Hola, aquí les traigo un nuevo fic producto de mi imaginación, espero les guste, y espero que me dejen un comentario con su opinión, la cuál es importante para todo escritor, sin más que decir, más que lamentablemente Sailor Moon no es de mi propiedad, si no que de Naoko Takeuchi, las dejo con esta historia.

=^.^=...Ari...=^.^=

Poco a poco acerco mi mano hasta tocar la fría imagen que se refleja en el espejo:

-Dime por qué lloras, si este debería ser uno de los días más felices de tu vida, recuerda que de pequeña soñabas con este día- y veo nuevamente como sus ojos dejan escapar más lágrimas- no llores, por favor no llores, sonríe, sino él creerá que no eres feliz y que te arrepientes de esta decisión,-la veo limpiarse las lágrimas con mucho cuidado de no arruinar más su maquillaje, camino hasta tomar asiento frente al tocador, y comienzo a retocar el maquillaje, mientas me digo nuevamente- sonríe…

Flash back

Vamos, vamos, no estés tan nerviosa, ya verás que todo saldrá bien –sonríe-, bien ahora solo hay que encontrar a alguien que me ayude a encontrar la facultad de literatura, vaya nunca pensé que la escuela fuera tan grande, quien diría que me perdería en mi primer día en la universidad –auch- no puede ser, lo que me faltaba, tropezar con alguien y terminar tirada en el suelo –disculpa, iba algo distraída y no me di cuenta de que venías-

-Vaya que torpe eres- es lo único que escucho antes de verlo levantarse y comenzar a caminar, no sin antes voltear a verme – ten más cuidado pequeña torpe, a las personas no les agrada que vayan chocando con ellas y tirándolas – y así sin más se marcha, y yo me quedo ahí tirada sin poder decirle unas cuantas cosas.

-Necesitas ayuda?- veo a un chico extenderme su mano, y es en ese momento que me doy cuenta que sigo en el suelo, sin pensarlo más tomo su mano y acepto su ayuda para pararme, ya que estoy de pie observo mejor al chico, es alto, de tez morena, cabello negro, complexión media, y para mi gusto, bastante guapo, así que sin poder evitarlo me sonrojo, soltando rápidamente su mano, y lo veo sonreír.

-Vaya que persona más rara eres, porque si querías descansar no te sentaste mejor en una de las bancas- lo veo señalar con la mano un lugar detrás de mí , así que volteo y veo un par de bancas, y no puedo evitar sonrojarme aún más, pero también molestarme por lo ocurrido momentos antes.

-Para tu información no estaba descansando, lo que pasó es que me tropecé hace unos momentos y caí, por eso es por lo que estaba en el piso- lo veo dudar un poco no creyendo lo que le digo, - bueno no me importa si me crees o no- y comienzo a caminar nuevamente en busca de la facultad, entonces escucho como alguien camina detrás de mí hasta quedar a mi lado.

-Está bien te creo, ahora dime, qué haces aquí, acaso vienes a buscar a tu hermano mayor?- mi hermano mayor?, ni siquiera tengo hermanos, soy hija única

-Claro que no, para que lo sepas soy hija única, y estoy aquí para estudiar, es mi primer día en la universidad!- después de esto me pongo nerviosa y más molesta, ya que lo veo observarme detenidamente de arriba abajo, como si fuera un escarabajo raro o algo así.

-No eres muy pequeña para asistir a la universidad?- qué!, eso sí es el colmo, aunque he de confesar que no es la primera persona que me lo dice, o más bien pregunta. La verdad es que aparento menos edad de la que tengo, ya que soy de baja estatura, y para estas alturas mi cuerpo no ha terminado de desarrollarse del todo bien, y a comparación de la mayoría de la estudiante que he observado, no uso maquillaje, lo cual me da la apariencia de ser más joven.

-Muy bien señor preguntón, responderé esa pregunta, pero después tendrás que guiarme hasta la facultad de Literatura- nuevamente sonríe y afirma con la cabeza, vaya al parecer también parezco un payaso o algo así para hacerlo reír tanto, - pues bien, no, no soy muy pequeña para la universidad, recién cumplí 19 años, el lunes pasado-

-En serio, pues muchas felicidades!, mmmm, veamos- toma su mentón con la mano, tomando la apariencia de estar pensando –el lunes pasado, así que tu cumpleaños es el,- ahora comienza a contar con los dedos – 30 de junio?-

-Así es, bueno ahora es tú turno de guiarme hasta mi facultad, y no me interesa que la tuya quede lejos, he respondido a tus preguntas, así que me lo debes- comienzo a caminar nuevamente antes de que se niegue a llevarme.

-Por eso no te preocupes, sabes?, estamos en la misma facultad, que coincidencia no?!- me quedo en shock al darme cuenta de lo que he hecho, que descaro el mío al hablarle así a un superior, no es necesario preguntar en que grado va, ya que luce dos años mayor que yo, que hice!.

-Vamos, no te quedes ahí parada o llegaremos tarde- comienzo a caminar ahora detrás de él, ni siquiera me di cuenta del momento en que me dejó atrás.

-dis…disculpe superior- hago una pequeña reverencia en muestra de arrepentimiento por lo sucedido,-no fue mi intención faltar le al respeto.

-Está bien, no tienes por qué disculparte, recuerda que eres nueva, y no había forma en que supieras que soy tu superior, por cierto mi nombre es Darien Chiva

-Mucho gusto, mi nombre es Serena Tsukino

Fin del flash back

Ese fue el día que los conocí, quien pensaría que a partir de ese día mi vida cambiaría tanto, y poco a poco me fuera enamorando, quien lo diría… y hoy heme aquí a punto de casarme, el reloj ahora marca las 12:45, es hora de salir, él debe de estar esperándome en el altar. Salgo de la que hasta el día de hoy fue mi habitación, ya que en unos momentos dejará de serlo, ya que me iré a vivir a casa de quien será mi esposo, camino hasta llegar a las escaleras y poco a poco comienzo a descender por ellas hasta llegar a la planta baja del complejo de habitaciones, y afuera observo un auto esperándome, avanzó hasta llegar a el, él chofer abre la puerta para que entre, y sin dudarlo más lo hago.

Hasta aquí el primer capítulo de esta historia, espero les haya gustado, y recuerden que estaré esperando sus comentarios.

Pd.: No recuerdo bien la fecha del cumpleaños de Serena, por lo cuál puse una al azar, así que disculpen si esta errónea