LOS DERECHOS SOBRE ESTA OBRA NO ME PERTENECEN A MÍ, SINO AL CREADOR DE HORA DE AVENTURA, PENDLETON WARD, JUNTO CON CARTOON NETWOR Y TODO AQUEL CON QUIEN COMPARTA LOS DERECHOS PATRIMONIALES.

Nota del autor: Lamento no haber subido el capítulo antes, pero surgieron algunos problemas familiares (mi hermana enfermó), motivo por el cual no tuve mucho tiempo para escribir.

Aclarando algunos reviews, la historia no será Simolin porque Marceline y Simon tuvieron una relación padre-hija y me parecería muy pervertido que fueran pareja. La historia ya la tenía planeada, pero a la persona que me pidió que devolviera a Simon a su forma de joven y atractivo humano prometo que haré otro fic donde eso ocurra. Y finalmente, a la persona que mencionó que lo de Hambo era un truco barato, más allá del oso se trata de un simbolismo, Marceline tenía que renunciar a su infancia para tener a Simon de vuelta. Si a alguien no le gusta este final hágamelo saber y prometo subir otro capítulo continuando este para mejorarlo (o un final alternativo).

-¿Marceline? –Simon se sentó a su lado en el balcón del castillo, la doctora Princesa le había dicho que ya se encontraba perfectamente bien y podía caminar de nuevo. –Fue muy valiente de tu parte entregar a Hambo.

-Volverás a olvidarme ¿cierto? –Marceline seguía mirando hacia abajo entre los barrotes.

-No es algo que yo decida. –Ambos quedaron en silencio un rato, hasta que el Rey Helado comenzó a hurgar entre sus barbas. -¿Granola?

-No, gracias.

-Tal vez no pueda recordar lo que pasó hace mil años, pero podré recordar que por algún motivo tú me quieres, y no sólo eso, también que por algún motivo me salvaste la vida.

-Ya no serás Simon.

-Muy en el fondo siempre seré Simon. –El Rey Helado lo pensó un momento. -¡Ey! Tengo una gran idea, puedes vivir conmigo, como Gunter.

-No creo eso sea buena idea, ya soy muy grande para que alguien me cuide… ¿seguirás secuestrando princesas?

-No lo sé, todo depende de la corona. Me gustaría no tener que hacerlo, yo amaba a Betty y ella debería ser mi única princesa.

Marceline volteó a verlo, Simon sólo pudo soltar una carcajada cuando vio su cara de enojo.

-¿Aún estás celosa? –Dijo sin dejar de reír.

-¡Claro que no! –Dijo ella girando la cabeza nuevamente hacia los barrotes para que él no la viera sonrojada.

-Yo planeaba casarme con ella y tener hijos, ahora ella no está pero me gustaría que fueras una hija para mí. ¡Es más, ya sé que hacer! –Sacó la argolla que todavía tenía dentro del bolsillo y se la dio a Marceline. –Uno normalmente pide matrimonio con esto, pero supongo que también puede servir ahora ¿Te gustaría ser mi princesita?

Marceline tomó el anillo y lo observó unos segundos.

-Si te digo que sí, a Hudson lo le gustaría.

-Él no tiene por qué saber que tienes otro padre, sobre todo cuando es adoptivo.

-Supongo que podría hacerte una visita de vez en cuando…

-Y podrías quedarte a comer pizza.

-¿Pizza fría?

-Si quieres puedo calentarla un poco.

-Fría está bien, igual sólo me comeré el rojo de la salsa y del salami.

-También podríamos hacer unos cuantos juegos con mis pingüinos.

-Me encantaría

Finn y Jake pasaron a otro cuarto junto con la Dulce Princesa, la doctora se había quedado a atender otros pacientes y mentita estaba conversando con Gunter en otra habitación.

-¿Y qué es lo que sugieren?

-¡Una fiesta! –Dijeron los chicos al unísono.

-¿Y cuándo planean hacerla?

-¡Ahora mismo! –También gritaron esto al mismo tiempo.

-¡¿Aquí?!

-¡Sí!

-Está bien, dejaré que hagan una fiesta en el castillo, pero no quiero desastres, y se encargarán de limpiar todo.

-¡Wuju!

No tardaron ni 20 minutos en llenar el castillo de dulce gente, todo en honor a Simon, que pronto volvería a olvidarse de todo, pero mientras no lo hiciera habría que festejar.

Marceline entró cargando a su nuevo hermano (Gunter) bajo el brazo.

-¿Bailamos? –El Rey Helado le tendió la mano a la Dulce Princesa, quien accedió a bailar con él.

La fiesta llegó a su fin y como acordaron los héroes de la tierra de Ooo comenzaron a limpiar, la Reina Vampiro los ayudó. Quizá al terminar debería hablar con la Dulce Princesa.

Gracias por leerme, aunque hayan o no comentado. Los amo a todos.