Lo que dejamos ir

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Epílogo.

Dejo las bolsas sobre la mesa del comedor para después ir por un vaso de agua. Ese día hacía mucho calor.

No había ruido que le indicara que se encontrara en casa así que comenzó a buscarlo para asegurarse. Dejó el vaso de agua y atravesó el amplio vestíbulo hasta llegar a la biblioteca que estaba muy iluminada por los rayos del sol gracias al gran ventanal que daba al jardín trasero de su casa.

Le encantaba.

Desde ahí podía ver el estanque y las hojas rojizas de los árboles que caían con el viento por el espacioso jardín adornado de sus flores favoritas. Ver ese cuadro la relajaba.

Una persona que estaba sentada en el sofá atrajo su atención.

Le vio leer unas hojas que tenía entre las manos. Poco después lo vio leer la última página para finalmente cerrar la carpeta, dejándola sobre la mesita enfrente del sofá y dar un sorbo a la taza de café.

Se acercó lentamente para sentarse frente al sofá donde él estaba. Le mostró una amplia sonrisa y le vio impaciente cuando se dio cuenta de su presencia y su mirada se poso en ella.

— ¿Lo has terminado de leer?—le pregunto algo nerviosa.

—Hmp—fue la afirmación que obtuvo.

— ¿Y bien? ¿Qué te pareció?

Él sólo se dedico a mirarla profundamente, con un atisbo de irritación que la hizo ponerse más nerviosa de lo que ya estaba.

— ¿No te gusto?—su voz denotaba algo de temor.

— ¿Por qué tuviste que poner mi nombre en la historia?—siseó.

—Lo siento, Sasuke-kun—respondió con la cabeza gacha—. Necesitaba terminar el borrador lo más rápido y no me dio tiempo de escoger otros nombres. Puse los que se me ocurrieron.

Aún con la cabeza gacha volvió a ver que tomaba café.

—Así que soy un idiota que no se da cuenta de la verdad—dijo en un tono que Sakura no supo interpretar.

Sakura levanto la mirada para comprobar si había un atisbo de diversión en sus palabras pero lo único que encontró fue que la seguía mirado fijamente.

—En la historia, sí—dijo ella disimulando una sonrisa—. ¿Qué te pareció?

— ¿No es algo corto para ser un libro?

—Es sólo el borrador. Además necesito investigar unas cosas más para que sea más largo si es que deciden publicarlo…Aún no me has dicho que te ha parecido.

Ella lo vio sonreír ligeramente.

—Es buena—dijo por fin—. Entrelazas bien todo y ampliándola quedaría más claro algunas partes para que el impacto del final sea mayor. ¿El final es abierto?

—No lo sé. No lo he pensado. Supongo que sí—le sonrió. Se sentía feliz de que su historia le hubiera gustado. A pesar de sus cortas palabras sabía que le había gustado más de lo que él estaba dispuesto a admitir y eso era suficiente para subirle al ánimo. Y, como si le adivinara el pensamiento agregó de forma divertida—. Le cambiaré los nombres. Tú no fuiste tan idiota para dejar escapar a la mujer que amabas.

— ¿Ah, sí?—le pregunto levantando una ceja.

—Sí—le contesto ella—. A pesar de que pareces frío, no lo eres, al menos conmigo. Sólo que me gustaría que fueras de los que dicen a sus esposas lo mucho que la aman.

El rostro de Sasuke se torno indiferente al tiempo que se recostaba en el respaldo del sofá y cerraba los ojos.

—Entonces divórciate y búscate a uno así—dijo tajantemente.

Sakura sonrió aún más. Sabía que Sasuke fingía indignación o enojo para que ella fuera a mimarlo y "contentarlo", y eso a ella, le encantaba por lo que se paro del sofá para sentarse ahora en su regazo y pasarle los brazos por el cuello.

—No te enojes, Sasuke-kun—dijo, besándolo de forma delicada—. Yo te quiero sólo a ti. Así como eres.

Sintió como Sasuke rodeaba su cintura con sus fuertes brazos y la atraía más a él.

— ¿Crees que lo publiquen?

—Sí—le respondió mientras la miraba.

Al encontrarse sus miradas, Sakura se perdió en sus ojos mientras recordaba por todo lo que había tenido que pasar para poder estar juntos. Cuando Sasuke volvió, era más frío y no confiaba en nadie y Sakura tuvo que esperar mucho tiempo para que la volviera a dejar entrar en su vida, y justo cuando pensaba que nunca iba a poder amarla, él con pequeños detalles, le demostró lo contrario.

Ella siempre había creído más en las acciones que en las palabras, estas se las llevaba el viento tan rápido, pero Sasuke le demostró que la quería. No necesitaba que le dijera todos los días que la amaba; con acciones pequeñas o una mirada él se lo decía. Y cada día se abría más con ella, en sólo un año de estar casados. Era muy pronto para que él pudiera volver a confiar plenamente después de mucho tiempo de haber sufrido tanto, pero ella sabía que él se repondría y estaba dispuesta a hacer todo lo que estuviera en sus manos para que eso pasara.

—Me alegra que tú no seas ese Sasuke—le dijo al volver de sus recuerdos—. Tú si te diste cuenta de mis encantos—terminó divertida.

— ¿Cuáles encantos?—pregunto extrañado al tiempo que ella le daba un codazo en las costillas de manera juguetona.

— ¡Eres malo, Sasuke-kun!—exclamo haciendo un puchero de indignación.

Ante esto él la apretó más hacía sí.

—Tomaste el hábito que tienes para tu historia—la señalo sentada en su regazo; sonriendo de medio lado cuando ella se sonrojo, haciéndola olvidar el tema de antes con la pregunta—. ¿Terminan juntos?

Sakura no comprendió al principio a qué se refería porque todavía estaba algo apenada por el comentario de Sasuke, pero luego comprendió y dijo:

—Creo que sí, pero ella no se lo pondrá fácil. Pasaron muchas cosas entre ellos para que todo se arregle de una manera fácil.

— ¿Cuándo te van a decir si lo publican?

—No lo sé—contesto mordiéndose el labio. Sakura observó cómo Sasuke se acercaba para besarla. Él no su pudo resistir ante la imagen de unos instantes antes.

—Te espere mucho—Sakura le acaricio la mejilla, cambiando repentinamente su tono de voz, de uno alegre a uno melancólico—. Pensé que nunca iba a poder estar contigo.

—Lo siento—fue lo único que pudo decir, comprendiendo por todo lo que ella había tenido que pasar por él—. Por lo menos me hiciste sufrir menos que esa Sakura.

—Sólo por eso me tienes que compensar—lo abrazó más—. Me hiciste esperar mucho y no te puse las cosas tan difíciles.

Lo había perdonado tan pronto, no porque no lo mereciera, sino porque después de todo lo que había ocurrido, no quería desperdiciar tiempo en el orgullo. Además Sasuke estaba falto de afecto, y ella tenía que curarlo. Después de todo el había sufrido tanto que ella no podía prolongar su agonía con sus rechazos.

— ¿No?—pregunto frunciendo el ceño—. Solamente, durante cuatro meses, me ignoraste para al final casi matarme de dolor con el golpe que me diste y al segundo siguiente curándome preocupada, perdonándome.

—Te lo merecías—le dio un beso en la mejilla.

Sakura sabía que no era de los que le gustaban ni demostraban cariño. Sin embargo, poco a poco se volvía más expresivo y era más cariñoso; sólo con ella. Había tenido que interpretar sus silencios y sus miradas para poder descifrar lo que sentía. Cuando lo veía, como ahora, con sus intensos ojos negros viéndola y verse reflejado en ellos, se alegraba de no haberse rendido.

Mirando al pasado en un recuento por su vida pudo darse cuenta de sólo había obtenido lo que se merecía. Y también Sasuke. No es que hubieran sido—ni serían—lo más buenos del mundo, pero habían tenido que pasar tanto, además de no darse por vencidos.

Es por eso que en el libro había muchas de las experiencias que ella había vivido, como el curar a cientos de heridos después de la guerra y la devastación y desolación en que el mundo se encontraba sumergido al término de la guerra. Esto la dejo marcada; una marca que toda su vida traería consigo, al igual que todos aquellos que sabían el infierno que implicaba una guerra. Pero lo que más la dejo marcada fue que la vida es algo efímero, tan efímero que cuando menos te lo esperas, se va.

Y esto mismo hizo que supiera apreciarla, y quería que a través de sus palabras, la demás personas se dieran cuenta de su valor y que no la desperdiciaran. ¡Cuántas personas no habría que darían lo que fueran por volver a ver a sus hijos desaparecidos! ¡De saber dónde estaban los cuerpos de sus familiares para poder llorarles!

Lo que quería dar a entender es que se dieran cuenta de lo que tienen, no como el Sasuke de su libro que no supo apreciar a Sakura, por creer que Takara era la indicada; ver las cosas sin verlas como en realidad son, desperdiciando la felicidad y la vida en cosas que realmente no tienen importancia sólo por no querer aceptar los sentimientos.

Si el Sasuke o la Sakura de su novela no hubieran sido tan orgullosos, habrían acabado juntos.

Eso fue lo que la llevo a querer escribir, además de continuar con su trabajo en el hospital, el querer que otros llegaran a ser felices como lo era ella con Sasuke. Aunque no una manera fácil.

— ¿Qué pasa, Sakura?—le pregunto extrañado y algo preocupado ante la manera en cómo se aferraba a él, como si tuviera miedo a que la dejara.

—Es sólo que te quiero tanto, que no sé qué haría o sería de mí si te llegaras apartar de mi lado—le dijo con algo de tristeza con sólo pensarlo—. Pero quiero que sepas lo mucho que te amo, y que no me arrepiento de nada. Gracias por todo Sasuke.

Sasuke se asustó un poco de las palabras de Sakura. Parecía una despedida. Pero la conocía demasiado pasa saber qué era lo que en verdad la motivaba a decirle esas cosas.

A pesar de que ella era la persona más importante para él, no solía decírselo, no porque no quisiera, sino que le resultaba difícil, pero en ese momento le salió natural.

—Yo también te amo.

Y eso basto para los dos.

Sakura no sabía que pasaría a la mañana siguiente. Ella no creía en el "felices para siempre", aunque le gustara más esa idea, porque no sabía qué pasaría, así que trataba de disfrutar al máximo estar con él y sus seres queridos. Sólo confiaba en que pudiera estar así siempre de este modo con él: con sus brazos envueltos alrededor de ella, protegiéndola de todo, mientras que ella podía acariciar sus negros cabellos entre sus dedos y darle pequeños besos en la mejilla, demostrándole lo mucho que lo quería.

Eso, y muchas cosas más, era lo que valía la pena vivir la vida.

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Siento mucho la tardanza. La verdad no sabía si continuar la historia en dónde acaba el fic o hacer otro final diferente. Al final me decidí por este porque no era posible abarcar en un solo capítulo su reconciliación sin que acabaran juntos de una manera fácil, y eso no va con la historia. No quería arruinarla, siento que se perdería el sentido de lo que la historia quiere decir. Sin embargo, hay dos autores que continúan con la historia: Alexandra Ripley y Donald McCaig, en ambos libros se quedan juntos pero los libros no se comparan en nada con el de Margaret Mitchell.

Aún así, espero que este epílogo sea de su agrado aunque tal vez no era lo que esperaban. No lo quise hacer tan empalagoso, pero también quise escribir algo con Sasusaku ya que no hubo mucho en casi toda la historia tanto como me hubiera gustado.

Espero que se haya entendido lo que quise decir en la historia. Creo que no me quedo tanto como me hubiera gustado.

De verdad agradezco mucho sus comentarios, me alegra mucho que de que la historia haya sido de su agrado.

Muchas gracias por su apoyo. =DDD

-alice….Muchas gracias por tu comentario. Gracias por leer la historia.

-BrujaArida…Gracias por leer y comentar. Me alegra que la historia te haya gustado. C=

-f-zelda…..Gracias por tu comentario C=

-shizu…..Gracias por tu hermoso comentario, me alegra que la historia te haya gustado, espero que no sea tan triste el epílogo.

-sombradeluz….muchas gracias por comentar.

-sesslain…..De verdad muchas gracias por siempre comentar. Significo mucho para mí. Espero que ya estés por completo bien. Un beso =DD