Hetalia NO es mío simplemente escribo este fic para entretener…


Dolor

El lugar estaba desecho…no quedaba nada de pie. Camino lentamente y mirando con ojos dolidos las ruinas de lo que habían sido las ciudades.

Con cada paso que daba su corazón se destrozaba mas. Apretó con fuerza su inseparable hacha no quiso dejarla…nunca la dejaba.

Era cruel y horrible decirlo pero la verdad es que no tenia tiempo para andar preocupándose por otros cuando la única persona por la que se inquietaba estaba sufriendo al punto que la tierra y el cielo lloraran con él. Es por eso que no se detenía a ayudar a los heridos y solo pasaba de ellos.

Solo quería llegar a donde el estaba, tomarlo entre sus brazos y encerrarlo entre ellos para que nada ni nadie lo dañara de nuevo.

Los gritos se escuchaban cada vez mas fuerte y su corazón se encogía mas y mas. Los cabellos se le pegaban a la cara y le impedían ver.

El viejo collar de oro se balanceaba de un lado a otro con fuerza con cada movimiento que hacia el ojiverde.

Mientras se escuchaban más nítidos los gritos el número de cadáveres aumentaba considerablemente, entre el agua, el lodo y la sangre derramada era difícil mantener el ritmo.

Pero ahí estaba. La persona por la que había dejado todo.

Tirado en el suelo y parecía tener una bandera entre sus manos. Se detuvo un poco mientras respiraba agitadamente.

-Alejandro…

Entonces lo vio.

El causante de todo esto…apretó sus puños y sus ojos verdes se oscurecieron con rabia.

Un bajo gruñido salió desde el fondo de su garganta.

Todo se volvió rojo, perdió el control de su cuerpo y de sus acciones. Apenas vio como la mano de ese desgraciado se movía para tocar los cabellos de la que fuera una vez su colonia.

Su cuerpo reacciono por si solo lanzándose contra el americano de cabellos rubios. Apenas lo toco lo arrojo al suelo tumbándolo y mandándolo a varios metros de distancia alejándolo de su ex-colonia.

-Antonio…-escucho como lo llamaban detrás de el.

El aludido giro un poco su cabeza topándose con los rojizos de Alejandro.

Este estaba totalmente golpeado. Su labio roto al igual que su ceja. Mientras que en su nariz había una cicatriz delgada, pero la de su cuello era la peor. Era grande y salía sangre de ella.

Lo único que deseaba era tenerlo entre sus brazos.

Se veía tan pequeño…no parecía la nación que lo había derrotado por su independencia.

Esos ojos llorosos esos labios temblorosos su piel morena llena de moretones y sangre.

Y el culpable a unos cuantos metros de el.

El ver a la que fue una vez su colonia favorita, destrozada, desecha…rota totalmente por alguien ajeno a el le causaba repulsión.

Por qué podía soportar su independencia. Que lo dejara solo. Que quizás lo odiara.

Pero que alguien le hiciera un daño…eso jamás. Porque si había algo que España no soportaba era…

-cuando otros tocan lo que es mío

La espalda española se tenso al igual que todo su cuerpo, mientras este se daba la vuelta lentamente buscando con la mirada al estadounidense. Mientras arrastraba su hacha tras el.

Alfred estaba a unos metros levantándose, cuando sintió la mirada verdosa sobre el.

Un escalofrió le recorrió la espalda.

El nunca había visto al español furioso. Nunca había visto sus ojos verdes oscurecerse…por que eso era lo primero que todos notaban cuando Antonio se enojaba.

El primer cambio eran sus ojos.

¿Cómo lo sabía?

Era muy fácil, Alejandro le había contado.

Hace años le había comentado que mirar los ojos del español era la única manera de saber si estaba molesto.

Y viéndolo ahora…molesto es quedarse corto

-¿Qué le has hecho a mi colonia?-pregunto aunque mas bien parecía un siseo

El americano dio un paso inconsciente hacia atrás.

-el ya no es colonia-respondió Alfred con voz retadora

Antonio se trono el cuello mientras movia sus hombros como si se estuviera preparando para atacar.

Como un León


-Como un león en plena cacería.

-¿de qué hablas?-pregunto el rubio

-de Antonio-respondió Nueva España a las Trece Colonias

Este torció la boca con molestia.

-¿que tiene que ver tu tutor?-bufo el de ojos azules

-nada, solo pensé que Antonio es como un León es igual

-no te entiendo Alexander-y de verdad que no lo hacia.

-los leones son fuertes, rapidos, peligrosos y…

-territoriales-completo Alfred-¿Antonio es territorial?

Alejandro bajo la mirada mientras un adorable sonrojo cubria sus mejillas

-algo…por eso es un como un León.


-creo que no escuchaste mi pregunta-ladró el español-¿Qué le has hecho?

Todos los movimientos del castaño eran felinos. Desde su andar hasta su mirada.

Alfred no pudo evitar pensar de nuevo en un león…pero si Antonio era un león…el león solo era territorial de esa manera con sus crías y sus… ¿parejas?

¿Pero eso no podía ser posible cierto? Claro que no. Era estúpido pensar eso. ¿Antonio y Alejandro?

Entonces como si algo hubiera sido llamado la cadena del cuello del español brillo con fuerza. Era igual a la que su vecino portaba.

Abrió su mano izquierda y observo detenidamente la cadena…no debió hacerlo.

Apenas los ojos del español vieron el brillo en las manos estadounidenses este giro rápidamente para buscar en el cuello del mexicano la joya que siempre portaba.

Al no encontrarla soltó un gruñido y camino lentamente… Lo estaba cazando.

-¿Qué haces con eso?-gruño-no lo toques

-es mi premio de guerra-respondió burlón el americano

-no es tuyo-siguió gruñendo Antonio cada vez mas cabreado

-tu sabes las reglas Antonio-la sonrisa de Alfred tambaleo un poco-Alexander perdió.

El aludido miraba la escena sabía que tenía que meterse antes de que España matara a su vecino del norte. Por que la mirada que este se cargaba no era buena.

Pero no podía moverse el cuerpo no le respondía estaba demasiado cansado.

-es Alejandro…no Alexander-siseo el español mientras una extraña sonrisa se pintaba en sus labios.

-¿a qué vienes España?-pregunto el otro-esto es entre México y yo no tienes que meterte.

Oh como se equivocaba Alfred. Antonio si tenía por qué meterse. Tenía todo el derecho.

España se paro frente al norteamericano, mirándolo fijamente.

Verde vs Azul

Europeo vs Americano

España vs Estados Unidos

Antonio vs Alfred

El español solto una pequeña y casi imperceptible sonrisa mientras sujetaba del uniforme al rubio.

Pego sus labios a su oído mientras siseaba con odio.

-¿quieres saber como era en mi época de conquistador Alfred?

Los ojos del rubios lo vieron de perfil pero este no se movió.

-no durarías nada contra mi-siguió hablando-eres solo una ex-colonia y yo soy un Imperio

El mas pequeño bufo con burla, pero de pronto sintió como le faltaba el aire.

Se dejo caer de rodillas mientras se sujetaba el estómago.

Subió su mirada y se topo con la desquiciada del Imperio.

Fue cuando se percato del hacha del español

-¿tienes miedo Alfred?-pregunto España con una sonrisa-¿no? Pues deberías

El americano se levanto preparándose para atacar de ser necesario

Pero claro, el aún no era nadie para hacerle frente a un Imperio como el Español. Si venció a Inglaterra fue diferente. Arthur nunca le quiso hacer daño. En cambio la persona frente a el. Lastimo y le declaro la guerra su amigo.

Antonio arremetió contra el con su hacha. Cortándole la mejilla.

Alfred nunca había visto a nadie usar esa arma antes. Inglaterra no las usaba, ni México, mucho menos el. Pero el español la movía como si fuera una extensión de su propio brazo.

Cada vez que intentaba golpear al Imperio este lo esquivaba. ¿Cómo es que México pudo vencerlo?

¿Cómo pudo vencer a España?... ¿y no lo pudo vencer a el?

Pero claro no hay punto de comparación. Quizás aunque Antonio haya luchado contra Alejandro en su independencia este lo dejo ir también como Arthur lo hizo con el.

Y Alfred no era nadie para el español, así que no tenía por que contenerse.

Ahora entendía los comentarios de Inglaterra hacia España. Cuando decía que este no era solo sonrisas, que le gustaba la sangre…que era una persona despiadada…un Imperio

Un nuevo golpe en su cuerpo y sintió como si lo desgarraban. Le había cortado con su hacha en el pecho.

El norteamericano se dejo caer de espaldas mientras respiraba agitadamente.

Ardía como el infierno.

Una sombra se situó frente a el y por primera vez en años tuvo miedo. Por que la mirada en los ojos de Antonio no era normal, mucho menos esa sonrisa.

-¡Argh!-grito Alfred

España había pisado con su bota la mano del rubio con mucha fuerza mientras la movia de un lado a otro. Hasta que este la abrió. Mientras que su otro pie estaba sobre su pecho.

Se agacho un poco y le arranco de las manos ese collar que nadie tenía por que tocar.

-¿te has cansado?-pregunto burlón el español

Nadie respondió.

-sino puedes con esto…como esperas vencer a mi lado conquistador.

El ojiazul abrió los ojos con espanto… ¿este no era su lado conquistador? ¿Era simplemente España?

El imperio se levanto y le dio vueltas a su hacha sobre su cabeza.

-ultimas palabras-escupió el castaño

Antonio detuvo su hacha en el aire listo para ensartarla en su cuello y justo cuando iba a dar el golpe final un grito los detuvo.

-¡Basta!... ¡Antonio basta!

El español se giro un poco si dejar de pisar al americano.

Los ojos cansados de México le rogaba que parara

-te lastimo Alejandro-fue lo único que España respondió

-por favor déjalo-siguió hablando el moreno menor-quiero ir a casa

Antonio torció la boca con molestia.

-si crees que esto se va a quedar así estas equivocado-gruño el de ojos verdes.

El moreno lo miro fijamente mientras sus labios temblaban.

Odiaba verse débil. Y sabía que esa imagen estaba dando, pero era el ultimo recurso que le quedaba. Sabía que si no paraba a España esto terminaría mal, muy mal.

Así que aunque le doliera en el orgullo se vería débil…tan débil como cuando era una colonia al cuidado del Imperio.

-¡esta no es tu guerra!-grito de nuevo México-se que te duele, pero esto no tiene nada que ver contigo España.

Antonio lo miro con los ojos abiertos.

-esto es entre Estados Unidos y México-dijo con voz cansada-perdí…lo reconozco

Alfred lo miro desde el suelo sin saber que decir

-son tuyos…puedes llevártelos, ganaste… ¿estas feliz…Estados Unidos de América?

-¿Cuánto territorio te quito?-pregunto Antonio

-no quieres saberlo…-Alejandro bajo la vista España abrió la boca para hablar pero el menor se adelantó-ya te darás cuenta.

Alfred miro dolido a su vecino, era la primera vez que lo llamaba de esa manera siempre era Alfred o gringo…pero jamás su nombre completo.

Antonio lo dejo ir. No sin antes mandarle una mirada de advertencia.

-vuelve a tocarlo y te juro que desearas haber muerto-le dio un ultimo golpe con el mango de su hacha mientras caminaba hacia México.

Vio como le colocaba su collar y lo levantaba para salir de ahí.

-Alexander…

Este lo miro fijamente

-¿Qué?

-perdóname por favor…

México lo miro sin decir nada, y Estados Unidos vio como España baja su boca hasta llegar a los oídos del moreno, este le dijo algo y el menor se acurruco junto a el sin dirigirle una ultima mirada…

Vio como la espalda española se alejaba cargando a la representación de México entre sus brazos. Recordando que no era la primera vez que lo veía.


-¿estas bien Alexander?-pregunto preocupado Trece colonias

-estoy bien…pero creo que Antonio se molestara-saco la lengua mientras despeinaba sus cabellos.

-¡Nueva España!

Alfred torció sus labios. España siempre aparecía en el peor momento. Parece como si lo invocaran.

-debo irme Alfred-Alejandro se levando cojeando.

Era normal se había caído de un árbol muy grande y se había lastimado el pie.

-puedo ayudarte si quieres recuerda que soy The Hero!-solto con una sonrisa

-gracias, pero Antonio esta buscándome-Alejandro casi se arrastra para llegar con su tutor sin dejar que el rubio le ayudara-adios Alfred.

El de ojos color cielo vio como cuando llego con el español este lo cargo entre sus brazos y le reviso la pierna, dándole un pequeño beso en el área lastimada.

Nueva España se sonrojo y escondio su cabeza en el pecho de España y emprendieron su camino hacia su hogar. Dejándolo solo en el bosque.

Si Alejandro admiraba a España por ser fuerte el lo rebasaría. Se convertiría en un imperio para que así el moreno lo mirara a el. Sin importar sobre quien debiera pasar.

Esos eran los pensamientos de una pequeña colonia de ojos azules.


El americano dio un suspiro dolido mientras se daba la vuelta para alejarse y rezar por que México lo perdonara de verdad por la puñalada que le dio…y por que España no lo pusiera en su contra.

Ninguno de los hablaba. No era necesario. Alejandro se iba arrullando con los suaves latidos del corazón español. Cuanto lo había extrañado.

-¿Quién te lo dijo?-pregunto el moreno

-¿importa a caso?-respondió con voz seca el imperio

México se sintió mal. Sabía que estaba decepcionado

-lamento decepcionarte España-murmuro levemente

-¿de que hablas?-pregunto confundido el mayor

-me viste perder una guerra-Alejandro apretó sus ojos

-eso no importa-Antonio levanto su mentón para verlo a los ojos-tranquilo todo esta bien.

La sonrisa del español era genuina y el mexicano le respondió con otra.

Cuando llegaron a la casa del mexicano, España lo dejo acostado en su cama mientras le limpiaba las heridas.

México veía cada uno de los movimientos del español y se sonrojaba cuando pensaba en cosas que no debía.

-gracias…pero creo que deberías irte-dijo el menor-en tu casa deben estar preocupados

-que se jodan-respondió España-eres mas importante tu

-pense que me odiabas-hablo el menor con la voz temblorosa

El español lo miro fijamente antes de responder con una sonrisa.

-nunca podría odiarte… ¿me odias tu?

-¡No!-respondio muy rápido el moreno sonrojándose

-vamos a dormir

España lo acobijo entre un millón de cobertores para después levantarse pero la mano del moreno se lo impidió.

-¿te quedas conmigo?-pregunto adormecido México

España sonrió mientras levantaba las cobijas y se cubria con ellas, acercándose al menor.

Este se giro hacia el imperio y enterro su cabeza en su pecho enrrollando sus brazos en su cuello y España en su cintura.

Ninguno dijo nada. No querían romper el momento.

Además Antonio presentía que la noche sería una de las peores que su ex-colonia pudiera pasar. Perder territorio nunca es fácil de asimilar.

Por eso abrazo a México con fuerza. Por que el sabía que el dolor apenas iba a comenzar…


okey siendo sinceros no me gusto mucho. la verdad esperaba mas drama ._. pero con la facultad y tareas no me dio para mas...pero espero de todo corazón que les guste por que me harian sentir mucho mejor ñ_ñ. la idea principal era algo así. la verdad pensaba llamarlo Texas...pero como que no quedaba bien. quizas pueda volver a escribirlo con mas drama...o no se...nada mas quise meter a España y ver amenazar a USA jejeje

la intencion es lo que cuenta no? este fic tiene una continuacion que no se si deseen leer. que es la noche que pasa Antonio con Alejandro, y este siente la perdida de su territorio y así, pero solo diganme si quieren leerlo ñ_ñ ademas bueno se aceptan sugerencias sobre futuros fics que deseen ver de ellos y que quieren no se. ¿que escriba? diganme y yo hago el intento. gracias por leer y regalarme de su tiempo y darme su review!

besos

Addi Winchester.