Hola a todos, lectores, aca posteano un nuevo capitulo que espero que les guste. Les quiero decir que va a tener un poco más de drama que el anterior y nada… eso. Ahhh quería aclararles para aquellos que leyeron el primer capítulo sin modificar, que me equivoque con el rango de Gwen y Ben, así que lo corregí; ahora ella es capitana y el teniente; ya sé que teniente Tennyson es como medio raro. Intente cambiarlo pero el problema es que si no hacia esto se complicaba innecesariamente la historia. Como ya les dije si tiene sugerencias o si encuentran algun error haganmelo saber.

Ben 10 y sus personajes no me pertenecen sino a Man Of Action.

Sin mas que decir, que comience este nuevo capítulo.

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/*-Conflictos Internos-*/*Capitulo 2*/

Ben

El teniente coronel Hellet Beckenbauer, un hombre de de complexion robusta, mirada seria, de ojos y cabello castaño aún más oscuro que su mirada, obviamente de origen alemán, es el hombre a cargo del batallón 701, al cual pertenece la compañía que Ben dirige. Este teniente coronel viajo a bordo de la nave TTC98364 junto con el resto de esta compañía, es el primero en bajar para reunirse con el coronel Stevenson.

Después de que el oficial a cargo atravesase la salida, el resto de los soldados lo siguieron. Es el turno de Ben para salir y lo primero que lo encuentra son las fuertes luces del hangar que lo encandilan como a un ciervo. Durante el viaje había mantenido los ojos cerrados, eso lo ayudaba a pensar.

El hangar era igual al resto en los que había estado: luces blancas muy brillantes que permitían a los pilotos para realizar un aterrizaje preciso, un techo con una altura de 20 m según Benjamin podía recordar, solo atravesado por escaleras de mantenimiento, utilizadas normalmente por los mecánicos e ingenieros, que cruzaban de lado a lado del hangar. Las paredes cubiertas con logotipos de la U.P.P.O y muchas tuberías que salían para volver a entrar en los muros. La puerta por la cual entro la aeronave tiene forma de trapecio, con sus bordes bien delimitados con luces intermitentes de color amarillo.

Sin embargo el color que predomina en este lugar es el gris metálico en toda su escala. Desde mate hasta cromado.

A medida que bajaba pensado en lo insulso del hangar fue sacado de su estupor por un acentuado color naranja que solo podía pertenecer a una persona.

"Gwen…"

" ¿Gwen?"

"¿Que hace ella en este lugar? bueno esa fue una pregunta idiota, es obvio porque está en una base"

"Lo quiero decir es …"

"Ya no se ni que es lo que quiero decir"

"Pero estoy feliz de verla"

"No"

"Si, estoy feliz de verla, pero ahora no. No es un buen momento. No quiero verla ahora"

"Supongo que podrá ayudarme"

"¿Tal vez?"

"Dios mío"

"No sé cómo voy a poder hablarle"

A pesar de que Ben seguía caminando su mente no. Sus pensamientos son una batalla sin tregua acerca de cómo enfrentar a su prima. Al mismo tiempo otro pensamiento se impuso, la imagen de Gwen: ella esta vestida con su uniforme blanco, perfectamente acomodado y recién almidonado. Porta sus insignias mostrando todas las habilidades que adquirió en estos años de combate así como su rango: Capitán. Su cabello pelirrojo le llega casi a los hombros sujetado firmemente por un liga. Ella está en posición de firme a unos escasos metros de la nave esperando que todos los soldados terminen de formar, con las manos detrás de la espalda. Sus brazos están tensos y sus ojos vidriosos por la emoción de ver su mejor amigo.

Inmediatamente la joven capitana avanza al ver que todos están en acomodados para comenzar a hablar en voz alta y firme.

-Bienvenidos soldados, yo soy la capitana Gwendolyn Tennyson y este es el coronel Marcus Stevenson quien les dirigirá alguna palabras-

-Gracias Capitana. Soldados si lo que dicen de ustedes es cierto no tendremos ningún problema trabajando juntos pero como mera formalidad necesito asegurarme, así que ahora mismo quedan informado de su primera práctica, la cual será mañana a la 0830 horas, su oficial a cargo les entregara sus cronogramas y lugares de práctica. Los dormitorios quedan a su derecha y tienen sus nombres en ellos. Eso es todo.

¡Soldados, rompan filas!-

El coronel se dirige a un soldado.

-Menos usted Marshall-

El soldado Marshall quien ya había tomado su bolso y estaba dirigiéndose a los dormitorios vuelve a una posición de descanso dejando sus pertenecías a un lado.

El teniente coronel Beckenbauer se acerca a los otros dos oficiales, para encontrar extendida la mano Stevenson.

-Un gusto conocerlo en persona, Beckenbauer-

-Lo mismo digo Stevenson, claro que con estos nuevos monitores holográficos que usamos ya no hay muchas sorpresas-

-Pero jamás se van a comparar a un contacto real-

-Eso es seguro-

Y de pronto ambos hombres comienzan reírse ruidosamente, para luego calmarse lentamente. Beckenbauer ahora dirigió su mirada a Gwen.

-Capitana, no crea que me olvide de usted. Es un gusto conocerla finalmente, con todo lo que Max dice de usted-

-¿conoce a mi abuelo, de dónde? Y más importante, espero que solo haya dicho cosas buenas por su propio bien-

-Jah, jah, jah. Presupuesto que sí. En cuanto a cómo nos conocimos esa es una historia un poco larga para este momento, pero tenga por seguro que se la contare-

Antes que Gwen pudiese decir algo el otro oficial presente interrumpió.

-Capitana, el teniente coronel y yo tenemos asuntos más importantes que discutir así que nos retiramos. Dejo al soldado Marshall a su cargo-

Los dos hombres se retiraron dejando solos al par. Los ojos de Gwen se volvían mas vidrioso por las lágrimas a cada momento pero el nudo en su garganta se desato lo suficiente para comenzar a hablar.

-¿En serio? Hacía falta cubrir tanto este traslado; incluso (tono exasperado pero falso) ¡Cambiarte el nombre!-

-que puedo decir, cuando uno es tan bueno como yo no se puede evitar-

El polarizado del vidrio del casco disminuyo su opacidad revelando parcialmente el rostro de Ben para que ella pudiese verlo. Sus ojos se encontraron después de tres años. Esa mirada compartida les revelo a ambos que el lazo de amistad y camaradería forjado en ese verano hace más de doce años seguía tan fuerte como siempre, incluso más.

-Es bueno verte, en serio-

-También es bueno verte. Necesitamos hablar en un lugar privado…-

"…De todo lo que pasa. Tengo que hacer esto…"

-…Ahora-

La mirada de Ben se endureció repentinamente, sus ojos perdieron brillo dejando un color verde opaco. Su voz se volvió áspera y profunda, incluso usando un disruptor de voz se podía sentir la urgencia y necesidad en sus palabras.

Gwen trato de imaginar lo que pasaría por su mente para cambiar tan rápido.

-Ben… ¿qué paso? Necesito que me lo digas-

-No. Dije un lugar privado. Ahora-

Haciendo énfasis en la última palabra, el joven, dio a entender a su prima que no se admitían contestaciones ni segundas opiniones. Ella entendió que él realmente necesitaba contarle algo, algo malo. No era común para su primo usar ese tono de voz y menos con ella.

-Por acá. Vamos a mi habitación-

-Bien-

Comienzan a alejarse de la nave en la que llego Ben.

"Lo lamento mucho Gwen. No quiero tratare así, pero no tengo otra opción, espero que me perdones y me entiendas"

Cruzaron la puertas automáticas saliendo de la bahía de aterrizaje; entrando a una gran sala intermedia que une el resto de las áreas principales de la base, una vestíbulo seria el nombre más apropiado.

Esta gran sala es de color completamente blanco con luces que se funden con las paredes y estas a su vez con una cúpula. Cuenta con logotipos de la U.P.P.O. en las varios de los muros al igual que el hangar, pero estos son mucho más ornamentales y vistosos, recordando a cada persona donde se encuentran; también hay carteles fijados al costado de cada una de las puertas, ascensores y escaleras indicando a que sección de la base conecta cada acceso.

En el centro de se encuentra una especie de escultura en forma de espiral que llega hasta el techo, flanqueada a ambos lados por ascensores transparente. Junto a estos se encuentras las escaleras: dos hacia el primer piso y otro par hacia el subsuelo.

En la pared que esta directamente enfrente de ellos se puede leer "Campos de entrenamiento", a la derecha "ala este/ dormitorios/cafetería", en la mano izquierda "ala oeste/dormitorios/cafetería", en las escalaras que enfilan hacia el techo "salas de recreación" y en las que se dirigen hacia abajo "dormitorios de los oficiales".

Ambos jóvenes ingresan en un ascensor. El silencio entre ambos es expectante e incómodo pero saben que romperlo es aun peor.

El rostro de Gwen se muestra claramente preocupación, pero no es nada comparado a lo que ocurre en su cabeza. Ella esperaba poder charlar con Ben acerca de todo lo que paso en estos años, acerca de la vida, que iba a pasar luego de que todo terminara; iban a poder comer juntos, practicar juntos, incluso divertirse en la sala de recreación. Gwen ya había imaginado dándole una paliza a su primo jugando al pool. Era muy buena y por eso nadie aceptaba apuestas contra ella. Pero ahora todo eso se había esfumado, aun peor cuando se mofo de ella hace unos momentos todas sus expectativas habían llegado alto en el cielo pensando que todo lo que imagino se volvería realidad, que todo estaba bien; instantes después esas mismas esperanzas se estrellaron contra el suelo rompiéndose como una copa de cristal. Esto solo demostraba como la vida puede darte algo bueno para luego quitártelo dejando un sentimiento de vacío. De todas aquella ilusiones solo unas pocas sobrevivían para decirle que todo se podría arreglar que podrían seguir adelante se lo que sea.

Por su parte Ben se dedicó a poner un pie delante del otro, ordenes simples para no flanquear, siguiendo a Gwen por estos interminables pasillo.

Finalmente se detuvieron delante de una puerta grabada con el número 4783, la joven levanto su brazo con el reverso de su mano hacia el marco de la puerta y apoyo un brazalete contra un hendidura que estaba en el costado derecho, la puerta se abrió recibiendo a su dueña. Ambos entraron.

-¿Es seguro hablar?-

Gwen levantó su mano envuelta en un delgado humo azul que se volvió consistente adoptando la forma de esta. Al Chasquear sus dedos el mana1 se expandió en una onda esférica que cubrió todo el cuarto. Las 6 caras de la habitación adquirieron una tonalidad azul suave un tanto luminosa y símbolos mágicos protectores.

-Ahora si-

Ben se quitó el casco y lo dejo caer. Ya no se pudo mantener en pie. Se desplomo. Apoyó la espalda contra una pared, flexiono sus piernas hasta llevar las rodillas al pecho; su cabeza cayo sin fuerza y se inclinó levemente al costado. Sus brazos se deslizaron hasta tocar el piso allí sus manos se cerraron suavemente casi formando un puño. Tomo su cabeza por la frente con las falanges medias de sus manos cerradas juntando al mismo tiempo sus codos contra las costillas.

Gwen llego a su lado y lo tomo por los antebrazos intentando ver su cara. Se resistió con fuerza. Forcejeo con él para que lo vea pero después de unos cuantos intentos se dio cuenta que esto era inútil.

-¡Ben! ¡Dios mío!¡¿Dónde estás herido?! ¿Dónde? Me hubieras dicho antes. Vamos ahora con el médico, tie-

El joven levanto la cabeza y apoyo las manos en el piso. Con una mirada lejana dijo:

-No estoy herido, solo cansado-

-¿Cómo…?

-Estoy harto de los ejercicios, las tácticas, las practicas, las armas, las misiones, la presión por ser un modelo a seguir, las muertes…-

Gwen se sintió decepcionada y enojada. Esos temores eran comunes entre todos los soldados, pero solo al comienzo. Para que alguien como su primo eso debería ser algo menor.

-Ben es algo normal estar cansado de todo esto pero debemos hacerlo…-

Gwen

"Quizá sea algo más…"

Continuo hablando.

-Eso no es todo-

Era una afirmación casi una orden. Ben parecía negarse a hablar. Por un momento ella creyó que tendría que presionarlo pero no fue necesario.

-Es el abuelo-

-¿El abuelo?-

-Sí. Todo esto lo cambio.-

-¿De qué manera?-

-(suspiro) es algo un poco largo de explicar así que voy a resumirlo lo más posible.-

-Está bien (Gwen apoyo su mano sobre la de él) Te escucho-

Ben tomo aire y comenzó.

-Seguro que sabes que desde hace un par de meses que mis misiones son un fracaso, fue eso lo que inicio todo. Con cada derrota me hundía un poco más, porque hasta ese momento no había tenido pérdidas tan grandes: posiciones, recursos, información, tecnología y mis compañeros. A lo largo de esos meses murieron siete de mis hombres. Cada una de sus muertes fue muy difícil de sobrellevar. Es horrible cuando perdes un amigo para siempre de esa manera, con la culpa que conlleva sobrevivir y la idea constante de poder haber hecho algo más por cada uno.

Pero en fin (pausa) es algo que tenemos que aceptar con el tiempo, jamás olvidarlos y saber que una parte de ellos va a vivir en cada uno de sus amigos.

Eso es lo que digo pero la verdad es que no quiero aceptarlo. Vos, yo y …-

Era algo de lo que habían acordado hablar a menos que fuese realmente necesario.

-Nosotros tres. Peleamos por mucho tiempo, en diferentes lugares, diferentes enemigos pero jamás perdimos a nadie. No perdemos. Yo no pierdo.

Supongo que eso sumado al hecho de que eran mis amigos fue lo que me lastimo. Pero eso no es lo peor.-

La mirada de Ben se llenó de enojo, furia, tristeza y algo parecido al medio. Su rostro era una expresión indescifrable.

-Cuando se hizo evidente que todo esto iba de mal en peor, se envió a alguien para ayudarnos. El Abuelo.

Al principio estaba eufórico, iba a poder pasar tiempo con el abuelo Max otra vez, claro que yo no era el único que estaba contento, je. No todos los días un plomero legendario como el viene a entrenarte y preparar tus estrategias. Un general de ese calibre no hace este tipo de cosas, solo era una excepción por mí. A nadie le importaba la razón, mis demás compañeros estaba fuera de si por conocerlo y trabajar codo a codo con una leyenda viviente.

Cuando llego me encontré con el mismo hombre de siempre: alegre y retozón. Claro que había cambiado un poco. Ahora era más delgado y con bolsas debajo de los ojos por la falta de sueño. A simple vista que era el mismo Abuelo que conocimos.

Comenzó a entrenarnos sin descanso, exigiendo lo imposible y pidiendo aún más. Respondimos bien, logramos superarnos cumpliendo lo que nos pidió. Ahora era tiempo de seguir con las misiones. Empezamos con Marruecos y lo hicimos bien recuperando una base capturada. El problema era la estrategia. Nosotros siempre que atacamos lo hicimos juntos o en todo caso en dos grupos. Ahora el Abuelo nos dividió en 5 grupos, formando secciones, cada una de estas secciones encabezaba a los otros 5 pelotones de nuestra compañía completando las 6 que la conformaban. Aun mas cada uno de estos pelotones de nuestra compañía se convirtió en la cabeza de ataque de las otras compañías de nuestro batallón. Par simplificarlo nuestro batallón era una especie de "trampa para osos" que ataca un solo punto con varios dientes. Cada diente era una compañía y nosotros los dientes, la punta de la lanza, nos convirtió en la fuerza de choque, los primeros en pelear.

Las bajas fueron mínimas, por suerte ninguna en nuestro destacamento.

Había funcionado.

Comúnmente como el equipo que gana no se cambia seguimos adelante confiados por nuestro primer éxito. En las siguientes tres semanas recuperamos varias bases más en Argelia e Italia.

Era inhumano, ya casi no podíamos estar de pie, teníamos hambre y estábamos lastimados; pero seguimos confiando en el gran Maxwell Tennyson.

Llegamos a Alemania donde se nos encargó tomar una gran base enemiga. En esa ocasión nos acompañó como apoyo otro batallón. Fue una masacre.

Oficialmente ganamos, conseguimos tomar posición. Pagamos un precio muy alto. Más de la mitad de batallón murió. En mi pelotón quedaron 13 de los 40 que empezamos ese combate. Teníamos dudas antes de empezar respecto a esta estrategia de "trampa para osos" y la exigencia que se nos demandaba; pero no dijimos nada.

Intente hablar con mis hombres en cuanto hicimos tierra pero fue inútil: no sabía que decirles así que hice lo único que podía: buscar al responsable.

Me dirigí a la habitación del Abuelo. Entre forzando la puerta y golpeando la pared con mi puño una vez dentro.

-¡Sabias que esto iba a pasar! ¡No podemos usar las vidas de los soldados como si fuesen desechable! ¡No podemos matarlos así!-

Él se limitó a tomarme por el hombro.

-Ben-

Cuando me vio me quede inmóvil por un segundo. Eso fue todo lo necesitó. Me golpeo en la tráquea con su mano libre y luego me dio otro golpe en el estómago. Me caí. Solo pude tomarme la garganta con las manos buscando aire.

-A pesar de que tengas la fuerza del Omnitrix, todavía te queda mucho por aprender. Hay cosas que son necesarias para ganar, Ben.-

Me miro demostrando superioridad y una capacidad que no sabía que el Abuelo hubiese tenido. Me demostró que no podía hacer nada, que él era mejor que yo. Tuve miedo pensando en lo que podría hacer luego. Pero solo me saco al pasillo donde me pude recuperar y me fui al hospital militar donde trataron las heridas de mi reciente misión.

A las dos semanas y media después me dieron el alta entregándome ordenes de un traslado aquí.-

Gwen no dio crédito a lo que Ben le contó hasta que recordó algo.

-La espada de Ekchuah.-

-Sí. Solo que mucho peor.-

Sobrevino un silencio que duro unos minutos hasta que sonó una alarma en el SmartPod2de la capitana.

Era hora de que se alistase para ir a su entrenamiento matutino.

"¡Maldición, no puedo dejarlo así!. Aunque… tal vez sea lo mejor después de todo. No sé qué decirle"

Como no sabía en qué forma ayudarlo se limitó a decirle la verdad.

-Ben, no sé qué decir. realmente no tengo idea y aunque lo intente no se me va a ocurrir nada que se útil. Quiero que ahora vallas a tu cuarto descanse hasta el medio día que es cuando yo voy a ir a verte. Ahora me voy a ir a acondicionamiento físico. Cuando vulva vamos a hablar un poco más.-

-Está bien. Aunque la verdad es que me siento mejor, ya sabes, después de decirlo se siente mejor. –

Gwen solo le dirigió un leve sonrisa. Tomo su ropa y fue al baño a ducharse.

Unos pocos minutos después salió del pequeño cuarto, tomo sus cosas, llego hasta el umbral de la puerta; se detuvo. Por encima de su hombro le dio a Ben una última mirada antes de salir.

Antes de darse cuenta se encontraba corriendo, mejor dicho huyendo de ese lugar. Se detuvo en seco al darse cuenta.

"No, no, nono, no. Huir no es la solución, no lo es nunca lo es. Ben necesita alguien que lo escuche y lo acompañe"

"Alguien en quien confiar"

Sabiendo que sus ideas iban por el buen camino, la joven capitana se calmó y continuo hacia la zona de entrenamiento.

Ben

El joven intentaba creer que estaba bien, tal como él había dicho a su prima hace unos segundo antes que se marchara, pero no era así.

"Para que engañarse es peor"

"estoy seguro que va a pensar en algo, ella siempre lo hace, ella es así"

Una sonrisa por los viejos tiempo se abrió paso en el rostro del teniente y supo que había tomado la decisión correcta. Se colocó otra vez el casco, tomo sus cosas y se fue hacia su cuarto sabiendo que sus fantasmas lo iban a atormentar otra vez.

Gwen

Al concluir su entrenamiento Gwen se dirigió hacia la cafetería dos. Fue la primera en llegar. Tomo una bandeja para ella y otra para Ben, las lleno de comida y se dirigió hacia la habitación de su primo. Anteriormente había revisado en su SmartPod la ubicación del cuarto: estaba en el mismo subsuelo que el de ella pero en el ala opuesta.

Al llegar llamo.

Ben

Ben abrió la puerta para dejar entrar a su prima. Al entrar el da unos pasos hacia atrás marcado la distancia y comienza a hablar.

-Gwen.. estuve pensando y quizá solo lo estoy sobre analizando y el abuelo podría tener razón, tal vez a en algunos momentos, por las cosas que necesitamos y queremos, debemos pagar un precio muy alto pero necesario. La paz quizá valga todas las vidas los camaradas que perdimos. Debo ser mejor. Un mejor soldado, estratega, líder y por sobre todo debo ser más fuerte para cumplir con las ordenes que se me dan. Siento mucho que me veas así. Te doy mi palabra de que la próxima vez seré mejor para cumplir con mi deber…-

La voz de Ben estuvo llena de arrepentimiento, perdón incluso vergüenza; mientras pronunciaba su monologo.

La cara de la joven estaba en blanco, sin reflejar la madeja de sentimientos que se sucedían dentro de ella. No podía, mejor dicho se reusaba a creer que su primo fue afectado de tal manera ¿Tan hondo habían calado las heridas dentro de este teniente?

Para cundo Ben termino de hablar su prima rápidamente dejo las bandejas con comida en el escritorio del cuarto, se lanzó contra el muchacho tomándolo por los hombros y lo sacudió hasta que sus ojos se encontraron. Había captado su atención.

-¡Diablos Ben! ¡No podes pensar así! no está bien, no sos algún… algún tipo de máquina de guerra no, no, no ¡Maldición!-

Tomo aire y volvió a empezar. Su tono de voz se volvió calmo y reconfortante; apegándose a la idea que tubo antes de marcharse esta mañana.

-Ben quiero que me escuches con atención. Si?-

-Si-

-Bien. Como te dije no eres una máquina, no peleas simplemente porque te lo ordenan o porque te dicen que es lo correcto. No. Peleamos por nuestros compañeros, para poder volver todo juntos después de cumplir con una misión; por nuestros amigos y familiares para que ellos estén seguros. Peleamos por nuestro hogar, por las cosas que queremos hacer. En fin todos debemos tener algo a que aferrarnos.

Yo por mi parte quiero ir a donde están mis padres, charlar con ellos, cenar juntos, ver algunas películas, no lo sé algo parecido a eso; por supuesto quiero que también estés ahí así va a ser igual que antes, andar juntos, perder el tiempo, no sé. Ahhh y mi amigos, como olvidarlos. también quiero estudiar magia, aprender todo lo que se puede hacer con ella. Después iría a la universidad o tal vez estudiaría las dos cosas al mismo tiempo, creo que sería lo mejor.

En fin, Ben, esta guerra de lo que se trata para nosotros es de tener algo o alguien en casa por lo que este sacrificio lo valga la pena. ¿Sí?

Pero para lograr esto no lo podemos hacer solos, nos necesitamos los unos a los otros. Yo sé que vos me necesitas y prometo cuidarte no importa lo que pase; pero solo si vos también me prometes lo mismo. Necesitamos cuidarnos las espaldas.-

La expresión de Gwen era decidida y segura pero también cálida y amable; prometiendo que cumpliría lo que había dicho.

Ben supo lo que debía decir. Cada palabra llevaba un poco de sí mismo como garantía.

-Prometo que siempre voy a cuidarte y ayudarte no importa lo que ocurra-

Un silencio se formó entre ambos.

Paradójicamente, se dice que la guerra une; pero nadie conoce el verdadero valor de esta frase hasta que lo vive. Los dos jóvenes ahora eran hermanos en armas.

No hacía falta nada más que una mirada para expresar la confianza que compartían, al encontrase sus ojos sabían que podían depender en el otro sin dudarlo.

"Gracias."

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1) Mana: solo una aclaración respecto a esto. En este fic/universo el mana es una energía biológica producida por cualquier ser vivo. Algunos tienen más control y otros menos. Pero lo importante es que la tiene y la pueden usar. Con respecto a los usos yo los divido en tres grandes categorías: bilógico, físico y mágico.

En el primer grupo se quiere decir que el mana se puede usar para potenciar, curar y/o mejorar al usuario que la emplee, por ejemplo: pude curarse en la mitad del tiempo de ciertas heridas o mejorar su sistema respiratorio para soportar grandes alturas; incluso mejorar temporalmente su condición física.

El segundo hacer referencia a la posibilidad de darle una forma tangible a esta energía para formar las figuras que el usuario desee.

El tercer grupo como su nombre lo indica es usar el mana como combustible o materia prima, como ustedes lo prefieran, para realizar hechizos. Aclaro que el Mana no es magia, sino el medio para invocarlo.

2) SmartPod: no hay mucho para explicar. Es un pequeño dispositivo de alta tecnología con las dimensiones de un tarjeta de crédito, que sirve como computadora portátil, proyector holográfico, etc. Sería el IPhone (que por cierto no tengo) militar de este universo.

Lo imagino de color blanco y gris, de forma rectangular, ágil y practico. Diseñado para ser útil bajo cualquier circunstancia, con un estilo de los primeros Nokia solo que futurístico. En fin algo muy resistente/practico.

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Como pueden ver la relación de estos dos se hizo más profunda, claro que no es romántica pero ya no son amigos que son también familia, son algo mucho más significativo, tiene una relación sin nombre que puede cambiar con el tiempo.

También respecto a Ben quizá parezca fuera de personaje, pero lo que pasa es que yo imagino que es el más serio y preocupado por los demás de lo que todos piensan bajo ese apariencia de héroe todopoderoso.

Con respecto a ese alguien innombrable, supongo que ya saben quién es. No sé cuándo pero va a hacer su aparición o al menos planeo hacerlo.

En fin hasta la próxima y no se olviden de dejar Reviews.