Los personajes pertenecen a la gran Naoko Takeuchi para la serie Sailor Moon. No tengo autoria de ellos, solo de la historia loca que mi cerebro ha creado.

Bienvenidos al mundo del silencio de la Dama 9 que nuevamente está aquí para ustedes mis bellas lectoras, espero que les agrade mi nueva historia con mi pareja favorita Serena- Darien ^_^ disfrútenla!

CAÍDA DEL CIELO

Rei Chiba entro al departamento hecha una furia, buscó por todos lados pero no encontró al origen de su ira, tomó las escaleras que llevaban al roof garden y ahí estaba, mirando tranquilo la ciudad nocturna, con sus manos en los bolsillos del su pantalón.

-Dime que no lo hiciste Endimión

-Lo siento Rei, pero si lo hice- contestó el joven de cabellos negros sin voltear a verla, su voz era profunda y cargada de tristeza

-Pero no la amas!

-Eso es lo de menos, es un contrato entre nuestros padres, mi padre hará un buen trato con el senador Malachite

-Estas loco! ¿Cómo pudiste aceptar el matrimonio con esa bruja! Beril hará lo que sea por fastidiar!

-No creo q sea como tú crees, es una modelo profesional, ¿Cómo podría ser infantil?

-Me importa un cuerno que sea modelo! Un matrimonio sin amor no es un matrimonio feliz y tu estas a punto de cometer la peor de las locuras! Tienes que negarte!

-Ya está hecho Rei- al fín volteó a ver a su hermana, en sus ojos azules tan profundos como el océano se adivinaba la resignación de su corazón

-Endimión por favor no lo hagas!- le rogaba la chica de tez blanca y cabellos negros como la noche con reflejos violetas, negando violentamente con la cabeza

-Lo siento hermana, es mi problema- el chico de ojos azules y cabello negro giró su rostro para no mirar esos ojos que suplicaban

-¿Es tu problema? Tu maldito problema es que no piensas en ti! Es tu futuro como demonios pretendes llevar a cabo esto?

-Rei, basta ya por favor, ya me siento lo bastante mal como para escuchar tus reproches!- alzó la voz pero aun mantenía la tranquilidad en su cuerpo

-Uuuuhhh te odio!- pataleo la chica de 24 años frente a su hermano de 28, y salió echa una furia aun peor de cómo había entrado.

Endimión Chiba de 28 años, simplemente perfecto en todo lo que hace. Controlado, inteligente, serio y siempre respetuoso de todo lo que le rodea, hijo segundo de Souichi Chiba, Ministro del parlamento japonés. Su destino había sido fijado ese mismo día, se casaría con la hija única del senador Malachite Metalia, una mujer de 25 años, caprichosa, rebelde, ambiciosa, sarcástica y con unas curvas que no sabias cuales eran reales y cuales creadas por magníficos cirujanos.

La noche era cálida, despejada, era perfecta para estar tranquilo, pero su corazón no lo estaba, él no quería la vida que habían elegido, él quería salir y conocer el mundo, era chef y uno de los mejores y más reconocidos a su corta edad. Se hacía cargo del restaurante Luna Azul en Tokyo el cual era visitado por grandes celebridades que llegaban de otros países solo para comer en el mejor restaurante, pertenecía a su mejor amigo Andrew Furuhata.

Endimión Chiba iba a tener su propio restaurante tenía ya casi todo listo, pronto sería la inauguración de Tokyo de Cristal, con eso pretendía alejarse de la cuna familiar y crecer por si mismo, pero con el destino que le habían impuesto, todo eso, ahora estaba en peligro de ser solo un sueño.

En esa noche de luna llena, con pocas nubes desplazándose a gran velocidad por el viento cálido miró al cielo con su mirada suplicante de respuestas a las miles de preguntas que se formulaba, pero algo le llamo la atención, un avión pasó a toda velocidad ¿un avión? ¿a esa velocidad? Un momento! un murmullo en el viento se iba acercando a él, una voz, pronto era un grito, se acercaba a toda velocidad, pero de donde?

El sonido viene de... ¿ARRIBA?

-¿que demo...?-

No pudo terminar la frase, una mujer cayó sobre él! El golpe fue tan fuerte que parecía desubicado, ¿se había roto algo? nunca le había caído algo encima en toda su vida.

La chica que cayó del cielo parecía aturdida también, no podía decir de donde había llegado, ¿como una mujer caía en un penthouse? era ilógico por donde lo viera! y peor aun! ¿Cómo había sobrevivido?

-¿estás bien?- fue lo primero que pudo articular Endimión

- jiuy grifszkanif

-¿que?

-¿kormnufst neest?

-no entiendo lo que dices, hablas japonés? ingles? español? acaso eso es ruso?

La cara de la chica estaba pálida, era muy hermosa pero se veía confundida y se aparto rápidamente del joven pelinegro

-troo mikastre faris nostro def polfristi

-hey no te entiendo! Olvídalo ven, vamos dentro.

Endimión intento tomarla de la mano pero noto que sus manos estaban atadas por unos grilletes, ella automáticamente se aparto de él, dejándole en claro que no la iba a tener fácil para llevarla a donde el quisiera.

-no... te... hare... daño...- hablaba despacio mientras levantaba las manos para darle a entender que no la lastimaría.

Por un rato ella dudo no quería ir pero un mareo la hizo flaquear, por poco cae al suelo pero Endimión la tomo en sus brazos. Ella sintió la delicadeza con que la sostuvo, él le sonrió amable, se dejó conducir hacia dentro del departamento donde le indico que se sentara, él se arrodillo frente a ella inspeccionando los grilletes.

Mientras ella miraba sorprendida el departamento, Endimión intentaba descifrar como quitarle los grilletes.

-Sabes... como... se... quitan?

Ella solo lo miro con la cabeza ladeada sin entender una palabra de lo que le dijo.

El estomago de la joven gruño con fuerza

-Creo que tienes hambre- levantando, ella se levanto también, alterada y con desconfianza- ven, te daré de comer! ven ven!

Con señas Endimión le indico que lo siguiera, ella iba con seño fruncido pero en cuanto su nariz olio lo delicioso que provenía de la comida, su estomago no paro de gruñir exigiendo por comida.

Endimión tomo dos platos, les coloco un panecillo recién hecho, en otro puso fruta que había cortado y la baño de yogurt le dio a escoger y ella en menos de 5 minutos devoro los 2 platos enteros, pero aun se veía hambrienta

-Pobre, donde habrás estado?

Le sirvió un plato de la comida que había preparado esa tarde, pasta en salsa blanca con unos trozos pequeñísimos de mariscos que le daban un toque exquisito!

Solo con verlo y olerlo ella ya quería acabárselo! tomo el tenedor y comenzó a devorarlo pero el sabor era tan delicioso que tuvo que comer poco a poco para disfrutar de cada sabor, cada detalle y texturas.

Endimión sirvió dos copas de vino una se la dio a ella que la bebió sin chistar, él al verla sedienta le sirvió otras dos copas mas. Pero sin imaginárselo se quedo dormida como tronco!

-Sera mejor que te deje dormir, Ya que lo pienso no entiendo porque te di vino en lugar de agua o sumo! estas costumbres mías no se van.

Aprovechando que la chica estaba inconsciente y en el país de las maravillas, intentó con todo el arsenal de herramientas que tenia, pero no podía abrir los grilletes, ¿Qué época creen que estamos, eso ya no se usa!?

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Al despertar de su sueño, la chica estaba confundida y con dolor de cabeza, levantó su mano para tocarse la sien y fue ahí cuando lo noto… era libre! Sus grilletes estaban en la mesa de a lado casi intactos junto a muchas herramientas dobladas y rotas.

Salió de la habitación con cautela, intentando no hacer ruido, buscó con la mirada pero no veía al chico que la había salvado y alimentado la noche anterior, cuando se acercó a la cocina vio unas fotografías instantáneas con caras graciosas del chico de la noche anterior. Al parecer le indicaba la semiesfera que estaba en la barrita de la cocina, ella lo levantó como indicaba la fotografía y vio algunos platos con comida, claro que ella no tenía ni la remota idea de lo que era!

En otra de las fotografías él le indicaba con una cuchara que lo comiera, eso a ella le pareció muy gracioso dejando escapar unas risitas ahogadas, pero con gusto comió lo que él le había preparado, por supuesto estaba delicioso!

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Había terminado las indicaciones de las fotografías, ahora vagaba por el departamento tocando y viendo fijamente algunas cosas, escuchó un ruido extraño viniendo de la puerta y se volteó asustada, pero vio a una hermosa mujer de cabello negro con un celular en la oreja apoyada por el hombro, llaves en una mano y bolsas en la otra.

-Donde te atrevas a plantarme estas muerto escuchaste! Mas que muerto, te revivo y te vuelvo a matar!... pues eso espero!

Haciendo malabares con las manos dejo las llaves sobre la mesa y tomo el celular mientras caía hacia su mano.

-Hombres! De idiotas no tienen un pelo! Tienen todo el cuerpo!... eh? ¿Quién eres tu?

Notando a la pequeña rubia extraña que tenía las manos cerca de su pecho y con cara confusa pero asombrada

-Ah! Quien eres? Acaso mi hermano piensa vivir intensamente hasta que se case con esa bruja?- se preguntó en voz alta viendo a la joven que parecía de su misma edad, rubia con el cabello a largo hasta la mitad de sus muslos, ojos celestes, piel blanca y porte delicado- Vamos, será mejor que te marches, no creo que te vuelva a llamar mi hermano.

Como vió que la chica no reaccionaba, la pelinegra la tomó por la muñeca, cosa que hizo reaccionar a la rubia intentando alejarse.

-Oye que te pasa? Deja de portarte como niña, es que acaso eres tonta?- la rubia forcejeaba, no entendía nada de lo que decía la pelinegra

Se escuchó el mismo ruido que la vez anterior, acaso vendrían mas por ella? Estaba a punto de ponerse en posición de defensa pero vio que entraba el chico alto de cabello negro, el mismo chico que la había salvado y le había quitado los grilletes molestos y pesados.

-Endimión! ¿Quién es ella?- reprochando la pelinegra sin soltarle del brazo

-Hola Hermana! Tuve un mal día! Gracias por preguntar!

-No te hagas el tonto conmigo! ¿Quién es ella?

-No sé… una chica que cayó del cielo

-Jaaaa, si como no? En que esquina la recogiste?

-Oye mas respeto! No soy esa clase de hombre… al menos aun no…

-Tonto!

-Hola! Ya volví! Le mostraba el reloj y la rubia recordó haber visto una fotografía en la que aparecía el reloj marcando la misma hora que él le mostraba, ella entendió que cuando ese aparato estuviera en la misma posición él volvería y así fue!

-Ella cayó del cielo Rei, no miento, fue ayer- Endimión se puso totalmente serio mientras se quitaba su saco y la corbata, como tenía mucho calor se desabrocho los primero dos botones y subió las mangas de la camisa, esta imagen pareció gustarle a la rubia pues se sonrojo y sonrió pícaramente, cosa que solo la pelinegra noto.

-Explícate hermano! Nadie cae del cielo en un penthouse

-Eso mismo pensé yo pero así fue, después de que te fuiste de repente escuche un grito y de pronto ella cayó sobre mi! Se veía alterada, asustada, no sé de qué altura venía, tenía grilletes y estaba hambrienta

-Me juras que eso es verdad? O has perdido la razón?- lo veía incrédula con cara de ¿q carajos te tomaste?

-Es la verdad y tengo las pruebas para ello- Salió de la sala y entró a la habitación de huéspedes, pocos segundos después salía con los grilletes que había dejado en la mesa y las herramientas dobladas- lo ves! Me costó mucho quitárselas!

La rubia tan pronto vio los grilletes se asustó y se alejó lo mas que pudo de ellos sintiéndose amenazada, de nuevo Rei noto su reacción, lo que le hizo dudar de si las cosas que decía su hermano eran ciertas o ficción pura.

-Estas diciendo que estas cosas las traía puestas esa delicada chica?

-Si, es cierto, lo juro!

-Vaya, pues por su reacción te sugiero que tires esas cosas, no creo que quiera volver a verlas.

-Habla otro idioma, no entiendo lo que me dice

-Eso es divertido!- sonriendo ampliamente

-No lo fue!- rezongando a su hermana

-Bueno bueno, como sea, solo vine para ver como estabas, además te traje algunos trajes que diseñé, te encantarán!

La rubia se relajó una vez que los vio olvidándose de los grilletes, riéndose y sacando el contenido de las bolsas que la pelinegra había traído consigo. Se acercó poco a poco curiosa. Vió como la chica lo ayudaba a ponerse el saco y él se veía muy guapo, también cuando ella le colocó una corbata azul fuerte de inmediato resaltaron sus ojos azules, era el color de los mares de la tierra, el color favorito de la rubia desde que tenía memoria, eso hizo que se acercara mas a ellos, embelesada en esos ojos tan atrayentes.

-Tendrás que ponerle correa a tu nueva mascota…

-Rei…- Con tono de reproche, lo que provocó una mueca de disgusto para Rei

-Está bien… seré amable, solo porque está perdida, pero en cuanto encuentres a sus dueños la regresas

-No es un perrito perdido!

Los dos se rieron, la rubia se sintió un poco incomoda, prefirió sentarse en el suelo.

-Lo ves! Es un cachorro perdido!

-No te sientes ahí!- Se acercó a la rubia, mientras se acercaba ella lo veía mas y mas alto hasta que tuvo que doblar su cabeza casi por completo

-Siempre quisiste un golden retriver o era un labrador dorado?

-Ya entendí la referencia gracias! Solo espero que no pueda entenderte- extendió una mano a la chica, ella la vio con desconfianza pero le correspondió dando su mano, él la levantó y la guió al cómodo sillón, ella miró por todos lados el sillón, lo acarició sintiendo la suavidad de la tela en sus manos, eso era en verdad algo magnifico para ella, casi podía sentir como se regocijaba con solo tocarla.

-Jajaja perdón pero es que me da mucha gracia, ella se comporta como si no fuera de este mundo!

-Pues tal vez no lo sea!

-Endimión estas completamente loco ¿has intentado preguntarle su nombre?

-No, no se me había ocurrido como preguntarle

-Entiendo…- Mientras lo miraba con cara de "eres tonto?"

La hermosa chica de cabellos largos y oscuros como la noche se acercó a la rubia con sonrisa amable, se puso delante de ella y se puso una mano en el pecho

-Rei…, soy Rei!

La rubia primero hizo cara de ¿Qué rayos?, pero después pareció entender y la señalo

-Rei!- Grito la rubia de cabello largo un tanto ondulado y enmarañado

-Correcto!- dio unos saltitos y aplaudió indicándole que había acertado, Esta vez señalo a Endimión- I-dio-ta

-Idiota!- Grito la rubia señalando a Endimión, a lo que él reaccionó molesto con su hermana por darle ese nombre

-Serás tonta!- Dándole un golpecito en la frente a su hermana cosa que le dio gracia a Rei quien fue aumentando la risa hasta tumbarse en el sillón sosteniéndose el estomago- Yo soy Endimión… En-di-mion…- Señalándose a si mismo

-Endimión…idiota!- dijo la rubia con una preciosa sonrisa en los labios, completamente ingenua a lo que acababa de decir. Gracias a esa naturalidad Endimión abrió la boca y levanto una ceja incrédulo

Rei por su parte estaba partiéndose de la risa, regocijándose de las palabras de la rubia

-No no!- él movia las manos y la cabeza negando por sus palabras- Endimión

-Endimión!- Dijo la rubia con un gesto no muy convencido

-Si!- y aplaudió a la chica sonriéndole amable, pero la chica se sonrojo un poco

Rei se levanto del sofá aun suspirando por el aire perdido y medio encorvada por la risa, pero componiéndose.

-Y tu eres?- Señalándola a ella esta vez, ella pareció entender bien

-Serenity!- señalándose a ella misma- Serenity!

Ellos repitieron su nombre y ella también les aplaudió como ellos lo habían hecho al repetir correctamente sus nombres.

Rei jugó un poco mas enseñándole algunas palabras, mientras Endimión preparaba la cena. Estaban en la barra de la cocina y Serenity preguntaba señalando los instrumentos que Endimión utilizaba, de este modo Rei le decía como se llamaban, Serenity estaba fascinada por lo que él hacía, transformaba todas esas cosas, tan simples en algo maravilloso, y la comida olía delicioso! Ella a veces aspiraba hondo para tomar esos deliciosos aromas. Pero se enamoró mas de esas frutas a su lado, probó la manzana y le pareció un poco dura, pero de sabor dulce, un durazno más dulce que la manzana, también probó el plátano y casi lo escupe, su consistencia le pareció algo desagradable y prefirió ocultarlo debajo de una servilleta sin que se dieran cuenta, pero lo que le encantó aun más… Fueron las uvas! Esas pequeñas cositas verdes le parecieron tan dulces y extremadamente deliciosas que casi se acaba todo el contenido del frutero.

Después de una rápida cena y de varias quejas de Rei, Serenity se quedó dormida y Endimión despidió a su hermana, ella había prometido regresar al día siguiente para ver a Serenity y que no se sintiera tan sola cuando Endimión salía.

-¿Qué haré contigo? Esto de quedarte dormida es lo tuyo…- tomó a la rubia y la llevó a la habitación de huéspedes, la vió tan plácidamente dormida, con su rostro blanco, su expresión tranquila y unos mechones tapándole media mejilla que en cuanto la dejó en la cama sonrió ante aquella exquisita mujer y retiró esos mechones acariciando por primera vez ese rostro hermoso, se tomo la libertad de acariciar con su dedo el perfil de la rubia, rasgos finos y delicados, nariz respingona, labios gruesos pero no exagerados, eran más bien apetecibles, se estaba dejando hipnotizar por esta musa. Sonrió cuando la escuchó suspirar profundamente dormida, salió de la habitación y se dirigió a la suya.

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Eran las 9 am, Endimión preparaba el desayuno escuchando las noticias que pasaban en la TV.

Flashback

Serenity se había levantado apenas escuchó que él salía de su habitación. Al tenerla frente a él, la vio despeinada y con la misma ropa con que había llegado, eso le restó atractivo sin duda. Él reprobó aquella imagen, no digna de una hermosa mujer como ella, así que tomó un cepillo, la volteó y comenzó a desenredar su cabello, cosa que a ella pareció disgustarle, no sabía si era porque no le gustaba peinarse, o porque quería que él dejara de hacerlo, pero optó por darle el cepillo y ella comenzó inmediatamente a cepillarse.

De vez en cuando salían algunos reproches de su boca, cosas que él no sabía que decía, en su idioma extraño. Al escuchar tanta queja (o maldiciones) optó por meterla a la ducha, claro, solo le indicó cómo funcionaba y para que era cada cosa y después cerró la puerta, le dejó una playera de él para que se pusiera al salir de bañarse.

Ella disfrutó como nunca ese baño! Y salió mas relajada y hermosa que antes.

Fin de flashback

Y ahí estaba él, cocinando el desayuno esperando a que la rubia saliera de su baño

-Endimión… karioshterinaot?

-Eh?- Él no entendió nada de lo que le dijo, salvo su nombre, quito la atención del desayuno y se giró a verla. La visión de verla semidesnuda, con su cabello largo, apenas formándose unas ondas, su cuerpo delicado y delgado, sus piernas suaves, sus manos hacia la espalda retorciendo un mechón de su cabello en actitud nerviosa, sus pezones marcados en la playera, sus ojos azul celeste, sus labios rosados y únicamente vestida con su playera, siendo consciente de que no traía absolutamente nada debajo… no solo le parecía una locura tener a semejante mujer, sino que le pareció desquiciado siquiera tocarla, después de haber sido víctima de quien sabe que horrores y aterrizar en su casa.

Pero… las hormonas eran las hormonas y aun un caballero tiene sus arranques de pasión, solo verla así… le hirvió la sangre, quería besarla, comprobar la suavidad de su piel, el olor de su cabello… solo atinó a volver su atención a la comida. Sin notar como la dulce chica hacia un puchero de frustración al no captar del todo su atención, o al menos eso era lo que ella creyó.

A las 11, después de haber llevado su ropa al cuarto de lavado, Serenity estaba instalada frente al televisor súper entretenida averiguando cómo funcionaba, Endimión se despidió de ella y partió para ver los avances de su nuevo restaurante.

Cerca de la 1 Serenity quiso ver que tal iba su ropa, y entró al cuarto de lavado, no supo bien donde estaba su ropa, así que abrió todo lo que tenia puerta y finalmente la vio, ahí estaba su ropa, pero aun estaba mojada, no podía ponérsela de nuevo y regresó resignada frente al televisor pero antes de llegar a el escuchó la puerta de entrada dejando ver a una elegante y fresca Rei, luciendo una cola alta, aretes de brillantes largos, lentes oscuros, una blusa roja delicada sin mangas pero de cuello semilargo que le marcaba bastante bien el busto, dejando muy en claro que tenia lo suficiente para llamar la atención de los hombres que le vieran de frente, su diminuta cintura y un pantalón blanco ajustado a sus piernas que también dejaban en claro que tenía atractivo por donde la vieran. Sus zapatillas altas acentuaban aun mas su bien formado trasero. Rei era, a los ojos de Serenity, una autentica belleza, la admiraba por sus formas y deseaba lucir igual que ella, desde el momento en que la vió se sorprendió con su belleza.

-Hola Serenity! Ya estoy en casa! Bueno, no mi casa, la casa de mi hermano, pero da igual! También es mi casa!

Serenity la recibió con una sonrisa de autentico gusto, pero no entendió nada de lo que dijo a excepción de su nombre.

-Vaya, mírate nada mas, de no ser por la ropa diría que eres una belleza! Creo que hay que comprarte ropa! Mi hermano no creo que se atreva a entrar a una tienda de lencería… mmmmm q haré…- inspeccionándola de arriba abajo, deteniéndose en la marca de luna creciente de su frente, la inspeccionó con ojos entornados, pero le resto importancia cuando se le ocurrió una idea- Ya sé, tomaremos algo de la ropa de Endimión!

La tomo de la mano y la condujo a la habitación de él, ella al entrar se maravillo con el aroma de su perfume, tan varonil!, vio su cama perfectamente arreglada, su espejo de cuerpo entero , echó un vistazo a su armario, donde la metió Rei, vio sus trajes, sus zapatos, las mancuernas preguntándose para que rayos servían, sus corbatas de seda, todo le pareció demasiado hermoso, hasta que Rei la llamo,

Tomó una de las camisas de Endimión, la obligó a quitarse la playera y le puso la camisa azul celeste, le doblo las mangas hasta el codo, después le indicó que se pusiera unos shorts Khaki que a Endimión por su altura le llegaría a la rodilla, pero a Serenity, le quedaban justo llegando a sus tobillos, aprovechando que tenían jaretas, Rei las cerró para apretarlas a sus tobillos y que no se viera tanto como una prenda masculina, tomó unos tirantes que tenía Endymion y se los colocó a Serenity evitando que se le cayera el short, le colocó una corbata color mostaza que combinaba con el short, dejándola suelta dando un aire despreocupado y fachoso, le recogió el cabello y le colocó un sombrero café que ella le había regalado a su hermano. Lo único que faltaba era la cintura… tomo un pañuelo de seda que le ató a la cintura a modo de cinturón.

Una vez que comprobó que se veía femenina-masculina, sonrió satisfecha, pero aun había un detalle… los zapatos… recordó que había dejado unas sandalias de piso y rogó por que su hermano no las hubiera tirado, finalmente las encontró e hizo que se las pusiera, eran lo único que descuadraba en la imagen perfecta y le tomo una fotografía.

Serenity se miró al espejo y se vio extraña, pero parecía hombre aunque le pareció demasiado gracioso. La camisa de Endimión desprendía su aroma, y eso la estaba volviendo loca, era como tenerlo cerca, ese aroma era delicioso, no podía quitarse de la mente a Endimión con sus hermosos ojos azules.

-Vamos Serena, las compras nos esperan! Y… nos llevaremos… esto!- Abriendo el cajón de Endimión tomó una tarjeta dorada brillante, y la sonrisa maliciosa de Rei brillo aun más que la tarjeta.

En menos de 5 minutos ya estaban en el auto de Rei, un precioso Porsche plateado convertible, Serenity al verlo se quedo con la boca abierta.

-Hermoso verdad! Lástima que es de mi hermano mayor, Zafiro.

Subieron al auto y Rei se dirigió a su zona comercial favorita, Tokio Street era la más exclusiva plaza comercial de lujo en Tokio. Serenity estaba fascinada con todo ese brillo de los aparadores.

Le compró ropa suficiente para 1 mes, zapatos cómodos, tenis y zapatillas, broches para cabello, ropa interior, pijamas, maquillajes, accesorios, cosas para ducha como shampoo, esponja y shampoo corporal, y demás cosas que se le ocurrían que podría necesitar, claro, todo lo pagaba la tarjeta dorada de Endimión Chiba!

Endimión llegó a su casa y no vio por ningún lado a Serenity, eso lo asustó, la buscó por todos lados, incluso en el roof garden, pero nada, justo cuando bajaba del jardín dispuesto a llamar a Rei entraron armadas con 20 bolsas cada una repartidas en ambas manos y con una sonrisa en sus bocas, él al ver a Serenity vestida con sus ropas se sorprendió pero le encantó esa imagen, parecía entre infantil y masculina, pero le encantaba verla así.

-Fuimos de compras!- grito Rei emocionada

-Puedo notarlo!- contesto de en el mismo tono que Rei- Que amable fuiste al llevarte a Serenity de compras, la verdad no se me había ocurrido

-Lo sé, hay muchas cosas que no se te han ocurrido hacer por ella

-Que bueno que tu vienes a verme mas seguido, así tengo una cómplice!

-Espera a ver lo que le compraste!- dijo Rei con emoción contenida mezclada con burla

-¿Qué le compre?- creía no haber escuchado bien

-Ah, si… verás… es tu huésped, así que… fuiste muy amable y buen anfitrión, no pude esperar menos de ti, hermanito…- sonriendo de oreja a oreja le devolvió la tarjeta dorada, provocándole casi un infarto

-Estas loca! Esa tarjeta la utilizo solo en casos de extrema emergencia! Como se te ocurre!

-Esta es una emergencia! Acaso la querías semidesnuda todos los días? Bueno, por ti genial, pervertido!

-…- Dudo un poco de su respuesta, ya que no sonaba mal tenerla siempre en una de sus playeras o camisas- Estas loca, no soy un pervertido, te lo paso esta vez, pero solo esta!

-Siiiii hermanito! Y bueno, como hice mi buena obra del día, hoy podré dormir en paz, nos veremos mañana! Adios Sere!

Serenity se volteó e hizo seña de adiós moviendo la mano igual que Rei, pronto volvió a entretenerse sacando la infinidad de cosas que le había comprado Rei, Endimion la vio tan contenta, que solo sonrió y dejó la tarjeta sobre la mesa, tomó algunas de las bolsas y sacó el contenido, unas zapatillas que podrían verse sexys… un vestido algo corto… una blusa muy al estilo de Rei, ajustada… un camisón de seda demasiado corto!... unas braguitas súper coquetas y femeninas de encaje negro…

Justo cuando las tenía en la mano, Serenity volteó y se las arrancó de la mano completamente avergonzada, él solo carraspeó y le devolvió las bolsas, después se fue a otra de las habitaciones, dejando sola a Serenity.

Después de meter todo en su habitación notó que tenía hambre y fue a la cocina, quiso hacer lo mismo que hacia Endimion, encender la estufa no parecía nada complicado, tal como lo esperaba no había sido difícil. Quiso calentar un trozo de pan pero no sabía como usar el tostador así que colocó la rebanada en plena flama, pero comenzó a quemarse y sacar humo, eso espantó a Serenity y tomo el pan pero se quemó y lo aventó aun en llamas, cayendo justamente en la servilleta que había escondido el plátano medio mordido prendiéndose fuego casi instantáneamente, ella no sabía ni que hacer, intentó apagar el fuego con otro trapo pero solo lo contagió con el fuego hasta que lo aventó también hacia la estufa donde el fuego seguía abierto, sin saber que hacer corrió hasta la habitación donde se había metido Endimion.

Envuelta en pánico lo vio dando golpes a un saco que colgaba del techo se sorprendió de verlo con el torso desnudo y sudado, con su cuerpo marcado, eso era una ilusión de un autentico Adonis… pero regresando a su pánico se acerco a él corriendo

-Esgta, sin shatsi, buuum! Karhanteknikum!

-Espera! No te entiendo!

-Neeeite!

-Que?

Ella completamente en pánico lo tomo de la cara y lo beso, un beso apasionado, colmado de urgencia, que lo tomó por sorpresa, justo cuando comenzaba a acoplarse a sus labios ella lo soltó y lo sorprendió aun mas

-Tu cocina se quema! Rápido!

-Hablas mi idioma?

-Fuegoo! Date prisa!

-Que? – Captando por fin lo que ella le había dicho, salió corriendo y encontró su cocina en fuego, rápido accionó el extinguidor bañando su preciosa cocina de espuma blanca.

Finalmente pudo apagar el fuego y se dejo caer pesadamente en el sillón, también dejando caer el extinguidor vacio haciendo un ruido metálico. Serenity lo veía asustada y avergonzada.

-Perdón por lo de tu cocina… no quería…

-Eso ya no importa, lo que importa es que no paso a mayores y solo fue la cocina, si la estufa hubiera explotado eso si sería malo… ¿Cómo es que ya puedes hablar conmigo?

-Ah mmm… bueno… lo que pasa es que… tengo habilidades lingüísticas…- desviando la vista evitando ver el torso bien formado de Endimión

-Fue el beso?

-Si… si tengo contacto labial con alguien de quien no se su idioma, en automático puedo hablarlo… no quise besarte antes porque no sabía si era correcto, pero… la emergencia era mayor…

-Entiendo…- Quedándose pensativo unos momentos- No… la verdad no entiendo… todo esto es confuso – Endimión se veía cansado, se masajeaba los ojos, a tientas buscó el teléfono, lo encontró y llamo a alguien dando la instrucción de ir por la mañana a arreglar la cocina, después de colgar se quedo hundido en el sillón con sus manos pesadas a sus costados tratando de entender la sensación placentera y pasional que le había provocado ese beso.

No quería darle importancia, pues como había dicho, solo era una emergencia en la que había tenido que besarlo, pero se moría de ganas por repetirlo, por volver a probar sus labios suaves, volver a sentir ese calor, se quedó perdido en sus pensamientos tanto que lo despertó la luz del sol directamente en los ojos, cuando vio el reloj se dio cuenta que eran las 8 am y que se había quedado dormido, al moverse sintió la manta deslizarse sobre su pecho, al parecer Serenity le había puesto una manta para que no se resfriara.

Bostezó desperezándose y la buscó por todos lados, y ahí estaba ella, intentando a toda costa partir esa sandía enorme con el cuchillo, pero no sabía utilizar lo así que se veía como si fuera la peor faena! Era casi como ver el desastroso asesinato de una sandía con su jugo derramado por toda la mesa.

-Que haces Serenity?

-Llámame Sere ¿si? Asi me gusta… hago mmmm… según tu idioma algo llamado Coctel de frutas! Mira! Ya pique el mmm… ¿mango?

-El mango! Ay no! Lo quería para hacer un mousse! Tendré que comprar mas… bueno no importa, al final no podría hacerlo con esta cocina hecha un desastre… por cierto, ¿Cómo es que sabes tantas palabras? Yo no recuerdo habértelas enseñado.

-Eso es porque entiendo las palabras que Rei me enseñó, además expreso mis pensamientos en tu idioma, no es tan difícil

-Fascinante! Dime, de donde eres?

-Bueno… es un poco complicado… en tu mundo no existimos… somos una especie de luna pero estamos ocultos por un fenómeno que impide que noten nuestra presencia, se podría decir que somos la luna de la luna de la Tierra. Somos un fantasma para ustedes.

-Estas jugando cierto?

-Claro que no! ¿Qué ganaría con ello?- riendo divertida y amable ante la ocurrencia de que estaba mintiendo, pero su mueca cambió cuando clavo el cuchillo de forma vertical sobre la sandía y no podía bajarlo, a lo que él se ocupó de cortar la sandía con la fuerza necesaria y sin hacer mas desastre- Mi planeta… bueno, yo le llamo así…. Es un lugar hermoso! La luz del sol también llega a nosotros, pero por ese fenómeno, ustedes no nos notan, es extraño, nosotros si podemos verlos.

-Suena interesante lo que dices, ¿Por qué no me cuentas sobre tu "Luna fantasma" mientras desayunamos?

-Será un placer!

Entre descripciones fantásticas de un mundo prospero, colmado de plantas exóticas y coloridas, animales alados, aguas cristalinas, un reino gobernado por un matrimonio de monarquía, era todo tan fácilmente imaginable que Endimión transformó cada palabra de Serenity en imágenes en su mente. Además, escuchar la aterciopelada y educada voz de Serenity era algo de lo que no se cansaba.

Tuvieron que interrumpir su plática porque llegaron a arreglar la preciada cocina de Endimión.

Al fin Serenity podría utilizar la ropa que Rei le compró usando un bello vestido blanco ligero con falda volada bastante apropiado para el calor de la primavera que inundaba el departamento. Endimión también aprovechó para lucir algo ligero, unos jeans que se ajustaban bastante bien a su cuerpo y una playera ligera también, ayudó a limpiar la cocina y a quitar algunos aparatos inutilizables, Serenity miraba todo con curiosidad, todo lo quería tocar, era como una niña de 5 años preguntando por todo lo que había. Al final Endimión terminó explicándole para que servía cada uno de los aparatos de la cocina, a pesar de saber cómo se llamaba cada cosa, no podía entender aun para qué y cómo funcionaba cada una, resultó ser una alumna muy curiosa e inteligente.

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Holaaaa! Tiempo sin estar por estos lares! Bueno aquí mi nueva locura! Espero que les guste, ya irán viendo que pasa con esta pareja, será algo romántica divertida y con algo sorpresivo más adelante. Espero sus reviews con ansias. Sus criticas siempre son bien recibidas y por supuesto también los jitomatasos vale?

Bonito fin de semana!