Nota de la autora: PORNO. Este capítulo es GrellXsadist!Undertaker. Como Grell quiere cambiarse de sexo y se siente una mujer, hablo de ella en femenino como ella hace, pero tiene el cuerpo de un hombre y la gente la ve como un hombre. ¡Disfrutad y comentad!

Para quien no lo sepa, "neko" es la palabra japonesa para "gato", "nyah" es "miau" y "-sama" quiere decir "amo". "Okama" es una palabra peyorativa que significa más o menos travesti.

Undertaker se aburre... ¡y provoca el caos!

Capítulo Uno: Comienzo Lluvioso (¡Neko-Grell salvaje apareció!)

La noche era, con mucho, demasiado fría para la estación. Un viento despiadadamente helado cruzaba en su soplo las vacías y brumosas calles de londres, desgarrando en flotantes jirones la permanente niebla de la ciudad, y un gran trueno cada tanto predecía la tormenta más grande de lo que iba de año.

Grell Sutcliff deambulaba por los peores callejones de Whitechapel (lo que es decir mucho) con las mejillas y los hombros sangrando, como también lo hacían su boca y su nariz, goteando hasta su barbilla, sin que la destrozada shinigami hiciera el más pequeño esfuerzo para detenerlo, después de que Sebastian la hubier rechazado bastante violentamente por enésima vez. ¿Cómo era posible que Sebastian derrotase una Guadaña de Muerte con sólo unos cuchillos y unos tenedores de plata? Quizá porque Grell se lo permitía; sí, en algún lugar, profundamente dentro de ella sabía que era su debilidad lo que la hacía incapaz de enfrentarse debidamente al demonio. Suspiró. Todo lo que siempre había deseado era un dueño -sí, era exactamente eso, una mascota perdida y sin dueño que vagabundeaba solitaria, y quería a alguien que la sostuviera, la abrazase, la alimentase, y la follase, ahorrándole el trabajo de pensar. Obedecer, eso era lo que quería, y lo que ansiosamente esperaba era un amo que le diese órdenes que obedecer.

Grell ni siquiera se había dado cuenta de que hacía un cuarto de hora que había empezado a llover, y siguió dando vueltas, empapándose, con lágrimas saladas e hirvientes que se disimulaban en la lluvia que le mojaba el rostro.

MIENTRAS TANTO...

Un Undertaker extremadamente aburrido suspiró mirando por la ventana de su tienda, desesperado. Mierda. Estaba lo bastante aburrido como para haber estado haciendo "experimentitos" con su pelo. ¿Por qué aquel dulce niño no venía a visitarlo en aquellas tardes lluviosas y solitarias? O, ¿por qué no lo hacía su guapo mayordomo, quien se manejaba extremadamente bien en semejantes situaciones? Recordó otro día lluvioso, hacía casi cien años, con un estrecho y mojigato estudiante, futuro miembro de élite, oh, ¡qué divertido había sido romperlo entrando en él, y cómo luego él había torturado a su compañero sobre ser esto o lo otro cuando él se había acostado con uno de sus profesores!

Undertaker levantó la cabeza con el ademán de un perro curioso que ha visto un pájaro. Algo bajo su ventana de repente le pareció extraordinariamente tentador. Aquel hombre-mujer siempre estaba "sola", ¿verdad? Hm... sería bastante fácil deshacerse de su aburrimiento con aquella extraña pieza de artesanía...

Una enorme y perversa sonrisita se formó en los labios de Undertaker mientras un igualmente perverso plan empezó a coger forma en su mente.

MIENTRAS TANTO, DE NUEVO

Grell se detuvo un momento, simplemente para "coger aliento" y se puso a mirar a su alrededor, con el entrecejo fruncido.

¿Cómo puñetas había acabado delante de la funeraria?

La puerta se abrió de golpe, y en el rectángulo de luz proyectado desde el interior, se hallaba (extrañamente sin su eterno sombrero, con el pelo y el flequillo peinados hacia atrás y recogidos en una coleta de caballo que le hacía parecer increíblemente autoritario y sexy) el propio dueño de la siniestra tienda. Grell tragó saliva. ¿Acababa de pensar que Undertaker era sexy?

- ¿Te has perdido, gatita? -preguntó el hombre de cabello plateado, ladeando la cabeza y sonriendo de forma perversa.

- ¿Me estás hablando a mí? -preguntó ella, sin podérselo creer.

- ¿Ves algún otro gato empapado por aquí? -preguntó Under, apoyándose contra el marco de la puerta. -Venga, pasa, si no te vas a resfriar. -Se dio la vuelta e hizo un gesto, invitándola.

Grell sólo dudó un momento.

Dentro de la tienda se estaba sorprendentemente calentito. Grell se desprendió de su abrigo empapado, revelando una camisa blanca y húmeda que estaba completamente pegada a su piel, contorneando el flexible cuerpo de la shinigami, con los pezones visibles a través de la tela, erectos. La horriblemente perversa mueca de Undertaker se hizo más grande.

- Oh, gatita, estás herida... tengo que curarte.

Se dirigió a una sonrojada Grell y empezó a desabotonar la mencionada camisa, haciéndola ruborizarse. Respiró sobre los pezones azules por el frío, haciendo que la pelirroja se estremeciera, y después le quitó toda la ropa, dejándola completamente desnuda en medio de la habitación. Tarareando suavemente, se dirigió a un armario cercano con forma de ataúd y sacó unas cuantas cosas.

Primero, la secó a fondo con una toalla, y le puso en los pies un par de botines de cordoneras de color rojo escarlata que encendieron una chispa en los ojos de Grell. Después le pintó los labios en el mismo rojo brillante y le hizo cuidadosamente la línea en negro en los ojos. Grell estaba encantada, mientras Undertaker le sujetaba la cabeza y le cepillaba la melena roja hacia atrás antes de colocarle un par de orejas negras de gato y abrochaba un collar de cuero con un cascabel de plata alrededor de su pálido y esbelto cuello.

- Eres tan preciosa, gatita mía... -afirmó el nuevo amo, sosteniendo el rostro de Grell entre sus manos y plantándole un candente, húmedo, profundo beso en la boca maquillada del okama. Cuando se separaron, dijo: -Me gustas tanto con tu boca llena de maquillaje corrido como una zorrita barata...

Undertaker se inclinó y volvió a besarla, más profundamente esta vez, follándole la boca con una gran lengua serpentina, obligándola a bajarse a cuatro patas.

- Vaya, vaya -dijo, cogiendo el miembro de Grell con la mano -¿sólo un par de besos y ya la tienes así de dura y empapada?

- Sí, Amo -jadeó Grell, desesperada -Soy tan puta, Amo...

- Vas a tener que ayudarme, en ese caso -afirmó, deshaciéndose de su túnica y su camisa, y empujando el rostro de la pelirroja hacia su pecho desnudo.

Grell sacó la lengua y lamió los pezones de su amo, y bajó; al alcanzar el cierre de sus pantalones levantó la mirada hacia el rostro de su amo.

- Adelante -le permitió, y Grell, que no quería otra cosa, lo desgarró abriéndolo y se la metió en la garganta en toda su longitud en un solo movimiento.

Undertaker agarró el pelo de la pelirroja cerrando el puño y le folló la boca y la garganta hasta que Grell casi se asfixió con su enorme miembro. Mientras lo hacía, sacó un par de esposas forradas de pelo negro y le encadenó las manos juntas a la espalda. Grell movió su cuerpo entero hacia atrás y adelante, las esposas tintineando, imposibilitada para darse placer, poniéndosele cada vez más y más dura y goteando sobre el suelo, empujándose para abarcar la entera longitud de su amo y balbuceando algo que sonaba bastante como "más, más, quiero más, quiero a mi amo por completo, más..." Dejó de hablar para poder rodar la lengua en círculos mientras le hacía a su dueño garganta profunda.

- Q-qué buena eres, gatita -boqueó Undertaker. -¿Qué quieres ahora...?

- Quiero la leche de mi amo en mi boca -se las apañó para decir Grell.

- Si eso es así, entonces la tendrás...

Al oír eso, Grell se empujó incluso más hacia adelante, sosteniendo incluso los huevos de su amo en su boca, empujando más y más, sacando la lengua para apretarle el perineo, y Undertaker crispó la mano sobre el pelo de Grell y se corrió, diciendo:

- No dejes que caiga ni una gota, neko...

Grell estuvo más que feliz de obedecer.

Undertaker le tiró del pelo y la puso de pie, y después le deslizó un cockring rojo y negro en el pene antes de aplastarla contra una pared.

- Eres una gatita mala y sucia... -le susurró en la oreja, lamiéndole el lóbulo, mientras Grell se estremecía.

- S-sí-ihhh -jadeó Grell -Soy una gatita hambrienta*... me han dado de comer... -se lamió los labios -y me muero por más...

- A los gatitos hay que alimentarlos*... Pero antes, debes ser castigado por haber perdido tu cola. -sonrió malignamente.

- ¿Mi co...? ¡AH!

Grell dejó la pregunta colgada en el aire y sin repuesta cuando una fusta de montar aterrizó en su culo color leche.

Undertaker la volvió a levantar y golpeó la nalga derecha de la okama una vez, dos, tres, cuatro, otra vez, otra vez... Grell jadeó, sudando, gimió, gritó cuando el cuero negro de la fusta la golpeó, dejando delgadas líneas rojas en la mortalmente pálida piel. Los lloros de placer de Grell hicieron que a Undertaker se le volviese a poner dura rápidamente. Cuando hubo calentado la nalga derecha trece veces, cambió de lado y le pegó a la izquierda otras trece veces. El culo de Grell pronto fue tan rojo como su pelo.

- Nyyyahhh... -maulló desesperadamente el okama. -Amo, soy una ramera... sólo g-golpéame donde he perdido mi cola... p-porque quiero que me alimentes... unnnhh... tu gatita quiere que la llenes, Undertaker-sama...

- Donde has perdido tu cola... -siseó Undertaker, y separó las nalgas de Grell con la mano, para golpearla justo en el medio siete veces.

Grell gritó, retorció el cuerpo, chilló y gimió; se había bajado poniendo el culo hacia arriba, con la cabeza contra la pared, mordiéndose los labios hasta sangrar, el anillo de músculo semejando una hinchada y brillante rosa roja.

- A cuatro patas, y con la cabeza contra la pared, puta -ordenó el hombre de cabello plateado, y Grell se deslizó hasta el suelo con la frente contra el mismo, las manos aún atadas a la espalda, ofreciéndole su agujerito a aquel hombre... -He encontrado una cola sustituta hasta que recupere la tuya...

- La deseo, Undertaker-sama, no sabes cuánto la deseo, cuánto necesito tener una larga, gruesa cola atrás... cuánto, cuánto la he extrañado... -farfulló Grell, casi incongruente.

Undertaker no avisó. No trató de prepararla ni tan siquiera un poco.

Grell gritó muy, muy fuerte, y empezó a mover las caderas, follándose a sí misma con la enorme polla de Undertaker.

- Ua-ah... me encanta mi cola, Amo... ¡dame más, más, más! Ah, duele, duele, pero el dolor, el dolor es parte de mi placer... Soy tan puta, Undertaker-sama, me gusta este dolor, me encanta, este fuego, ah, ¡quema! Lo puedo sentir... Lo siento duro y caliente dentro de mi culo, ¡amo cómo me desgarras, cómo me destrozas, ah, ah! Fóllame más fuerte... más fuerte, más fuerte, más, Under-sama, unh, ¡cómo he echado de menos mi cola! ¡Empuja más dentro, más fuerte, desgárrame, párteme en dos!

- Maúlla -ordenó Undertaker, y Grell maulló histéricamente, como un gato enloquecido y en celo.

- ¡Nyah… nyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyaaaaa aaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh! ¡Amo, por favor! S-siento cómo quema, se derrite, me va a explotar, Amo, mi... mi... -Grell se detuvo de repente, violentamente sonrojada, llena de vergüenza. ¿Cómo podía admitir que deseaba ser tocada en aquella parte de ella que ni siquera debería existir? Y aun así, ¿no merecía su amo completo abandono de sí misma?

- Dilo -le susurró Undertaker al oído, mordisqueando y lamiendo suavemente su lóbulo. -Suplica como la putita que eres, neko...

- Me va a explotar la polla, Undertaker-sama -se rindió Grell, con las mejillas ardiendo y lágrimas en los ojos -porque y-yo quiero correrme tanto, por favor, Amo, déjame correrme y lléname por dentro con tu leche...

- ¿Así que harás cualquier cosa si te dejo correrte? -preguntó Undertaker, terriblemente satisfecho.

- ¡Cualquier cosa, todo, Amo, soy tu zorra, tu puta, tu juguete, estaré contenta, tan contenta de hacer cualquier cosa! -aulló Grell, en su límite, sonando casi como un mero animal.

- Serás mi mascota desde ahora, Grell-neko... y nunca volverás a perder tu cola.

- Sí Amo -exhaló Grell, susurrando, la rendición última, y Undertaker le quitó el anillo y empujó hacia dentro del todo, hacia fuera, y de nuevo hacia dentro. Grell sólo resistió un par de embestidas más, y se corrió salvajemente y gritando, estrechando su culo, lo que desencadenó el orgasmo de Undertaker.

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- ¿Q-qué pasa con mi cola, amo? -boqueó Grell después de un rato, cuando su aliento casi volvió a lo normal, mientras estaba tumbada en uno de los ataúdes, con bastante esperma espeso mezclado con sangre aún goteando hacia fuera de ella. Levantó la cabeza para mirar a su amo.

Undertaker sonrió amplia y horriblemente.

- Oh-oh…

Continuará...

*Lo que está marcado con esto es un chiste intraducible del original en inglés, porque "pussy" quiere decir tanto "gatito" como "coño", así que básicamente Grell es un "coño hambriento" y Under piensa "alimentarlo", además del obvio juego con el cosplay que le ha puesto Undertaker a Grell con las orejas de gato.

Un cockring es un anillo que se coloca en la base del pene e impide la eyaculación.

He de decir que pierde mucho al traducirlo...