Hola de nuevo! Las letras cursivas representan los pensamientos de los personajes… cha cha chan!

Capítulo 2 Una historia jamás contada

En aquella quietud, el sonido de los firmes pasos del lord Sesshomaru hacía eco, resonando cuan tambor en una marcha solitaria que lo guiaría hacia aquel lugar olvidado, aquel lugar que exigía su presencia y que lo llamaba a gritos, el era consciente de lo que se avecinaba, de las circunstancias que lo rodeaban, mas su cuerpo no parecía oponer resistencia alguna, su inquebrantable voluntad no era un problema en aquel momento, no ahí, no en esa insoportable soledad... Tenía que ir... Aquello que había quedado pendiente hacía ya tantos años, no podía esperar más... Unos hermosos e infantiles ojos chocolate centellearon a la luz de la luna. Ese andar del daiyoukai resonaba estrepitoso en sus jóvenes oídos, sacándola abruptamente del profundo sueño en el que se encontraba inmersa, la pequeña se incorporó a medias e instintivamente sus ojos buscaron el origen de aquel molesto sonido que la había hecho despertar, su mirada se clavó en la espalda de Sesshomaru quien se alejaba con brío del lugar..

— ¿Señor Sesshomaru? — Susurró la pequeña niña a sabiendas de que el daiyoukai la escucharía, este se detuvo en seco al percibir aquel matiz de angustia en la voz de su pequeña acompañante —.

— Vuelve a dormir Rin — Respondió en tono severo y sin llegar a girarse, reanudando así su marcha por aquel aluzado sendero que se extendía a sus pies, alzó la vista al cielo una vez mas y la posó en aquella esfera de luz mortecina que se erguía sobre él, la luna, le traía tantos recuerdos, malditos recuerdos... —.

Poco a poco la silueta del joven youkai se fue fundiendo con la sombría oscuridad del bosque hasta unificarse con ella, el se había marchado. La pequeña Rin aun se encontraba en la misma posición, con la vista fija en el mismo punto en el que hacía apenas unos instantes había desaparecido Sesshomaru, no entendía lo que estaba pasando y ciertamente no tendría porque hacerlo, aun se encontraba un poco aturdida por su repentino despertar mas no lo suficientemente como para volver a dormir, miró a su alrededor y se le antojo que algo estaba diferente, su mirada revoloteo por el lugar y fue ahí cuando la enorme nube de flores rosa capto su atención...

— ¡Ah! ¡Pero qué bonito! ¡Hay flores por todos lados! — Exclamó entusiasmada a momento que se ponía en pie y corría hacia el lugar en donde se encontraba el árbol — Además huele tan bien… — Canturreaba mientras saltaba de un lado a otro recolectando los pequeños pétalos que ya empezaban a caer — ¡Oh! es verdad... ¡Señor Jaken!, ¡Señor Jaken! —Llamaba con fervor al pequeño youkai que aún se encontraba profundamente dormido — Vamos señor Jaken despierte... Esto es bellísimo, le encantará — Insistía ahora arrodillada a un costado del pequeño Jaken mientras lo sacudía afanosamente en un intento por despertarlo lo más pronto posible—.

— Amo bonito... Yo lo quiero mucho... — Balbuceaba Jaken aun entre sueños —.

— Despierte señor Jaken, se perderá de todo — No se rendiría tan fácilmente, después de todo ya se había acostumbrado a la difícil tarea de despertar al perezoso de Jaken cada mañana — ¡Usted duerme como una roca! — Dicho esto le propinó algunas cuantas cachetadas con el fin de sacarlo de la inconsciencia de una vez por todas —.

— ¡Pero qué...! — El pequeño youkai abrió de golpe sus prominentes ojos y rápidamente se incorporó quedando sentado y con una clara expresión de sorpresa plasmada en su verdoso rostro — ¡¿Pero que estas pensando niña, que manera de despertar a alguien es esa?! — Se quejó molesto ante lo que para él representaba la peor grosería existente, mira que interrumpir su preciado sueño de esa manera y encima de todo que ni siquiera hubiera señal alguna en el cielo que anunciara la llegada del amanecer, ¡Que descaro! —.

— ¡Oh señor Jaken que bueno que despierta!, ya estaba comenzando a decir cosas raras mientras dormía… — Le explicó la pequeña Rin mientras jugaba con sus dedos en gesto de vergüenza — Pero bueno, lo que yo quería mostrarle era eso — Le señaló con el dedo la dirección en donde se encontraba el enorme árbol cubierto por sakuras —.

— ¡Pero qué rayos! — Exclamó sorprendido ante lo que sus ojos veían — No recuerdo que eso estuviera así... — Se rasco la cabeza en gesto de confusión —.

— ¿Acaso no es algo hermoso? — La pequeña Rin se mostraba fascinada por la escena, sus ojos brillaban cuan diamantes por pura emoción —.

— Chamaca insufrible, ¿solo por eso me despertaste? — Ahora que veía la razón estaba aun más molesto — Aunque... Ahora que lo pienso, es algo muy extraño... estos árboles no florecen hasta entrada la primavera... — Reflexionaba Jaken ignorando por completo los comentarios de la pequeña niña — Hum… Amo bonito usted cual cree que sea la razón por la que... ¿Amo bonito? — Su cabeza giraba en todas direcciones mientras sus ojos buscaban con ansiedad al Lord Sesshomaru — ¿Amo Sesshomaru a donde se ha ido? —.

— ¡Oh es verdad! — La pequeña dio un aplauso interrumpiendo así la desesperada búsqueda de Jaken y captando su atención — El señor Sesshomaru se fue —.

— ¡¿Qué?! — Su rostro se desencajó — ¡Mi amo bonito me ha abandonado con una mocosa! — Su voz se quebró inundada de sentimiento y sus ojos se cristalizaron al grado de desbordarse en lágrimas — ¿Amo bonito porque?... Creo que soy un mal sirviente... ¡Perdóneme amo Sesshomaru! —.

— Tranquilo señor Jaken — Lo consoló la pequeña Rin - Yo creo que el señor Sesshomaru solo fue a caminar... Se veía algo preocupado, tal vez, no le gustan las flores — Miró con tristeza el bultito de pétalos que había recolectado —.

— ¿Preocupado dices? — Miró a la niña con incredulidad — Ahora que lo pienso... Hay algo muy extraño en el ambiente... Tal vez... hum, ya lo veía venir… —Cavilaba el pequeño youkai — Dime Rin… ¿Viste hacia que dirección se fue el amo Sesshomaru? —.

— Si señor Jaken — Respondió la pequeña con una gran sonrisa —.

— Muy bien, tal vez debería ir a investigar... — Murmuraba Jaken ensimismado mientras sopesaba la idea — Sería bueno poder confirmar mis sospechas, después de todo, es un poco preocupante no saber qué es lo que pasa en ese lugar… incluso, tal vez el amo Sesshomaru necesite de mi, ¡sí! definitivamente debería ir, pero, tendré que ir solo, así que lo siento Rin… Tendrás que quedarte aquí con ah-un y decirme el camino... Rin, ¿Rin? — Jaken la busco rápidamente con la mirada al percatarse de que se había quedado hablando solo —.

— ¡Señor Jaken! — La pequeña niña se encontraba llamándole y haciendo señas con la mano unos metros más adelante — ¡Vamos señor Jaken, dese prisa! —.

— ¡¿Pero qué...?! — Exclamó molesto — Chamaca desobediente, te estoy diciendo que deberías quedarte... — Reclamaba notoriamente enojado mientras corría para alcanzar a Rin quien se rehusaba a quedarse —.

— No se enoje señor Jaken, se hará mas viejito — Dicho esto, tomo al pequeño youkai del brazo y juntos se adentraron al bosque en la búsqueda del joven daiyoukai —.

— ¿Que quieres decir con "mas viejito" eh? niña insolente... — Farfullaba Jaken mientras caminaban — Dejame decirte que para la edad que tengo, soy un youkai bastante bien conservado... —.

— ¿Eh? Entonces… ¿Usted siempre ha sido así? — Preguntó Rin dedicándole a Jaken una profunda mirada de asombro a lo que Jaken respondió con un presuntuoso asentimiento de cabeza — Oooh de verdad lo siento señor Jaken… Pero, no se preocupe, aunque este así de feo yo… ¡Siempre siempre lo voy querer!... — Los labios de Rin se convirtieron en una enorme y hermosa sonrisa —.

— ¡Huy! maldita mocosa grosera, pero que falta de respeto... —Pensaba Jaken mientras fulminaba con la mirada a la inocente niña que lo abrazaba en gesto de cariño y comprensión, y es que esa pequeña, realmente era capaz de sacarlo de sus casillas en cuestión de segundos, incluso a veces se preguntaba qué clase de atrocidades había cometido en sus vidas pasadas como para merecer un castigo así, y ahora para rematar, se encontraba solo con ella en aquel silencioso bosque, sin nada que callara esa gran bocota suya que no paraba de emitir sonidos molestos. El, quien en el pasado había comandado ejércitos de cientos de youkai sapo, había sido degradado a ser la niñera de una molesta niña humana, shees, de no ser por el gran respeto y miedo, que sentía por el amo Sesshomaru, ya la habría dejado abandonada en algún olvidado paraje muy pero muy lejano... — ¿Cuando terminara esta tortura...? — Susurró apesadumbrado —.

Jaken y Rin habían por caminado por un rato cuando por fin el pequeño youkai logró percibir la energía demoniaca que el cuerpo del Lord Sesshomaru despedía, y es que a pesar de ser un youkai, su olfato no era tan bueno.

Este youki pertenece al amo Sesshomaru, pero, hay algo mas... —Pensaba Jaken mientras se acercaban mas al lugar de donde provenía la energía — Hay otra ráfaga de energía, pero, es diferente, no pertenece a un demonio, es, un aura sagrada… Hum, justo como lo pensé... Esta energía pertenece a la sacerdotisa Midoriko... — El pequeño youkai salió de sus cavilaciones y se detuvo en seco para observar detenidamente los alrededores —.

— ¿Ocurre algo señor Jaken? — Preguntó la pequeña Rin deteniéndose al lado de Jaken —.

— Ahora recuerdo este lugar... Vamos Rin, se exactamente donde se encuentra el amo Sesshomaru — Dicho esto tomo del brazo a la pequeña y se echó a andar de nuevo —.

Caminaron otro corto tramo de bosque hasta llegar a las orillas de lo que parecía ser un pequeño claro, que se encontraba al pie de una gran pared rocosa, se detuvieron justo detrás de unos arbusto donde aguardaron al ver a Sesshomaru de frente a una gran y oscura cueva.

— ¡Mire señor Jaken, ahí está el señor Sesshomaru! — Exclamó alegremente la pequeña haciendo ademan de ir a donde se encontraba el demonio —.

— ¡Quieta niña!, será mejor que esperemos aquí — Musitaba Jaken mientras observaba la peculiar escena que se estaba desarrollando —.

Sesshomaru se encontraba inmóvil mirando fijamente hacia el interior de la cueva, era rodeado por una cálida energía que emanaba desde la misma mientras su rostro mantenía una extraña mueca, era una mezcla entre melancolía y tristeza. Esto resultaba casi imperceptible pero ante los ojos de su fiel sirviente que lo había acompañado por hacía ya tantísimos años, era un detalle que no pasaría desapercibido.

— Amo bonito... — Susurró Jaken notoriamente preocupado, lo que sacó a Sesshomaru de aquel extraño trance e hizo que desviara su mirada hacia el lugar en el que se encontraban Jaken y Rin observando. Su mirada se cruzo con la de Jaken, en ella había un matiz de advertencia y amenaza, eso era suficiente, Jaken lo conocía perfectamente bien y estaba claro que no necesitaba explicación alguna para entender el significado de aquella mirada, significaba: "Quédate ahí, protege a Rin y no te entrometas", la verdad era que no le extrañaba en lo más mínimo, últimamente siempre era igual… Sesshomaru se limitó a mirarlo por el rabillo del ojo apenas una fracción de segundo y nuevamente volvió su mirada hacia aquella enorme cueva frente a él para así reanudar su marcha y adentrarse en ella.

— Shees… Bueno, ahora no podemos hacer nada más, solo resta esperar a que el amo Sesshomaru salga de ese lugar — Explicó Jaken resignado mientras se sentaba en las raíces de un pequeño árbol y se cruzaba de brazos — Deberías dormir un poco Rin —.

— Dígame señor Jaken, ese lugar... ¿Qué es ese lugar? — Preguntó la pequeña Rin aun con la mirada puesta en la misteriosa cueva que se encontraba a unos metros de ellos — Me causa escalofríos... —.

— Hum, ese lugar es una tumba… — El tono en la voz de Jaken era serio — Y también, es el lugar en donde se origino la perla de Shikon —.

— Oooh… ¿En verdad?... Eso... Es muy triste... — Respondió la pequeña Rin en tono apagado — Oiga señor Jaken... ¿Y a quien pertenece esa tumba? —.

— En esa cueva, yacen los restos de la mujer responsable de la creación de la perla de Shikon… — El tono en la voz de Jaken se había tornado sombrío — La sacerdotisa Midoriko —.

— ¿La sacerdotisa Midoriko?... — Susurró para sí mientras miraba ahora con nueva curiosidad en dirección a la cueva — Oiga señor Jaken, ¿El señor Sesshomaru y la señorita Midoriko eran amigos verdad? — .

— ¿Q-que? ¿Por qué lo preguntas niña? — La miró sorprendido por su repentina pregunta—.

— Bueno… es que cuando aún vivía en la aldea, recuerdo que una anciana me contó que cuando alguien querido muere, las personas acostumbran ir a visitar sus tumbas para sentirse cerca de ellos, y yo pienso que si el señor Sesshomaru esta aquí, es porque ella era especial para él, ¿No lo cree señor Jaken? —.

— P -p-pues... — El pequeño youkai buscaba palabras para contestarle —.

— Oiga señor Jaken... ¿Cómo fue que la señorita Midoriko creo la perla? — Preguntó Rin muy interesada — ¿Y cómo fue que el señor Sesshomaru y ella se conocieron? —.

— Haces demasiadas preguntas, ¿no crees?... Es una muy larga historia que no pienso contarte... — Respondió Jaken de manera cortante —.

— ¿Por qué no? — Preguntó afligida la pequeña niña — Vamos señor Jaken cuénteme, ¿sí? —.

— Eres una chiquilla muy molesta... — Masculló Jaken fastidiado —.

— ¡Por favor!, ¡por favor!, ¡por favor!, ¡por favor señor Jaken!, ¿sí? — Insistió la pequeña —.

— ¡No!, además eres una niña muy impertinente… Si te cuento, seguramente abrirás tu bocota y si mi amito bonito se llega a enterar... Me arrancara la cabeza — Su rostro se puso azul de miedo al imaginar semejante escena —.

— Pero señor Jaken… Yo le prometo que no diré nada, ¿sí? — La pequeña Rin no se daría por vencida tan fácilmente —.

— No me dejaras en paz… ¿Verdad? — Rin respondió con un asentimiento de cabeza — Shees, está bien... supongo que puedo contarte, pero, escúchame bien, yo soy la única creatura además del amo Sesshomaru que conoce esta historia, así que procura no decir nada al respecto aunque... considerando que aun eres una mocosa, probablemente no entienderas ni la mitad de la historia, pero bueno, ¿te quedo claro ? —.

— ¡Siii!, ¡gracias señor Jaken! — Respondió felizmente mientras abrazaba a Jaken con emoción —.

— Aquí voy... Hum… Por donde empiezo... — Miró pensativo en dirección al cielo —... Pasó hace muchísimo tiempo... Hace cientos de años... En una época hostil, incluso más que esta…—.

— ¡¿Eh?! — Exclamó sorprendida — ¿Cuántos años tiene el señor Sesshomaru? —.

— ¡Calla y escucha!... no interrumpas... ¿En que estaba?... —

Continuará…..

Bueno, este es el segundo capítulo, espero y sea de su agrado, sé que no ha tenido mucha acción en cuando a la historia principal xD pero en los próximos capítulos ya verán lo que pasa entre estos 2 (Midoriko y Sesshomaru)… Gracias por prestarme su valioso tiempo, les mando besos y pues nos vemos en el próximo capítulo… Dudas? Sugerencias?, espero sus Reviews 3