2Twins

"La lluvia ha comenzado a caer"

Sus ojos azules buscaron los de Sora mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.

Roxas se sentía feliz porque podría ver a su hermano durante dos días después de una semana entera sin tenerle a su lado. Podrían tomar helados salados en la torre del reloj y pasear por las calles de Twilight Town. Lo pasarían bien juntos y podría hablar con él de las cosas sobre las que no hablaba con su padre.

Roxas admiraba a Sora. Admiraba su forma de defenderse con la llave-espada cuando el enemigo amenazaba con atacarle. Cómo asestaba los golpes en el cuerpo de su contrincante y la manera que tenía de moverse durante una batalla.

Pero, además de admirarle de aquella manera, también le quería, y mucho.

Sólo habían pasado unos meses desde que la familia se había roto, separando así a los dos gemelos. Ahora, Sora vivía con su madre en Destiny Islands mientras que Roxas se encontraba con su padre en Twilight Town. Y aquello había afectado emocionalmente al joven Roxas, que era el menor de los dos.

Y no es que Roxas no tuviese amigos allí, pero cuando Sora pasaba los fines de semana en casa, sentía que su corazón se llenaba de júbilo.

Disfrutaba mucho cuando emulaban ser grandes maestros de la llave-espada y creaban sus propias batallas. Es cierto que, la mayoría de las veces, Roxas sufría uno de sus ataques de ira y acababa llorando en el suelo de la plaza del reloj, pero siempre que aquello pasaba Sora compraba helados salados y subían a la torre, desde la que se podía observar un precioso atardecer.

―Roxas ―llamó la voz de su hermano―. Será mejor que volvamos. No queremos que se enfade si llegamos tarde para cenar, ¿no?

―Pero no tengo hambre ―se quejó él, ladeando la cabeza.

Sora sonrió.

―Eso es lo que suele pasar cuando te tomas dos helados seguidos.

―Pero no es mi culpa. El palo ponía "ganador", así que fui a preguntar al quiosco y me dieron otro helado. Quería guardarlo, pero empezó a derretirse y tuve que comérmelo por el camino. ―Se encogió de hombros―. Como dije antes, no es mi culpa.

―Ya.

Ambos se pusieron en pie y volvieron a entrar en la torre. Luego, llamaron al ascensor y esperaron sin decir nada. Como era de esperar, el silencio fue roto por Roxas, que ya empezaba a ponerse nervioso debido a su hiperactividad.

―Um… Sora. ―Dieron un paso y él pulsó el botón de la planta baja antes de contemplar cómo la puerta del ascensor se cerraba―. ¿Cuánto tiempo vas a quedarte esta vez?

Él arqueó una ceja, pues su hermano sabía perfectamente el número de días que iba a permanecer en su casa, con su padre. Roxas miraba hacia abajo.

―Dos días, como siempre ―optó por responder―. ¿Por qué preguntas?

―Porque, como siempre, dos días son poco. No lo entiendo; hay siete días en la semana y cinco de ellos los pasamos en diferentes sitios. Quiero pasar más tiempo contigo, porque siempre que luchamos o paseamos me siento bien. Y nunca me siento bien cuando tú no estás en Twilight Town. En serio.

Salieron del ascensor y, acto seguido, de la Torre del Reloj. Sora no dijo nada, sino que siguió caminando en silencio con Roxas pisándole los talones y el viento alborotando sus castaños cabellos.

Llegaron a la puerta de la casa y, sólo entonces, el mayor de los dos hermanos abrió la boca para contestar.

―Roxas. Estoy estudiando, igual que tú. Debo terminar el curso, ¿entiendes? Y el curso ya lo he empezado en Destiny Islands, así que lo acabaré en el mismo sitio.

―Seguro que sólo es que le das más importancia a ese amigo tuyo de la infancia que a mí, que soy tu hermano gemelo. ―Roxas estaba malhumorado cuando sacó las llaves de su bolsillo y las usó para abrir la puerta.

Y se quedaron muy quietos, como estatuas, cundo observaron la situación en la que se encontraba su hogar. Roxas ahogó una exclamación y avanzó hasta la sala de estar con cuidado de no pisar los cristales rotos que se hallaban en el pasillo y que antes habían sido jarrones con flores, de las que no quedaba ningún rastro.

La sala de estar se encontraba hecha un enorme caos de cosas tiradas por el suelo. La televisión atravesada por una de las llaves espada de Roxas, los platos rotos en diversas partes de la estancia, los cajones abiertos y sus contenidos revueltos y desordenados, uno de los sillones volcado… todo era un completo desastre.

Sora se adentró en el salón y lo recorrió todo con la mirada mientras su hermano menor dejaba las llaves de la casa sobre la mesa central.

―¿Papá? ―llamó éste último― Papá ―repitió, y agarró a Prometida, la llave-espada que se encontraba clavada en la televisión.

Pudieron oír risas maliciosas. Sora invocó su propia llave-espada y Roxas empezó a buscar con desenfreno la que le faltaba, Recuerdos Lejanos.

―Mírale. Llamando a su "papá"… ―Era una voz masculina.

En forma de respuesta, hubo una risa descontrolada. Y luego aparecieron.

Eran dos hombres medianamente jóvenes. Uno de ellos, pelirrojo y de ojos verdes como esmeraldas. Tenía dos tatuajes bajo los ojos en forma de triángulos invertidos. El otro, en cambio, poseía ojos celestes y sus cabellos rubios apuntaban hacia el techo.

El de ojos verdes se rio ante la imagen de un Roxas desesperado que buscaba su llave-espada.

―¿Buscas esto? ―preguntó, mostrándole a Recuerdos Lejanos.

El joven se volvió hacia él y le apuntó con Prometida, que brillaba con un destello blanquecino.

―¡Devuélvemela! ―gritó.

Él volvió a reír, haciendo que desapareciera justo delante de sus ojos.

―Te la devolveré cuando te lo merezcas. ¿Lo has memorizado?

Roxas gruñó con rabia mientras Sora se acercaba más a él y le susurraba al oído que se tranquilizase, que esos dos desconocidos no les harían daño. Pero, como si los dos hombres hubiesen podido escucharle, se abalanzaron sobre ellos.

Roxas sólo pudo oír a su hermano gritando cuando quedó inconsciente por un golpe brutal en la cabeza.

Fin del capítulo 1

Nota de la autora:

Hola y gracias a todos los lectores de 2Twins. Espero que el primer capítulo les haya gustado y, por favor, sean tan amables de dejar algún comentario para saber qué les pareció.

Edición 1:

Me gustaría mencionar algunos cambios que ha habido en este primer capítulo del fanfic y dar gracias a xs18 por indicarme los fallos que había en el mismo. Esto me ha ayudado a mejorar mucho mi escritura.

1. De "Roxas. Tengo estudios, igual que tú." a "Roxas. Estoy estudiando, igual que tú."

2. De "[...] uno de los sillones volcados... Todo era un completo desastre." a "[...] uno de los sillones volcado... todo era un completo desastre."