Hola mi amor como te va

Una hermosa mujer de largo cabello aguamarina abordaba el avión. Le dio una última mirada al aeropuerto. sonrió con melancolía, cuando llego era una adolecente aun, enamorada profundamente del que fue su profesor de violín le escribió durante tres años antes resignarse a que tal vez él ya no quería saber nada de ella , pero aun así no se rindió al fin había terminado su carrera y volvía a Japón ya no como la niña que había llegado a aquel país extranjero, ahora era ya toda una mujer hermosa con una prometedora carrera pero aun había algo que no había cambiado aún estaba profundamente enamorada de Haruka Tenou, volvió a suspirar

— De tanto suspirar se te va a escapar la felicidad – le dijo una voz a su lado, por un momento pensó que al voltear vería el rostro sonriente de Serena pero al voltear un joven de cabello negro largo le sonrió – y dime, ¿quién es él responsable de tantos suspiras? – pregunto él

— Un amor imposible - contesto ella

— Vaya siempre eso, debe ser duro - dijo y un suspiro también se le escapo

— No tienes idea – contesto

— Ho yo también tengo un amor imposible , una chica bellísima a la que no puedo olvidar pero ella está enamorada de otro, tanto así que lo siguió desde - Japón dijo el sonriendo

— El amor siempre es complicado – contesto la chica

— Soy Seiya Kou por cierto - dijo él extendiendo su mano

— Michiru kihou - se presentó la chica

El reto del viaje se la pasó hablando y riendo.

Seiya había vivido toda su vida en el extranjero y conoció a una chica japonesa que había ido hasta New York detrás de su amor imposible, a Seiya le sorprendía lo persistente que era la joven y le dolió mucho verla decepcionada después de convencerse que su amor era un imposible pues aquel hombre al que tanto amaba no la quería de la misma manera, se encerró en su propio mundo y Seiya fue el único capaz de ver atreves de aquél escudo que ella creo a su alrededor

— ¿Y qué fue de ella? - pregunto Michiru

— Volvió a Japón pero antes de irse me prometió que me daría una oportunidad si alguna vez nos volvíamos a encontrar - dijo él

— ¿Así que viajas a Japón para reclamar tu oportunidad? –pregunto ella

— Pues sí, solo espero no llegar demasiado tarde - contesto él

— Espero que esta ves ella te corresponda - dijo Michiru sonriendo

— Yo también lo espero, pero esta vez no pienso rendirme, voy a luchar hasta el final - dijo muy enérgico

— Buena suerte entonces - dijo ella

— Lo mismo para ti - contesto

Después de despedirse de su nuevo amigo Michiru se dirigió a su departamento, tendría que acostumbrarse al horario y descansar bien pues su nuevo empleo comenzaba al día siguiente, sonrió pensando en la posibilidad de volver a ver a Haruka tal vez él seguía en Tokio, y de casualidad se cruzarían en algún momento, no por nada había alquilado un departamento a unas cuantas cuadras de la casa de su amor imposible sonriendo se durmió.

El sonido del despertador la hiso saltar de la cama tal como lo había previsto el cambio de horario le había afectado se terminó de arreglar y salió rápidamente del departamento, no quería llegar tarde el primer día.

Michiru se estacionó y bajo apresurada, al fin comenzaba como profesora en la escuela primaria Mori. Entro a la sala de maestros y la directora la presento todos le dieron la bienvenida y la clase que estaría a su cargo era la 2 – B.

A Haruka se le había vuelto a hacer tarde y Hotaru al igual que todos los días corría para no llegar tardefreno en frente de su aula y abrió la puerta de un tirón.

— ¡Llegue a tiempo! - dijo la niña pelinegra

— Hotaru ¿te quedaste dormida? – pregunto Saki una de la amigas de la niña

— Papá se quedó dormido y mi tía no estaba en casa pues ayer Mina llego a pedir el nuevo manuscrito y creo que en la mañana mi tía al fin termino los últimos capítulos de su novela, así que durante toda la noche huvo mucha música mi papa no pudo dormir y como resultado se despertó tarde – les explico Hotaru

— Tuviste una mañana difícil - dijo Michiru

— Si - contesto la niña entonces volteo y se encontró con la nueva maestra

— Lo siento - dijo la niña

— No pasa nada, adelante siéntate - dijo

— Gracias - contesto Hotaru avergonzada y se apresuró a sentarse

Las clases terminaron Michiru acomodo sus papeles y carpetas que se llevaría estaba saliendo cuando noto que en puerta aun había una niña, con curiosidad se acercó y descubrió que se trataba de Hotaru. La niña no parecía molesta solo contemplaba la calle esperando ver en cualquier momento el automóvil de su padre

— ¿Aún no te vas a casa? – preguntó Michiru

— ¡Señorita Kaiho! – dijo ella algo sorprendida – no aun no viene a recogerme, seguramente papá está ocupado - dijo la niña

— ¿quieres que te acompañe? - pregunto Michiru

— No, está bien, él siempre llega aunque a veces tarde pero siempre llega - dijo sonriente Hotaru

Y como si lo hubieran invocado un automóvil se apreció a gran velocidad freno justo en frente de la entrada y la puerta del conductor se abrió, el corazón de Michiru empezó latir muy rápido, solo había una persona que era capaz de conducir de esa manera, y entonces lo vio su perfecto cabello rubio, esos brillantes ojos azules.

Que sorpresas da la vida
encontrarte en plena calle
fue una chispa en mi equilibrio
dinamita que estalló.

— ¡Hotaru! lo siento, se me hiso tarde – se ecuso el rubio

— Papá, ella es la señorita Michiru Kaiho; es la nueva maestra - dijo Hotaru

Haruka entonces noto a la persona parada a lado de su hija. No podía ser cierto. ¡era ella! pero ya no era una niña ni tampoco una adolecente, ahora era toda una hermosa mujer. por un momento se imaginó darle un beso, decirle cuanto la había extrañado decirle que ya no se volverían a separar.

Te encontré un poco más flaco
fue mirarte y derrumbarme
te creí, asunto olvidado
otra vez me equivoque.

Michiru se perdió en los ojos de Haruka tanto tiempo separados, y ahora lo tenía allí frente a ella, se olvidó del mundo y quiso abrasarlo decirle cuanto lo había extrañado en todo ese tiempo ambos estaban perdidos mirándose a los ojos querían decirse tantas cosas, pero no habían palabras y ninguno se atrevía a hablar y romper el momento.

Como te va mi amor, Como te va
era el silencio la
pregunta entre tú y yo;
Eres feliz mi bien sin engañar
porque a mi puerta
el amor nunca volvió.

— papá – lo llamo Hotaru y los dos cayeron nuevamente a la realidad

— Michiru - dijo finalmente él

— hola Haruka – dijo la chica

— ¿cómo has estado? - pregunto él. una débil sonrisa se asomo en sus labios

— bien ¿y tú, como esta Serena, aun se queda dormida y olvida terminar sus manuscritos? - pregunto ella sonriendo también

— sigue siendo la misma - dijo él

— ahí cosa que no cambian - contesto Michiru

— y otras que cambian para mejorar - contesto Haruka

— papá es tarde - dijo Hotaru jalando la mano de su padre

— si tienes razón Serena va a matarme porque olvide comprarle el almuerzo - dijo Haruka mirando a la niña

— nos vemos Michiru - dijo el rubio

— nos vemos - contesto la chica

Fue un encuentro tan pequeño
que no pude sincerarme
y decirte te extrañado
como nunca imagine

Él se subio al automóvil y se alejó, Michiru entonces cayo en cuenta de que lo había perdido. Él tenía una hija, seguramente era feliz, tendría una familia y contra eso ella no podía luchar, tal vez nunca debí irme susurro

Desde entonces como espuma
crece un miedo a quedar sola
porque no encontrado a alguien
que me llene igual que tú.

— ahora estas bien ¿no es así Haruka?, tienes una familia. ¿tú ya superaste el amor de esta adolecente verdad?, ya no me necesitas eres feliz y solo me queda olvidarte y rehacer mi vida igual que tu - se dijo, pero las lágrimas traicioneras no dejaban de caer

Porque el tiempo ha sido aliado
madurando este querer
no debimos separarnos
fue un error ahora lo sé...

Haruka estaba perdido en sus pensamientos y Hotaru tuvo que llamarlo varía veces para hacerlo reaccionar y que no se pasaran los rojos. Ralamente Michiru lo había afectado más de lo que creía suspiro. Serena tenía razón seguía enamorado, aun amaba a Muchiru, pero ella ahora era una maestra y ya no lo necesitaba seguramente tendría hasta un novio, ella lo había superado y él debía alejarse de su vida dejarla ser feliz, ella se lo merecía, pero verla nuevamente había desequilibrado su mundo.

— papá – llamo Hotaru, pero el rubio seguía perdido en sus pensamientos

Continuara…

Lamento la demora voy a tratar de actualizar más seguido a partir de ahora

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