Nota: The Hunger Games no me pertenece, pertenece a la maravillosa de Suzanne Collins, yo solo les traigo lo que sueño que pasa antes del epilogo.


Capítulo 14: Regreso

-Quieres que duerma contigo?-una sonrisa se dibuja en su cara

-Sí, quiero que duermas conmigo Peeta Mellark.

Vuelve apoyar su frente contra la mía

-Eso me hace muy feliz Katniss Everdeen.

- Sinceramente a mí también, me has hecho mucha falta.

Me mira y ríe sin parar.

-Qué?, porque te ríes?-pregunto desorientada.

-Eso me lo dijiste hace menos de 6 horas-su sonrisa se borra y su mirada se pierde.

Se levanta y me mira, sus ojos se dilatan, me recuerdan tanto a cuando lo vi la primera vez después de que el capitolio lo secuestro y torturo, cuando tenía de saber que ya estaba bien, cuando me sujeto por el cuello y casi me asfixia.

-Peeta, que te sucede?-pregunto un poco aterrada.

Sale de sus pensamientos y desvia la mirada.

-Nada, no te preocupes, estoy bien solo estaba recordando todo lo que paso hoy, fueron muchas cosas.

Muchas cosas… que habrá pasado?

-Vamos, está bien, quiero que guardes esos momentos para siempre en tu mente, sé que pronto volverán a la mía-le digo

-Katniss, en verdad quieres luchar?

-Claro, el sinsajo no se rendirá tan fácilmente,puede con esto y más porque nunca aceptare olvidarte.

Sus ojos se abren como platos.

-Nunca me olvidaras?

-Nunca.

Nos abrazamos de nuevo y nos miramos a los ojos, siento como me pierdo en su mirada, un deja vu viene a mi mente… Peeta en la cabaña, mirándonos intensamente como ahora, una niebla negra bloquea la imagen.

-Agg!-Grito.

-Katniss que te sucede?

-Dios mi cabeza!, MI CABEZA! Me va a estallar, ME VA A ESTALLAR!.

- Tranquila ven, ven, siéntate.-dice llevándome al sillón verde.

Me recuesto y siento como el dolor va desapareciendo poco a poco.

Cuando ya estoy mejor Peeta pregunta:

-Que te sucedió?, estábamos mirándonos y de repente tu mirada se nublo, comenzaste a quejarte.

-Vi algo, un recuerdo creo.-le digo calmadamente.

-Que viste?-pregunta inquieto.

-Te vi a ti, en la cabaña, nos mirábamos como hace un momento.

-Si!, eso es un recuerdo, Katniss, recordaste algo!-dice alegremente.

Un recuerdo? De lo que paso hoy?, talvez lo que me propuse se pueda lograr, tratar de romper esa barrera, recuperar los recuerdos de hoy y lo más importante no olvidar los anteriores… no olvidar a Peeta.

Cierro los ojos y trato de cerrar un poco mi mente, estoy cansada.

Una inmensa luz me rodea, siento el pasto debajo de la palma de mi mano, esto no es el sillón de Haymitch.

Me levanto bruscamente.

Dónde estoy?

-Tranquila, no te hare daño.

Esa voz.

-En verdad?

-Claro, no te voy a matar, de hecho quiero que seas mi aliada.

Rue…

Volteo y ahí estoy, tendiéndole la mano a la pequeña del distrito 11, que me mira un poco espantada, después de un tiempo me tiende la mano y así comienza nuestra alianza.

Rue… pequeña y dulce Rue…

De pronto sin pensarlo las cuatro notas de la canción que anunciaba el término de la jornada en el distrito agrícola salen de mi boca, los sinsajos callan y la escuchan atentamente, cuando termino estos la comienzan a repetir, son tantos que hacen mi cabeza dar vueltas, suena igual que en las mañanas que despierto.

Bajo la mirada y una flecha atraviesa mi mirada, clavándose en un joven rubio de aspecto fuerte, Marvel.

Rue ya hace tirada con la lanza clavada en el pecho, quiero correr a abrazarla pero no puedo, me he quedado helada.

Mi recuerdo hace todo lo que yo hubiera hecho otra vez… quitar la lanza de aquel pequeño pecho y cubrir a la pequeña con flores, se parecía tanto a Prim.

Este suceso jamás paso ante las cámaras del capitolio… esta fue una de las acciones que encendieron la chispa de la rebelión.

Mientras veo como me alejo, un sinsajo se posa en mi hombro, lleva consigo un collar dorado.

-Hey! Que haces con eso?-trato de quitárselo.

Ese collar dorado lo reconozco de la playa del ultimo vasallaje, ese es el collar en el que Peeta me regalo su vida, junto con él está mi perla, mi preciada perla.

Mientras persigo al pájaro… escucho de nuevo la pequeña melodía de Rue.

El sinsajo vuela rápidamente, tan rápido que siento no poder llegar a alcanzarlo.

De pronto desaparece dejando todo en negro, y dejando caer mi collar que se pierde entre la marea, un charco inmenso, solo distingo el reflejo de las ondas del agua, mis botas se están mojando.

-Mierda, no mis botas nuevas!-maldigo

Un ruido suena detrás de mí, una especie de gruñido.

Mi instinto me hace voltear, un perro enorme de color rubio está a no más de 10 metros de distancia, intento retroceder, pero no puedo de nuevo estoy congelada, el perro se acerca mas y mas.

Tengo un poco de temor, es un Muto y creo quien es … Marvel.

-Ojala tuviera mi arco.

Mis palabras parecieran magia, mi ultramoderno arco aparece frente a mi, lo tomo rápidamente y preparo la flecha.

El muto se queda quieto, se hace un paso hacia atrás y sube su cabeza, sus ojos se clavan en los mios, son azules como el color del cielo, yo los conozco, pero es tanto mi temor que disparo la flecha.

Mientras esta avanza, escucho una voz proveniente de aquel perro.

-Katniss…

Oh no! … era Peeta.

Despierto empapada en sudor, con lágrimas en los ojos y muy agitada, estuve a punto de Matar a Peeta, que estaba convertido en Muto, tan solo pensarlo me hace sentir miserable, tal como la vez que no pude rescatar a Prim.

Volteo rápidamente buscando en la habitación otra señal de vida aparte de la mía, y lo veo ahí arrodillado en la mesa de caoba, dormido con una cara angelical, esta tan sereno.

Me levanto camino un poco y me siento a su lado, recargo la cabeza al igual que él, está roncando, jamás lo había escuchado roncar, tiene un ronquido muy gracioso, entre corta su respiración y suena bastante divertido.

Lo miro, cuantas veces lo he visto dormir?

-Ni una sola vez-digo para mí misma.

En cambio él me ha visto muchísimas veces, nunca llego a despertarme con sus pesadillas, en cambio yo le fastidie mil veces su sueño.

Esta tan tranquilo que acercarme es inevitable, cada vez siento su respiración pegar en mi mentón.

Le doy un beso en la frente y cuando bajo la cara está ahí mirándome con sus ojos abiertos en todo su esplendor.

-Hola-me dice.

-Hola-le contesto.

-Quién eres?

Su pregunta me saca de razón, me pregunto quién era?

-Como quién soy?

-Si, quién eres?

-Soy Katniss, soy yo Peeta.

Comienza a reírse.

-La Katniss que yo conozco no me besa sin alguna razón en especial.

-Pues entonces no me conoces realmente- le digo enojada.

Me volteo indignada, que no le puedo besar cuando me plasca?, acaso le desagrada que lo bese?

-Vamos nena, era una broma.

-No me…

Me calla cuando me aprieta contra su pecho.

Sentir el calor de Peeta, me hace sentir tranquila, cuantas veces no desee esto en silencio?, recuerdo cuando encerrada en mi cuarto lloraba por la soledad que sentía, mi madre se había olvidado por completo de mí, Prim ya no estaba y tampoco Gale, el único que estaba era Peeta a tan solo 3 casas de la mía, pero no tenía el valor suficiente ni para pararme de esa cama.

Lo abrazo de regreso, lo extraño demasiado a mi lado.

Sin darme cuenta dos palabras extraña salen de mi boca.

-Te Quiero.

Peeta deshace el abrazo y me mira con cautela.

-Yo también te quiero.

Nos acercamos poco a poco, a tal grado que nuestras respiraciones chocan, cierro los ojos y entonces.

-Katniss, Peeta ya está lista la cena-dice Effie desde atrás de la puerta.

Abro los ojos y la mirada de Peeta está dirigida hacia esa persona atrás de aquella tabla de madera, si las miradas mataran Effie estaría muerta ahora mismo.

-Mierda…-dice Peeta.

Me comienzo a reir y le digo:

-Joven Mellark que vocabulario es ese?

-Lo siento pero es que interrumpen cosas importantes.

Me levanto y le extiendo la mano.

-Vamos tenemos que irnos ya, quieres cenar aquí?

-No sé, estoy cansado.

-Yo también.

Abrimos la puerta y miramos a Effie, ella se pone de color carmesí, y nos dice:

-Por lo que veo, interrumpi algo , lo lamento pero es que la cena se va a enfriar.

-No Effie no te preocupes, ya nos retiramos-dice Peeta.

-Pero cómo?

-Sí, estamos un poco cansados, fue un día muy largo y mañana tengo que ir a la veta.

Mientras dice eso entrelaza su mano con la mía.

Bajamos las escaleras a toda prisa, y vemos a Haymitch en el salón tomando un vaso con lo que parece ser wisky.

-Aun no terminas con ese vicio verdad?-le digo simplona.

-Jamas preciosa, pero ya he reducido bastante la cantidad que consumo.

-Valla, tu mujer te trae en cintura-bromea Peeta.

Haymitch se pone rojo y Effie aparece sentándose en la recargadera del sillón.

-Sí, le mido la cantidad de Alcohol que consume diariamente.

-Quien lo diría, mi borracho mentor se casó con la dama de la refinería.

Todos comenzamos a reír y Haymitch interrumpe nuestra alegría con un:

-No se quedan a cenar?

-No- responde Peeta-estamos muy cansados e iremos a dormir, mañana hay que levantarse temprano.

-Bueno chicos, solo tengan cuidado y no juegen demasiado.

Peeta se pone increíblemente rojo, casi morado y la pareja feliz comienza a morirse de risa, yo me quedo callada y los miro tratando de entender el sentido del comentario de Haymitch.

Peeta me jala sacándome rápidamente de la casa de Haymitch, mientras caminamos hacia nuestras casas su mano comienza a sudar.

-Peeta…-interrumpo sus pensamientos.

-Dime.

-Cuál era el sentido del comentario de Haymitch?, a que se referia con "no Juegen demasiado".

Se detiene y me mira.

-Valla Katniss, me alegra que seas tan inocente!.

Inocente? Qué demonios!.

-No me digas que…

-No, no! Tranquila no pasara nada.

Lo miro, confió en el.

-Vamos, necesitamos dormir.

Cierto vamos a dormir de nuevo abrazados después de mucho tiempo.

Así abrimos la reja de mi casa y damos paso a un nuevo comienzo.


Wuuuuuuu!

ok Matenme despues de mas de 5 dias sin actualizar!

esta largo el cap asi que no se quejen :)

espero les guste y quiero muchos reviews...

ya estoy pensando en los lemons, no tardaran en llegar !

muchas Gracias por leerlo!

Besos y Hasta Luego!

Pam!