Disclaimer: Por ser casi San Valentín, Jo me prestó a sus amores y les hice una cosa como drabble, pero se los tengo que regresar.


Le gusta amanecer a su lado.

&.

A Harry le gusta reciclar las hojas de su viejos cuadernos de Hogwarts, enviándole cartas a su novia, mientras está de gira con las Arpías, las ranas de chocolate son sus dulces preferidos, el cielo de los agostos le parece el más azul del año. Los últimos meses se ha hecho adicto a la cafeína y un poco a la nicotina, lo cual no sabe Ginny. De ella, le gusta imaginarsela en su traje de baño color mora bajo el sol de las vacaciones de verano, las curvas que se acentúan en su traje de cazadora y besarla en los labios.

Le es agradable dormirse bajo el cielo cuajado de estrellas, mas no lo es tanto el estar separado de su visión por un techo enmohecido, como el también tener que ser tan cuidadoso.

Ginny es la que experta de los detalles, como el observar si el pasillo a las siete de la mañana está libre de moros o no.

Después de cerciorarse que todo esté tan en calma como aparenta ser desde dentro de su recámara, cierra suavemente la puerta y vuelve de puntitas (el piso, aunque sea verano, está frío) a la cama. Hala las mantas con las que se cubre de los mosquitos, sume el colchón al hincarse encima de él y sopla el flequillo rebelde de la frente de Harry.

Él sonríe, con los ojos cerrados, recorre aún más los trozos de tela y la invita a unírsele.

—Es hora de que te vallas, amor.

—Ajá. — Le contesta antes de un bostezo.

La pelirroja se tiende a su lado. Le cuenta cada uno de los lunares que tiene en el cuello, ocho en total, sólo Ginny sabe que Harry Potter tiene un poblado de ellos en el cuello.

Pega su espalda al pecho de su novio y deja que los pies calientes de él naveguen furtivamente sobre las piernas blancas de ella.

A Harry le gusta amanecer al lado de su pelirroja, ella le avisa cuando puede retirarse en silencio a la recámara de Percy, donde se queda en las vacaciones, pero los dos se vuelven a dormir.

Durante el almuerzo, Arthur tiene que cumplir con la amonestación correspondiente de suegro celoso poniéndole ojos de pistola, que no matan pero si advierten, a Harry, mientras sus labios sonrientes indican lo contrario.


Hoy le toca a este par, mañana a Ronnie y Hermione. Andaba inspirada y esto resultó. reviews?

Madame. 13/02/13