CAPITULO 3

En ese estudio se estaba librando una verdadera batalla, pero no era de fuerza ni de palabras; era una batalla de miradas en las cuales y aunque parezca tonto no se podía ver ningún sentimiento, tanto Darién como Serena permanecían en silencio y expectantes a que el primeo hablara y esa fue la rubia.

- ¿Qué deseas hablar conmigo Darién? – dudosa pregunto sabiendo ya de que seria el reclamo –

- ¿Por qué te llevaste a Hotaru? Y peor sin mi permiso – en ese momento y después de unos minutos exploto muy enfadado - ¿Quién te crees para sacar a esa niña de mi casa? – eso ultimo que dijo no lo pensó y tampoco pensó lo que genero a Serena –

- "esa" niña como tu la llamas es tu hija – lo enfrento – "y el porque" pues muy sencillo, la saque de esta casa para que pudiera pasar el miserable acto que desencadeno tu amiguita – un odio creció al recordar la palabra "amante" – esa bruja golpeo a tu hija hasta que le hizo sangrar su pequeña espaldita y lo pero es que no eran las primeras veces…Hotaru tiene cicatrices de otros golpes y varios moretones por su cuerpo, los cuales estoy mas que segura no fueron ocasionados por juegos sino por cinturones – exploto pero no subió la voz –

- eso a ti no te importa – no tuvo mas que decir – tu no eres nada en esta casa -

- pues te equivocas querido Darién – dijo irónica – y si soy alguien en esta casa, soy TU ESPOSA y siguiendo las palabras que tu mismo dijiste cuando terminamos de firmar el flamante contrato, puedo hacer lo que se me pega la gana en esta casa y se me pega la gana defender a esa hermosa niña de esa bruja que tenia como maestra y del miserable que tiene como padre – la rubia solo pudo ver el asombro en los ojos de Darién pero no se detuvo – y como gracias a las clausulas tengo que estar casada contigo por cinco años no voy a permitir que maltrates a esa niña nunca mas, así sea a ti al que tenga que romperle la nariz por defender a mi pequeña –

- ¿tu pequeña? – sonrió burlón – ella no es nada tuyo –

- no me importa que no tenga mi sangre, pero la cuidare como si fuera mi propia hija, y como te lo dije anoche me podrás amenazar, golpear y gritar si lo deseas pero eso no me detendrá a defender a la niña, algo que tu no has hecho solo por mantener a tu amante cerca de ti –

- ¿estas celosa? –

- definitivamente tu ego es tan grande como tu miserable acción de padre – fue lo que contesto pero con sus mejillas totalmente sonrojadas y ese pequeño detalle no paso desapercibido para Darién – lo que tu hicieras con tus amantes me tiene sin cuidado – se dio la vuelta para salir del estudio – ah pero eso si eso fue antes de que te casaras conmigo, porque ahora por mas que esto haya sido un maldito negocio soy tu esposa y por lo tanto me debes respeto y fidelidad, no quiero ni siquiera saber que me eres infiel porque me conocerás Darién Chiba así como yo tampoco lo seré – aclaro y abrió la puerta –

- no he terminado de hablar – informo –

- pues yo si termine – lo volteo a ver – y aunque te enfurezcas no cambiare mi actuación con la niña, la cuidare y protegeré aun de ti y eso no tiene discusión – cuando salió choco con su suegro que la veía con una sonrisa que a ella le parecio de "agradecimiento" –

- hola querida Serena – la saludo con un beso en la mejilla – sabes me impresiona que una mujercita tan dulce y tierna como tu tenga semejante derecha – soltó una risita burlona impresionando a la rubia y a su hijo – no sabes como te agradezco que hayas hecho lo que hiciste con la cara de esa bruja, yo muchas veces lo quise hacer pero no puedo dejar de ser un caballero –

- tranquilo señor Chiba…eso lo hare cada vez que sea necesario – miro de nuevo a los ojos a Darién – y con quien sea para proteger a mi pequeña….asi que me disculparan pero lo niña me espera, que pasen una buena noche, con permiso – y sin decir mas se fue a su cuarto –

- adoro a esa niña – dijo sonriente Mamuro –

- si no me digas, en cambio yo la estoy odiando y eso que hasta ahora lleva dos días en mi casa – se desplomo en su sillón – no se si podre soportarla cinco años –

- mi querido hijo, estoy seguro que la soportaras mas que eso – salió de estudio sin esperar reproches de su hijo, el cual quedo anonadado por el comentario de su padre –

Darién en completa oscuridad de su estudio solo tenia en mente a Serena, todo lo que le había dicho en esos dos días le daban vueltas en su mente… no recordaba alguien que se atreviera a desafiarlo de manera tan abierta como lo había hecho esa mujer a la que su razón empezaba a detestar pero su corazón sentía otra cosa "¿que se cree esa niñita…que me podrá vencer así de fácil? definitivamente esa mujercita no me conoce y tendré que empezar la tarea, para que me respete y no me contradiga" y sin importarle la hora tomo el teléfono y marco un numero el cual había sido recomendado por Beryl, ese numero y esa llamada haría enfurecer a Serena hasta los huesos, pero eso a el no le importaba, al día siguiente su hija de tan solo tres años seria llevada a un internado y eso el ya lo había decidido.

Los primeros rayos de luz comenzaron a mezclarse dentro del cuarto de Serena, abrió lentamente los ojos y pudo ver que en el reloj que había en su mesita de noche marcaba las nueve de la mañana y no se asombro, se había dormido demasiado tarde cuidando la niña que dormia a su lado además sin contar que la rubia por su naturaleza era la mas dormilona de todas las mujeres, poco a poco estiro su brazo al lado de su cama donde se suponía debería estar la pequeña Hotaru pero no la encontró, en cambio encontró una pequeña nota con una caligrafía que ya conocía muy bien y que decía:

Tu no me dirás como cuidar de mi hija y menos me enfrentaras…espero que con esto sepas que con Darién Chiba nadie se mete, ni siquiera mi flamante esposa, no volverás a ver a mi hija nunca mas…amada esposa

Eso era lo único que decía esa nota y con toda la rabia del mundo que no sentía desde hace años se levanto iracunda de su cama sin importarle su pequeñísima pijama que solo constaba con un diminuto short color rosa y una blusita de tiras del mismo color pero muy pegada a su diario oculto cuerpo pero que con esas prendas dejaba ver lo maravilloso y escultural que era su cuerpo. En su mente solo se reprochaba como había sido tan tonta para no darse cuenta que habían sacado a la niña de su cama y de su cuarto, esos reproches rondaban su mente mientras salía directo al cuarto de Darién y como lo vio vacío solo pudo dirigirse al primer piso de la casa, cuando llego a este escucho la voz del muy pronto muerto Darién Chiba y sin ningún rasgo de calma se fue corriendo dejando impresionados a dos de los empleados al ver a su jefa con esa ropa.

- Darién – fue lo único que dijo cuando lo vio desayunando muy campante - ¿Dónde esta mi niña? –

- …. – no escucho respuesta –

- ¿DONDE ESTA? – grito desesperada a no recibir respuesta –

- Se… Serena – fue lo único que salió de los labios de Darién –

El ya esperaba una batalla campal y por esa razón se había quedado en su casa para enfrentar a la chica, pero lo que el nunca se imagino era que esa batalla la libraría con una Serena que el ni en sus mas locos sueños parecía otra con lo que tenia puesto. Como hombre y mas adinerado había tenido toda clase de mujeres a su servicio cuando el quisiera y sin siquiera proponérselo: modelos, actrices, empresarias; mujeres realmente bellas, pero lo que sus ojos veían en ese momento era una verdadera aparición de un ángel. El día que conoció a Serena, el día de su boda le había parecido una mujer sin la mas mínima gracia, era bonita; si no lo podía negar pero además de eso no era nada del otro mundo y no genero nada en su mente y menos en su cuerpo, pero ahora veía a una mujer completamente seductora y sexi con esa pijama, nunca pensó que ella tuviera ese cuerpo de infarto que se presentaba ente sus ojos. Sus piernas: firmes y tonificadas; su abdomen, que aun cubierto por la pequeña tela se podía ver lo bien formado y marcado que era y lo pero de todo y lo que mas llamo su atención; esos voluptuosos senos que subían y bajaban por la rápida respiración de la chica y que para la desgracia de la chica y con su pegada prenda se notaban perfectamente y tal vez por el frio sus pezones habían endurecido y ese pequeño detalle ocasionaba que se viera un mas seductora y por su puesto sin olvidar era piel blanca que cubria todo su cuerpo desde su cuello hasta sus piernas y que para Darién en ese momento se convirtió en el color mas hermoso que había visto.

- contéstame ¿Dónde esta mi hija? – pregunto realmente asustada y con lagrimas en sus ojos, por la rabia y el miedo de perder a la niña –

- ella no es tu hija – atino por fin a decir deslumbrado por el cuerpo y por el sonrojo de furia notoria en las mejillas de la chica – y ¿Dónde esta?, pues sencillo la lleve de la casa aun internado, lejos de la casa, lejos de ti – en ese momento se puso de pie y la enfrento – ¿ahora que harás? No la volverás a ver y escúchame bien no permitiré que tu ha…. – No pudo terminar ya que fue callado por una fuerte bofetada de Serena –

- eres un miserable Darién – exclamo ya con sus lagrimas en las mejillas, por mas que lucho por detenerlas le fue imposible – y escúchame tu a mi… encontrare a mi pequeña así tenga que remover el infierno entero y eso ni tu ni nadie lo evitare – se dio vuelta dispuesta a irse pero antes fue tomada del brazo por Darién y estar en una situación muy incomoda para ella – suéltame –

- nunca, nunca me vuelvas a golpear – a diferencia de lo que esperaba Serena, esa amenaza fue un susurro cerca a su oído que dejo congelada a Serena, además que estaba pegada al pecho de Darién y con las manos de este en su espalda y cintura – y menos me amenaces… tu no la encontraras te lo puedo asegurar – "¿Qué me pasa?, no quiero alejarla de mi… su perfume, su piel, no quiero soltarla"

- eso lo veremos – no pudo decir mas ante lo que sintió al sentir a Darién tan cerca de ella y sentir su aliento en su cuello y oído además de la posición de sus manos – pronto tendrás a la niña nuevamente en casa y de eso me encargo yo – como pudo logro soltarse del abrazo de Darién y viéndolo totalmente avergonzada solo pudo salir del comedor tan rápido como llego, pero temblando al sentir la mirada penetrante de Darién en su cuerpo –

"demonios" era lo que se reprochaba Darién mientras se dirigía a la empresa, "esto no me puede estar pasando, esa sensación que tuve cuando la abrace me esta enloqueciendo… nunca había sentido algo así ni siquiera con Setsuna no me puedo permitir ablandarme con es mujer, es igual que todas se caso por la dote que tiene a su nombre, no le importa nada solo el dinero… no puedo sentir esto, no puedo" así se llego a la empresa para tener un enfrentamiento peor pero mas tranquilo para sus emociones con su padre, por la misma razón: su hija Hotaru.

Serena estaba encerrada en el cuarto viendo por la ventana y esperando a Rubeus el chofer de Darién, cuando lo vio llegar bajo prácticamente corriendo las escalera y lo vio hablando con - y Luna.

- Rubeus – lo llamo y el mencionado supo para que era – me llevas en este mismo instante al internado donde Darién dejo a mi niña – fue una orden al cual todos se asombraron –

- no se de que me habla señora Serena – fue lo único que pudo decir –

- Rubeus, se muy bien y gracias las cintas de grabación de la casa que Darién te llamo a la madrugada y contigo llevo a la niña… ¿así que ahora mismo me dices donde esta mi hija? –

- señora –

- ahora Rubeus – los empleados que se unieron temieron al ver la furia y la determinación en los ojos de Serena – si no me dices tu, tendré que averiguarlo por otra parte y créeme que se muy bien como, así que dime sino quieres perder mi confianza –

- señora…no puedo – dijo apenado – el señor Chiba me obligo a guardar el lugar en secreto –

- bueno esta bien, tu lo quisiste así – en ese momento tomo el teléfono celular y marco un numero – hola Kevin – saludo –

- Serena, pero que gusto - contesto el chico – desde ayer no me hablabas – dijo burlo. Kevin Taylor es uno de los mejores amigos de Serena, casi hermano y con un pequeño detalle es un superdotado para todo lo relacionado con las telecomunicaciones, además que su padre es dueño de la empresa mas importante de este tema en todo Japón - ¿en que te ayudo?, ya que cuando me llamas a este numero es porque necesitas mis servicios profesionales

- necesito que me digas donde estuvo esta madrugada a la misma hora que solicite que chequearas las cámaras de mi casa el auto con placas DC- 525 – el asombro de los empleados fue inimaginable mas que todo de Rubeus y por supuesto la felicidad de Luna y Michael - busca por el rastreador terrestre –

- en un minuto te doy la información – y exactamente en un minuto tuvo las respuestas – bien hermanita, el auto estuvo en el kilometro 8 via Yokohama, mas exactamente en…ay vaya en el internado "Milenio de plata", estuvo casi una hora y volvió al lugar donde exactamente me estas llamando en este momento –

- "Milenio de plata"– sonrió viendo a Rubeus que solo abrió aun mas los ojos – bueno mi querido amigo gracias por la información, te adoro -

- igual hermanita – y así se termino la llamada –

- bueno Rubeus, serias tan amable de llevarme al internado "Milenio de Plata" – sonrió – voy por mi hija, ¿Luna vienes con migo? – y sin esperar mas se encamino al auto donde espero al chico y sin decir mas y con la expresión de asombro y vergüenza Rubeus se encamino al destino señalado – no te sientas mal Rubeus – indago Serena en el auto – lo que hiciste me dice que eres leal que si puedo confiar en ti – le sonrió y para el pelirojo eso fue una liberación.

El camino al internado Serena no hablo mucho pero si estuvo muy pendiente de su teléfono celular, los acompañantes se preguntaba que era lo que tanto hacia y sin recibir respuestas llegaron al internado y sin esperar Serena abandono el auto y se encamino a la entrada –

- Hola Jedite – saludo al portero para asombro de sus acompañantes –

- Serena, que gusto verte – la saludo con un beso en la mejilla – la madre superiora te espera –

- gracias – dijo con una gran sonrisa e hizo un seña a Luna y Rubeus para que la siguieran y así caminaron varios minutos sin ninguna guía y se dieron cuenta que Serena conocía ese lugar perfectamente, de pronto estuvieron en frente de un gran puerta – buenos días madre superiora – saludo ingresando todos a la oficina –

- hija – solo se escucho antes de su abraso – ya tengo todo listo – se detuvo – pero toda la responsabilidad recae en ti -

- no se preocupe madre – le sonrió – con todo lo que tengo en mis manos, nada pasara – se detuvo – además que pasara si este internado me pertenece y aquí mando yo – finalizo y así los presentes se encaminaron nuevamente por los pacillos de ese enorme lugar y llegaron la zona de habitaciones y se detuvieron frente a una en especial el cual tenia como nombre: Hotaru Chiba –

Y exactamente como Serena lo había dicho, su padre había sido dueño de ese internado hace varios años, a pesar de ser un hombre de leyes también era un empresario y este pequeño "negocio" como el lo llamaba era uno de ellos, cuando Serena tan solo tenia siete años se adueño de ese lugar pero a los dos años se lo cedió a esposa en ese entonces, pero algo que no supo Sabio Blackmoon, era que su ex esposa nombro como única dueña legitima del internado "Milenio de plata" a Serena, aunque ella no se entero de esto sino hasta que cumplió los 18 años y por esa razón también a esa edad se entero del gran numero de deudas que tenia este lugar, a pesar de ser el mas reconocido por que los hijos de los millonarios del país estudiaban allí, su patrimonio solo se había conocido por las deudas y los embargos a su nombre, todo eso gracias al pésimo manejo que dio por cinco años Sabio. Fue ahí en donde Serena se convirtió en una excelente empresaria, porque contrario a lo que su papá le dijo y espero ella no se rindió y saco adelante el lugar el cual que durante seis años ha ido saliendo poco a poco de las incalculables deudas y a tomado nuevamente su gran nombre y todo gracias a Serena y sus amigos. Con esto demostró a Sabio que no era una perdedora como el la llamaba y se forjo como propietaria del internado, algo con lo que no contaba Darién Chiba.

Cuando la madre superiora, una de las mejores amigas de Serena a pesar de su edad le dijo que podía ingresar al cuarto la rubia obedeció inmediatamente, abriendo la puerta encontró una imagen desgarradora para ella, a pesar de que los cuartos del lugar eran unas verdaderas pequeñas mansiones, una niña como Hotaru se sentiría perdida en este lugar. Y así exactamente sucedió, cuando Serena vio a la pequeña, esta estaba en una esquina del cuarto abrazando sus propias piernas dejando salir desde lo mas profundo de su pequeño cuerpecito unos sollozos que destrozaron a Serena.

- mi pequeña – la llamo Serena ocultando su dolor y dándole una enorme sonrisa – aquí estoy –

- mami, mami – con increíble velocidad la pequeña se levanto y corrió a los brazos de Serena – mami…mi…papi…me…dijo ecelada ati…no…me…tiele…el…no…me tiele – eran las pocas palabras que la niña decía abrazada a su mamá -

- no mi vida, no digas eso el te ama – le costaba decir esas palabras, pero ella no permitiría que la niña creciera con el odio de su padre, Hotaru no, ella no – pero te trajo aquí porque en ese momento Luna y yo estábamos muy ocupadas y no podíamos cuidarte – le sonrió viendo a los tres adultos presentes – pero mira ya volvimos y te juro que no volverás a un lugar como este… me crees ¿verdad? – la vio a los llorosos ojos –

- ti mami, ti te treo – Serena recibió una gran sonrisa -

- ¿bueno que tal si nos vamos de regreso a casa? – y sin esperar mas todos se despidieron de la madre superiora y emprendieron camino hasta la mansión –

Después de haber dejado las cosas de la niña de nuevo en su lugar y también a Luna en la casa, Serena junto a Hotaru se encaminaron a la segunda batalla que tendría que luchar Serena el día de hoy: presentar a la nueva doctora y terapeuta de su hermano.

El recorrido de la mansión Chiba a la Blackmoon no era muy largo así que pronto estuvo en su antigua casa a la hora pactada y no fue sorpresa para ella encontrar a su amiga y ex compañera de universidad ya esperándola.

- hola amiga…que gusto verte – saludo a la peliazul en frente suyo –

- Serena, ha pasado un año y tu sigues igual de hermosa – en ese momento se abrazaron – y esta preciosidad debe ser tu hija – la llamo así porque Serena ya la tenia al tanto de toda su historia y del porque del matrimonio –

- si, es mi hija – señalo muy orgullosa – mi vida saluda, ella es tu tía Michiru – la niña solo sonrió y abrazo a su nueva tía –

- oda tía – sonrió – yo mi yamo otaru –

- hola Hotaru, hermoso nombre igual que tu – así duraron un poco los reconocimientos entre Michiru y la niña, después las tres mujercitas entraron a la casa donde ya los esperaban Mina, Sammy, Artemis y Diana, se dieron las respectivas presentaciones y tanto Serena como Michiru se vieron a los ojos diciéndose que debían afrontar el caso Haruka – bueno es hora de conocer a tu hermano – lo dijo con una seguridad que impresiono a los presentes y alegro a Serena –

- si vamos – y así las dos chicas fueron directo al cuarto de Haruka, Serena no se molesto en golpear la puerta, simplemente ingreso – Haruka, buenas tardes – no recibió respuesta alguna – bueno ya que estas tan de buen humos, te quiero presentar a Michiru Kaio, tu nueva terapeuta – señalo viendo como su hermano seguía entretenido en su libro –

- mucho gusto Haruka – saludo firme Michiru –

- Serena ya te dije que no me interesa nada que tenga que ver con tus ineptas terapeutas…. Así que te puedes largar al igual que tu amigui… - Haruka no termino su monologo ya que en ese momento volteo su silla de ruedas y vio a Michiru y quedo sin palabras –

Por mas que Haruka quisiera rechazar la ayuda para recuperarse no pudo disimular su impresión al ver a la joven en frente suyo. Su cabello azul agua marina, largo hasta la mitad de su espalda; la joven llevaba un vestido amarillo largo hasta la rodilla y un poco suelto a su cuerpo, pero eso no le impidió darse cuenta a Haruka de las hermosa piernas, su abdomen bien marcado y sus perfectos senos… Para Haruka esa chica era la visión mas hermosa que el haya visto en su vida y para su mala suerte sucedió algo que no había pasado antes en su vida, se sonrojo y ese pequeñísimo detalle y sus ojos brillantes no pasaron desapercibidos para Serena que conocía perfectamente bien a su hermano y esa expresión le encanto.

- nuevamente mucho gusto señor Haruka, y pues ya ve… yo voy hacer su terapeuta inepta – lo encaro y el rubio se sorprendió de la franqueza y rudeza de la chica –

- yo…yo lo siento…mucho señorita – agacho su cabeza aun mas sonrojado –

- bueno ya que se dieron las debidas presentaciones, yo los dejo – dijo feliz y sonriente Serena, mientras estaba en el umbral de la puerta –

- Serena – casi grito su hermano y la rubia lo volteo a ver – tu…porque no te quedas – eso si que sorprendió a las dos chicas que se vieron a los ojos y ya que era tanta la complicidad en ellas que sus ojos sonrieron –

- ¿estas seguro? – el chico solo afirmo – esta bien pero déjame ir por Hotaru paran que nos acompañe – volteo de nuevo pero fue llanada otra vez –

- cabeza de bombón – a Serena se le detuvo el corazón por escuchar como la llamaba después seis años – no tardes – fue lo único que escuchó decir y sin mas Serena salió rumbo a buscar a su pequeña hija, en ese momento Haruka se quedo en silencio y con un nerviosismo desconocido para el –

- veo que tratas muy bien a tu hermana – fue el reclamo irónico de Michiru y lleno de resentimiento que el rubio capto muy bien – si supieras que esta haciendo Serena te morderias la lengua por juzgarla como lo haces –

- tu no sabes nada – fue lo único que pudo decir –

- te equivocas Haruka, Serena es mi mejor amiga, conozco tu familia como la mía propia, conozco a Mina, Sammy y a Sabio perfectamente igual que a ti… conozco tu accidente lo que has vivido estas seis años, como has tratado a todos y como te has encerrado en tu propio dolor en este cuarto – suspiro mirándolo a los ojos – así que se lo suficiente para saber como eres y que haces –

Estas fueron las ultimas palabras que dijo y se dispuso a esperar a Serena, cuando la rubia llego se dispuso a explicarle a los hermanos cuales iban a ser los paso para la recuperación, con el paso de los minutos Haruka recuperaba su rencor y su falta de ayuda a su propia recuperación pero eso no asusto a Michiru… mientras ellos hablaban veían a Serena totalmente perdida en jugar con Hotaru y eso impresiono a su hermano aunque no lo demostró y menos demostró que esa pequeña que ya lo llamaba tío se le robo el corazón en las dos horas que estuvo en su cuarto, al terminar Serena se despidió junto a la niña que a pesar de lo frio de Haruka se acerco y le dio un abrazo y un beso en la mejilla, dejando a solas a Haruka y Michiru.

- no quiero que vuelvas – ordeno Haruka – y si lo haces me obligaras a echarte de mi cuarto –

- me tiene sin cuidado lo que digas – le dijo la chica sonríen y acercándose a el hasta quedar a su lado se inclino hasta quedar a la altura de su oído y le susurro – nunca me he rendido en nada y un chiquillo inmaduro y tonto como tu no va ser el primero que lo haga… así que a partir de hoy, todos los días me tendrás aquí para ver quien se rinde primero… adiós – y sin que Michiru se pudiese aguantar le dio un beso un la mejilla dejando impactado al rubio –

Salió del cuarto con el corazón en la mano, y de algo estaba segura ese trabajo era el mas duro que tendría y lo vencería. Cuando Michiru puso sus ojos en Haruka, su cuerpo se congelo y su corazón palpito tan fuerte que tuvo miedo que se pudiese escuchar, quedo impactada al ver al rubio, sus ojos se dieron a la idea que nunca antes habían visto a un hombre mas guapo y sexi y eso no le gusto para nada… en el tiempo que estuvo en ese cuarto internamente dio las gracias a Serena de que ella estuviese allí y no que estuvieran solos, pudo llevar a cabo todo su plan medico a las mil maravillas pero aun con sus rodillas y manso temblando. Cuando este le prohibió su ego y orgullo vencieron y eso ocasiono que actuara como lo hizo, pero lo que no entendió fue como se dejo cautivar por la fragancia de chico quedando hipnotizada y menos como le dio un beso.

Tomo aire y fuerzas para volver a la sala donde dio los últimos detalles a la familia y así salió directo a su casa, igualmente Serena que abandono la casa unos minutos después.

Darién estaba mas que ocupado resolviendo todos los negocios que eran su obligación por ser el vicepresidente de la fortuna Chiba, sin imaginarse que todo lo que había logrado en la madrugada había sido arruinado por su adorada esposa… después de trabajar todo el día y estar rendido, se dirigió a su casa en s auto con un muy furioso padre que solo le recriminaba las acciones en contra de su pequeña hija. Cuando llegaron a la mansión se dieron cuenta que el auto que habían asignado a Serena para su transporte estaba en el garaje, con la paciencia del mundo se dirigieron al interior de la casa pero vaya sorpresa que se llevaron los Chiba al ingresar a la mansión y gran grito los recibió.

- papi… abuelito – la pequeña Hotaru corrió a los brazos de su padre que por inercia respondió el abrazo y la alzo como nunca lo había hecho sorprendiendo a Mamuro y el resto del personal, que por pura "casualidad", estaban haciendo sus quehaceres muy cerca de los dueños de la casa, Darién solo abrió sus ojos asombrado – papi te estañe muxo –

- mi pequeña no recibas así a tu padre – hablo Serena que estaba en el umbral de la puerta de la sala con los brazos cruzados y sonriendo con burla y victoria – esta muy cansado después de trabajar merece descansar –

- si mami – en ese momento capto la indiscreción que había dicho y se retracto – pedon sedena – le dio un beso al asombrado padre y al sonriente abuelo que la recibió también con un abrazo y se dirigió a su cuarto en compañía de una de las empleadas –

- ¿Qué hace la niña en la casa? – fue la pregunta cargada de ira de Darién – dime –

- bueno pues esta mañana de dije que la traería de vuelta y mirala aquí esta iluminando la casa – le sonrió burlona –

- tu no harás lo que quieras con ella, mañana mismo me la llevare y la sacare del país y no la volveras a ver –

- mi querido Darién eso no lo harás – su sonrisa desapareció y lo vio también con odio – aquí, en estos papales esta todo lo que hiciste en el internado… inventando los motivos del porque llevabas a ese lugar a una bebe de tres años – le entrego esos papeles – son copias por supuesto yo tengo los originales y con tu firma – tomo aire y se puso enfrente de el – también tengo las grabaciones de como sacaste a la niña como si fueras un delincuente, también de como te suplico la niña en el internado de que no la dejaras halla y también las grabaciones del cuarto donde la pequeña lloro por toda la mañana –

- tu no tienes nada de eso –

- si lo tengo – sonrió de nuevo – la próxima vez asegúrate de saber de quien es el internado porque para tu información ese al que llevaste a la niña es de mi propiedad –

- …. – silencio absoluto –

- si tu te llevas a la niña de mi lado, encantada llevare todas las pruebas que tenga a nuestra querida revista "circonia"… imagínate que haría esta revista la mas amarillista y leida del país con esa información – lo amenazo – destruiría al gran Darién Chiba y eso no lo quieres ¿verdad? –

- ¿me estas amenazando? – no dijo mas por el asombro –

- si – dijo como si no fuera nada – si alejas a la niña de mi, te destruyo Darién Chiba, no me importa nada te acabo –

- no sabes lo que haces –

- si lo se y como ya te dije no me importa nada con tal de defender a la niña de su propio padre – lo encaro pero se volteo para marcharse pero fue detenida por Darién –

- tu…- no sabia que hacer, ni que decir estaba estupefacto por lo que hacia y peor aun por la cercanía en que había dejado los labios de Serena a los suyos - ¿Qué buscas? – susurro –

- busco – respondió después de haber perdido el aliento por la cercanía con Darién – busco que no le arruines la vida a tu hija…que no se la arruines como me la arruinaron a mi – admitió y sin saber el porque lo dijo simplemente lo dijo acompañado con lagrimas que resbalaron por sus mejillas impresionado a Darién soltándola y que esta saliera huyendo directo a su cuarto –

"¿que me quiso decir con eso?, ¿le arruinaron la vida?" Volteo a ver a los lados y se dio cuenta que estaban totalmente solos, estaba tan metidos en sus sentimientos que no se dio cuenta cuando quedaron a solas, pero con una sola pregunta en su mente "¿Quién eres Serena?"

..CONTINUARA…..

Bueno aquí otro capitulo, espero que les haya gustado déjenme todos sus hermosos mensajes los cuales cada día me alegran mis dias