Yo se que me quieren matar, perdonen la demora pero debido a mi renuncia estuve ocupada entregando puesto y revisando algunas otras cosas que tenía que dejar listas antes de irme de la ex-empresa a la q trabajaba. Pero ahora espero actualizar un poco más seguido.

Disfrutenlo!

II

El ocaso desde el roof garden del departamento era esplendido, todo lo teñía de naranja. Serenity estaba viendo el bello ocaso, recordando que había algo así en el Milenio de Plata, su lugar de origen. Estaba tan fascinada que de pronto solo la distrajo 2 golpes secos entre las plantas.

-Auuu! Eso dolió! Artemis te dije que no quería aterrizar tan fuerte! Debíamos haber llegado desde una altura menor

-Aaaay ay ay ay ayyy mi espaldita! No me culpes Luna! Fue decisión tuya el cómo aparecer.

-Luna? Artemis? Que hacen aquí? Y en esa forma!?-la rubia se acercaba incrédula y sorprendida

-Serenity!- gritaba la gatita negra con la luna dorada en su frente saltando a sus brazos

-Serenity es un gusto que esté bien! Por suerte aterrizamos justo donde usted estaba!- Estirándose el gatito blanco como la nieve y con la luna dorada también en su frente.

-Me alegra que estén aquí pero por favor no hablen!- Pidió con angustia de que los fueran a escuchar.

Rei y Endimion estaban cocinando lo que sería la cena de esa noche, ella había salido a despejarse y arreglar la mesa ya que querían cenar en el jardín, pero se había distraído por el ocaso.

-Serenity! Preparaste la mesa?- Salió de las escaleras Rei y Serenity no pudo esconder a los 2 mininos que se pusieron delante de ella en forma de protección- Gatos? No me digas… vinieron del cielo?-preguntó risueña y burlona

-Pues… si…- hizo un gesto de confusión a lo que Rei solo suspiró resignada

-De acuerdo, digamos que cayeron del cielo también, tienen la misma luna que tu, así que deben venir contigo

-Mi luna? No pero… - en ese momento levantó una bandeja plateada y se vio la frente, no tenía la luna dorada

-La vi hace tiempo, estaba brillando no sé, no te dije nada, creí que era normal, después no le di importancia y ya no la volví a ver en tu frente

-aaah…- estaba nerviosa pero se tranquilizó cuando vio a Endimion

-¿Acaso hay reunión y no me avisan? Hey no voy a poner todo yo solo!

-Es que… tienes nuevas mascotas!- dijo Rei algo burlona señalando a los dos mininos frente a Serenity

-¿Amigos tuyos?- le preguntó a la rubia quien con un gesto de angustia asintió con la cabeza- Esta bien, no te preocupes, siempre quise tener mascotas, le sonrió amable y ella se sonrojó por ese simple hecho

-Genial! Tenemos mascotas nuevas!- Rei levantó al minino blanco y Endimion al negro y comenzaron a acariciarlos-¿Cómo se llaman?

-La gatita negra es Luna y el blanco Artemis, son mis amigos y guardianes

-Son hermosos!- Rei puso su frente en la cabeza de Artemis y le dio un beso para seguir abrazándolo, Endimion hizo lo mismo con Luna.

-No se molestan de que estén aquí? Creo que me siguieron

-Son unos fieles amigos, claro que no hay problemas Endimion es un gran anfitrión!- Contestó animada Rei

-Ya quiero ver como le haces cuando vivas sola hermanita- ansioso de venganza su hermano

Cenaron entre risas y una que otra anécdota de Rei, además contaba que pronto sería la semana de la moda en Tokyo y tendría el honor de poner algunas de sus creaciones en el desfile de la gloriosa diseñadora Michiru Kaiou, además en el desfile mostrarán las nuevas creaciones de la joyería Tenou una de las joyerías finas mas prestigiosas de Asia.

Pasaban de las 11 cuando Rei se fue a casa, vivía con su padre al ser la hija menor aún no estaba del todo acostumbrada a una vida libre, su padre la tenía bastante bien amarrada, además a ella no le importaba vivir con él, se llevaban muy bien.

-¿Dónde se quedarán Luna y Artemis?- preguntó Endimion en un gran bostezo

-En mi habitación!- casi gritó Serenity

-De acuerdo, puedes irte ya, yo recogeré todo esto

-Te ayudo, tu estas muy cansado, si lo hacemos entre los dos será mas rápido

Ambos recogieron y se lo llevaron a la cocina, Serenity estaba viendo como Endimion ponía los platos en el lavavajillas y se acercó mucho a él, pero no lo notó, cuando Endimion se dio la vuelta la empujó y ella casi cae tropezándose. En un hábil movimiento la tomó en sus brazos, quedaron hipnotizados en los ojos del otro, sin darse cuenta se iban acercando más y más, pronto sería un beso, estaban a milímetros, podían sentir el aliento cálido del otro, ambos cerraron los ojos esperando sentir los labios del otro.

Artemis al ver la acción que estaba por realizarse saltó sobre la mesa y lanzó un rugido minino, muy molesto.

Endimion reaccinó y soltó a Serenity, no volvieron a cruzar palabra alguna se metieron en sus habitaciones y desaparecieron de la vista el uno del otro.

-¿Qué pasa contigo Artemis?- preguntó molesta Serenity

-Si! Que pasa contigo?- Secundó Luna

-Solo quería estirarme, aun no controlo estos movimientos de gato- Se defendió Artemis sin tomarle mas atención, se acurrucó en la cama haciéndose bolita y fingió dormirse

-Aaaah!- bufó Serenity molesta y frustrada, realmente ese beso iba a ser romántico y Artemis lo arruinó.

Endimion entró en su habitación y se dejó caer en su cama, recordó a Serenity en sus brazos, su cuerpo pequeño y delicado tan cerca, su cálido aliento, sus labios esperándolo, era una locura! Él estaba comprometido y ahora se sentía atraído por Serenity, no era posible que el destino le jugara así!

-Quisiera poder besarla una vez mas…

Con ese pensamiento se quedo completamente dormido.

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-Endimion…- Escuchaba que lo nombraban a lo lejos- Endimion, despierta- la voz cada vez se iba acercando mas, sintió una pequeña lengua en su mejilla- Luna no hagas eso!- reconoció la voz enojada de Serenity

-Que pasa? Que hora es?- reaccionó al sentir la luz del sol entrando por las cortinas

-Son las 8:30, hoy es sábado cierto? Crees que podríamos salir? Quiero conocer esta ciudad

-Lo siento Serenity no puedo llevarte a pasear hoy- se incorporó en sus codos y se dio cuenta de que se había quedado dormido sin cambiarse, Serenity estaba con su camisón corto de rodillas sobre la cama, se veía tan sexy a estas horas de la mañana

-Que lastima…- dijo decepcionada

-Puedes venir conmigo pronto será la apertura de Tokyo de cristal, tengo unos asuntos que ver, además no sé a que hora regresaré, es mejor si te quedas conmigo

-Siiiiii!- saltó contenta y su camisón corto se elevó en sus saltos, Endimion no pudo evitar comérsela con los ojos, se veía tierna, inocente y condenadamente sexy.

Se arreglaron para salir, justo estaban por entrar en la camioneta de Endimion cuando vieron aparcarse el auto de Zafiro, el hermano mayor de los Chiba, de el salió Rei con un aspecto de pocos amigos.

-Solo vine a entregarte esto, supongo que no has comprado el periódico- dijo entregándole el clasificado de sociales donde se veía a Beril con un vestido rojo que le quedaba entalladísimo, sus pechos enormes parecían querer salirse del vestido, estaba levantando una copa brindando con algunos que Endimion no reconoció. El titular decía: "Beril Metalia y sus excesos le cuestan casi medio millón en una noche a Malachite Metalia"

Endimion tensó la mandíbula y su semblante alegre cambió por uno serio.

-Serenity, ve con Rei un momento, tengo que ir a casa de mi padre

-¿Qué es lo que harás?- cuestionó Rei

-Poner en claro algunas cosas con mi padre- entró en la camioneta blanca y salió rumbo la mansión Chiba

-¿Volverá?- preguntó Serenity angustiada al verlo partir tan molesto

-Si, no te preocupes, vamos al centro comercial!- Tratando de aligerar el humor de Serenity

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Endimion iba a toda marcha, necesitaba hablar con su padre y poner las cosas en claro. Giró su rostro al asiento del copiloto y vio a Artemis muy feliz en dos patas viendo por la ventana tomándolo por sorpresa

-Artemis que haces aquí?- Artemis giró su cabeza para indicar que tenía toda su atención- Ay Artemis! Conocerás a mi padre- en el primer semáforo en rojo le colocó el cinturón de seguridad

La camioneta de Endimion se estacionó frente a una reja dorada brillante y muy alta, la propiedad estaba cubierta por paredes de 3 metros totalmente cubiertos de enredaderas verdes. Endimión presionó un botón y se abrió la reja dorada, Artemis se sentó erguido como todo buen gato que se jacte de tener orgullo. Eso le causó curiosidad y gracia a Endimion.

Entraron y se estacionó junto a la fuente, bajó junto con Artemis acomodado en su hombro, lo recibieron los sirvientes de su padre con una cariñosa bienvenida.

Su padre estaba en el despacho atendiendo unas llamadas. Al ver a su hijo le indicó con la mano que se sentara y esperara.

-Perdón hijo, estas llamadas no paran, dime ¿Qué puedo hacer por ti?- tranquilo y servil

-Padre no me hables así, no soy uno de tus amigos

-Las viejas costumbres no se quitan, dime, que te trae por aquí? Ah! Un gatito! Es lindo, ¿tu nuevo amigo?- sonriéndole amable

-Es de una amiga, pero se vino de polizón, verás, ¿aun sigue en pie lo de Beril?- preguntó sin rodeos

-Ah… ya te enteraste de su escándalo…- mientras se reclinaba en su asiento jugando entre sus manos con un bolígrafo, señalando la nota del periódico en su escritorio

-Si, evidentemente estoy molesto, no quiero tener nada con una persona así

-Yo entiendo hijo, pero es un asunto complicado, el senador Malachite llamó esta mañana para disculparse y pedirte que no tomes en cuanta esta situación- sin dejar de jugar con el bolígrafo

-¿No tomarla en cuenta? Tienes idea lo importante que es para mi en estos momentos mi reputación? Estoy por lanzar un restaurant y quiero que sea reconocido por ser el mejor, no por tener algo que ver con la pesada de Beril Metalia- Molesto en su tono pero con semblante tranquilo

-Lo sé hijo, lo sé, a mi tampoco me agrada lo que publican los periódicos pero esto se arreglará, hablare con Malachite- respondía su padre con una tranquilidad inalterable que le molestó de sobremanera a Endimion

-Padre… estas seguro que no podemos romper este compromiso?- Artemis giró a verlo sorprendido, hasta el momento había entendido que su molestia estaba relacionada con esa joven voluptuosa y peliroja pero ahora todo estaba de cabeza, ella era la prometida de Endimion!

-Endimion… esto no es un juego, además recién empieza, descuida, hablaremos con ella y se comportará, yo mismo romperé el compromiso en caso de que tu reputación este en entredicho, por mientras y como medida precautoria no se anunciará su compromiso- dejando de lado el bolígrafo se puso de pie para observar por la enorme ventana su hermoso jardín

-Padre… estoy comenzando a arrepentirme de esto- Comentó Endimion con un aire de sinceridad y tristeza, aunque por dentro estaba confundido y enojado

-Nada de eso, tenemos un trato que cumplir, no te sientas mal, hasta que se anuncie tu compromiso sigues siendo un hombre libre, solo no enamores a nadie- sonrió pero se leía entre líneas la autoridad de sus palabras aunque no por ello dejaba de sonreír.

-Si padre- Incluso Artemis sintió un poco de estremecimiento al ver la sonrisa fría del padre de Endimion y la autoridad oculta con que hablaba, era contradictorio, sonreía pero manipulaba, ¿Qué clase de humano era?

Endimion tomo a Artemis y salieron de la mansión, el gatito podía sentir el ánimo que le rodeaba al moreno, estaba estresado, molesto, angustiado y confuso, lo leía en cada uno de sus movimientos. Había llamado a Rei para encontrarse con ella y Serenity, cuando llegaron al estacionamiento del Tokyo Street se quedó unos momentos en el volante, parecía con dolor de cabeza, incluso se recostó en el volante unos minutos tomando aire profundamente tratando de calmarse. De nuevo tomó a Aremis y lo escondió en un sueter que tenía en la cajuela.

Artemis no entendía el porqué lo había escondido, apenas y podía respirar pero se quedó quieto, entraron a una tienda, Endimion se movía rápido y cuando menos se dio cuenta ya estaba en un bolso-canastilla para gatos, podía ver alrededor por las rendijillas, era cómodo y espacioso y vió que Endimion compraba otro en color morado, además de juguetes, un par de correas y placas de identificación.

-Será para Luna- le dijo a Artemis, era extraño, Endimion era muy amable, se preocupaba por ellos, uno simples felinos domésticos, por Serenity y por Rei, pero no debía confiarse. Artemis había formulado una teoría… Endimion era débil de corazón, no era digno para proteger a alguien como Serenity, además estaba el hecho de que estaba comprometido! Definitivo, no permitiría que pasara nada entre ellos.

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Se despidieron de Rei después de ir a ver los avances de Tokyo de Cristal y cenar. Fueran a donde fueran Serenity llamaba la atención, era una belleza fuera de lo convencional, y Endimion se puso celoso estaba molesto.

Cuando llegaron a casa lo primero que hizo fue subir al jardín, necesitaba despejarse, necesitaba no pensar en nada de lo que le afectara, él tenía que tener el control de todo, claro, excepto de su propio futuro, eso lo manejaba su padre, pero dentro de lo que a él le correspondía le gustaba mantenerse controlado.

Serenity subió minutos después con su pijama al ver que él no bajaba y se había asegurado de que ni Luna ni Artemis interrumpieran esta vez, dejándolos encerrados en su habitación.

-Endimion ¿estás bien?- le preguntó al verlo recostado en una silla

-Si… en un momento bajo- dijo en voz baja, quería relajar el dolor de cabeza.

-¿Te sientes mal? Esta mañana te veías molesto y regresaste un poco mas enojado que antes- le dijo poniéndose a sus espaldas y comenzando a masajear sus sienes

-Estoy bien, solo es un dolor de cabeza, no hay de que preocuparse, ya pasará, todos tenemos días malos- Las manos de Serenity se sentían muy bien, masajeaba en el punto exacto del dolor, estaba comenzando a perderse en esa agradable sensación

-Endimion…- Siendo atraída por ese rostro masculino quiso tocar sus labios y recorrer con sus dedos cada parte de su piel, los botones de la camisa eran demasiado tentadores, quería abrirlos, quería tocarlo, sentir su piel, era algo magnético lo que sentía hacia él.

-Dime- le dijo en un susurro con los ojos cerrados dejándose llevar por esas manos deliciosas que quería lo recorrieran por todo el cuerpo.

-Buenas noches…- Y sin proponérselo Serenity se dejó llevar, lo besó con pasión acariciando sus labios con su lengua, succionándolos, Endimion se dejó besar y correspondió, cuando sus lenguas se tocaron sintieron mil descargas de energía, la sensación era demasiado deliciosa, sus lenguas jugaban a atraparse, a recorrerse, acariciándose seductoramente.

Endimion la tomó de las muñecas y en un movimiento rápido la giró para que se sentara en sus piernas, la atrajo hacia él y continuaron con su beso, Endimion comenzó a jugar con el cabello rubio de Serenity, acariciándolo suavemente, atrayendo su cuerpo delicado hacia el suyo, ella dejaba que sus manos recorrieran su rostro masculino, recorrían su cabello, bajaban a su cuello y acariciaba suavemente para volver a subir.

El viento comenzó a soplar mas fuerte y ligeramente mas frio, Su camisón se levantó un poco y Serenity se estremeció por el frío, Endimion pudo notar la dureza de sus pezones y la atrajo hacia él aun mas para cubrirla entre sus brazos. Ninguno de los dos quería separarse del otro pero…

-Miau…- Llamó Artemis, incluso su maullido denotaba molestia

-Artemis…- Serenity rompió el beso, pero no separó su rostro, dejó su frente apoyada en la de Endimion- Debo irme

-Si, no vayas a resfriarte- Endimion le dio un rápido beso en la punta de la nariz y la soltó lentamente sintiendo ambos el frio al separarse

-Buenas noches- le dijo ella mientras se abrazaba a si misma y comenzaba a caminar hacia el gatito blanco

-Buenas noches, descansa- le dijo con una sonrisa encantadora que la derritió.

Artemis y Serenity bajaron las escaleras, él molesto por lo que había visto y por lo que había pasado y no había visto! Ella completamente distraída, sintiendo aún los brazos de Endimion en su cuerpo.

La rubia se perdió en sus pensamientos y no escuchaba los reproches de Artemis, incluso Luna tuvo que discutir con él ya que deducía que la chica estaba en otro mundo. Serenity recordaba los besos de Endimion, lo fuerte de su pecho, su piel suave, su aroma, sus brazos rodeándola, y con eso se durmió profundamente.

Endimion por su parte veía la luna y no podía creer lo que había pasado, ella lo había incitado a besarse, incluso podía sentir que ella quería algo mas… ¿acaso Serenity estaba ahí para tentarlo? Si era así esperaba que eso solo terminara con un simple acostón, no quería que ninguno de los 2 se enamoraran ya que como lo había dicho su padre, no podía enamorar a ninguna o sufriría al enterarse de su compromiso… su compromiso…

-Maldición! Esto no debió pasar!- arrepintiéndose del beso, ese hermoso beso que había revelado mil emociones que no había descubierto hasta ahora.

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Muchas gracias por sus reviews a las chicas que me dejaron en el primer capitulo y también por sus alarmas, no saben lo feliz que me hicieron! Mil y mil gracias por sus comentarios, bueno ahora si llegaron nuestros mininos a la tierra jejejeje y Artemis no dará su brazo a torcer eso es seguro!

¿Qué les pareció el capitulo? Anden díganme pliiiiiiissssss!