Disclaimer: Candy Candy y todos los personajes pertenecen a Kyoko Mizuki, las imágenes a Yumiko Igarashi y anime a Toei Animation.

Nota: He tomado prestados los personajes de Candy Candy para crear una nueva historia situada en tiempos actuales, pero inspirada en eventos del manga. Espero que les guste este regalo de Navidad de mi parte. Si han disfrutado de su lectura, me encantaría conocer sus opiniones. Si encuentran algún error obvio, por favor no duden en hacérmelo saber de inmediato. Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo a todos!

Un gran agradecimiento a monybert-DC por ofrecerse a traducir esta historia para mi! Su esfuerzo es profundamente apreciado. Por otra parte, también quiero agradecer a lhbarba, quien ayudo a la revisión de la traducción. Sin ellas dos, esta versión no hubiera sido posible! Muchas gracias, monybert-DC y lhbarba

-Ms. Puddleglum.

MI PRÍNCIPE AZUL

Capítulo 1

Mi nombre es Candice Watson y acabo de cumplir dieciocho años en Mayo. Soy hija única en la familia, pues mi madre falleció antes de llegar a conocerla, no pareciera muy diferente a Cenicienta o Blanca nieves. Pero yo me considero bastante afortunada porque mi madrastra, Lynn, realmente me adora, especialmente porque por razones desconocidas nunca ha tenido un hijo propio. Ella es psicóloga, y siendo terapeuta de mi padre después del trágico accidente de mi madre, sin poder hacer nada, irremediablemente se enamoró de él.

En otras palabras, Lynn es quien me ha criado y me ha hecho la persona que soy hoy. Ella me leía cuentos antes de dormir cuando era niña, me llevó a la escuela y compartía mis lágrimas cuando yo lloraba. Nos amamos, pero insiste en que la llame por su nombre, pues como alguna vez le dijo a mi padre, "Candy tiene una madre solamente."

Por lo regular, a veces, no puedo evitar preguntarme qué pasaría si mi madre biológica estuviera viva. Mi padre todavía me la menciona de vez en cuando, pero sólo cuando Lynn no está. Me ha dicho algo como "Candy, tienes los ojos redondos y esmeraldas de tu madre" o "Tu pelo es tan rubio y rizado como tu madre". Cada vez que lo hace, el sonido de la nostalgia es evidente en su voz, y el anhelo en sus palabras es inconfundible.

Creo que mi padre y mi madre hubieran vivido felices para siempre si ese conductor ebrio no le hubiera quitado la vida hace muchos años. A estas alturas ya habrán adivinado que siendo niña crecí entre un cúmulo de lectura de cuentos de hadas. De hecho lo hice, gracias a Lynn. Aunque soy conocida entre familiares y amigos como una chica poco femenina, en el fondo, siempre había soñado que algún día llegaría conocería a mi príncipe, hasta que tuve mi primer accidente.

Nunca podré olvidar ese día. Entonces yo tenía catorce años. Mi padre había estado muy ocupado debido a su trabajo como médico en el servicio de urgencias del Hospital General de Vancouver, por lo que casi tuvo que cancelar nuestras vacaciones de invierno en nuestra estación de esquí favorita Whistler, pero Lynn había protestado en mi nombre. "Joe, siempre estas demasiado ocupado como para unirte a nosotras en nuestras actividades, y no hemos tenido unas vacaciones familiares desde hace más de un año."

Después de una seria consideración, mi padre accedió a dejarnos ir primero, él se uniría a nosotros un día después cuando compartiera el viaje con su hermano y la familia de este, el Tío Sam, la tía María y su hija Annie.

Me consideraba una profesional esquiando en aquel momento, porque había aprendido desde que era muy pequeña. Además, conocía la Montaña de Blackcomb en Whistler, tan bien, que creía poder hacerlo con los ojos cerrados. Sin embargo, Lynn se sintió un poco indispuesta por el clima después de dos horas de conducir hacia el complejo, por lo que se negó a dejarme ir sola por la tarde.

Yo le rogaba con lágrimas en los ojos y le prometí que seguiría fielmente el mapa de los senderos. "Lynn, ya no soy una niña, así que no necesito a nadie que me acompañe. Ya ves, estoy aún más alta que tú!"

Me explicó que antes, siempre había esquiado bajo supervisión, así que debía esperar hasta que mi padre llegara al día siguiente, pero yo le imploré: "Confía en mí, sólo voy a ir una hora, más o menos y sin duda volveré contigo aquí para tomar un poco de chocolate caliente después".

Luego de atosigarla un poco, ella de mala gana me dio su permiso, yo sabía que me lo había dado porque me amaba, pero me fastidió todo el camino a las pistas de esquí. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que esquié, así que me encontraba demasiado entusiasmada como para molestarme.

Esquiar sola por primera vez en mi vida, fue como una explosión. Nada comparado como la sensación de esquiar por las laderas, con la fuerza del viento contra mi cara, y que decir era un día tan glorioso. Con las cimas nevadas de las pintorescas y empinadas montañas a lo lejos, no podía dejar de apreciar el esplendor de todo el panorama y disfrutar como me deslizaba sin esfuerzo por el camino de la nieve y el hielo.

Después de un descenso, estaba muy contenta con mi rendimiento, y no pude resistir la llamada de ir al menos una vez más. Mientras me dirigía a través del terreno montañoso, observaba la vista impresionante del paisaje como un lienzo y el pasar de los otros esquiadores.

Continuando mi tercera ronda, estaba tan emocionada que decidí desafiarme a mí misma, al ir por una ruta más difícil. Siempre había atravesado por los senderos que eran más favorables, pero se habían vuelto demasiado fáciles para mí, y creía que mi nivel de habilidad había mejorado con los años. Aunque mi voz interior me instó a esperar a mi padre, ya me deslizaba por ese camino. Me dije a mi misma, que sólo recorrería esta ruta una vez más y definitivamente volvería a unirme a Lynn después.

Entonces, antes de que me diera cuenta, un esquiador pasó junto a mí, lo cual hizo que alterara el curso de mi trayecto, y me hizo tomar una mala decisión. Me encontré en medio de la nada un poco después de eso, y me di cuenta de que me había ido fuera de los límites establecidos. Me proponía no entrar en pánico, pero me vi abatida por el miedo cuando me dirigía directamente hacia un árbol. Intenté hacer otro movimiento, pero ya era demasiado tarde.

Todo pasó en un abrir y cerrar de ojos. Me di cuenta de que estaba gravemente herida después de chocar contra el árbol, porque no podía mover ni un centímetro de mí. Estaba sintiendo tanto dolor que lo único que podía hacer era gemir, y por el sufrimiento que tenía, me podía percatar como mi cuerpo se había roto en varios pedazos.

Estaba medio inconsciente en el momento en que un hombre vino a mi rescate. Se quitó el gorro y el pasamontañas para comprobar mis condiciones. Apenas me di cuenta de que tenía el pelo rubio brillante, pero puedo asegurar que nunca había visto un par de ojos azules tan notablemente limpios como los suyos.

Cuando desperté, estaba acostada recuperándome en una cama de hospital, después de una cirugía en el Hospital General de Vancouver. Mis padres estaban allí conmigo. Lynn gritó en cuanto mis ojos se abrieron y mi padre salió rápidamente de la habitación a buscar al médico que me estaba atendiendo. Cuando el médico llegó, ella me informó que había estado sumamente preocupada de que no volviera a despertar.

No tenía un recuerdo completo de mi terrible accidente, pero un par de mis costillas estaban rotas, y me había golpeado por todas partes. Sin embargo, lo peor de todo era que probablemente no sería capaz de caminar correctamente. No sólo mi cadera izquierda estaba dislocada, sino que también me había roto la pierna derecha con tal fuerza que los huesos me habían perforado la piel.

No podía aceptar que un paso en falso me había costado tanto y mientras me sentía apesadumbrada, mi doctor me comunicó que había necesitado un traslado rápido al hospital en helicóptero, porque había perdido tanta sangre, que requería de transfusiones sanguíneas inmediatamente. Por desgracia, el banco de sangre que estaba en el centro médico de la estación de esquí, no tenía la suficiente sangre. El hombre que me había rescatado estuvo dispuesto a donar su sangre para mí, porque su tipo de sangre era O, de modo que ese fue el motivo por el cual había sobrevivido.

"¿Cuál es su nombre?" Le pregunté mientras trataba de recordar su imagen. Aunque me sentía tan débil y sin vida, mis mejillas comenzaron a ruborizarse cuando sus divinos ojos resurgieron en mi mente.

Entonces mi padre respondió: "Cariño, el bondadoso hombre no quiso revelar su identidad, pero te ha dejado un mensaje antes de que llegáramos."

Lynn me pasó una nota de aquel hombre con letra muy legible:

A la glamorosa chica de las pistas,

Tengo fe en que algún día podrás volver a esquiar. ¡No te rindas!

Mis mejores deseos.

Las lágrimas brotaron de mis ojos a la vez que leía. ¿Cómo voy a ser capaz de esquiar cuando ni siquiera puedo caminar? Me pregunté con desesperación, pero mantuve su nota en mi corazón, diciendo a mis padres: "Prometo que voy a hacer mi mejor esfuerzo para volver a caminar."

Desde ese día, me referí a ese chico misterioso como "mi príncipe azul", un hombre sin nombre, que me había salvado la vida al igual que un príncipe en los cuentos de hadas. Mi primer y único deseo era reunirme con él de nuevo para darle las gracias personalmente y si era posible, me gustaría ir a esquiar con él para demostrarle que yo había tomado en cuenta sus palabras.

Por lo tanto, tuve la determinación de que con el tiempo sería capaz de caminar sin depender de muletas.

Estuve en terapia recibiendo procedimientos de rehabilitación disponibles para la curación física, pero mi progreso fue desalentadoramente lento. Cada vez me sentía más desanimada, pero volvía a tomar la nota de mi príncipe azul que tenía enmarcada y caí en cuenta que no debía decepcionarlo a él o a mis padres.

Casi cuatro años después, ahora que soy estudiante universitario de primer año, puedo caminar libremente y verme perfectamente normal para la mayoría de la gente. Lo único que me quedan son profundas secuelas psicológicas, por lo que ninguno de mis seres queridos menciona nada de ir a las pistas de esquí enfrente de mí.

Un día después de los exámenes de mitad de período, me fui de compras con mi prima, Annie y nuestra mejor amiga, Patricia. Diciembre había comenzado y los centros comerciales están muy bien decorados con motivos para la Navidad.

"Es esa época del año otra vez", dice Annie emocionada mientras estamos teniendo nuestro descanso en una cafetería. La radio está tocando música navideña y la tienda sirve bebidas especiales de la temporada.

Tomo un sorbo de mi taza de capuchino y hago una observación: "El tiempo vuela, ¿eh? ¿Ya están listas para Santa Claus?"

Entonces Patty se une a nosotros, diciendo: "A quién le importa algo sobre Santa Claus? No puedo esperar para ir a las montañas durante las vacaciones de Navidad."

Annie rápidamente guarda silencio, haciendo un gesto para que se callara. Patty se confunde porque no tiene ni idea acerca de mi pasado, así que hablé, "Está bien, Annie. Ya me he recuperado".

Mientras Annie se ve consternada, me preparo y comienzo a describirle a Patty los años desde mí pasado accidente, y ella por el asombro sólo abre la boca como un pez fuera del agua. No se da cuenta de que sus lentes se han deslizado por su nariz, por lo que sonriendo los empujo haciéndolos retroceder.

Ninguna de ellas pronuncia una palabra cuando he terminado de hablar. Estoy habituada a ese hecho, pero a veces, el recuerdo terrible todavía me persigue en sueños, aunque ahora ocurre con mucha menos frecuencia, a diferencia del primer año después del accidente. Estiro mis brazos hacia la espalda, mirando por el lugar tratando de parecer indiferente.

Pero justo en ese instante, juro que vi a mi príncipe azul desaparecer en una tienda de ropa no muy lejos de nosotros. Aunque yo no le vi la cara con claridad, mi instinto me dice que es él. Durante años he soñando que corro hacia él, así que para no perder esta oportunidad, sin decirle a Annie y Patty la razón, de inmediato dejé mi lugar y corrí hacia esa dirección.

Bueno, he exagerado un poco. Realmente no puedo correr, me frustro incluso si quiero hacerlo, pero caminé mucho más rápido de lo que normalmente hago. En el momento en que entré en la tienda, no puede encontrar a mi príncipe, pero por si acaso, decidí esperar un poco más. Cuando Annie y Patty me localizaron más tarde, preocupadas me preguntaron: "¿Qué pasa contigo Candy? ¿Cuál es la prisa?"

A continuación, les dije el por qué. Patty resopló mientras Annie me preguntó: "Dices entonces que tu príncipe azul está aquí?"

Así es – les digo mientras afirmo con la cabeza-, pero después de un tiempo, me imagino que mi mente me jugó una mala pasada y fue una ilusión o que había salido de la tienda antes de que yo llegara. Sin embargo, justo cuando estoy a punto de irme, el hombre que había visto anteriormente, sale de los probadores y empieza a hacer fila para pagar los artículos que trae en sus manos. Sin darme cuenta, clavé mis uñas en el brazo de Annie y hablé en voz baja: "¡Ahí está, Annie! Es el hombre más alto con el pelo rubio brillante."

"Candy, me lastimas!" Se queja Annie, tratando de aflojar mi mano, así que no terminó de oír lo que dije, pero Patty sí. Ella rápidamente limpió sus anteojos para tener una mejor visión. "¿Dónde? ¿Cuál? ¿El chico joven?"

Pasé saliva por el inexistente nudo de mi garganta, teniendo un debate interno ¿Podré acercarme a él y presentarme?

Entonces Annie indaga con sus cejas arqueadas por el escepticismo: "¿Estás segura, Candy? Ese tipo se ve muy guapo, como modelo de una revista de moda masculina."

Annie tiene razón. Tal y como nosotras, él está usando una camisa sencilla con jeans, pero parece que está modelando sin siquiera intentarlo. Incluso Patty está de acuerdo, así que replico en un susurro: "No puedo estar equivocada. Nunca me he olvidado de sus ojos".

Annie se queja, mirándome perpleja: "Pero tú nunca me habías dicho que era tan guapo!"

Esa es la razón principal por la que ahora no me atrevo. El problema es que no sé cuál es mi príncipe, parece como cualquier otro. Por no hablar de que la aparición de este hombre me intimida un poco. Sin embargo, sus ojos me recuerdan los que he grabado en mi mente. Mientras que Annie y yo estamos ocupadas discutiendo y apuntando a su dirección, Patty toma una respiración fuerte y me da un codazo.

"¿Qué pasa, Patty?" Pregunto sin prestar mucha atención a ella. Quien responde, casi gritando, "¡Viene para acá!"

Entonces miro hacia arriba y aguanto inconscientemente la respiración. El hombre del que estamos hablando se dirige hacia nosotras, mostrándonos su sonrisa irresistible. Casi me desmayo cuando mirándome a los ojos abre la boca: "¡Felicitaciones, glamorosa chica de las pistas! Ya puedes caminar!"

No puedo creer que mi príncipe azul resulta ser un joven apuesto, y encima de eso, me ha reconocido! Inevitablemente, mi cara se pone acalorada en cuestión de segundos. Durante años me he estado preparando para darle las gracias, incluso he memorizado mi discurso ", escrito especialmente para expresar mi gratitud. Sin embargo, estoy demasiado perpleja como para articular palabra alguna, algo que muy pocas veces me ocurre.

Pero gracias a Dios mi prima Annie está aquí. Le diseña una auténtica pregunta durante mi minuto de imponente timidez. "Así que, ¿fuiste tú el que salvó a mi prima hace años de su accidente de esquí?"

Él asiente con la cabeza hacia nosotros con una sonrisa dócil después de echar un vistazo a su reloj. "He quedado con alguien a comer ahora. ¿Quieren venir conmigo? Yo invito."

Obviamente, no son solo sus encantos los que nos hacen desmayar. Es su comportamiento gallardo que es raro en estos días. Durante el almuerzo, nos presentamos unos a otros. Él tiene unos cinco años más que nosotras y pasa la mayor parte de su tiempo en Boston por los estudios. Regresó a su casa para una reunión familiar especial y volverá a continuar su programa de MBA (Maestría en Administración de Negocios) poco después del Año Nuevo.

Cuando hubo terminado de hablar, Annie hace la pregunta que he querido saber desde hace años. "Tú ya conoces nuestros nombres, ¿cuál es el tuyo?"

Una pequeña sonrisa adorna sus labios antes de que él responda: "Albert Adams."

Tengo ganas de preguntar por qué se negó a dejar su datos personales después de mi accidente, pero en este momento todas escuchamos una voz de mujer que lo estaba llamando, "Albert?"

La curiosidad hizo que no pudiéramos dejar de voltear a ver a donde se originaba esa voz, y nos sorprendimos con la belleza de esa mujer. Como yo, ella tiene un precioso pelo rubio, largo y con rizos, pero en lugar de atarlo todo en una cola de caballo, lo deja suelto en cascada, con ondas sobre sus hombros. Por otra parte, aunque viste igual que cualquiera de nosotras, en comparación ella se ve femenina y elegante

Cuando Albert la ve, se levanta y se inclina para besar la comisura de su boca. Mi corazón se aplasta en ese segundo cuando asumo que esta hermosa mujer es su novia, si no prometida.

"Permítanme presentarles a todas ustedes, jóvenes damas, a mi hermana. Su nombre es Rosemary", - dice Albert - Después de que nos ha dado la mano a todas, Albert le dice a su hermana: - "Que no hemos acordado reunirnos aquí hace una hora? ¿Dónde has estado?" Después de eso, empiezan a murmurar entre sí.

Estoy completamente avergonzada de mí misma al creer que era su novia, más me siento aliviada de saber que son hermanos solamente. De repente, Albert se excusa diciendo: "Señoritas, lo siento pero tengo que salir con Rosemary ahora, no se preocupen, yo voy a pagar el almuerzo. Disfruten el día!"

Mientras que Albert está reuniendo sus pertenencias de su asiento, Annie utiliza sus ojos para hablar conmigo, pero no puedo entender su pista. Después de que Albert y Rosemary se han ido, Annie me reprende, frunciendo el ceño, "Candy, que ni siquiera pudiste darle las gracias, ¿dónde están tus modales?"

"Por supuesto,... increíble, ¿no?" - Respondo en tono abatido.- "Me he olvidado por completo mi discurso..."

"Además, ni siquiera le pregunté cómo contactar con él… si yo fuera tú, no hubiera dejado a mi príncipe ir así como así!"... Añade Annie en tono serio… como si yo no me sintiera lo suficientemente terrible. Todas damos un suspiro colectivo después de eso, el estado de ánimo predominante es de decepción por mi comportamiento.

Afortunadamente, no pasó mucho tiempo antes de que Albert volviera a aparecer, jadeando como si hubiera corrido una milla. - "Perdón por molestar de nuevo. Me he ido algo distraído". -

Él se agacha y recoge una bufanda tirada en el suelo, con su mano la limpia. - "Mi novia me habría matado si hubiera perdido esto".-

Así que él tiene una novia! No debería sorprendernos, y ¿Qué puedo esperar? ¿Que mi príncipe azul esperará a apareciera algún día? Pero mis oídos escuchan la voz de Annie diciendo, - "Albert, ¿te gustaría unirte a nuestra fiesta de Navidad en dos semanas? Eres bien recibido y puedes traer a tu novia contigo."

"Gracias por invitarme, pero mi novia está en Boston", responde cordialmente. Hay un brillo en sus ojos cuando habla de ella.

Así que supongo que no quiere venir, pero Annie me da la señal con el ojo de nuevo, así que me apresuré a seguir: "¿Podrías darme tu número de teléfono, Albert?"

"Por supuesto", responde mientras se saca un bolígrafo de su bolsillo, y yo estiro mi mano, diciendo: "Escríbelo aquí si no te importa."

"Claro está bien". Tras un segundo de vacilación, agarra mi muñeca con suavidad. Al escribir sobre mi palma, dice, "Estoy apurado, pero este es mi número de móvil si deseas contactarme."

"Te voy a llamar más tarde", comento. Entonces por un momento sus ojos azules se posaron en mis ojos verdes, devolviéndonos las miradas. Después de eso, no dijimos nada más hasta que se alejó de nosotras y no pudo escucharnos. A partir de entonces, tanto Patty como Annie se alegraron por mí, ¡Chócola Candy!, y yo no pude contenerme por la broma de Annie: "Yo no sabía que sería la anfitriona de una fiesta de Navidad, querida prima."

Ella saca la lengua y me responde: "lo hice por tu bien, mi querida Candy! Tú no sabes qué hacer cuando está él está cerca... Además, yo soy una romántica empedernida, y aunque tu príncipe tiene una novia estable, eso no quiere decir que no esté disponible! "

Aunque ruedo mis ojos y cabeza en forma de negación hacia ella, estoy muy contenta porque por fin he obtenido su número de teléfono. Al mismo tiempo, me advierten que no me haga falsas esperanzas porque al parecer se preocupa por su novia, y mucho.

= o = o = o =

El Tío Sam es propietario de una empresa constructora que hace viviendas de lujo en la zona suntuosa de Vancouver. Su esposa, Mary, es diseñadora de interiores. Ellos trabajan juntos para comprar viejas residencias sólo para derribarlas. Luego diseñan y construyen nuevas viviendas a partir de cero. Cuando una casa nueva se ha completado, residen alrededor de dos años o más y luego se mudan de ahi. Después de eso, venden la casa, que está en buen estado casi como nueva, y el comprador interesado pagará menos impuestos porque estrictamente hablando, la casa ya no es nueva.

Por lo tanto, Annie suele darse el lujo de estarse mudando de casa en casa. A veces bromea diciendo que yo debería visitarla a menudo porque ella pronto podría cambiar de domicilio. De hecho, esto es lo que está por suceder. La tía María está planeando vender su casa el próximo verano, por lo que ésta será la última fiesta de Navidad que se celebrará en este lugar.

Albert ha aceptado a regañadientes unirse a nosotras en la fiesta, a sabiendas de que principalmente va a ser una fiesta familiar, con invitados de nuestra edad. También es la oportunidad de conocer a mis padres, que de verdad quieren darle las gracias en persona.

Annie ha invitado a otros amigos de la universidad, incluyendo a su encantador novio, Archie, y su hermano mayor, Stear. Ambos son un poco mayores que yo, pero Archie ha estado saliendo con Annie desde la escuela secundaria, y sólo recientemente Stear y Patty también han empezado a salir.

¿Qué si tengo un novio? Buena pregunta. He estado teniendo citas casuales con los chicos, y me gusta porque me divierto al salir con ellos pero nunca los he entusiasmado. Todos conocen mi carácter varonil, por lo que ninguno de ellos me trata como a una dama a excepción de un compañero de clase de la escuela secundaria, quiero decir Terry.

Fue increíble que yo le haya llamado la atención porque es muy guapo, así que estuvimos enamorados uno del otro, por un tiempo. Sin embargo, tan pronto como me enteré de que él también estaba saliendo con una bella chica de otra clase, Susana, entonces nuestra relación volvió a ser de amigos.

Supongo que podría tener un novio si quisiera, pero he estado siendo injusta con los chicos que conocí anteriormente, por qué siempre los comparaba con mi príncipe azul, a pesar de que no tenía idea de quién era. Ahora que por fin lo he conocido a él, que se que es demasiado guapo para ser real y tiene una novia, a menudo me advierten que debo olvidarme de él y cuanto antes mejor.

Por desgracia, he fallado miserablemente en ese sentido. De hecho, lo he extrañado mucho desde nuestro último encuentro en el centro comercial, incluso he estado soñando con él. De todos modos, nos vamos a ver otra vez esta noche, y con suerte, conversare, sin estar al pendiente de mis cosas. Me he estado recordando que yo sólo quiero saber de él y nada más.

Por el momento, Patty y yo estamos ayudando a Annie y a la tía María a prepararse para la fiesta. Más tarde, Annie me entrega el muérdago y dice: "Candy, por favor cuélgalo donde mejor te parezca."

Así que escojo al azar un punto en el techo, y Patty se ofrece a subir a la escalera para mí. Rápidamente le doy las gracias por la amabilidad, y me doy cuenta de que casi he olvidado mis heridas pasadas. Esa es una señal positiva, y mi estado de ánimo nunca ha sido mejor. Tal vez debería pensar seriamente en aprender a esquiar de nuevo, y esta idea me recuerda la nota de mi príncipe azul una vez más.

Hablando de él, me pregunto si se irá a aparecer en la fiesta. Él sabe mi número también, por lo que siempre se puede cancelar de último momento. Cuando comienzan a llegar más y más personas invitadas, me pongo a revisar mi móvil con frecuencia y con ansiedad.

Después de una hora más o menos, el Tío Sam decide empezar la fiesta sin consultarlo conmigo, y mi nerviosismo no escapa a los ojos de Terry. "Hola Candy, ¿qué te pasa?"

Él viene con Susana esta noche, quién es ahora su novia. Estoy realmente feliz por él porque yo de ninguna manera le hubiera abierto mi corazón. Justo antes de que pueda responder a su pregunta, suena mi móvil y el nombre de Albert aparece, así que le digo a Terry, "Por favor, discúlpame. Es una llamada importante."

Me apresuro a meterme en un rincón detrás del árbol de navidad y responder a su llamada, "Albert, ¿dónde estás? ¿Vienes o no?"

Su voz llega desde el otro extremo, "Candy? Yo no puedo ... voy ..."

"¿Qué? Por favor, habla más fuerte ... No te escucho!" Respondo, mi pulso está acelerado.

Me imagino que se ha trasladado a un lugar diferente porque puedo escucharlo ahora. "Un niño y su madre fueron atropellados por un coche mientras cruzaba la calle. Pero el responsable huyó, y yo soy el único testigo. Acabo de llamar a la policía, y mi presencia es necesaria. Todavía puedo ir a la fiesta, pero no estoy seguro a qué hora llegaré… ".

Así que tu razón es indiscutible. Entonces le pregunte por su ubicación y la hora del percance: "Por qué, Candy? Tu no tiene por qué preocuparte.. Crecí en esta área también.. Disfruta de la fiesta con tus amigos."

No sabía lo que estaba por pasar, pero en ese momento escuché mi propia voz decir, "Te extraño". - Oh Dios, ¿qué he dicho?

Entré en pánico, no podía creer que colgara justo después de eso, sin darme su paradero, y me preguntaba por qué hacía eso, me siento indescriptiblemente mortificada. Me debe considerar como una extraña, o como una persona que debe evitar, especialmente si ya me ha dicho que está teniendo una relación.

Mientras la mayoría de la gente en la casa la está pasando muy bien, yo me estoy escondiendo en esta esquina, con lágrimas en los ojos, pensando que he arruinado mi oportunidad de ser amiga de Albert. En ese momento, suena el móvil, y vuelvo a escuchar la voz de Albert, "Lo siento mucho, Candy. El coche de policía llegó y tuve que colgar. ¿Me puedes repetir lo que dijiste?"

Él no me escuchó, ¿No lo hizo? Me seco las lágrimas y le pregunto otra vez dónde está, y esta vez, me dice. No está lejos de la casa de Annie, así que le pido, "Por favor quédate. Voy en camino."

Sin esperar su respuesta, apago mi móvil. Entonces me apresuré a informarle a Lynn antes de irme, y ella me alentó: "Adelante, Candy. Haz lo que te dice tu corazón."

Cuando llego al lugar, Albert se encuentra solo, apoyado en su coche esperando. En cuanto me ve, camina hasta que está de pie delante de mí. Con una sonrisa de medio lado, me dice: "El niño y su madre fueron llevados por una ambulancia, e incluso los policías han desaparecido. Traté de llamarte un par de veces, pero creo que has apagado tu celular, ¿no?"

Yo le doy una mirada tímida. Luego se ríe para sus adentros. "¿Por qué? Yo no creo que podría haber cambiado de opinión de todos modos." Concluye con un guiño.

Tengo la excusa preparada para esto. "Tú eres mi invitado, y yo soy responsable de asegurarme de que estés bien. Pero en cuánto a lo que pasó, ¿fueron heridos de gravedad?"

Lo miré, me parece que es realmente muy alto. Mi estatura es la normal, pero sólo le llego hasta la barbilla. Entonces responde: "Creo que la madre se encuentra en estado crítico después de proteger a su hijito".

Él dio un profundo suspiro. Por otra parte, algo se apoderó de mí, y me encuentro contándole a Albert la historia de cómo mi madre biológica fue aplastada por un conductor ebrio después de empujar a mi padre y la carriola lejos.

"Así que tu estabas en la carriola?, me imagino"

"Fuimos a dar un paseo después de la cena..." Murmuré, conteniendo las lágrimas.

"¿Cuántos años tenías?" -pregunta, mirándome con ternura.

"De acuerdo con Lynn, el accidente se produjo semanas antes de mi segundo cumpleaños."

Al bajar la cabeza suspiré, Albert me envolvió con su brazo alrededor de mi hombro de una manera amistosa y me dio un apretón sin decir palabra alguna. Iba a hacer todo lo posible en ese momento, para poder descansar mi cabeza en su hombro y envolverlo entre mis brazos enredándome en él, pero mi conciencia me reprende. Independientemente de lo que piense Annie, Albert no está disponible.

Ajeno a mis pensamientos, sugiere: "Vámonos ahora antes de que tus amigos comiencen a preguntarse a dónde has ido Candy".

Así que subimos a los coches, y él me sigue en su auto. Cuando sonó el timbre de la puerta, la gente se reunió alrededor de nosotros. Apenada, expreso: "Amigos, tenemos suficiente atención por favor sigan disfrutando de la fiesta."

Pero cuando Albert me ayudó a colgar mi abrigo en el perchero, Archie pronuncia una frase mordaz lo suficientemente alto para que todos oyeran: "¿Qué debe hacer las personas cuando están debajo del muérdago?"

Como si lo adivináramos, tanto Albert como yo rápidamente miramos hacia arriba, y ¡listo! El muérdago está en el techo justo encima de nuestras cabezas. Recuerdo que lo había colocado en otro lugar antes, así que rápidamente divise el lugar en busca de Annie. Ahí estaba, escondida detrás de la espalda de Archie.

Ahora entiendo por qué están todos aquí en la puerta. Ellos quieren ver cómo nos engañan a nosotros, por lo que les protesto en voz alta, con el ceño fruncido "Albert, es una broma, así que no te dejes engañar, vamos a olvidarnos de ella."

Él está de acuerdo conmigo, asintió con la cabeza ligeramente, pero Stear comienza a bromear, "Vamos, ustedes dos. Tradición es tradición no? Los dejaremos ir después de eso. Un beso que sea lo suficientemente bueno."

A continuación, Terry se une, "Relájate, Candy. No es como si tú nunca hayas sido besada".

Terry se echó a reír con su comentario, y la sangre caliente se elevó a mi cara como resultado. Mis amigos saben que Terry y yo solíamos salir juntos durante algún tiempo, así que es natural que nos hayamos besado antes. De hecho, tuve mi primer beso con él, y nos besamos más de una vez antes de que nos separáramos. En este momento, miro por el rabillo del ojo a mis padres y veo, no obstante que están sacudiendo la cabeza, sonrien.

Archie finalmente se acerca a detener el alboroto y exclama: "Escuchen. ¿Estamos todos de acuerdo en que deben besarse por la amistad y la buena voluntad?"

Aunque obtiene la aprobación unánime, Albert habla, "Hola, permítame presentarme primero, mi nombre es Albert."

Mis amigos que me han traicionado responden casi al mismo tiempo: "Hola Albert".

A continuación, Albert se vuelve hacia mí mirándome con una sonrisa suave, diciendo en un tono casual, "Candy, te prometo que no muerdo. Vamos a terminar con esto de una vez".

Todo el mundo lo ovaciona, y Albert levanta sus manos para calmarlos. Cuando él vuelve su atención de nuevo a mí, cediendo finalmente, me pongo de puntillas para susurrarle "No dejes que tu novia se entere". Mientras mis oídos y mi cuello se encienden.

Albert sonríe y asiente, yo cierro los ojos, esperando por él. No escucho un sonido excepto el latir en mi pecho y la música navideña en el fondo. Definitivamente, Annie y Archie me la pagaran más tarde, pero ahora mismo me decido a saborear el momento con mi príncipe, aunque yo preferiría hacerlo en privado. Como Terry lo mencionó anteriormente, este no es mi primer beso, pero ¿Por qué?, ¿Por qué tengo la sensación ridícula de mariposas en el estómago?

La razón es obvia. Mi príncipe azul está a punto de besarme por primera vez, y es probable también que sea la última vez, lo que hace que la situación se torne más conmovedora.

Cuando él pone sus dedos debajo de mi barbilla, levantando mi cara, el corazón me da un vuelco. A medida que conecta su boca con la mía, me da un dulce beso, sus labios son tan cálidos y suaves. Siento que mi cuerpo se está derritiendo, y no puedo respirar. Es como si todo el mundo hubiera dejado de girar, y fuéramos sólo nosotros dos. No me importa lo que los demás piensen, sólo deseo que este momento dure para siempre.

Pero como era de esperar, el beso dura sólo unos pocos segundos antes de que Albert se aleje, pero me permanece la sensación. Abro los ojos para ver que mis amigos están dando a Albert su cálida bienvenida. Ahora que el espectáculo ha terminado, la multitud se dispersa, pero nunca me he sentido tan miserable en mi vida. Por mucho que quiera negar mis emociones, tengo que admitir que me he enamorado de mi príncipe, cuyo corazón pertenece a otra princesa.

Para el resto de la noche, mi cuerpo está presente, pero mi mente no lo está. Veo que Albert no tiene problemas para mezclarse con los demás, incluso se las arregla para reírse de vez en cuando. Sin embargo, mis ánimos están por los suelos, sabiendo que mis sentimientos hacia él no serán correspondidos.

Después de varios fallidos intentos por entretenerme con mis amigos, he decido a ir a la terraza para conseguir un poco de aire fresco. Por lo que a mí concierne, quiero saborear el recuerdo de aquel beso con mi príncipe azul.

En poco tiempo, oigo que alguien abre la puerta de la terraza detrás de mí, y cuando me doy vuelta, mi príncipe está ahí. Él simplemente dice: "Te estaba buscando."

"¿Para qué?" Le pregunto, poniendo una sonrisa falsa.

"Rosemary me ha pedido que me vaya a casa lo antes posible", responde de pie junto a mí ahora, pero con la mirada fija en la distancia. Un breve momento después, él comenta: "Es una bonita vista desde aquí, ¿no es así?"

"Sí", le susurro, tratando de no parecer esquiva.

Entonces me da una mirada fugaz y me propone: "Te mantendrás en contacto conmigo?"

Respondo a la vez con una sonrisa sincera, "Por supuesto."

Así que intercambiamos nuestras direcciones de correo electrónico, y luego me dijo, "El señor y la señora Watson acaban de darme un gran regalo de Navidad."

"¿Lo has abierto? Lo compré especialmente para ti!"

Sacude la cabeza y pregunta: "¿Qué es?"

Luego recuerdo que todavía tengo el resto de sus regalos en la cajuela del coche, así que le pregunto: "¿Te vas ahora? Si es así, todavía tengo algo para ti en mi auto."

Después de despedirse de los demás invitados que están en la casa, Albert y yo salimos juntos. Le mostré los otros regalos que he comprado para él, todo un de equipo de esquí y accesorios, incluyendo traje, un par de bastones, botas, y cosas así.

Se ve renuente, dándome una mirada incrédula. "Esto es demasiado, Candy. Tu no debiste."

"Por favor, acepta nuestro más sincero agradecimiento."

Todavía está sacudiendo la cabeza cortésmente, pero como ya le he puesto algo en el bolsillo del abrigo, le digo: "Espero que tenga el tamaño adecuado para ti, si no, aquí están los recibos para que tú puedas hacer el cambio a más tardar en de dos semanas. No hay reembolso como sabes".

Ha comenzado a hacer tanto que puedo ver su aliento cuando él exhala dejando escapar un suspiro de sus labios. Entonces reúno todo mi valor para colocar un casto beso en la mejilla, diciendo: "Esto es para darte las gracias por salvarme la vida, Albert. Feliz Navidad y feliz año nuevo!"

Por fin, vuelve a sonreír, y bajo este escenario de luz tenue, se ve increíblemente guapo. Luego comenta: "¿Quién sabe? Un día podríamos ir a esquiar juntos."

Haciendo todo lo posible por no preguntarle si también traerá a su novia, simplemente respondo, "Buena idea. Estoy pensando en tomar lecciones".

"Excelente!" Hay alegría en sus ojos cuando sonríe y mueve sus dos pulgares para arriba. A continuación me ofrezco para ayudarle a meter sus regalos de mi coche al suyo. Al terminar, me planta un rápido beso en la frente y me dice: "Feliz Navidad a ti también, glamorosa chica de las pistas".

Luego, con una radiante sonrisa en sus labios, se despide de mí mientras se dirige al asiento del conductor de su coche.

= O = o = o =

No he visto a mi príncipe azul desde entonces, aunque lo extraño mucho. He hablado con Lynn, ella está al tanto mis sentimientos y me comprende con todo el corazón. Ella me permite sacar todas mis emociones y lloro, después de eso, sugiere que debería evitar cualquier nuevo acercamiento. Ella reconoce que de lo contrario estoy destinada a salir herida. Solo mantendré las esperanzas.

Sin embargo, un domingo después de que el nuevo año comienza, cuando estoy en mi habitación revisando mis correos electrónicos en mi portátil, encuentro el nombre de Albert en mi buzón de correo electrónico. ¡Qué sorpresa tan agradable! Estoy tan emocionado que se me olvida que yo probablemente, debería eliminar su correo electrónico. En cambio, no puedo esperar a hacer clic en él, a pesar de que su mensaje es muy corto.

"Feliz Año Nuevo, Candy! No te había escrito antes, porque he estado muy ocupado con los estudios. ¿Cómo estás? ¿No has tomado clases de esquí todavía?

Albert '

Al parecer, se preocupa por mí como un amigo. Tal vez debería enterrar mis sentimientos hacia él y comenzar a tratarlo como tal. Incluso incluyó el enlace de su cuenta de la red social, por lo que debo hacerme a la idea que mi resolución de año nuevo será aprender a considerarlo como mi amigo. Por lo tanto, le envío una solicitud de amistad y minutos más tarde, él me acepta.

No puedo dejar de navegar por cada uno de sus álbumes de fotos, y mi estómago se agita cuando veo que parece muy enamorado de su bella novia. Incluso reviso su nombre. Chantal. ¡Qué nombre tan especial!

Termino pasmada en la cama después de poco tiempo, derramando lágrimas y de mal humor por quién sabe cuánto tiempo. Después de eso, realmente me siento mucho mejor. De hecho, me he despertado de mi mundo de fantasía. Creo que ahora puedo honestamente declarar que Albert Adams es como cualquiera de mis amigos.

Por lo tanto, le escribo el siguiente mensaje,

"Hola Albert, tu novia se ve muy hermosa, y ambos lucen muy bien juntos! ¿Tienes previsto proponerle matrimonio en breve?

Candy '

Golpeé el botón 'Enviar' y al mismo tiempo siento como si me quitara un peso de encima. Desde ese día, comenzamos comunicarnos a través de mensajería en línea, chat, y a veces incluso con video llamadas. Sin embargo, su agenda está muy apretada, así que no espero una respuesta inmediata de él. Incluso Annie y Lynn saben que no voy a asociar su nombre con un significado especial otra vez. Son conscientes de que ya lo he superado, o eso creía.

Pocos meses más tarde, mi familia y la de Annie fuimos a México juntos para unas breves vacaciones durante la primavera. Mientras mi padre, Lynn, Annie, y sus padres están teniendo divirtiéndose practicando snorkel en las aguas azules, me siento en la arena sola, observándolos.

"Hola", dice una voz conocida dejando caer una mano sobre mi hombro, salté y grité porque todas las personas que conozco están en el agua. Me gire alrededor y vi a Albert detrás de mí. Él se ríe mientras se pone en cuclillas, "¿Te espanté?"

"¿Por qué estás aquí?" Grito con incredulidad total. - ¿Estoy soñando? , pensé- "En México también!"

"¿No puedo divertirme de vez en cuando también?" Habiendo dicho eso, él apunta su dedo hacia la multitud vestida elegantemente detrás de nosotros. Sólo entonces me doy cuenta de que Albert lleva un esmoquin gris claro. Lo compadezco. ¿Cómo puede soportar llevar eso con este calor?

"Es una boda, Albert?" -Pregunto mientras me levanto, quitándome la arena de mi ropa. Él también se levantó.

Luego me explica que su hermana Rosemary y su novio han reservado este hotel para su ceremonia de bodas. Acaban de intercambiar sus votos delante de sus amigos y familiares, y ahora están tomando fotos. Incluso desde la distancia, la novia luce radiante y hermosa.

Albert dice: "Puedo reconocerte desde lejos."

Me siento halagada, más de lo que puedo admitir. Me encanta como el color de ojos coincide con el cielo. "¿Es eso cierto? ¿Soy tan notable?"

Él asiente con la cabeza. "Es tu cabello. Prácticamente brilla bajo el sol abrasador, y tenía la sensación de que la señorita sentada en soledad eras tú."

Sus palabras me hacen sonrojar y a mi mente divagar. No puedo creer que todavía él tenga este efecto sobre mí, pero sonrío distraídamente mostrándole a la gente en el agua, "Mi familia y la familia de mi tío agitan sus manos en forma de saludo hacia nuestra dirección."

Les regresamos el saludo, Albert me pregunta, con ojos curiosos, "¿Quieres conocer a mi familia también?"

Yo niego con la cabeza rápidamente y la inclino, "No. ... No estoy vestida para la ocasión, y no creo que sea lo correcto. Lo siento."

Me lanzó una mirada, una sonrisa de comprensión cruzó su rostro. En ese momento, sus familiares están llamándolo a unirse a ellos, por lo que, dice, "Está bien. Entonces, mantente en contacto conmigo, Candy".

Después de que se ido, Annie aparece y pregunta con una expresión burlona, "¿Fue realmente Albert?"

Yo afirmo, y exclama: "¡Oh Dios mío! Él luce impecable en su traje! Es demasiado malo que tú-"

Entonces ella al instante se tapa la boca con su mano, su cara retorciéndose en una sonrisa triste. Me siento peor ahora que tengo que ser quien la consuele, "Está bien, Annie. No es nada nuevo".

Me doy la vuelta con la intención de regresar a mi habitación, y en mi camino, veo a Chantal en la multitud. Albert tiene su brazo alrededor de su esbelta figura. Ella es simplemente impresionante, y su largo cabello castaño ondulado está atado en un estilo encantador y elegante. Debo admitir que esta pareja se ve muy bien junta, casi como estrellas de cine. Yo creo que en sólo cuestión de meses voy a recibir el anuncio de su compromiso.

(Continuará ...)

= O = o = o =

Nota del autor:

Me inspiré para escribir esta historia después de leer el artículo de noticias sobre el accidente de la esquiadora inglesa Chemmy Alcott. Ella temía que nunca pudiera volver a caminar, pero más tarde fue capaz de esquiar. He tomado el nombre de "La glamorosa chica de las pistas" de ese artículo.

Yo vivo en Vancouver, British Columbia, Canadá, y es donde esta historia se desarrolla. Tengo amigos que aman el esquí tanto que van a las montañas una vez por semana, y algunos incluso han tenido accidentes graves en el pasado.

Gracias por leer.

Por favor, no te olvides de escribir algunas palabras si te ha gustado este capítulo. Te agradezco tu interés y tiempo!

= O = o = o =

Revisado: 17 de diciembre 2012

17 enero 2013 monybert-DC