una sola posibilidad de ganar la guerra, pero ella no podía creer que él estuviera muerto, él estaba moviendo los labios, diciendo algunas palabras que ella entendió explícitamente, a unos segundos antes de morir, sintió como la mirada afilada del castaño atravesó su mente, él la estaba viendo, ella sintió desfallecer al acto, él le dedicó una sonrisa, porque era claro que era para ella, sólo ella sabía cómo eran sus sonrisas dirigidas a ella, ella sintió un escozor detrás de los ojos, ella intentó sonreír, pero lo hizo sólo vagamente, cegada por el dolor que sentía. Ella miró que cerró los ojos y deseó morir ella con él, morir junto con él. Al momento, sus ojos no paraban de fabricar lágrimas y estas caían libremente, ella estaba en shock. Kakashi la miró con pena, porque él lo sabía, sabía que anteriormente habían peleado y sabía la razón, ella no quería que él estuviera al frente, pero él era necio, él deseaba con toda su alma estar en el frente, para poder sobresalir a su clan, para cuidar a Hinata, para poder servirle a la casa Hyuuga.

La pelirrosa se llevó las dos manos al pecho y comenzó a sollozar casi de forma inaudible, ella había sido una maestra ocultando el dolor y lo aprendió en su exhaustivo entrenamiento con Tsunade, pero ahí no podía evitarlo, mientras se reprimía mentalmente, sus impulsos no hacían nada por obedecer lo que ella quería, recordó el libro ninja en el cual se había basado los últimos dos años al menos, pero lo mandó al carajo, el dolor que ella sentía ahora nunca antes lo había sentido hacia algo, nunca. Kakashi deseó poder abrazarla, tenía mucho tiempo que no la veía así de mal, justamente desde que se había marchado para siempre el antiguo Sasuke. Las lágrimas de la pelirrosa surcaban sus rosadas mejillas, si tan solo ella estuviera feliz, se vería tan bonita... Pero no, el día de hoy ella se sentía destrozada, sentía un horrible ardor en su corazón, un amargo sentimiento de vacio.

Ella pensó en salir adelante, porque, él hubiera deseado eso, pero ella estaba débil, se mordió fuerte los labios, quizá hasta sangrar.

-Kaka-shi-sensei...- murmuró apenas en un hilo de voz

-Sakura-chan, todo estará bien. Ya verás que ganaremos gracias a él.- Intentó calmarla con todas sus fuerzas, por que Sakura era la alegría del equipo 7, era el corazón, el lazo que lo unía.

-¿Por qué él? ¿Por qué no mejor yo?...

-Sakura-chan...

-¡Yo pude haber hecho algo! curarlo, no lo sé, vida por vida...- murmuró cada vez bajando el tono de voz.

-Naruto nunca te dejaría morir, ni yo-

-Por favor, Kakashi-sensei, déjame- escupió amargamente con todo el dolor de su corazón. Se pasó las manos por su cabello como signo de frustración.

Su mente volvió a unos días atrás, donde con todo el dolor de su corazón, habían discutido acerca de su posición en la guerra. Ella estaría mayormente en los cuarteles, cuidando a todo el herido que llegara, mientras que él, deseaba fervientemente estar en la primera línea de batalla, esto molestó mucho a la pelirrosa, la cual, pensó que podría estar en cualquier otro lugar, como por ejemplo líneas atrás, como defensivo, con todos los demás Hyuuga, pero cuando se trataba de su prima, él estaba ahí siempre, eso hizo que se sintiera exasperada por el comportamiento inmaduro de su adorado, pero ella no lo entendía, él vivía para proteger a la rama principal y más que por obligación lo estaba haciendo por amor a su clan. Ciertamente, ellos habían discutido fuera de la fortaleza de la alianza, pero sus peleas resonaron por toda ella, dejando a unos ninjas muy impresionados por el amor que Neji profesaba por su profesión por excelencia.

-Es que, Neji-kun, por favor, no cometas ninguna tontería- se pasó las manos por su cabello

-Debo hacerlo, Sakura... Ellos lo esperan de mí, ellos esperan que yo haga esto-

-Eso es mentira, Hiashi-sama moriría si te pasara algo, eres como un hijo para él- comentó con las primeras lágrimas tratando de escapar de los ojos jades que brillaban con autonomía.

-Si tengo qué, Sakura. Mi deber es protegerlos, debo hacerlo- Intentaba convencer a Sakura

-Es que, ¡Neji-kun! Basta ya, ya has demostrado lo fuerte que eres- Comenzaba a gritar histérica llorando.

-Tranquila, Sakura. Te aseguro que no me pasará nada- La abrazó cerrando los ojos fuerte.

-¿Eres idiota? ¡Claro que te pasará algo, a todos los de la primera línea les pasa algo!- Comentó en su pecho, golpeándolo con los puños cerrados, débilmente, hasta que los golpes se hicieron palmadas y las lágrimas eran cada vez más notorias y los sollozos eran cada vez más fuertes. Estaba rompiendo poco a poco el corazón de Neji. Ella había llorado antes en su pecho, lo recordó con una sonrisa inexistente en su semblante.

Él, ese día llegaba de misión y le confesaría a Sakura sus sentimientos. Al encontrarla, la miró abrazada de otra persona, y él no se hubiera sentido furioso si fuese Naruto, pero no lo era, era el idiota de Kiba y por Hinata, había escuchado que pretendía una relación más allá de la amistad con la pelirrosa. Esto le puso los cabellos de punta, y abusando de sus habilidades ninja, comenzó a espiarlos de lejos, para que su olor pasara desapercibido ante el Inuzuka. Ellos parecían estar teniendo una cita romántica y Sakura se la estaba pasando muy bien al lado del bastardo. Entraban y salían de muchas tiendas, y ella salía llena de bolsas cubiertas con ¿Caramelos? Neji no disfrutaba lo dulce, generalmente, pero gracias a ella, se había hecho adicto al sabor de algunos caramelos de cereza, porque le recordaban a ella e imaginaba que así sabrían sus labios. Kiba se paseaba por todo el centro de Konoha con la mano sobre la pequeña cintura de la pelirrosa y se sintió arder cuando, al despedirse, él le dio accidentalmente un beso en la comisura de los labios, Sakura abrió sus ojos como platos y se quedó parada mientras que el bastardo se alejaba victoriosamente sobre Akamaru, Neji no dudó en correr hasta Sakura para "auxiliarla" y reclamarle todo lo que había visto, sin duda que esa mujer era engañosa y era una odiosa.

-Sakura.- Lo dijo en un gruñido, que pasó desapercibido en los oídos de la pelirrosa.

-¡N-ne-neji-kun!- Sus mejillas tomaron el tono carmesí en cuanto escuchó al castaño y escondió torpemente las bolsas de caramelos que había en sus manos, cosa que molestó más a Neji.

-¿Qué haces aquí, parada?- Sakura sintió sus rodillas temblar, él le había descubierto.

-N-nada, sólo admiraba eh... La torre hokage.- Neji alzó una de sus cejas.

-Y entonces, ¿Qué hacía el idiota de Inuzuka contigo?- Ella abrió los ojos, la había descubierto en definitiva.

-Y-yo y etto... É-él estaba... Yo...- Mucho balbuceo y nada concreto, pensó el ojiperla.

-¿Estabas saliendo con él?-

-¡No! Claro que no-

-¿Segura?-

-Etto, sí.- Ella se llevó una mano al rostro y comenzó a rascar la mejilla de forma nerviosa

-Sakura, no me gusta que estés con él-

-¿Por qué? Es mi amigo...-

-Ese tal amigo tuyo, casi te besa.- Oh sí, él estaba celoso.

-¿Celoso, Neji-kun?- Sonrió satisfecha

-Claro que no, ¿De qué habría de estarlo?-

Eso, claramente golpeó el orgullo de la pelirrosa, nadie la había hecho sentir menos desde que Sasuke se había ido y eso hizo que unas lágrimas aparecieran en sus ojos.

-Pues sí, ¿Verdad? No podrías estar celoso de alguien como Kiba porque... no significo nada para ti- La última frase fue más como un sollozo silencioso, una forma de convencerse a sí misma de que el castaño no sentía ni un ápice por ella.

-Sakura... No es lo que yo me refería...-

-¿Es que, siempre me pasará lo mismo?- Comenzaba a llorar más fuerte y la gente los miraba.

-Sakura, tranquila...-

-¡Siempre me pasa, siempre me fijo en los que no sienten ni un carajo por mí! ¿Por qué me tenías que gustar tú, Neji-kun? - Ella se acercó a él y golpeó su pecho, con intensidad hasta abrir sus palmas y dejarlas resbalar por su amplio pecho, él la envolvió en sus brazos y sonrió con una sonrisa casi imperceptible.

-Siempre me ganas en este tipo de cosas, Sakura.-

-¿Nani?-

-Yo también siento algo por ti-

Los labios de Sakura temblaron inseguros, un poco hinchados, los mordió inconscientemente y lo miró a los ojos buscando mentira, cosa que no encontró. Neji le estaba confesando sus sentimientos y eso la puso horriblemente feliz, tanto, que sus piernas temblaron y esto hizo que casi cayera al piso, de no ser por los atléticos reflejos de Neji, que la sostuvo en sus brazos. Le besó la coronilla y aspiró su olor, él se sintió incómodo por la mirada de la gente, así que decidió acompañarla hasta su casa.

-Etto... Neji-kun, compré algo para ti- murmuró con el carmesí en sus mejillas.

-No tenías que hacerlo, no es necesario-

-Uh-huh, si lo es. Te compré caramelos de cereza.- Sakura sonrió.

-Son mis favoritos.-

-Lo sé.-

Le extendió sus nuevos y recién comprados caramelos y estando ahí, se comió uno intentando quitarse el deseo de besarla, no funcionó, así que decidió comer otro y no volvió a funcionar. Y no es que fuera el hecho de que estuviera ella contemplándolo con los labios abiertos y expectantes. Bueno, si lo era. Él, después del quinto caramelo le acarició la suave mejilla sonrojada y se dispuso a irse feliz, con una sonrisa en el rostro que hacía tiempo no veían en él. Los curiosos aldeanos le seguían con la mirada y los cotillas trataban de adivinar la razón de la aparente felicidad de Neji, esa había sido la primera vez que ella lloraba en su pecho.

Sakura estaba en los brazos de Kakashi, recordando el primer beso que había dado Neji, esos recuerdos no salían de la mente de Sakura y deseaba que no recordara jamás.

Era un día muy agitado en el hospital, ella estaba liderando al séquito de médicos de Konoha y se sentía muy exhausta. Ella sabía que ese era su trabajo pero parecía que el día de hoy lideraba a 10 hospitales, realmente era muy pesado. Hoy haría revisión de sus pacientes, ella era médico personal de los 9 novatos y el equipo Gai, tenía seguimiento en el historial médico de cada uno. Al ser las 10 en punto de la mañana, se escuchó un par de toquidos en la puerta, a lo que ella simplemente le pidió pasar al individuo. Y ahí estaba él, siempre tan guapo, tan puntual, tan... guapo.

-Pasa, Neji-kun- Le sonrió.

-Te traje algo...- Dijo con una sonrisa casi imperceptible de esas que sólo ella sabía que eran sonrisas.

-Oh, Neji-kun, no debiste.- miró el calendario y tenía una fecha marcada en roja con corazones y demás señalizaciones. Hoy cumplían 2 meses de relación formal. Neji la había presentado ante Hiashi-sama como su novia y expresó su fuerte deseo de casarse con la mujer que tenía de la mano, Hiashi-sama parecía estar complacido con la elección de su sobrino y asintió con conformidad. Ella fue aceptada por el clan Hyuuga y de eso había que sentirse muy orgullosa, el alma le volvió a la tierra con el primer carraspeo de Neji, los colores se le subieron a las mejillas y miró a Neji.

-Sí, si debí.- Neji era muy formal

-Yo también te tengo un regalo.- Dijo con una sonrisa y un plan sacado de la manga.

-Claro que debí, es más, si tú me trajiste algo, yo también debo hacerlo, ¿No?-

-E-es diferente- carraspeó Neji de nuevo.

-Ven acá, Neji-kun.- Él se acercó a la pelirrosa inseguro, ella era muy bromista y quizá era una broma

-Siéntate en mi escritorio y cierra los ojos- volvió a pedir la aguda y melodiosa voz de su novia. Él obedeció y se sentó frente a ella, Ella caminó un paso adelante y las fosas nasales de Neji se inundaron del aroma que expedía la piel de la pelirrosa, después, sintió como se aproximaba hasta sentir el caliente aliento de la pelirrosa sobre su cara, esto hizo que Neji se sonrojara un poco y cerrara más aún los ojos, después sintió que todo a su alrededor se desvaneció. Los labios de la pelirrosa se depositaron torpemente sobre los suyos y las manos de esta se enroscaron a su cuello. Ella le estaba dando un beso, y no uno cualquiera, era el primer beso que había recibido de alguien que no fuera su familia y aún más especial, era el primer beso de su relación. Él después de unos segundos, correspondió el beso de forma acelerada, porque ella lo aceleraba, no sabía de dónde carajos Sakura sabía besar tan bien y tampoco quería averiguarlo, sus labios se movían sobre los de Neji creando una deliciosa y adictiva fricción, él deseó ir un poco más profundo, así que decidió morder el labio inferior de la pelirrosa, creando en ella un gemido delicioso que alertó en todo sentido a Neji, lo hizo temblar de excitación. Metió su lengua en la cavidad bucal de la chica de forma experta y volvió a escapársele otro gemido, cosa que le gustó mucho a Neji y tomó el control del beso.

Ella no sabía de dónde carajos Neji conocía tan bien el arte del besar, o eso era lo que pensaba ella, ya que ese era el primer beso que alguien le había dado, después de unas extrañas sensaciones que ella conocía como excitación, el aire de los pulmones de ambos decidió escapárseles a ambos, teniendo así que separarse. Ambos se miraron con un sonrojo enorme en sus mejillas, a lo que Sakura, abrazó a Neji y le deseó un feliz mes. Él sabía que ese regalo era el que Sakura le había planeado, y entonces, ella lo había aplastado, el regalo de él era un prendedor con un ave, para el cabello. Era de color verde, como sus ojos, así que decidió comprarselo. Ya vencido, dejó el presente sobre el escritorio y pasó a retirarse, no sin antes, volver a probar los labios de la pelirrosa, que como el pensaba desde hacía meses atrás, sabían a caramelos de cereza. Al retirarse, Sakura se quedó en la habitación viendo acaloradamente al pequeño presente, lo abrió y miró un hermoso prendedor, le recordaba mucho a Neji, por lo de su tatuaje, por el ave enjaulada, pero esta estaba libre. Se lo colocó en el cabello y cerró la caja, abrió un cajón de su escritorio y lo dejó ahí, tomó un caramelo de cereza y se lo llevó a la boca. Ese era su pequeño secretito que Neji no debía enterarse.

Una sonrisa triste apareció en sus labios, mientras que el amargo llanto de la pelirrosa hacía temblar a cuanto hombre se le acercara, Kakashi miraba con pena a la chica, por que ella, definitivamente estaba destrozada ante la evidente muerte de su novio. Debían sacarla de ahí, debían alejarla de todo eso, debían calmarla. Naruto pudo escuchar sus ahogados gemidos y volteó a mirarla, su mirada se llenó de terror, vio a la pelirrosa deseando morir ahí mismo y el corazón de Naruto se partió en dos. Él le prometió que nunca lloraría de nuevo, estando junto a Neji ella era diferente, Naruto recordó una conversación que tuvo con él.

-Neji, debo hablar contigo.- Neji volteó a ver al dueño de la voz, era Naruto, él nunca estaba serio así que pensó que era algo sobre Sasuke o la guerra.

-¿Qué es lo que pasa, Naruto?- Alzó una ceja.

-Ya me enteré...- Naruto entrecerró los ojos con furia.

-¿De qué hablas?- Neji sabía perfectamente que un día, el rubio se enteraría... Pero no esperaba que fuera tan pronto.

-Ya sé de lo de Sakura-chan, y maldito, si la haces llorar sólo una jodida vez, haré que toda tu descendencia desaparezca. Por más que le disguste a Sakura-chan.- Naruto se cruzó de brazos y lo miró con superioridad. Si Naruto quería asustar a alguien, vaya que podría hacerlo bien.

-No te preocupes, yo no soy como el idiota de Sasuke, yo jamás la dañaría, jamás la haría llorar, es más, Naruto, te juro por mi propia vida que jamás le pasará nada cuando esté con ella, por que... Yo quiero casarme con Sakura. Ella es todo para mí.- Los ojos de Naruto se abrieron y buscaron que los ojos de Neji le dijeran que era una broma, pero no encontró ni un ápice de mentira en sus palabras. Hasta podría decirse, que los ojos de Neji brillaron de forma especial y su boca se torció en una sonrisa, eso hizo de Naruto el hermano más feliz que jamás se haya podido tener.

-Bien, eso es bueno, cuñadito.- La nariz de Neji se arrugó y Naruto se rió escandalosamente.

El imbécil la había hecho llorar y le había prometido que no lo haría, pero esta vez era diferente, él estaba muerto y una parte del alma de Sakura, murió con él, sonrió con pena para ella, antes había estado mal por el idiota del teme, pero ahora era diferente.

Los brillantes ojos de Sakura estaban oscurecidos en odio, oscurecidos en ira, mataría al maldito de Madara aunque le costara su propia vida, miró a una joven ninja sobre un chico de su equipo, ella lloraba amarga también, pero sonrió para ella, había recordado el momento cuando Neji le presentó a su familia de forma adecuada y otras cosas más.

-Sakura, él es Hiashi-sama, líder del clan. Hiashi-sama, le presento a Sakura Haruno... Mi novia.- Sakura se sonrojó un poco por el comentario tan directo de Neji, pero no apartó la vista de los ojos inexpresivos del líder del clan, mientras que notó que de esos labios tiesos, se asomó una sonrisa muy pequeña, de esas que había aprendido a leer desde que recién era gennin.

-Ya teníamos el honor de conocernos, pero antaño no tenía este título, ¿Verdad, Sakura-san?-

-Aa.- La pelirrosa asintió con un toque leve de carmesí en sus mejillas.

-¿De verdad?- el castaño menor alzó una ceja.

-Aa. Fue una de las veces que después de misión, regresé totalmente herido, Sakura-san trató mis heridas y gracias a ella, mi recuperación fue excelente. También, gracias a ella, Hanabi está recibiendo un intenso entrenamiento para ser ninja médico. Todo gracias a esta jovencita.- Hiashi hizo una reverencia pequeña mostrando un respeto inmenso por la joven, Neji formó una sonrisa totalmente complacido, su líder de clan había aceptado sin ningún pero a la joven.

-N-no hay de qué, Hiashi-sama, es mi trabajo salvar la vida de cualquier shinobi, sea usted o sea algún enemigo de la aldea, lo importante para mí es la vida humana. No tiene que agradecer algo que me gusta hacer, y usando el tema de Hanabi-san como excusa, puedo decirle que pronto será una de las más capacitadas medic-nin en todo el pueblo.- este comentario hizo que Hiashi sonriera y le invitara a cenar, se había ganado al suegro, sin duda alguna.

En Konoha había una tormenta escandalosa, las gotas de lluvia golpeaban el tejado de la casa de Sakura y los truenos resonaban fuertemente entre las 4 paredes, ella estaba enferma de fiebre y siempre le había tenido miedo a las tormentas. Estaba sola, enferma, temerosa y aparte aburrida, qué vida la de Sakura, no podía dormir y no sabía qué hacer. Miraba el techo mientras soportaba la fiebre y el calor hasta que escuchó un ruido. Era una piedra golpeando el cristal, su mente se confundió y decidió mirar que era, se asomó por la ventana y no vio a nadie, abrió la puerta de su balcón y al salir, se mojó un poco con las gotas heladas de lluvia. Miró una sombra abajo y sus sentidos se hicieron alertas, la sombra saltó al barandal del cuarto de Sakura y se posó frente a ella, Sakura saltó para atrás un poco asustada.

-Bu- Sakura reconoció la suave y masculina voz de Neji, sonrió un poco y se acercó.

-Eres un idiota, me asustaste… ¡Pude haber muerto!- hizo un puchero divertido.

-Morirás si no te metes a tu cuarto, estás ardiendo en fiebre y estás exponiéndote al frío y al agua-

-Eres un exagerado, Neji-kun- Al terminar la frase, un trueno resonó fuerte en el ambiente y la pelirrosa saltó totalmente asustada y abrazó a Neji con lágrimas en sus ojos.

-Pienso que es una estupidez que tengas el miedo a las tormentas, ¿Sabes?- Neji la miró por el rabillo del ojo y después la empujo para adentro, no estaba bien desatender un resfriado.

-C-claro que no...-

-Digo, imagina que estás en una misión fuera de la aldea, sola, y de pronto, hay una tormenta ¿Qué es lo que harás, Sakura?-

-P-pu-pues, un ninja médico nunca sale solo en sus misiones.-

-Vaya consuelo.-

Sakura se sintió enfadada. Ella no se enfadaba fácilmente, pero, el estar enferma y que su novio la esté molestando, es una mala combinación. La chica apretó sus puños y el ninja la miró. Él sabía que ella estaba enojada. Pero no importaba, ahora ambos estaban juntos después de algunas semanas. Ellos se necesitaban.

-Venía a que curaras mis heridas, pero lo mejor será que yo cuide tu resfriado, Sakura.- La voz de Neji inundó el silencio que había en la habitación, calmado y suave, como él era.

-Iie, puedo curarte estando enferma. Es más relevante la salud de los compañeros que la del ninja médico en sí.-

-Sakura... No, basta. Recuéstate en la cama.- La voz de Neji salió un poco exasperada

-Neji, tus heridas están más graves y por lo que puedo observar, han pasado algunas horas desde que te hicieron esos 3 cortes en tu hombro y abdomen. Si son desatendidas, podrías causarte alguna infección y empeorar el estado inicial. Así que, quítate ahora la camisa.- Sakura era una profesional en la medicina y ella tenía razón. Hacía 4 horas que unos ninja renegados lo habían atacado, y claramente, él salió vencedor, pero uno de estos, pudo hacerle cortes que, en su momento no dolieron pero ahora eran casi insoportables. Neji se sonrojó un poco ante la ruda petición de su novia. Ella nunca le había pedido que se desnudara frente a ella. Intentó ocultar su sonrojo en la oscuridad.

-E-etto, me refería a que... yo- Sakura por fin había escuchado lo que le dijo.

-Está bien, Sakura. lo entendí.-

Neji se retiraba la camisa con una lentitud desesperante para Sakura, si bien, su novio la distraía, ahora, estar en la hora de curarle algunos cortes en su bien formado pecho, eso podría desconcentrarla un poco. Al momento que Neji se la sacó por completo, Sakura, se acercó para poder analizar correctamente las heridas.

-¿Puedes recostarte en lo que voy por mi equipo médico?- La chica caminó hacia el estante mientras el castaño se recostaba en la cama. Ella volvió con un maletín que puso en la cama y lo abrió. Sacó unas pinzas y prendió la luz de la lámpara, se acercó a él y miró detenidamente la herida del abdomen. Era un corte medianamente profundo pero estaba la piel desgarrada. Había trozos de algún tipo de piedra ahí. Con la pinza, sacó uno de esos trozos y Neji sólo puso una mueca de dolor. Sakura lo observó más de cerca y por fin pudo decifrarlo.

-¿Era algún arma de obsidiana?-

-Aa-

Sakura asintió y se dedicó a sacarle todos los pequeños pedazos de la herida del abdomen, eso le tomó aproximadamente unos 40 minutos, aún faltaba sanar la herida y hacer lo mismo con las otras dos. Juntó chakra en sus manos y pasó suavemente sobre la herida con ellas, las tocaba apenas con sus largos dedos, y rápidamente, cerró la herida. Las otras 2, al ser más pequeñas, fueron más fáciles de sanar, sólo le tomaron 15 minutos cada una. Había sido un trabajo muy fácil y cuando miró, el joven de ojos perlas estaba dormitando sobre la cama de la pelirrosa. Cerró los ojos y suspiró. Era la primera vez que veía a un hombre durmiendo sobre su cama. Pensó derrepente lo feliz que sería si esa fuera su imagen al despertar cada día. Se sintió un poco acalorada y tomó una manta para cubrir la desnudez del chico, se colocó a su lado y le besó la mejilla. De pronto, los fuertes brazos del chico la abrazaron. Esa fue su primera noche juntos.

Debía hacer algo, Naruto, después de algunas horas de que el joven Hyuga muriera, así que se acercó a Naruto y comenzó a curarlo, ella debía apoyar al único que podría ser un héroe en la guerra, al único que podría hacer que ganaran. Pero pasó algo totalmente inesperado. Ese kunai lo había visto antes... De pronto, vio a un mayor frente a Naruto, era como él. Rubio, alto, con el cabello despeinado y con la capa de hokage. Esperen, no podía ser, era el 4to hokage.

-¿Q-quién es?-

-Soy Minato Namikaze, prepárense para la explosión-

Verdaderamente, era él, pero había algo raro ahí. El 4to hokage estaba muerto. Sus ojos estaban como el edo tensei. ¿Ahora no sólo estaba Obito, Madara y el Juubi contra ellos? También el 4to hokage, eso debía ser horrible para el estado mental de naruto.

-E-eres...-

-No te preocupes, estoy de tu lado. Gracias por ayudar a Naruto a recuperarse...¿Eres la novia de naruto?- Minato sonreía estrechamente.

-Uhmm... uh? ¡Sí!... Bueno, más o menos-

Sakura se molestó. Su novio acababa de morir y Hinata lo había ayudado anteriormente. Sakura se sintió culpable.

-¡Cállate! ¡Guarda tus energías!- comentó molesta dañando un poco a Naruto

-Ouch, ¡Me estás haciendo daño en lugar de curarme!- Naruto se quejó

-Sólo aumentaré la velocidad de curación.- Sakura sentía la mirada penetrante del hokage muerto.

-Cuida de mi hijo.-

-Tan de repente... Parece que ya sabías de esto- Miró a Naruto.

-Noté su chakra cuando estaba en el modo kyuubi. Los otros también están viniendo.-

De pronto, aparecieron los demás hokages, causando un alboroto entre todos, Sakura no podía creer lo que estaba pasando. Los hokages habían sido sellados y no tenía idea de quién habría podido despertarlos de su sueño infinito, pero le agradecía internamente al malhechor. De pronto, los hokages hicieron una barrera roja al juubi haciendo más excitante esta pelea. Al pasar unos momentos, alguien más hizo su aparición dejando perpleja a Sakura.

-Llegas muy tarde, Sasuke- Refunfuñó Naruto.

-¿Sasuke-kun?- Sakura sintió algo dentro de ella, recordó todos los momentos que intentó matarla, toda la frustración en su cuerpo apareció y comenzó a temblar.

-...Sakura-

-¡Sasuke-kun!- ¿Qué era eso? ¿Porqué se sentía así? Creía haber olvidado a Sasuke, cuando estuvo con Neji, cuando empezó a sentir odio por el Uchiha... Todo parecía desmoronarse. ¿Pero y Neji? Agitó su cabeza. Todos empezaban a acercarse, todos querían ver al Uchiha menor.

-¿Por qué viniste aquí?- Sakura estaba aún perpleja, aún estaba sorprendida. Estaba molesta.

-Han pasado muchas cosas, pero he decidido proteger a la aldea y yo ... Me convertiré en el hokage.- Sasuke parecía seguro, eso hizo temblar a Sakura. ¿Ser hokage después de todo lo que le había hecho a la aldea? Sakura se ausentó un poco en la conversación, escuchaba de lejos como sasuke decía lo que haría y todos lo miraban incrédulos, incluso lo retaban. Naruto intevino diciendo que él sería el hokage y ahí fue cuando Sakura volvió.

-Gracias por curarme, Sakura-chan, ahora debes descansar. Vamos, Sasuke- Naruto se alejaba paso a paso de ella, Sasuke igual y su sangre hirvió, apretó sus puños y miró directo a ellos. Otra vez estaban subestimándola, otra vez, la hacían de menos. Ellos brincaron a un lugar más cerca del Juubi y ella, brincó con ellos. Los dos la miraron ¿Qué hacía?

-¿Piensas que soy una mujer débil que no puede competir con ustedes? Tsunade-sama entrena tan bien a sus dicípulos como los otros Sannin- Sakura miraba a Naruto con desafío.

-Sakura-chan- Sintió mal por su compañera, lo volvía a hacer, la volvía a subestimar.

-También soy un miembro del equipo 7 y una dicípulo de un sannin, ya casi está... He almacenado el chakra necesario. Pronto seré capaz de usar mi poder real.- Ella estaba segura de lo que estaba haciendo, ella lo haría por Neji, demostraría sus capacidades que jamás había dejado Tsunade-sama, era hora de romper las reglas. Naruto sonrió. Al fin estaban juntos los 3, el equipo 7 de konoha.

Sakura hacía todo por Neji, por demostrar que ella era digna de su amor.

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Bueno, he decidido hacer esta onda de 3 partes por que el maga se ha puesto muy bueno xDDD por tanto, también estoy postergando el lemon, así que, lo subo y nos leemos próximamente (muy muy próximamente).