Capítulo 17

—Serena….!— Gritaba una pelirroja

—Estoy aquí molly, en la cocina— grito la rubia— porque esos gritos?!

—ah… perdona— dijo cubriéndose la boca con la mano y hablando mas bajo— es que llevo buscándote hace un rato y no te encontraba.

—oh, lo siento no debí escucharte— dijo disculpándose

—no te preocupes, pero… en que pensabas?

—En nada molly, en nada…— dijo suspirando

—Pensabas en el verdad? — dijo la chica ya entendiendo lo que sucedía, serena solo asintió

—Como no hacerlo molly, estos 11 meses me he preguntado ¿Cómo estará? ¿Habrá rehecho su vida? ¿Será feliz?... muero por saber que será del, molly, esto me está llevando a la locura…— dijo serena ya bastante apenada.

—pero serena tu sabes que si quieres saber del solo debes tomar ese teléfono y llamarlo. — dijo la chica apuntando el teléfono y tocando su hombro.

—no es tan fácil molly, abecés me pregunto si hice bien en dejarlo ir… hasta hora me estoy dando cuenta que me estoy arrepintiendo de esa estúpida decisión que tome.

—Hay amiga, no te sientas mal tu solo hiciste lo que creías correcto en ese momento.

—Lo sé pero es que… simplemente… me atormentaba la idea de tan solo saber que el ya no me amaría esa angustia me estaba matando, molly, pero ya no puedo hacer nada, hay que dejarlo así.

Después de eso se fue hasta su habitación, dejando a molly muy preocupada por ella, debía hacer algo ya no podía seguir viendo a su amiga sufrir de esa manera, ella tendría que perdonarla pero tenía que hacerlo, solo debía contactar a la persona que causo esto. Entonces se dirigió hasta la mesita del teléfono y marco a un número.

En otro lugar.

Darién se preparaba para viajar, estaba muy impaciente, no sabía cómo ni en qué momento, se había enterado de tantas cosas, ya estaba listo para irse cuando en eso tocan a su puerta, y se dirigió a abrir. Era su madre.

—Hola mamá! Pasa! — dijo abrazándola y dejándole el paso para que entrara.

—Hola mi tesoro!... y esas maletas? Vas a algún lado?

—sí, me voy… de viaje por unos días, necesito… necesito unas pequeñas vacaciones mamá— se excusó rápidamente

—oh…! Me parece bien cariño, necesitas despejar esa cabecita tuya— dijo tocando su mejilla

—Lo sé por eso tomo estas pequeñas vacaciones mamá

—y a dónde vas de vacaciones hijo?

—aaa… a Osaka mamá

—oh! Lindo lugar, bueno mi niño te dejo, que tengas un buen viaje me llamas cuando llegues ok? — dijo estirándole un cachetito

—si… mamá, y por favor deja de apretarme las mejillas ya no soy un niño…— dijo asiendo un puchero.

—no discutas, mira que no dejare de hacerlo, tu a un para mi sigues siendo un niño, chau…— dijo ya saliendo por la puerta. Darién solo dio un suspiro.

Después de eso, salió de su departamento rumbo al aeropuerto, con un solo pensamiento en la mente. Encontrar a serena.

Cuando llego a Osaka, busco un hotel donde hospedarse, ya mañana iría por serena, y no la dejaría escapar nunca más de su lado. Cuando ya encontró donde quedarse no se tomó tiempo de empacar ya mañana lo aria ahora solo quería descansar, así que se quitó la ropa y se lanzó en la cama y se durmió de inmediato

NUEVAMENTE CON SERENA.

Ya en la mañana siguiente, serena se encontraba mirando por el gran ventanal de su salón de música, sus pensamiento solo le pertenecían a una sola persona a su gran y único amor… Entonces se giró y miro el gran piano que se encontraba en el centro del salón y se acercó a él, se sentó en la banquito y toco sus teclas. Entonces comenzó a tocar una melodía que solo podía dedicársela a él, a Darién, una pequeña lagrima escapo de sus ojos, solo podía pensar en él.

—Hola… con que aquí estabas…— dijo molly entrando por la puerta, serena se detuvo y volteo a mirarla.

—si solo… solo estaba… practicando un poco, para cuando vuelva a la música.

—sí, claro— dijo molly dudando— serena sabes muy bien que no es cierto… tu estab…— en ese momento se calló por que se escuchó un llanto— te salvo la campana— entonces sonó el timbre.

—tu ve abrir, yo iré arriba— dijo molly, serena asintió.

Serena se dirigió a la puerta mientras molly iba al piso de arriba. El timbre comenzó a sonar barias veces, como si la persona que estuviera del otro lado estuviera verdaderamente desesperada.

—Ya voy, ya voy! — gritaba la rubia dirigiéndose a la puerta— ya… está bien que necesi…—se detuvo al momento de ver quien se trataba, sus ojos se abrieron de par en par, no podía creer que él estuviera aquí.

—H…hola!— dijo Darién con una sonrisa de estúpido en su cara.

—Da…Dari…Darién…— dijo sorprendida — que… que haces aquí…?

—como que, que hago aquí? — Pregunto, y su sonrisa se borró de su rostro— no es obvio? Vine por ti…

—por mí? No! Tú no puedes estar aquí debes irte! —dijo ya asustándose, no por el sino por la pequeña personita que se encontraba arriba— debes irte Darién ahora! Por favor— dijo tratando de cerrar la puerta.

—espera serena! Necesitamos hablar!— dijo interponiéndose entre la puerta— necesito saber la razón por la que me dejaste por favor.

—está bien… hablaremos pero no aquí ¡! Yo te llamare!

—que te sucede serena? Porque estas tan asustada?

—Serena! — serena se voltio muy asustada— alguien a aquí no deja de llorar, valla que pulmones tiene…. Dónde estás?! — grito molly desde la sala.

—No, no, no— decía serena desesperada intentando a un cerrar la puerta— Darién por favor vetee! Yo te llamare… per…—la interrumpió molly

—Oh, hay estas!, alguien aquí necesita de tu atención… Oh! Y el quien es serena?

En ese momento serena siente un ruido, serena se voltea a ver que fue y ve que fue la maleta de Darién que había caído, entonces se dispone a mirar a Darién y lo ve que está en estado de shock.

—de quien… de quién es ese niño serena?...

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Bueno mis adoradas amigas aquí les dejo un nuevo capítulo, espero de corazón que les guste besitos.