Abajo mi declaración.


~Aquí en mi alma~


Día helado, para que voy a negarlo. Siento que voy a convertirme en un muñeco de nieve en cualquier momento, de nada sirven mis guantes ni mi abrigo largo. Pero, ¿qué hacer?

Tenía que esperarla.

Miré mi reloj y aún faltaban tres minutos para la hora acordada, esperando que mi dulce novia se acuerde de su novio parado en este sábado helado de invierno.

Los tres minutos se hacen eternos, parejas pasean raudas por mis alrededores, y una que otra señorita se ofrece a calentarme en esta tarde, pero no.

Ninguna otra me interesa más que ella. Esa niña inquieta, que es todo en mi vida.

Nuestra relación es algo tan perfecto que parece irreal, ella con su dulzura y su forma de ser, su manera de luchar por lo que quiere, su honestidad y su pureza me hizo confiar más en el mundo en el que poco confiaba.

Cuando estoy con ella, no existe ni siquiera la tristeza, todo es tan armónico y tranquilo… Porque cada segundo que paso con mi princesa es maravilloso, tan mágico como el lazo que nos une desde tiempos ancestrales.

Ella, mi dulce amiga, mi tierna acompañante de camino.

Serena.

Es increíble que tan clavada en mí ser está, el simple hecho de encontrarme aquí -bajo este cielo tan plomizo que amenaza con una fuerte nevazón en cualquier momento- es la mejor prueba de lo que puedo o podría hacer por ella.

Ese poder que tiene sobre mí, es por mi culpa. Por mostrarme tan vulnerable hacia ella, hace y deshace conmigo a su antojo.

Y aunque soy solo un principiante en esto del amor, estoy más que seguro que de su mano aprenderé cada paso para que nuestro amor no muera nunca y siga tan vivo y latente como ahora.

Vuelvo a mirar mi reloj y entre tantos pensamientos me percató que mi dulce compañera lleva retrasada poco más de quince minutos.

Suspiro y espero que no se demoré otro cuarto de hora en llegar… el hielo ya está congelando mis dedos pese a los guantes.

Por suerte mis ruegos son escuchados, no pasan muchos segundos cuando escucho mi nombre a mis espaldas, volteó y ella viene corriendo hacia mí, por su rostro luce triste.

¿Creerá que la regañaré? Ni que fuera tan gruñón…

—¡Darien! —llega hasta mí y me abraza tan efusivamente que sentí crujir mis huesos, o tal vez era el frío—. Lo siento —me muestra sus manos que a pesar del clima van descubiertos—, perdí mis guantes y los estuve buscando sin éxitos.

—Ya veo —respondo con un suspiro, y tomo su mano, sus dedos casi están morados—. Están a punto de entumirse —tras volver a suspirar, tomé una de sus manos entre las mías y comencé a frotársela, primero con la derecha y luego con la izquierda.

—Darien —susurra y levanto la mirada de las manos para buscar su mirada azul, sus mejillas están rojas—, deberíamos irnos.

—Si espera —le dije, quitándome el guante de la mano derecha para ponérselo a ella.

—¿Eh? —suelta confundida, pero yo solo cierro mis ojos, tomó con mi mano descubierta la de ella que está en las mismas condiciones y luego de entrelazar nuestros dedos y la meto en el bolsillo de mi abrigo—. Darien… —la miro con una sonrisa.

—Así podremos llegar a la cafetería sin problemas —le comento mientras me muevo para empezar el camino hacia mi merecida taza de chocolate caliente.

—Darien —susurra mi nombre mientras aprovecha la cercanía, para apoyarse en mi brazo. Y me detiene.

—¿Qué sucede? —la miró y estaba observando el cielo que empezó a soltar copos de nieve—. Esta nevando.

—Si —afirma con una sonrisa—, es una escena tan romántica. Tú, yo y la nieve sobre nuestras cabezas.

Es tan tierna mi bella princesa…

—Cualquier escena donde estemos tú y yo —le digo apoyando mi cabeza sobre la suya—, es un cuadro perfecto.

Y con aquel suspiro de mi doncella de cabellos dorados, retomamos nuestro camino hacia la cafetería.


.


El Rinconcito de la que escribe:

*Se esconde tras un coral*

Siiiii lo sé solo actualizo este fic! Pero no salen los otros... No es culpa mía... ¿O sí?

La chispa se desaparecio... esto de estar bajo el agua es algo complicado para el fuego... -salvo que vivas en la piña debajo del mar como Bob Esponja-

Ok... no...

Es culpa de Chiba... Todo es culpa de Chiba

La canción inspiradora de este fic fue "Sentada aquí en mi alma" de Chayanne para los que pedian a este niño lindo.

En fin, espero poder escribir de los demás.


Gracias a mis lectoras presentes:

Karen Va`Der Woodsen (See estaba descarada la canción en el one) / Gelygirl / Usako-Chiba-T / flakis / tuxigirl27 / James Birdsong / Anonimo1 / Usagi13chiba / Panambi-Hovy / princessqueen / Hikaru Kino88 / Nai SD / vampire-klaudia / yesqui2000 / SalyLuna / Criztal / Selenita / ediebella

y también a las lectoras abstractas -o sea que no las veo- jajaja


Saludos Acuáticos!

Aquatic~

PD: La frase «Es culpa de Chiba.» Es un chiste interno entre mi co-escritora y yo jajajja ._. o sea le echamos la culpa de todo a Darien xDDD Por hacernos escribir tantas cursilerias xD