Hola a todos, soy Zakuro Hatsune ^^ soy nueva en esta sección =Death Note= Espero les guste este fanfic que vengo haciendo desde el año pasado xD, Por favor, díganme si hay algo mal o si creen que hay alguna falla. OWO Se los agradecería mucho ^^

DEATH NOTE NO ME PERTENECE QnQ ES DE SUS RESPECTIVOS CREADORES:'3

Olvida el pasado

Ya era de tarde, todos en la ciudad y el mundo estaban más tranquilos, ya que hace un año dejaron de temerle al auto proclamado dios Kira; Hace un año habían atrapado y matado al supuesto dios, algunos estaban muy enfurecidos por la captura y muerte de este, pero la gran mayoría estaba realmente feliz de no seguir con miedo. Pero una en especial, le dolía que no estuviese, no por el amor que antes le profanaba, sino por el dolor de saber que nunca la llegó a amar. Misa Aname. La que era el segundo Kira, a ella no la pudieron acusar de nada, y eso era aun más doloroso para ella. Misa tenía que haber sido parte de todo, pero Ligth la ignoró, después de todo lo que hizo por él, la olvido y solo la uso como coartada.

Misa estaba en el departamento que alguna vez llegó a compartir con Ligth, pero aun así, él prefería dormir en la sala que en la cama con ella. Misa salió de sus pensamientos y se dirigió a la cocina donde bebió algo de agua. "Ya es un año de la muerte de Ligth... y dos de la muerte de Ryuzaki..." pensó la joven acordándose de aquel joven detective que apenas superaba su edad, recordó la bizarra manera de sentarse, su manía por los dulces y que lo llamaba pervertido sin razón alguna. Rió. De cierta manera, siempre que recordaba aquel chico, pasaban por su mente muy buenos recuerdos, solo con L, sus recuerdos eran buenos, a excepción de cuando la tuvo encerrada. Cuando recordaba a Ligth, solo recordaba como la usaba, jugando con sus sentimientos de respeto y amor obsesivo. "No sé porque fui tan estúpida..." Se regañaba internamente la rubia, se escuchó el timbre del lugar sacando a misa de sus pensamientos; Se dirigió a abrir la puerta y cuando vio a la persona detrás de esta se quedó en shock.

— Hola... Misa-san. — Saludó de forma monótona un chico de cabello azabache, ojeras, ojos negro profundo, camisa blanca, pantalones de mezclilla y tenis.
— Ryu...zaki... — Murmuró la joven sin creer a quien tenía en frente.
— ¿Puedo pasar, Misa-san? — Cuestionó el chico.
— Claro... — Misa le hizo señales a L para que pasara, ya adentro se sentaron en el sofá, el silencio era incomodo.
— ¿Cómo has estado estos dos años, Misa-san? — Se animó a preguntar el joven de cabello azabache.
— El primer año como siempre, el segundo... muy triste... sola y con ganas de morir... — Contestó la chica.
— ¿Por la muerte de Ligth-kun? — Interrogó el detective.
— No... Sino porque me di cuenta lo idiota que fui... — La rubia secó unas lágrimas que caían a sus mejillas. — Pero... lo más importante... ¿Cómo es qué estás vivo? — Cuestionó Misa.
— Bueno... es una larga historia... — Advirtió L.
— Tengo todo el tiempo del mundo... — Correspondió Misa.
— Ok... — Dijo Elle en un gran suspiro.

..::~ Flashback ~::..

L se encontraba leyendo los informes del caso Kira en el gran edificio que tenía como base, atrás de él, un gran shinigami blanco de nombre Rem lo observaba atónito y pensaba en hacer un trato con ese chico; Anteriormente había confiado a Ligth la felicidad de Misa -su "tesoro"- pero no creía en él, en ese instante tomó una decisión.

— Humano. — Llamo el shinigami a L.
— ¿Si, shinigami-san? — Contestó el azabache sin despegar su vista de los papeles.
— ¿Te interesa un trato? — Ofreció el dios de la muerte.
— ¿Qué clase de trato? — Interrogó el detective.
— Yo salvaré tu vida de la muerte, y a cambio: Tú captura a Kira y haz feliz a Misa. — Explicó el shinigami.
— Es un trato injusto... me estás dando una cosa y tú me pides dos... Pero aceptó. — Comentó L.
— En ese caso, para que el plan sirva, tendrás que fingir tu muerte. — Advirtió el Shinigami.
— Mmm... De acuerdo, ¿Cuando seria eso? — Cuestionó el chico.
— Te darás cuenta cuando el momento llegue. — Fulminó el Dios.

..:: ~ Flashback End ~ ::..

La joven estaba impactada al saber que Rem había predicho todo, pero de igual manera, algo se estremeció al recordar a su amiga. Rem siempre la había cuidado y ahora gracias a ella viviría mucho más que un humano común; Elle solo pudo tomarla del hombro y aproximarla a él. Misa se puso aun más asombrada al notar la acción del joven; Su pecho era muy bien formado, pero muy cálido y suave, muy diferente al pecho frío y duro de Ligth.

— ¿Estás bien? — Le preguntó Elle con un tono dulce.
— Si, solo que... Me sorprendió que Rem te haya hecho ese trato. — Respondió aun en su pecho. — ¿Es cierto que mataron a Ligth? — Esa pregunta salió de la nada, ni Misa sabia la razón de esta.
— No... Eso fue lo que les dijimos a los medios, pero Ligth murió de un infarto... — Misa se despegó de él para mirarlo a los ojos.
— ¿Cómo lo...? — La rubia no pudo terminar la pregunta.
— Yo lo vi... Antes de morir. — Contestó el chico viéndola a los ojos. — Ligth murió en manos del shinigami Ryuk-san...

Misa lo volteo a ver con los ojos abiertos como platos, según los informes que le habían dado a ella: Ligth había muerto cuando Matsuda y los otros le habían disparado cuando él trataba de escapar... Desconocía por completo que su verdadera muerte fue un paro al corazón y que fue causado por Ryuk, ahora ella estaba aun más deprimida.

— Otra cosa... — Interrumpió L los pensamientos de Misa. — Un shinigami el cual desconozco me salvo la vida y su vida pasó a ser mía... — Misa lo miró.
— ¿Y tu estas aquí para...? — Misa hizo un gesto con la mano para que el completara la oración.
— Estoy aquí para llevarte conmigo y Near... — Completó el detective.
— ¿Qué te hace pensar que me iré contigo y ese mini tu de pelo blanco? — Dijo Misa con un tono de desdén.
— Que se lo prometí a Rem. — Misa exhaló un suspiro profundo.
— De acuerdo... — Accedió la modelo.
— Mañana vendré por ti, empaca tus cosas; Iremos a la casa de Wammy.

Lawiet se paró al igual que Misa, esta lo acompañó hasta la salida; Misa despidió al detective y cerró. La joven modelo se aventó a la cama, hasta hace unas horas, su único amigo estaba muerto y ahora de la nada -por así decirlo- había revivido y él se la iba a llevar a una tal casa de Wammy.

"Rem... ¿En qué estabas pensando al dejarme al cuidado de ese pervertido?... Supongo que sabías que él me protegería y cuidaría..."

Misa se envolvió con la sabanas y se dejo caer en un profundo sueño; En aquél sueño: La joven rubia estaba atrapada en unas manos gigantes, esas manos eran frías, sin ningún calor, vio entre la abertura de los dedos y notó que su agresor era Ligth; Misa trataba de salir de sus garras, pero no podía hasta que un destello de luz la segó y volando con unas hermosas alas blancas de ángel, Elle Laweit abrió la mano de Ligth, abrazó a Misa y la alejó de Kira.

*Crash, Crash.*

El viento contra la ventana de Misa provocando que se despertara del sueño, volteo por todos lados buscando a su salvador, pero no encontró a nadie; La rubia se paró para empezar a empacar las pocas ropas que tenía ya que, cuando Ligth murió, no tenía ganas de nada, se la pasaba durmiendo, pensando en que hacer con su miserable vida.

— Es hora de dejar el pasado atrás, e iniciar una vida nueva con ese ángel. — Susurró la chica mientras cerraba su maleta de cuero café.

Después de empacar, se volvió a sumergir en ese sueño donde de nuevo, su ángel la rescataba de las garras de Kira; Quien solo la quería controlar como un simple maniquí, sin importar cuánto sufriese ella. Entre más soñaba Misa, más quería dejar atrás el pasado que la agobiaba y empezar de nuevo con él chico que prometió protegerla y cuidarla, pero a la vez tenía miedo, miedo de que L jugara con ella.

Al fin el sol proclamó el cielo y un joven de pelo azabache se bajaba de la lujosa limosina en la cual se movía, se desplazó relajadamente hacia el departamento de la joven modelo y toco la puerta; Esperó un tiempo hasta que de diviso en el umbral de la puerta a la rubia con una maleta blanca de piel y con un haza dorada. Misa traía su típico traje de Lolita gótica, sus dos colas y sus labios pintados con un rojo intenso, semejante al de una fresa recién cortada.

— ¿Lista para irnos? — Cuestionó el joven.
— ¡Sí! — Afirmó la chica.
— La limosina nos espera... — L tomó la maleta de la chica y la alzó. — Vamos.

Lawiet se adelantó a Misa para guiarla al lugar de la lujosa limosina, ahí él peli-negro abrió la cajuela y metió el poco equipaje de la modelo; Ambos subieron al lujoso auto, el camino hacia wammy house fue callado, nadie hablaba, ambos jóvenes solo miraban por la ventana. Elle en un punto en el camino se quedó dormido, Misa lo jaló y lo acomodó en su regazo; No podía creer que estaba viendo dormir al gran detective L.

— Se ve muy diferente cuando duerme, ahora que lo veo de cerca... Él tiene un aura tan cálida… — Comentó Misa para sí.

Al llegar a su destino, L se despertó y se sentó; Simplemente abrió la puerta y bajó para ayudar a bajar a Misa. La rubia estaba algo atónita y sorprendida, sabía que L era frío, pero no podía creer que tan frío podía ser; Ella se había molestado en tener su cabeza en sus piernas y él ni las gracias le daba, la hacía enfurecer. De cierto modo, le gustaba que le hiciera enojar, volvía a sentirse ella misma. Al ver al gigantesca casa, se quedó asombrada, ¿En serio toda esa mansión era de aquel detective delgaducho con ojeras?

— Bienvenida a Wammy's hose original. — Comentó Elle mientras le guiaba a la entrada.
— Esto es gigantesco. — Solo eso pudo decir la rubia.
— ¿Quién es ella, L? — Escuchó la voz de un niño pequeño, de unos 13 o 14 años.
— Ella es Aname Misa, ¿La recuerdas? El segundo Kira. — Le refrescó la memoria a Near.
— Ah, ya me acordé. ¿Vivirá con nosotros, no? — Preguntó N que se encontraba en las escaleras con un robot en mano.
— Si, por eso la traje aquí. — Contestó L.
— Pensé que Wammy's Hose era un orfanato, bueno, eso me dijo Ligth una vez. — Comentó Misa al notar que solo estaban ellos tres.
— Si, Wammy's Hoses es un internado en Londres, pero este Wammy's Hose fue construido aquí con el propósito de que N y yo viviéramos y trabajáramos desde aquí. Desde el caso "Kira", tomamos medidas de seguridad más grandes. — Explicó el detective.

Elle llevó a Misa hasta la que sería su habitación, estaba situada en el segundo piso y tenía un ventanal que conducía a una terraza, cuya vista estaba dirigida al mar. La habitación más grande que su ex-departamento, la cama era de un bello color rojo vino y las paredes de un gris oscuro; Tenía un escritorio y una repisa de libros que ni en sueños leería. L le indicó que a las siete en punto sería servida la cena. Misa le contestó que iría a esa hora. Salió a la terraza y observó el bello mar, en ese momento iniciaría a olvidar el pasado y enfocarse al futuro.